El cultivo de cannabis en interior presenta varias ventajas. Entre ellas, la privacidad y la seguridad que conlleva plantar en un espacio cerrado. El interior ofrece además mayor control sobre el entorno de cultivo, ya que puedes proporcionar a tus plantas la luz y la temperatura que necesitan. Además, también conlleva un menor riesgo de plagas.

Nuestra guía para el cultivo de interior te ayudará a iniciar tu andadura en este mundo. Una vez hayas comprendido ciertos puntos básicos, las cosechas abundantes no se harán esperar.

Hay nueve elementos fundamentales a tener en cuenta en el cultivo de marihuana. Nos referimos a: tu espacio de cultivo, las lámparas, el medio de cultivo, las macetas para las plantas, fertilizantes, riego, los niveles de pH correctos, el aire, y el control de tu cultivo. Enseguida echamos un vistazo a cada uno de estos elementos pero antes de hacerlo, hablemos de uno de los puntos esenciales en el cultivo del cannabis: cómo germinar tus semillas correctamente.

Germinación Cannabis Semillas

GERMINACIÓN DE SEMILLAS DE MARIHUANA

Cada cultivo comienza con la germinación de la semilla. Puedes encontrar mucha información sobre las "mejores formas" de germinarlas, pero no vamos a complicarnos sin necesidad. La manera más sencilla y segura de germinar tus semillas es introduciéndolas directamente en la tierra.

Para germinarlas, deberás sembrarlas a aproximadamente un centímetro de profundidad en tierra compacta y húmeda. La temperatura óptima es de entre 20 y 25°C. Otros métodos alternativos para la germinación, como los que utilizan papel absorbente o un vaso de agua, conllevan ciertos riesgos para las semillas, por lo que no los recomendaremos en esta guía.

Una vez hayas plantado tus semillas, mantén la tierra húmeda y no dejes que se seque. Aunque tendrás que asegurarte de no regar en exceso.

La tasa de germinación también va a depender la calidad de tus semillas. Semillas de alta calidad como las de Royal Queen Seeds ofrecen los mejores porcentajes de germinación y suelen brotar en los dos primeros días.

Algunas cepas recomendadas para el principiante en el cultivo de interior son:

La Royal Creamatic es un híbrido de dominancia índica (60%) con un aroma dulce que recuerda al arce y con un gran sabor acaramelado.

La Royal Dwarf es un híbrido sativa dominante (60%) con plantas compactas que proporcionan un potente colocón tipo Skunk.

Ambas cepas son autoflorecientes y muy indicadas para novatos.

Starter Kit Autofloreciente Royal Queen Seeds

ELEMENTOS PRINCIPALES EN EL CULTIVO DE CANNABIS INTERIOR

ESPACIO DE CULTIVO

Tu espacio de cultivo puede ser una habitación dedicada exclusivamente a ello, un rincón en el sótano o un armario de cultivo. Existen muchas alternativas hoy en día en cuanto a armarios de cultivo y las growshops ofrecen diversos tamaños. Sin embargo, antes de escoger el espacio, plantéate cuántas plantas vas a cultivar. Cuantas menos plantas más fácil te será el manejo del cultivo. Si te acabas encontrando con problemas como plagas, por ejemplo, las pérdidas económicas serán menos dolorosas para tu cartera que si perdieses una gran plantación entera.

Los espacios de cultivo más reducidos suponen también una menor necesidad (e inversión) de lámparas, ventiladores y demás equipamiento. Ten en cuenta sencillamente que el espacio de cultivo debe darle al número de plantas que hayas decidido plantar espacio de sobra para crecer.

LÁMPARAS DE CULTIVO

Es probable que la decisión más importante para un cultivo exitoso sea el tipo y la calidad de las lámparas. No es un aspecto en el que debas escatimar. El abanico de opciones existente hoy en día en el mercado es inmensa, lo que complica aún más la decisión. Pero aquí te ofrecemos una lista de las opciones más comunes.

Lámparas HID

Las lámparas de HID (high intensity discharge) continúan utilizándose con frecuencia porque son muy eficientes y ofrecen una buena relación calidad-precio. Las lámparas HID más habituales son las de haluros metálicos que se utilizan en la fase vegetativa de crecimiento de la planta. Las lámparas HPS (high pressure sodium) dan una luz más rojiza, ideal para la floración.

Lámparas LED

Entre los tipos de lámparas que están ganando terreno se encuentran las luces de cultivo LED. Los LED presentan una serie de ventajas sobre otras clases de iluminación. Ahora son muy eficientes y, en comparación con las HID, consumen mucha menos electricidad. Su inconveniente es que pueden llegar a costar mucho más. Ten en cuenta además que el mercado está saturado de luces LED de baja calidad, por lo que tendrás que investigar un poco o dejarte aconsejar por cultivadores experimentados para encontrar las mejores.

Cultivo Luces Cannabis

MEDIO DE CULTIVO

Existen algunos métodos de cultivo que utilizan medios diferentes, como el hidropónico, el aeropónico o el cultivo en coco. Sin embargo, en esta guía nos limitaremos a la forma más sencilla y tradicional de cultivar marihuana, en tierra. El cultivo en tierra alberga además ventajas para el cultivador menos experimentado, ya que este medio es más permisivo con ciertos errores habituales entre principiantes.

Por otro lado, deberías ser consciente de las enormes diferencias de calidad y composición entre diferentes sustratos. La mayoría de los sustratos de buena calidad son adecuados para la marihuana pero te recomendamos evitar aquellos que contienen fertilizantes de liberación prolongada, como los de Miracle-Gro.

Prácticamente la totalidad de los sustratos disponibles en el mercado vienen ya pre-fertilizados, sin embargo los nutrientes iniciales no serán suficientes para toda la duración del cultivo. Como regla general, puedes asumir que los nutrientes incluidos en el sustrato no durarán más de 3-4 semanas (suficiente para cubrir la fase vegetativa del cultivo), así que deberás añadir fertilizantes en cuanto comience la fase de floración.

Algunos cultivadores más experimentados suelen crear sus propias mezclas, en las que incluyen abonos de lombriz, guano de murciélago y otros elementos que garantizan un crecimiento óptimo.

QUÉ MACETAS UTILIZAR

Descubrirás que existen toda clase de macetas de cultivo, desde sencillos recipientes de plástico y bolsas de cultivo hechas de tela o los llamados "smart pots", hasta sofisticadas macetas de auto-riego. Sin embargo, a la hora de escoger macetas sencillas, solo tienes que asegurarte de que sean del tamaño adecuado. Un buen comienzo serán macetas de 20L. Es importante que permitan un drenaje adecuado. Por eso las macetas suelen tener agujeros en su base (aunque en algunos casos los agujeros deberás hacerlos tú). Consejo: las macetas rectangulares son muy prácticas en cultivos donde el espacio es limitado.

FERTILIZANTES

A no ser que estés utilizando sustratos orgánicos pre-fertilizados que duren todo el cultivo, en algún momento deberás añadir fertilizantes. Podrás adquirirlos en forma de líquido o en polvo y tendrás que administrarlos junto al riego siguiendo las instrucciones concretas para cada tipo.

Es importante saber que, normalmente, los fertilizantes para cannabis son específicos para la fase vegetativa o para floración. El motivo es que las necesidades de la planta difieren según la etapa de crecimiento en la que se encuentre. En la mayoría de los casos tendrás al menos dos botes, posiblemente más, siempre dependiendo del régimen de micronutrientes indicado para tu cultivo.

Las quemaduras y otros problemas provocados por el exceso de fertilización son bastante frecuentes entre los cultivadores menos experimentados. Para evitar la sobrefertilización, se recomienda comenzar administrando la mitad de la dosis recomendadas. O, si lo prefieres, sigue las dosis indicadas por el fabricante del fertilizante, pero ten en cuenta que tienden a inflar las cantidades que necesita tu planta. ¡Al fin y al cabo ganan dinero vendiendo sus productos!

A las plántulas, durante sus primeras dos o tres semanas, no se les deben administrar fertilizantes y sólo se comenzará a hacerlo en pequeñas dosis y una vez le haya brotado una tercera pareja de hojas. Pasarse con los abonos es un error muy habitual entre cultivadores novatos.

Cannabis Nutrientes

RIEGO

Regar tus plantas de cannabis podría parecerte muy sencillo, pero en realidad muchos principiantes lo hacen mal.

En vez de regar las plantas frecuentemente con poca cantidad, es preferible reducir la frecuencia y aumentar la cantidad. Cuando las riegues, hazlo a conciencia, hasta que la tierra quede saturada y el agua brote por los agujeros en la base de la maceta. Espera a que la tierra se seque antes de volver a regar. Una buena forma de comprobarlo es levantar las macetas para valorar su peso. Es mucho mejor que tus plantas se marchiten ligeramente en lugar de regarlas demasiado. ¡El exceso de riego genera toda clase de problemas de crecimiento!

EL NIVEL DE PH ADECUADO

Además de regular la cantidad y la frecuencia del riego y la fertilización, también tendrás que regular su nivel de pH. Las plantas de marihuana sólo absorben nutrientes cuando el pH es el adecuado. Para un cultivo en tierra, el pH del agua deberá estar entre 6,0 y 7,0. Podrás comprobar el nivel de pH de tu agua con tiras reactivas y medidores de pH. Podrás regular el nivel de pH mediante productos indicados para incrementarlo o disminuirlo. Aunque también podrías usar zumo de limón.

AIRE

La marihuana necesita aire para un crecimiento óptimo. Algunos cultivadores experimentados montan sofisticados sistemas que proporcionan CO₂ a sus plantas y eliminan los olores. Pero aún no hemos llegado a ese punto. Un simple ventilador puede ser suficiente para empezar. Una ligera brisa de aire puede ayudar a mantener las temperaturas a raya, evitar el moho y frenar a los insectos. Además, un flujo de aire constante pero suave en torno a tus plantas les hace desarrollar tallos y ramas más fuertes.

Ventilación De La Habitación Cannabis Cultura

CONTROL DE TU CULTIVO

Casi hemos terminado nuestra instalación ideal para un cultivo de marihuana. Tenemos un cuarto o armario de cultivo, hemos colocado una lámpara y un ventilador. Tenemos todos los fertilizantes y, por supuesto, semillas de la mejor calidad listas para empezar a crecer.

Lo único que nos queda es controlar nuestro cultivo para garantizar los mejores resultados.

Una variable que sin duda tendrás que controlar es la exposición de tus plantas a la luz. Esto implica programar los ciclos de luz y oscuridad con tus lámparas de cultivo. Como cultivador principiante, lo más probable es que escojas variedades de cannabis autoflorecientes, con las que los ciclos de luz aún no son tan importantes. Así que utiliza un programador para tus luces de cultivo y proporciona a tus plantas autoflorecientes 18 horas de luz al día.

Para cultivos más avanzados, por ejemplo con cepas no autoflorecientes, que dependen de los ciclos de luz para pasar de la fase vegetativa a la de floración, también deberías controlarlos con un programador. En este caso, la floración se iniciaría cuando cambies el ciclo de luz a 12 horas de luz al día.

Una vez comprendas estos elementos fundamentales para el cultivo de interior, podrás recoger abundantes cosechas enseguida. Como consejo final, no dejes que ciertas dificultades te hagan desistir de intentarlo de nuevo. Al fin y al cabo, así es como se aprende a dominar el arte del cultivo de marihuana. Nadie nació siendo profesional y todos fuimos novatos en algún momento. ¡Buena suerte y feliz cultivo de interior!

Cuando te hayas iniciado en esto y quieras aprender más, visita nuestro blog para encontrar otros artículos interesantes sobre técnicas de cultivo de cannabis.

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