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Parte 1 - Intro
Después de semanas de nerviosismo creciente, el momento tan esperado de la cosecha finalmente está al alcance de nuestras manos. Las plantas han crecido increíblemente rápido durante las tres primeras semanas de floración y han sufrido una auténtica transformación, después de la cual ha empezado la lenta formación de los buds. Un número cada vez mayor de filamentos blancos forman la base de los futuros buds, sobre los cuales ya hemos empezado a babear.

Después de cinco semanas de floración, las plantas ya deberían estar llenas de pesados buds, rebosantes de THC, que todavía se desarrollan, pero que ya han dejado atrás la parte más importante de su crecimiento. Las plantas en floración aún son verdes y hermosas, con la producción de THC a toda máquina. Las hojas alrededor de los buds son cada vez más pegajosas y la mayoría de glándulas de resina ricas en THC que contienen se utilizarán, más adelante, para la elaboración de hachís.
el mejor THC en una planta de marihuana
Así pues, todas las hojas que hemos cortado alrededor de los buds, y también las hojas más grandes que contienen THC, obtenidas de la cosecha, las dejaremos secar. Más adelante decidiremos si queremos elaborar hachís de agua o skuff. Encontrarás más información sobre este tema en el apartado de cosecha.

Parte 2 - Estimuladores para la floración
En cualquier caso, si no has sobrefertilizado tus plantas, la vista que tendrás de tu jardín será suficiente para que tu boca se haga agua. Bajo una potente luz de HPS, podrás observar las maravillosas glándulas de THC de los buds y de las hojas brillando y parpadeando. Puesto que las plantas en floración necesitan un suplemento adicional de fósforo y calcio, les daremos un aporte de pk 13-14 como un estimulante extra para el desarrollo de su floración.

Estas sustancias las encontramos en todas las mezclas básicas de nutrientes, pero en pocas cantidades, y con el pk 13-14 podemos cubrir el déficit. Como resultado, los buds serán más compactos y más duros. Si eres un novato en el cultivo, es mejor que empieces con el paquete básico de fertilizantes, formados por un fertilizante básico que contiene todos los NPK (nitrógeno, fósforo y calcio), además de un pk 13-14 y de un estimulador de raíces. Con estos productos básicos, serás más que capaz de obtener una excelente cosecha.

Si has superado todas las dificultades y parece que tu cosecha no presenta problemas importantes, puedes aplicar varios productos adicionales como por ejemplo estimuladores para la floración y/o boosters y enzimas. No tiene mucho sentido añadir estos productos relativamente caros inmediatamente porque sólo son eficaces si el proceso de crecimiento ha ido como una seda. Puesto que eres bastante nuevo en el tema, seguramente habrás cometido varios errores. En este caso, estos productos posiblemente no sean necesarios y no aporten demasiado valor. Cuando hayas solucionado todos estos errores, entonces estos productos, sin duda, serán importantes para tu futura cosecha.

Los enzimas son los encargados de eliminar los restos de raíces y de reducir la acumulación de sales en el sustrato como consecuencia del aporte adicional de nutrientes. Si has utilizado la misma botella de nutrientes durante un tiempo, habrás observado que en la parte superior aparece un depósito blanco y cristalino. Son las sales que se acumulan. Si utilizas nutrientes orgánicos como Plagron, también reducirás la acumulación de sales, ya que contienen unos niveles considerablemente más bajos que los nutrientes biominerales.
planta de cannabis en la floración
Parte 3 - Macetas y uniformidad
El tamaño de las macetas que utilizamos depende del número de plantas que cultivamos y del número de semanas de crecimiento que tienen. Estos factores están interrelacionados. Si tenemos muchas plantas, necesitamos utilizar macetas pequeñas y darles menos tiempo de crecimiento. Por ejemplo, si tenemos 16 plantas en un metro cuadrado y les damos un periodo de crecimiento de entre 5 y 9 días, las plantas crecerán perfectamente bien en macetas de 5 litros. Si reducimos el número a 10 plantas y les damos un periodo de crecimiento de 10-14 días, entonces, las plantas necesitarán macetas de 7-11 litros.

En definitiva, cuantas menos plantas cultivemos, más grandes serán las macetas y más tiempo de crecimiento les daremos. La cosecha que obtenemos es más o menos parecida, independientemente del método que utilicemos. La única diferencia es en la cantidad de tiempo que necesitamos en total para obtener nuestra cosecha. Así que si tienes 16 plantas y aplicas un periodo de floración de 8 semanas, tardarás unos dos meses y cinco días desde principio a fin. Si tienes 10 plantas, necesitarás unos dos meses y dos semanas.

En otras palabras, tardarás más tiempo para obtener el mismo rendimiento. Los cultivadores comerciales consideran este aspecto particularmente importante para obtener la cosecha en el menor tiempo posible. Esta es la razón por la que, a menudo, plantan 20 plantas en un metro cuadrado y sólo les dan de 1 a 3 días de crecimiento, en función del medio que utilizan.

De esta forma, pueden cosechar cada dos meses si utilizan una variedad que finalice todo el proceso en 8 semanas. En general, las plantas con más influencia Sativa tardan más tiempo en florecer que las plantas con genes dominantes de Indica. Así que la selección original de plantas deberá estar más influida por el periodo de floración que por un posible efecto del material para fumar. Si prefieres un subidón más que un colocón corporal más profundo, te aconsejo que te decantes por un cruce de Sativa que tarde un poco más en florecer, entre 8 y 10 semanas.
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Aún así, siempre debes tener en cuenta que al cultivar a partir de una semilla, toda planta es única y siempre obtendrás ejemplares de floración temprana, floración media y floración tardía en tu selección. Si has leído en alguna parte que una determinada variedad en "muy uniforme", esto significa que habrá poca diferencia en el tiempo de cosecha entre las plantas adultas. Puedes esperar que un 80% de las plantas terminen el ciclo al mismo tiempo.

Si una variedad tiene menos uniformidad, existirán diferencias más grandes entre las plantas en su periodo de floración. Este es también un factor importante a tener en cuenta cuando selecciones una determinada variedad.

Parte 4 - Clima
Todos los nutrientes y el agua que proporciones a tus plantas durante el periodo de floración van a alguna parte. El agua se evapora por las hojas de las plantas y flota libremente por la sala de cultivo. Al principio de la floración, las plantas todavía tienen pocas hojas y son bastante pequeñas, por lo que desprenden poca humedad en el aire. Gracias a esto, la humedad en el aire se mantiene baja. Nuestras plantas crecen más rápidamente en un entorno húmedo que en el calor seco producida por las lámparas de HPS. Obtendrás un desarrollo más rápido en las primeras semanas de crecimiento si dejas que la humedad aumente.

La mejor manera de conseguirlo sin comprar un humidificador es conectar un regulador de potencia al ventilador, con el que podrás variar la velocidad de extracción del aire. Es útil conectar un regulador porque, de esta forma, puedes influir mejor en el clima. Es más, un ventilador sin un regulador siempre funciona a toda velocidad y no siempre es necesario; no sólo gasta electricidad si no que genera más ruido del que es estrictamente necesario. En realidad, no es el ventilador en si mismo quien crea el ruido sino el flujo de aire que genera.

Así que es mejor que compres un regulador durante les primeras semanas; de esta forma, la bomba no sólo funcionará más suavemente sino que aspirará menos humedad, conservando el contenido húmedo más elevado y permitiendo que las plantas de semillero se desarrollen más rápidamente. En cuanto las plantas empiecen a crecer, la bomba puede trabajar un poquito más ya que están produciendo cantidades cada vez mayores de humedad, aunque tienes que controlar que no aumente demasiado durante la formación de los buds, alrededor de la cuarta semana de floración. Una humedad demasiado elevada puede provocar que los buds ya duros desarrollen moho durante sus últimas semanas de formación.

Cuando la humedad es demasiado elevada, existe mayor posibilidad de que el agua quede encharcada en la estructura del bud, el cual continúa su desarrollo, atrapando la humedad en su interior. Esta humedad puede ser cultivo de mohos. Algunas variedades de marihuana que producen buds especialmente duros tienen más posibilidades de desarrollar moho que los buds con una estructura más ventilada, gracias a que la humedad no queda atrapada tan fácilmente.

Si descubres moho en un bud, ya puedes darlo por perdido ya que el hongo empezó su actividad en el interior mucho antes de que fuera visible. Cuando tengas un precioso bud y, de repente, aparezca una extraña hoja amarillenta en el medio, aunque le hayas proporcionado todos los nutrientes necesarios, es mejor que tires suavemente de ella. Si la hoja sale fácilmente, el bud está infectado. Comprueba que tienes una buena ventilación durante las últimas semanas. Cuando empiezas es una inversión notable, pero es imprescindible si quieres obtener una cosecha sin ninguna complicación.
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El ventilador no sólo garantiza la eliminación del aire húmedo y cálido, sino que asegura que el aire fresco y rico en CO2 se absorbe en el espacio en el que las plantas están trabajando duro. Necesitarán este aire fresco para continuar el desarrollo correctamente. Durante las últimas semanas de floración, intenta conservar la humedad del aire por debajo del 50%. Evidentemente, puedes cultivar en un armario sin ventilador, con la puerta entornada, pero los resultados no serán óptimos. Si quieres hacerlo, es mejor que lo hagas bien.
El regulador, junto con el ventilador, te permitirán controlar el entorno, y un clima excelente aumenta el rendimiento y la calidad de tu futura cosecha.

Parte 5 – Control del ruido
Para aquellos que han diseñado el espacio de cultivo cerca de una habitación, las quejas por el ruido del ventilador pueden ser un problema. Existen varias maneras de controlarlo. La primera y más importante es el regulador ya que si un ventilador no funciona a plena velocidad, produce menos ruido. Establece la velocidad de funcionamiento entre 75% y 80%.Esta es la razón por la que aconsejamos comprar un ventilador con mayor capacidad.

Un ventilador grande a velocidad de funcionamiento media produce menos ruido que un ventilador pequeño a plena potencia. Si esto no es de suficiente ayuda, puedes instalar el ventilador dentro de una caja aislada. Si instalas un trozo de manguera en el ventilador también podrás reducir el ruido considerablemente porque el sonido no se dispersa inmediatamente ya que primero circula por la manguera, lo cual reduce el volumen. Si todos estos esfuerzos aún no dan el resultado esperado, instala un amortiguador de sonido al ventilador.

Es parecido a un filtro de carbón; es un tubo metálico que instalamos en el ventilador para que el sonido producido pase primero por el tubo, donde se reduce. A continuación, instala una manguera normal en el amortiguador y observarás como el ruido se filtra en gran medida.

Parte 6 - Las últimas 2 semanas
Si hemos optado por una variedad de floración media, la mayoría de los buds ya se habrán desarrollado hacia la sexta semana. En las últimas dos semanas, los buds ya casi estarán maduros y ya no crecerán demasiado en tamaño. Los buds repletos de filamentos blancos, lentamente, empiezan a adoptar un color marrón. En función de la variedad que utilices y del clima del espacio, la maduración tardará más o menos.

Cuando un 80% de los pequeños filamentos ya sean de color marrón, llegó la hora de sacar las cortadoras del armario y prepararnos para la cosecha. Evidentemente, puedes influir en el tipo de colocón de tu cannabis al recolectar los buds más pronto o más tarde. Cuanto más esperes, más potente será el colocón; si cosechas un poco antes, obtendrás un "subidón de cabeza". La decisión es tuya según tus preferencias personales. Si buscamos una especie de "término medio", procederemos a cosechar cuando el 80% de los filamentos sean de color marrón. No olvides que, a veces, los filamentos blancos pueden volverse de color marrón influenciados por el clima o por la humedad.

Cuando observes unos cuantos filamentos de color marrón, no significa automáticamente que la planta empieza su proceso de maduración. Un bud muerto o infectado por moho también desarrolla filamentos de color marrón. La cosecha no es una ciencia exacta pero, en resumen, si la mayoría de filamentos son de color marrón y sólo unos cuantos buds aún tienen filamentos blancos, puedes empezar a cortar tranquilamente. Cuando calcules el 80%, debes observar la planta como un todo. Si quieres experimentar los diferentes tipos de colocón que puedes conseguir, puedes realizar la cosecha a intervalos y, cuando estén secos, haz una prueba con cada uno de ellos.
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Según se acerca el final, observarás que hay variedades que retienen todos sus nutrientes en el interior y otras no. Así, por ejemplo, una K2 retiene sus nutrientes por más tiempo, lo que significa que detendremos la alimentación en la última semana y media. Las plantas conservarán su verde brillante, los filamentos continuarán oscureciendo su color y los buds madurarán lentamente, adoptando un aspecto maravilloso con una bonita capa de THC que lo cubre todo. Puesto que disponen de nutrientes suficientes en el sustrato (la cantidad exacta depende del sustrato que utilices) y en las hojas, dejaremos de alimentarlas durante las últimas 1,5-2 semanas de floración.

Si utilizas el cultivo hidropónico, entonces, no dejes de alimentarlas hasta los últimos cinco días, ya que el proceso de amarillear ocurre muy rápido si sólo cultivas en agua. En macetas llenas de tierra, o en coco y semejantes, aún les queda una gran cantidad de nutrientes que deben absorber. Lo que ocurre cuando detienes la alimentación es que las plantas absorben todos los nutrientes disponibles en las macetas o en el medio, y una vez hecho, se alimentan de las reservas de nutrientes de las hojas.

En otras palabras, incluso después de detener la alimentación, las plantas aún disponen de suficientes nutrientes. Puedes continuar aportándoles estimulador para la floración ya que esto no es un nutriente. Lentamente las hojas adoptarán un tono amarillento, señal de que ya disponen de pocos nutrientes en los buds. De esta manera, también ahorrarás unas cuantas semanas o días en el gasto de nutrientes. Por lo tanto, el color amarillo es un aspecto positivo porque un exceso de nutrientes ya no aporta nada en los buds.

Más adelante, en las últimas semanas antes de la cosecha, podrás eliminar algunas de las hojas más grandes de las plantas, lo que te ahorrará parte del manicurado y también permitirá que los buds inferiores obtengan más luz, y puedan añadir un poco más de peso en el último momento, antes de pasar por las tijeras. Con esto hecho, poco nos queda por hacer durante las últimas semanas, más que saborear los resultados del origen de nuestras emociones.

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