Guía para las últimas semanas de la floración del cannabis

Tras semanas en las que los nervios van creciendo, el momento tan esperado de la cosecha finalmente está al alcance de tus manos. Durante las tres primeras semanas de floración, las plantas han crecido rápidamente, pasando por una auténtica transformación. Los pistilos blancos han brotado, formando la base de los cogollos, sobre los cuales ya has empezado a babear.

Después de cinco semanas de floración, las plantas están llenas de cogollos cargados de cannabinoides – las plantas siguen creciendo, pero ya han completado la mayor parte de su desarrollo. En plena floración, tus plantas deberían estar verdes y hermosas, mientras siguen produciendo THC a toda máquina. Las hojas alrededor de los cogollos son cada vez más pegajosas, mientras se llenan de tricomas ricos en THC; y, más adelante, podrás usar estas hojas para hacer hachís.

Dado que la cosecha está a la vuelta de la esquina, puedes guardar las hojas de abanico que vayas cortando, ya que también contienen THC y pueden aprovecharse para hacer hachís o kief. En nuestra sección de cosecha encontrarás más información sobre esto.

POTENCIADORES DE FLORACIÓN

Siempre y cuando hayas cuidado bien tus plantas, con un riego y una fertilización adecuados, con solo ver tu jardín se te hará la boca agua. Tanto si has cultivado las plantas en interior con lámparas de cultivo, o al aire libre bajo el sol, la gran cantidad de glándulas de resina hace que las plantas brillen bajo la luz.

Durante la floración, las plantas de marihuana necesitan más fósforo (P) y potasio (K), por lo que vale la pena darles un fertilizante PK 13/14 para estimular la producción de flores. Estos nutrientes están presentes en todos los fertilizantes básicos, pero en menor concentración. Con un abono PK 13/14, tendrás unos cogollos más densos y compactos. Si estás iniciándote en el mundo del cultivo, es aconsejable empezar con un fertilizante básico para cannabis con NPK (nitrógeno, fósforo y potasio), y añadir un potenciador de floración PK 13/14 y un estimulante para las raíces.

Con estos productos básicos, podrás conseguir una gran cosecha. Si las plantas están sanas, puedes aplicar una serie de productos adicionales, como estimuladores de la floración y/o potenciadores y enzimas. Pero si tus plantas sufren problemas, no tiene sentido añadir estos productos (que suelen ser caros), ya que solo podrán favorecer la cosecha si el cultivo va como la seda. Dado que los novatos tienden a cometer errores, estos productos probablemente serán excesivos, por lo que no son realmente necesarios.

Las enzimas se encargan de reducir la acumulación de sales del suelo, que proceden del aporte de nutrientes adicionales. Si tienes un bote de fertilizante que has usado durante un tiempo, verás que se ha formado una capa blanca y cristalina sobre la botella; estas son las mismas sales que pueden acumularse en la tierra con el tiempo. Para reducir la acumulación de sales puedes usar fertilizantes ecológicos, ya que contiene niveles considerablemente menores de estos nutrientes minerales.

POTENCIADORES DE FLORACIÓN: PROS Y CONTRAS

Pros

  • Pueden favorecer el desarrollo de los cogollos
  • Pueden maximizar la cosecha 
  • Pueden favorecer la potencia y el sabor

Contras

  • No son muy útiles para los cultivadores principiantes
  • No son necesarios si ya usas un buen fertilizante básico para cannabis
  • Pueden aumentar la probabilidad de fertilizar en exceso
  • Suponen un gasto adicional

CALCULAR LA FASE DE FLORACIÓN SEGÚN EL TAMAÑO DE LA MACETA

El tamaño ideal para las macetas depende de cuántas plantas tienes y el número de días/semanas que dejas las plantas en crecimiento vegetativo. Estos dos factores suelen estar relacionados: si quieres cultivar muchas plantas en un espacio pequeño, necesitas usar macetas más pequeñas y dejar las plantas menos tiempo en fase vegetativa. Por ejemplo, si tienes 16 plantas en un metro cuadrado y las dejas en crecimiento vegetativo durante 5-9 días, bastará con usar macetas de 5 litros.

Si cultivas solo 10 plantas y las dejas un poco más tiempo en fase vegetativa, entre 10-14 días, las plantas necesitarán macetas de 7-11 litros. Cuantas menos plantas tengas, mayor puede ser el tamaño de la maceta y el periodo de crecimiento vegetativo. La cosecha final será más o menos la misma, sea cual sea el método utilizado. La única diferencia está en el tiempo necesario para llegar a la cosecha.

Si cultivas 16 plantas, con una fase de floración de 8 semanas, necesitarás alrededor de 2 meses y 5 días desde el principio hasta el final del cultivo.

Si tienes 10 plantas, el ciclo de cultivo durará 2 meses y 2 semanas. En otras palabras, tardarás más tiempo en obtener la misma cosecha. Para los cultivadores comerciales es importante llegar a la cosecha en el menor tiempo posible. Por ello, a veces cultivan 20 plantas apiñadas en un metro cuadrado y solo les dan 1-3 días de crecimiento vegetativo, dependiendo del sustrato utilizado. De esta forma, si cultivan una cepa que florezca en 8 semanas pueden cosechar cada dos meses. En general, las variedades de influencia sativa tardan más en florecer que las variedades de genética índica.

Al seleccionar las semillas de cannabis para tu cultivo, puedes guiarte por su fase de floración, así como por otros factores como el efecto y sabor. Si buscas un colocón más estimulante, en lugar de un profundo colocón relajante, probablemente preferirás una cepa de dominancia sativa que tardará un poco más en florecer, normalmente entre 8 y 12 semanas. Pero no olvides que cada planta es única. Incluso al cultivar varias plantas de una misma cepa, con las mismas semillas, puedes encontrarte plantas de floración temprana, floración media o floración tardía.

Si lees que cierta variedad es “muy uniforme”, significa que no hay mucha diferencia en la fecha de cosecha de las plantas de esta cepa. En este caso, el 80% de las plantas finalizarán el cultivo más o menos al mismo tiempo. Pero algunas variedades son menos uniformes y presentan mayores diferencias en la fase de floración de las plantas. Ten esto en cuenta a la hora de escoger una cepa de marihuana.

CONTROL DE LAS CONDICIONES CLIMÁTICAS

Las plantas de marihuana en floración necesitan unas condiciones climáticas concretas para un buen desarrollo. En todas las etapas del cultivo, el cannabis necesita una buena ventilación para asegurar una buena salud. En lo que respecta a la humedad, durante la fase de floración las plantas necesitan un nivel de humedad ambiental considerablemente menor que durante la fase de plántula o el inicio de la fase vegetativa. 

NIVELES ÓPTIMOS DE HUMEDAD

En la fase de floración, el nivel de humedad relativa (HR) debería situarse entre el 40 y el 55%. La forma más fácil de lograr esto, sin tener que usar un humidificador de aire, es poniendo un regulador de intensidad en los extractores. Con el regulador de intensidad, puedes alterar la velocidad de extracción del aire y de este modo influir sobre el clima de tu sala de cultivo. Además, si usas un extractor sin regulador de intensidad, el extractor siempre funcionará a la máxima velocidad, incluso aunque no sea necesario. Esto no solo es un malgasto de electricidad, sino que genera más ruido del necesario.

Con un simple regulador de intensidad, puedes configurar el extractor para que absorba menos humedad del aire durante las primeras semanas de crecimiento vegetativo; de este modo, tus plantitas crecerán más rápidamente. En cuanto las plantas adquieran mayor tamaño empezarán a producir más humedad, por lo que puedes regular el extractor para que absorba más humedad. De hecho, cuando las plantas estén floreciendo plenamente, sobre la cuarta semana de la fase de floración, deberías asegurarte de que el nivel de HR no supere el 50-55%.

CONTROLAR EL MOHO

Si la humedad es demasiado elevada durante las últimas semanas del ciclo de cultivo, puede provocar la formación de moho y mildiu en los cogollos. Esto se debe a que la humedad queda atrapada en las flores, creando el caldo de cultivo ideal para una serie de patógenos. Cabe señalar que las cepas con cogollos especialmente densos y compactos tienen un mayor riesgo de desarrollar moho que las cepas con cogollos de estructura más aireada.

Si detectas moho en un cogollo, puedes darlo por perdido, ya que el moho llevará un tiempo causando estragos en el interior del cogollo, antes de hacerse visible desde el exterior. Si tienes un cogollo bien desarrollado y observas que en el centro de la flor sobresale una hoja de azúcar de aspecto raro y amarillento, es mejor extraerla cuidadosamente. Si la hoja se suelta con demasiada facilidad, es probable que el cogollo esté infectado. Por tanto, es mejor asegurar una buena ventilación para las plantas durante las últimas semanas de floración. Ante la duda, cómprate un deshumidificador.

VENTILACIÓN

Además de ayudar a controlar la humedad, la ventilación también contribuye a la salud de tus plantas. Los ventiladores y sistemas de extracción no solo garantizan la eliminación del aire cálido y húmedo, sino que también aseguran la entrada de aire fresco cargado de CO₂ en el espacio de cultivo. Las plantas necesitan este aire fresco para crecer y florecer de forma óptima. Si cultivas en un armario, o un espacio pequeño similar, puede que no tengas sitio para un ventilador, pero puedes dejar la puerta entreabierta para permitir el intercambio de aire fresco.

Al conectar un regulador de intensidad con el extractor, puedes controlar mejor el ambiente de tu cuarto de cultivo para producir cosechas más grandes y de mejor calidad.

CONSEJOS PARA REDUCIR EL RUIDO

Si cultivas en interior, el ruido de los extractores podría ser un problema. Pero no te preocupes, hay varias formas de reducirlo. Como hemos mencionado, lo primero que puedes hacer es conseguir un regulador de intensidad para controlar la velocidad (y por tanto el ruido) de los ventiladores. Con solo reducirlos al 75-80%, puedes notar una gran diferencia.

Esto también significa que es mejor usar un extractor de mayor capacidad, que uno de poca capacidad. Si tienes un extractor grande, puedes regularlo a la mitad de la velocidad, para que no haga tanto ruido. Si esto no ayuda, puedes probar a colocar los ventiladores dentro de una caja con asilamiento. Conectar un trozo de tubo al ventilador puede suponer una gran diferencia, ya que el sonido no se dispersará inmediatamente, sino que primero deberá atravesar el tubo.

Si estas técnicas no ayudan a reducir el ruido, puedes conectar un silenciador al ventilador. Un silenciador tiene un aspecto similar a un filtro de carbono, con un tubo metálico para conectar al ventilador. Entonces, solo tienes que conectar una tubería al silenciador y finalmente podrás reducir enormemente el ruido.

LAS 2 ÚLTIMAS SEMANAS DE FLORACIÓN

Si cultivas cepas con una fase de floración media, la mayor parte del desarrollo de los cogollos ocurrirá durante las primeras 6 semanas de floración. En las últimas 2 semanas, los cogollos principalmente estarán madurando y no crecerán mucho más en tamaño. A estas alturas, los pistilos de las flores (previamente blancos) poco a poco empezarán a tornarse de color ámbar-marrón. Según la cepa cultivada, y una serie de factores ambientales, los cogollos pueden tardar un tiempo variable en madurar completamente.

INSPECCIONAR LOS PISTILOS Y TRICOMAS

Una forma de hacerte una idea del momento de la cosecha es observando los pistilos. Cuando cerca del 80% han pasado de color blanco a marrón, es probable que tu hierba esté lista para cortar. Pero ten en cuenta que hay otros factores que afectan al amarronamiento de los pistilos; por tanto, si quieres una mayor precisión, debes fijarte en los tricomas. Inspeccionar los tricomas es la forma más segura de saber cuándo es el momento de la cosecha.

Los tricomas son las pequeñas estructuras pegajosas, similares a cristales, que se desarrollan sobre los cogollos y hojas – y en estas estructuras es donde se produce lo bueno del cannabis: los cannabinoides y terpenos. Los tricomas son diminutos, por lo que necesitarás una lupa o microscopio para poder observarlos. Parecen setas en miniatura, con una cabeza similar a una pequeña burbuja encima de un tallo.

A medida que florece la marihuana, los tricomas van cambiando de color; primero son de color trasparente, después pasan a un color blanco-lechoso y finalmente adquieren un tono ámbar. Si todas las cabezas de los tricomas son de color transparente, aún falta tiempo para la cosecha. Cuando la mayoría de tricomas hayan adquirido un color blanco-lechoso, tus plantas estarán casi listas. Pero ten en cuenta que el momento elegido para la cosecha puede afectar al colocón resultante. Si cosechas cuando la mayoría de tricomas están blancos, y solo hay algunos de color ámbar, los cogollos producirán un colocón más estimulante. Si esperas a que haya más tricomas de color ámbar, el efecto será más sedante. Muchos cultivadores cosechan cuando aproximadamente el 15% de los tricomas se ha vuelto de color ámbar y el resto son blancos.

Tricomas y Pistilos en Planta de Cannabis

FINAL DEL CICLO DE FERTILIZACIÓN / LAVADO DE RAÍCES

Al final de la floración, puede que todavía queden muchos nutrientes en el medio de cultivo y las hojas. Para evitar que sustancias químicas desagradables acaben en tus cogollos, dándoles mal sabor, puedes dejar de fertilizar tus plantas durante las últimas 1-2 semanas de floración. Si cultivas hidropónicamente, sería suficiente con dejar de aplicar fertilizante durante los últimos cinco días, ya que las plantas estarán creciendo únicamente en agua. Pero si cultivas en macetas con tierra, o fibra de coco, pueden quedar muchos nutrientes en el sustrato, que queremos que aprovechen las plantas.

Cuando dejes de aplicar fertilizante, tus plantas absorberán los nutrientes restantes del medio de cultivo. A continuación, empezarán a extraer los nutrientes de las hojas, que empezarán a marchitarse, y este es el motivo de que tus plantas de cannabis se amarilleen al final de la floración. El hecho de no tener que abonar el cultivo durante las últimas dos semanas ofrece una ventaja extra: ahorrarás dinero en fertilizantes.

Durante este plazo de dos semanas, puedes hacer un lavado de raíces regando el sustrato periódicamente con agua pura, de pH equilibrado, para eliminar los depósitos de minerales que puedan quedar en la tierra. Asegúrate de empapar completamente la tierra para que el agua se lleve los nutrientes, y a continuación empápala de nuevo y deja que el líquido se drene por la base durante un par de minutos. Pero procura no regar con demasiada frecuencia, ya que no querrás dañar tus plantas en la recta final hacia la cosecha.

Lavado de Raíces

MANICURADO

Cuando las hojas se vuelven amarillas al final de la floración, no te preocupes pensado que algo va mal, ya que es absolutamente normal. De hecho, es una buena señal, ya que indica que las plantas están usando el exceso de nutrientes.

Algunos cultivadores manicuran sus plantas gradualmente a lo largo de las últimas semanas o los días previos a la cosecha, eliminando algunas de las hojas más grandes para permitir una mayor entrada de luz a los cogollos de la parte inferior de la planta. Las hojas amarillas suelen marchitarse y caerse solas, ahorrándote parte del manicurado. Pero, en esta última etapa de la floración, puedes cortar las hojas amarillentas, dado que ya han cumplido su función. Esto también facilitará la cosecha.

¡Feliz cultivo!


Parte 1: La Germinación. Guía completa para la germinación de semillas de marihuana.

Parte 2: La Fase De Vegetación. La fase de vegetación o crecimiento.

Parte. 3: La fase de floración. La fase de floración del cannabis

Parte. 5: el tiempo de cosecha. Aprende todos los pasos del proceso de cosecha y postcosecha del cannabis.

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