Si eres un cultivador de cannabis que visita tiendas de cultivo en persona o a través de internet, es probable que ya conozcas la cantidad de productos que se comercializan. El número de opciones existente puede resultar abrumador.

Muchas marcas ponen a tu disposición una gran selección, desde abonos básicos, hasta fertilizantes y potenciadores del crecimiento y de la floración, pasando por aditivos de todo tipo. Por no mencionar el resto de suplementos estimulantes para plantas que te podrías imaginar.

A menudo, el cultivador no recibe consejos para comprar solo uno o dos productos para su cultivo, sino que muchas de estas empresas recomiendan comprar muchísimos de ellos. Lo pintan de tal manera que da la sensación de que no puedes dejar la (carísima) oportunidad de estar a la última en lo que a cuidado de plantas de cannabis se refiere.

Desde este punto de vista, realmente no podemos culpar a los cultivadores por caer en la tentación, pero a pesar de sus buenas intenciones, ¡pueden acabar matando de amor a sus plantas! Sobrealimentarlas y administrarles demasiados abonos podría provocar más problemas de los que resuelve, un error que cometen muchos cultivadores novatos.

exceso de nutrientes equilibrio de nutrientes inadecuado cultivo de cannabis

PROBLEMAS DE CRECIMIENTO COMO CONSECUENCIA DE LA FERTILIZACIÓN EXCESIVA Y DESEQUILIBRIOS NUTRICIONALES

Si tenemos en cuenta que los nutrientes son productos con una altísima concentración, y que las plantas jóvenes son especialmente susceptibles, no es demasiado difícil que se cree un desequilibrio perjudicial que arruine tu plantación. Este exceso de fertilización puede además crear todo tipo de problemas, como quemaduras en raíces y hojas. Cuando sucede esto, las raíces o las hojas de tu planta presentarán un aspecto similar al de haber sufrido “quemaduras”, mostrando decoloraciones negras y amarillas.

En una situación como esta, probablemente pienses que lo mejor es volver a la tienda y comprar otro producto que solucione el problema, ¡pero no lo hagas! Si tus plantas están sufriendo porque se han quemado por exceso de fertilización, lo primero que deberías hacer es no echarles nada y regar las plantas con agua con un pH equilibrado (6-7 de pH) que diluya la acumulación de nutrientes.

“MENOS SIEMPRE ES MÁS”

Algunos cultivadores menos experimentados creen que el cannabis requiere de una habilidad extraordinaria y de muchísimos productos diferentes. Esta es una idea equivocada que no podría alejarse más de la realidad. Pasarte con algo, ya sea regando tus plantas en exceso o cubriéndolas con aditivos innecesarios, es a priori un pequeño error, pero con repercusiones enormes. Lo bueno es que estos despistes se pueden evitar muy fácilmente.

Un cultivador experimentado te informará de que algunos nutrientes básicos, la cantidad correcta de luz y una hidratación adecuada son (casi) siempre el camino a seguir para cumplir con éxito un ciclo de cultivo. Algunos fabricantes afirman que sus productos “potencian” el sabor de tu cosecha u otras tonterías sin demostrar, pero la realidad es que promueven efectos casi opuestos.

Lo mejor que te puede pasar si has utilizado productos que poco útiles para tu cultivo es que tu hierba termine teniendo un sabor fuerte o amargo. ¿Y en el peor de los casos? Toda tu plantación podría morir, una planta tras otra. Si realmente quieres cultivar cannabis con su máximo sabor y potencia, mantén las cosas lo más simples y naturales posibles.

fertilizantes en exceso de cannabis

HAZLO SENCILLO: TRUCOS PARA CULTIVAR CANNABIS

El primer consejo para cultivar es NO permitir que un comercial adulador te enchufe alguno de sus “productos milagrosos”. Los potenciadores del crecimiento y los aditivos solo son necesarios para mejorar la calidad de tu cosecha en situaciones muy concretas.

Empieza adquiriendo macetas de un tamaño suficiente, de entre 11 y 18 litros. Debería haber algún comercio cercano a tu casa que venda macetas para flores y otros artilugios de jardinería. No necesitan ser especiales, tan solo asegúrate de que tienen agujeros en la parte de abajo que permitan un drenaje adecuado. También deberías tomar como costumbre habitual limpiar tus macetas antes de usarlas, pues de esta manera minimizarás el riesgo de que tu planta se contagie de enfermedades, hongos y otros patógenos.

OBTÉN LA MEZCLA ADECUADA PARA LA MACETA

Normalmente, las mezclas de sustrato para plantas en macetas disponibles en tiendas ya vienen fertilizadas. En teoría, esto significa que tus plantas no necesitan aditivos. Los tres minerales esenciales para que tu planta crezca son el nitrógeno, el fósforo y el potasio (índice NPK), aunque las mezclas de sustratos también suelen contener otros minerales beneficiosos como hierro y calcio. El nitrógeno es el mineral que más necesitan tus plantas cuando desarrollan “partes verdes”, como hojas y tallos. El fósforo es necesario para que la raíz se extienda y crezca de forma adecuada, además de para la floración. El potasio ayuda a que las plantas crezcan fuertes.

Normalmente encontrarás la proporción N-P-K correcta de en un lado de la bolsa de la mezcla, o en el bote de fertilizante, y se representa con tres números: 12-14-24, por ejemplo. En este caso, la mezcla contiene un 12% de nitrógeno, un 14% de fósforo y un 24% de potasio, unos porcentajes que dan lugar a un equilibrio que normalmente se considera ideal para el cultivo de cannabis.

PH graphic cannabis nutrientes

QUÉ NECESITAS SABER SOBRE AGUA Y CANNABIS

Podrías tener los “mejores” abonos y un plan de fertilización perfecto, pero todo podría ser en vano si el equilibrio de pH de tu agua o de tu solución de nutrientes no es el correcto. La razón por la que ocurre esto es que el cannabis solo puede absorber nutrientes cuando el agua (y por tanto también la tierra) se encuentran dentro de una gama de pH determinada. Para cultivar en tierra, el equilibrio de pH correcto en el que debería situarse tu agua es de entre 6.0 y 6.3. Si no es así (en caso de que uses agua del grifo o añadas algo más a la solución), la planta no absorberá los nutrientes, incluso aunque estén presentes. Esto provocará que tenga un déficit nutricional, lo que hará que tu planta enferme, en ocasiones de forma incurable.

Por esta razón es importante tener un lápiz o solución medidora de pH, así como productos que aumenten o disminuyan el nivel de pH del agua en caso necesario. Probablemente sean los elementos más importantes que todo cultivador debería tener.

El problema con los denominados potenciadores del crecimiento es que pueden alterar el pH de forma drástica, dando lugar a todo tipo de resultados desastrosos en muy poco tiempo.

Normalmente, si el pH de tu agua está bien y utilizas un sustrato de calidad, ¡no te costará mucho conseguir una cosecha saludable! Con toda probabilidad no tendrás que echarle más aditivos siempre que tu mezcla de la maceta ya contenga algunos nutrientes.

planta de cannabis quemada con nutrientes

¿CUÁNDO NECESITAS UTILIZAR FERTILIZANTES ESPECIALES PARA EL CANNABIS?

Existen pocos casos en que tus plantas podrían beneficiarse de algunos productos adicionales. La mezcla NPK de la tierra para macetas no siempre dura todo el cultivo, sino solo durante unas cuantas semanas. Si bien tus plantas estarán bien al principio, quizás no sea suficiente para conseguir el tipo de cosecha que esperabas.

En esos casos quizás debas considerar la administración de nutrientes después de varias semanas, cuando los que contiene la tierra estén prácticamente agotados. Una vez tus plantas hayan alcanzado su madurez, nutrientes adicionales podrían darle a tu cultivo el empujón que necesita durante la fase de floración.

Algunos cultivadores prefieren utilizar un sustrato para maceta sin fertilizar. Para ello tendrás que suministrar nutrientes a tus plantas tan pronto hayan abandonado la fase inicial o de plántula. Este método permite a los cultivadores experimentados tener más control sobre su cosecha, una táctica útil para hacer crecer las plantas bajo condiciones de cultivo únicas.

TODO DEPENDE DEL EQUILIBRIO CORRECTO

Cuando se trata de fertilizar tus plantas de cannabis, es todo cuestión de mantener el equilibrio. Los cultivadores con años de experiencia pueden “leer” el estado de sus plantas, y saben la cantidad de nutrientes que les tienen que dar. Esto puede sonar complicado para los novatos, pero es un talento que se aprende a lo largo de muchos ciclos de cultivo, simplemente con usar el sentido común.

Carrito

Artículos GRATUITOS incluidos

Sin producto

Transporte € 0.00
Total € 0.00

Confirmar