Los cultivadores de cannabis suelen usar grandes cantidades de nutrientes, pero esto podría ser perjudicial para la planta. Aprende a alimentar tu marihuana sin excederte.

Todas las sustancias químicas que necesitan las plantas para vivir y florecer están presentes en el agua, el suelo y el aire. Sin embargo, existen mezclas y fórmulas cada vez mejores para sacar el máximo provecho de la planta. La gente suele estar dispuesta a gastar dinero en nutrientes avanzados, pero eso no garantiza que obtengan un buen resultado - a veces, esto podría hasta empeorar las cosas. ¿Qué tipo de nutrientes y en qué cantidad necesitan las plantas de cannabis?

Las plantas de marihuana necesitan nitrógeno, fósforo y potasio para crecer y prosperar (N, P, K, son sus símbolos químicos). Estos elementos suelen venir mezclados en moléculas más complejas para que las plantas los absorban. Los fertilizantes orgánicos contienen N, P, K, en formas moleculares más complejas y naturales que sus equivalentes minerales.

El cultivo en tierra es la forma más sencilla de cultivar cannabis, ya que, gracias a la acción amortiguadora de las sustancias químicas y el sistema de raíces, tolera errores de alimentación. Algunos cultivadores suministran a sus plantas tantos nutrientes como les es posible. Otros prefieren mantener la fertilización a un mínimo. Aunque no hay duda de que una nutrición óptima ayuda a que la planta crezca fuerte y sana, si se interfiere demasiado, podría distraer al cultivador con menos experiencia. El resultado será otro parámetro medioambiental fuera de control, lo que podría poner en peligro la salud de las plantas.

TRES ETAPAS, TRES DIETAS

nutrición marihuanaAl igual que con los animales, cada etapa de la vida de una planta requiere de distintos nutrientes. Si se cultiva en un suelo rico, no hace falta añadir nutrientes adicionales durante la etapa del plantón. Sólo hay que asegurarse de que los tiestos sean lo bastante grandes como para proporcionar suficiente humedad y espacio para que las raíces crezcan libremente.

Cuando se cultiva en medios artificiales sin nutrientes naturales, se puede utilizar un estimulador de raíces y nutrientes para plantones. Los estimuladores de raíces contienen enzimas, bacterias y otros compuestos que estimulan un crecimiento sano. Los nutrientes para plantones contienen una mezcla de los tres elementos principales en un porcentaje adecuado para estos brotes. Se puede obtener un efecto parecido alimentando a las plantas jóvenes con una solución para la etapa vegetativa, con un cuarto de la dosis normal. Recuerda: a menos que sea un fertilizante especialmente producido para el cannabis, lo más seguro es que sea demasiado fuerte y haya que rebajar la dosis.

Durante la fase de crecimiento vegetativo, las plantas necesitan unos niveles altos de nitrógeno y potasio, y un nivel medio de fósforo. Como regla general, la cantidad de fósforo debe ser la mitad de la de nitrógeno, mientras que los niveles de potasio pueden variar entre un tercio y la mitad de los de nitrógeno. Durante la etapa de floración, se deben reducir de forma drástica los niveles de nitrógeno e incrementar los de fósforo, a la vez que se mantienen los mismos niveles de potasio que en la etapa vegetativa. Todos los fertilizantes comerciales están diferenciados para etapas de crecimiento y floración según estos principios básicos.

El cambio de nutrientes cuando las plantas empiezan a florecer, sólo significa que las estamos alimentando con una proporción distinta de NPK. Los porcentajes de nitrógeno, fósforo y potasio vienen indicados en la etiqueta del producto con tres números, algo así como: NPK 5-18-5 – donde cada número indica la proporción de N, P y K, respectivamente. El fabricante calcula la proporción adecuada de cada elemento, por lo que el cultivador sólo tiene que añadir agua y ceñirse a la dosis indicada.

Además de la mezcla de NPK, la marihuana necesita pequeñas cantidades de nutrientes secundarios y micronutrientes. Algunos son más importantes que otros para la salud de la planta. La mayoría ya están presentes en una buena mezcla de tierra, y otros se suelen incluir con los nutrientes NPK. También se pueden comprar aditivos especiales, pero esto sólo se aconseja a cultivadores con experiencia, ya que la sobrealimentación puede ser perjudicial.

EXCESO Y FALTA DE ALIMENTACIÓN

Cuando se cultiva marihuana, siempre es mejor quedarse corto que pasarse. Una planta con poca nutrición añadida producirá mejores rendimientos que otra que crezca en un suelo fertilizado en exceso. Agrega nutrientes al agua cada dos días y, si tienes dudas sobre la dosis, usa la mitad. Estas son las reglas más simples para alimentar una planta de cannabis.

Un exceso o defecto de nutrientes se nota en el cambio de color y apariencia de la planta. Muchos síntomas de sobrealimentación son parecidos a los de una falta de nutrientes. Los síntomas más comunes de un desequilibrio de nutrientes son unas hojas mustias y amarillentas, un tamaño o forma irregular, manchas marrones y bordes quemados. Las hojas amarillentas sólo son señal de un problema de nutrición durante el período vegetativo y de floración temprana - cuando ocurre hacia el final de la floración, es normal. Si quieres obtener más información sobre problemas de nutrientes y su aspecto, echa un vistazo a la entrada sobre síntomas de deficiencia en nuestro blog

Si no eres capaz de solucionar el problema modificando la nutrición, enjuaga la tierra con agua pura y un pH neutro durante unos días, y vuelve a empezar utilizando la mitad de la dosis de nutrientes. Quita unos pocos centímetros de la superficie de la tierra, ya que probablemente estará llena de nutrientes. De esta forma podrás empezar de nuevo, aunque es una medida bastante drástica.

Recuerda: si tus plantas sufren de exceso o falta de alimentación, lo más seguro es que tengan ciertos daños irreparables. Tardarán bastante a recuperarse y, aún así, sus rendimientos serán menores. Si tienes variedades autoflorecientes de rápido crecimiento, los errores de nutrición podrían comprometer seriamente su rendimiento.

EXCESO Y FALTA DE ALIMENTACIÓN marihuana

CONSIDERACIONES ADICIONALES

El pH es esencial para una correcta absorción de nutrientes. Todos los fertilizantes modifican el pH del agua y el medio de cultivo hasta cierto punto (unos más que otros), por lo general, rebajándolo. Un nivel de pH incorrecto bloquea el acceso a los nutrientes provocando una falta de alimentación, incluso si se utiliza la mezcla correcta. Por ello, debes comprobar siempre el pH de tu cultivo y ajustarlo según convenga con soluciones pertinentes (como pH Up o Down o alternativas orgánicas).

La planta de marihuana suele almacenar los nutrientes después de su absorción, lo que puede resultar en un producto con mal sabor. La mayoría de cultivadores dejan de fertilizar varios días, e incluso semanas, antes de la cosecha, y enjuagan la tierra para obligar a las plantas a absorber el exceso de nutrientes, lo que se traducirá en un humo más suave. Aquí puedes aprender más sobre este enjuague final.

 

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