Product successfully added to your shopping cart.
Check out
 

Cómo conservar las semillas

Humedad del aire:

Nuestras semillas de cánnabis se pueden conservar en un lugar fresco y seco. Las oscilaciones rápidas de temperatura y la humedad del aire son perjudiciales para las semillas. La mejor solución para conservarlas es dejarlas en un contenedor de plástico hermético y conservarlas en la oscuridad.

Las semillas de cánnabis son organismos vivos. Durante la conservación, están en estado de reposo. Tan pronto como las semillas de cánnabis entran en contacto con la humedad, todas las sustancias nutritivas que contienen se liberan y disparan el proceso de germinación.

En caso de un periodo de conservación más largo para las semillas de cánnabis, la humedad del aire no debería superar el 9%. Todas nuestras semillas están envasadas al vacío. Si el paquete se conserva sellado, el factor humedad, evidentemente, es irrelevante. En cualquier caso, procura conservar las semillas en un lugar fresco y seco.


Temperatura:

El mejor lugar para conservar tus semillas es en la nevera o en el frigorífico. Si conservas las semillas en el frigorífico, es mejor no sacarlas muy a menudo, para evitar las oscilaciones de temperatura ya que podrían dañarlas. Cuando llegue el momento de utilizar las semillas, es mejor aclimatarlas cuando aún estén en el paquete, fuera del frigorífico, para que alcancen rápidamente la temperatura ambiente.

Luz:

La luz, igual que la humedad, es uno de los factores que desencadenan la germinación de las semillas. La exposición de las semillas a la luz directa el menor tiempo posible ayuda a conservar la capacidad óptima de germinación y la duración de la semilla.