La época de la cosecha puede parecer la última etapa del proceso de cultivo, pero esto queda lejos de la realidad. Tras cosechar los frutos de tu trabajo, es el momento de realizar los dos pasos más determinantes: el secado y el curado.

Es secado es tal y como suena, es el proceso de eliminar la mayor parte del agua contenida en los cogollos. El secado hará que los cogollos sean más resistentes contra la formación de moho, más fácilmente manejables y mucho más agradables para fumar. Algunos cultivadores ya están contentos con fumar cogollos secos, pero si quieres llevar la potencia y el sabor de tu cosecha a un nivel superior tendrás que curar los cogollos.

¿POR QUÉ DEBERÍAS CURAR TUS COGOLLOS DE CANNABIS?

La paciencia es una gran virtud en todos los ámbitos de la vida y, al curar marihuana, sin duda será compensada. El curado es un proceso largo, que puede tardar semanas. Aunque inicialmente pueda parecer una molestia, el curado hará que los cogollos produzcan un humo suave y delicioso, en lugar de un humo áspero. Esto se debe a que el curado provoca la degradación de subproductos generados por el proceso de secado, como los azúcares. Estas moléculas dejan un sabor especialmente áspero y desagradable en la boca. El curado elimina estos compuestos, produciendo un humo suave como la mantequilla.

Al curar los cogollos, también se preservan sus deseados sabores. Las moléculas que aportan los sabores únicos e intensos al cannabis se conocen como terpenos. Pero estos son unos compuestos volátiles que se degradan fácilmente bajo las altas temperaturas, por tanto, para obtener unos cogollos sabrosos es recomendable hacer un secado suave seguido de un largo proceso de curado.

El sabor no es la única ventaja del curado. Este proceso también puede mejorar el propio colocón. El THC, el componente psicotrópico del cannabis, se degrada con el tiempo convirtiéndose en un cannabinoide llamado CBN. Se considera que el CBN es ligeramente psicoactivo, pero se relaciona con efectos diferentes respecto al THC.

Curar tu cosecha también alargará su tiempo de conservación y reducirá aún más los casos de moho. Si se curan y almacenan correctamente, tus cogollos pueden durar hasta un año, o más, sin perder su potencia o su sabor.

FACTORES QUE AFECTAN AL PROCESO DE CURADO

Antes de explicar cómo curar los cogollos de marihuana, veamos algunos factores que influyen en el proceso. Esto te ayudará a entender qué debes procurar y qué debes evitar.

1. EVITA LA EXPOSICIÓN A LA LUZ

Durante el proceso de curado, debes guardar tu alijo en un lugar oscuro. La luz es uno de los factores que puede provocar la degradación de moléculas valiosas, como el THC y los terpenos. Para evitar que la luz eche a perder el sabor y la potencia de tus flores, guarda los tarros de cogollos en un armario oscuro, o una caja oscura. Otra opción es guardar los cogollos en tarros de cristal miron, un tipo de cristal que filtra toda luz visible, excepto la violeta, ofreciendo protección adicional.

2. PROTEGE TU ALIJO DEL CALOR

El calor solo será un problema considerable si vives en una región donde se alcancen temperaturas excepcionalmente elevadas. El calor es otro factor responsable de la degradación de los cannabinoides, pudiendo reducir la potencia de tus cogollos. Guarda tus tarros en un lugar frío para minimizar los daños y la formación de moho. La temperatura ambiental ideal para el proceso de curado ronda los 21°C.

3. BUSCA EL PUNTO ÓPTIMO DE HUMEDAD

El curado es un proceso sencillo, siempre y cuando los cogollos se hayan secado adecuadamente. Si están demasiado húmedos antes del curado, los cogollos se aglomerarán entre sí y es bastante probable que se forme moho. La humedad excesiva también fomentará que las bacterias anaeróbicas empiecen a degradar tus cogollos, una señal reveladora de que esto está pasando es el olor a amoníaco que sale de los tarros cada vez que los abres.

Por otro lado, si los cogollos están demasiado secos, el curado resultará en un alijo de flores desmenuzables, que producen un humo áspero y desagradable. Idealmente, las flores de marihuana deberían secarse en una habitación con un nivel de humedad entre 45-55%. De esta manera, la parte exterior del cogollo quedará más seca y ligeramente desmenuzable, y el interior quedará más húmedo. Cuando llegue el momento del curado, la humedad se aumentará ligeramente, llegando a un nivel óptimo cercano al 62%.

LE MEILLEUR MOYEN D’AFFINER SES TÊTES DE CANNABIS

LA MEJOR FORMA DE CURAR TUS COGOLLOS DE CANNABIS

Ahora que conoces estos factores fundamentales, tenlos en cuenta al curar tu alijo. Básicamente, el curado es cuestión de abrir y cerrar los frascos en el momento adecuado. Al introducir tus flores secas de cannabis en frascos de vidrio herméticos, crearás un entorno óptimamente controlado. Estos recipientes cerrados permiten que la humedad del interior de las flores rehidrate el exterior, sin que los cogollos queden demasiado húmedos. El objetivo final es obtener un alijo de humo suave y sabores excepcionales.

PASO 1

Para empezar, tienes que preparar tus flores debidamente. Si has secado tus cogollos individualmente, ya puedes empezar con el curado. Pero, si has decidido secarlos en la rama, tendrás que cortarlos. Separa cada cogollo y elimina las hojas de azúcar.

PASO 2

A continuación, introduce tus cogollos en recipientes herméticos. Los tarros de vidrio de cierre hermético son una opción resistente, que te permite controlar los cogollos fácilmente durante todo el proceso.

Coloca las flores dentro del recipiente, sin apretar demasiado, llenándolo hasta el 75% de su capacidad. Es importante dejar espacio para el aire. Ahora es un buen momento para comprobar que tu alijo está lo suficientemente seco para el curado. Agita suavemente los frascos. Si los cogollos golpean libremente el vidrio, procede con los siguientes pasos. Pero, si comienzan a aglomerarse, esto indica que el exterior todavía está demasiado húmedo, por lo que será necesario secar más los cogollos.

PASO 3

Coloca las tapas sobre los frascos y guárdalos en un lugar fresco y oscuro para protegerlos contra las amenazas mencionadas anteriormente. Idealmente, guárdalos en un armario o habitación con una temperatura de 21°C; y dentro de los frascos, la humedad relativa debería ser del 60-65%. La única forma de medir esto con precisión es añadiendo un pequeño higrómetro (un aparato que mide la humedad) a cada frasco.

PASO 4

Durante los primeros días, deberás echar un vistazo a los cogollos dos veces al día. Inspecciónalos a través del vidrio y estate bien atento a la aparición de moho. Cada vez que les eches un vistazo, debes abrir las tapas durante un par de minutos para permitir el intercambio de aire fresco. Vigila los higrómetros. Si la lectura muestra un 60-65% de humedad, procede con normalidad. Pero, si la humedad es demasiado elevada, quita las tapas de los frascos durante 3 horas aproximadamente para dejar salir el exceso de humedad. En cambio, si la humedad es demasiado baja, deja las tapas puestas durante períodos más prolongados, sin sesiones de intercambio de aire. Si aun así no detectas un aumento en la humedad, introduce un pequeño pack de humedad en los frascos afectados.

PASO 5

Continúa abriendo los frascos una vez al día durante las próximas 2 semanas, a la vez que tomas las medidas apropiadas para mantener un nivel de humedad óptimo. Pasadas 3 semanas, tus cogollos estarán bien curados y listos para fumar. Pero los fumadores más pacientes obtendrán la mejor recompensa. La calidad de tus flores seguirá aumentando durante un período máximo de 6 meses de curado.

¿TIENES MÁS DE 18 AÑOS?

El contenido de RoyalQueenSeeds.com es únicamente apto para adultos y está reservado para personas mayores de edad.

Asegúrate de conocer las leyes de tu país.

Al hacer clic en ENTRAR, confirmas
que tienes
18 años o más.