Las frutas y verduras producidas de la manera más rentable económicamente y en el menor tiempo posible suelen conllevar toda una serie de desventajas. Los pesticidas tóxicos y sus efectos negativos en nuestra salud son gran motivo de preocupación. Pero los alimentos no ecológicos también presentan otros inconvenientes: normalmente carecen de sabor y tienen un menor valor nutritivo. Además, la contaminación generada por la producción convencional de alimentos es perjudicial para el medio ambiente.

Los fertilizantes, pesticidas y fungicidas químicos no solo se usan para la producción de alimentos a gran escala. En la producción de marihuana, el uso de estas sustancias nocivas es igualmente preocupante. Al fin y al cabo, no cultivamos marihuana para decorar nuestro jardín, sino que en algún momento vamos a fumar o consumir los frutos de nuestro trabajo. Pero, sorprendentemente, el cultivo ecológico de marihuana es un concepto relativamente nuevo.

LA HISTORIA DEL CULTIVO ECOLÓGICO

El ser humano lleva cultivando cannabis desde hace miles de años, y hasta hace poco, no era nada complicado. La marihuana simplemente crecía allá donde el clima lo permitiera, ya fuera en las montañas de Afganistán o bajo el cielo azul de California.

Cuando a principios del siglo XX se prohibió la marihuana, la situación cambió. Y con la aparición de la “guerra contra las drogas” en EE.UU. a principios de los 70, la cosa se volvió aun más estricta. De repente, los cultivadores se vieron forzados a esconderse, por lo que aparecieron los cultivos de interior. Inicialmente, esto tuvo un efecto negativo en la producción y la calidad del cannabis. Para contrarrestar esto, los cultivadores empezaron a usar potentes fertilizantes químicos para aumentar sus cosechas. Además, el hecho de que los cultivos de interior estuvieran en un espacio cerrado, aumentaba la posibilidad de que las plantas sufrieran diferentes plagas y enfermedades. Y esto requería incluso más medidas químicas para poder tener todo bajo control. En esos momentos, el cultivo ecológico no era una prioridad.

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EL PRESENTE

Ahora, avancemos un poco en el tiempo. No hace mucho, la gente se dio cuenta que el rendimiento de la cosecha no es lo único importante a la hora de cultivar marihuana. Aunque las sustancias químicas pueden resultar en una mayor producción de gruesos cogollos, también reducen la calidad y el sabor de tus preciadas flores. Además, los fumadores deberían preocuparse por los riesgos potenciales para la salud derivados de comer o inhalar productos que contengan estos residuos químicos. En un intento de eliminar este método de cultivo potencialmente dañino para la salud, nació la idea de cultivar marihuana de manera ecológica, y desde entonces esta idea ha ido ganando popularidad.

¿QUÉ ES LA MARIHUANA ECOLÓGICA?

El concepto de la marihuana ecológica fue inicialmente promovido por Jeff Lowenfels, un abogado de Alaska graduado en Harvard que también era un apasionado jardinero. Explicó que el cultivo ecológico se basa en el ciclo de vida natural de las plantas y en los microorganismos que conforman parte de la cadena trófica del suelo. Esta cadena trófica se basa en un complejo sistema viviente del suelo y en su interacción con el medio ambiente, las plantas y los animales.

Un buen ejemplo de este concepto es cuando los cultivadores recogen las hojas caídas para poder fertilizar naturalmente su jardín en primavera. La filosofía de hacer las cosas de la manera más natural posible, con la mínima intervención humana, pronto se puso de moda. En poco tiempo, la gente ya hablaba de los beneficios de un estilo de vida ecológico, elogiando las ventajas que supone cultivar, comer (y fumar) de manera ecológica.

LOS MICROORGANISMOS Y SU IMPORTANTE FUNCIÓN EN LA AGRICULTURA ECOLÓGICA

Los microorganismos del suelo juegan un rol importante en la agricultura orgánica: ayudan a producir nutrientes para las plantas a partir de restos vegetales o animales, u otros compuestos presentes en el suelo. Este proceso natural supone dos ventajas: los organismos ayudan a alimentar a las plantas y a la vez eliminan deshechos perjudiciales.

En la agricultura convencional con fertilizantes químicos, los nutrientes se administran directamente a la planta. En cambio, la agricultura ecológica se basa en cuidar el suelo para que estos microorganismos puedan prosperar y alimentar naturalmente a las plantas. ¡El resultado es una planta sana cultivada de manera natural!

Alimentación Orgánica Para Sustrato Cannabis

CÓMO CULTIVAR MARIHUANA ECOLÓGICA

Antes de entrar en detalles sobre cómo cultivar marihuana ecológica, es necesario hacer algunos matices. Hoy en día, no existen normas que definan el auténtico cultivo de marihuana orgánica, lo que significa que el concepto es relativamente difuso y a veces se usa incorrectamente. Incluso hay quienes consideran que el cultivo de interior ecológico es imposible.

Es posible que tengan algo de razón, teniendo en cuenta que un cultivo de interior no puede beneficiarse del “ciclo natural”, al ser un sistema cerrado. Por ejemplo, si se da un ataque de cierta plaga en un cultivo de interior, no será posible que aparezcan los predadores naturales para hacerse cargo de la plaga. Entonces, el cultivador tendrá que recurrir a algún tipo de tratamiento si no quiere perder su cosecha. Existen métodos naturales (no químicos) para fertilizar las plantas y controlar plagas y enfermedades, con lo que el cultivo seguiría considerándose ecológico, pero como hemos mencionado, existen diferentes visiones sobre el tema.

LA MARIHUANA ECOLÓGICA COMIENZA LA CADENA TRÓFICA

Teniendo en cuenta la cadena trófica del suelo que hemos mencionado, el primer paso para el cultivo orgánico es utilizar tierra natural como medio de cultivo. Esto es totalmente necesario para crear el ambiente ideal para los microorganismos, que serán los encargados de alimentar a las plantas. Existen preparados de tierra ecológicos que incluyen mezclas de los siguientes ingredientes en diferentes combinaciones: compost, humus de lombriz, harina del alga kelp, perlita, excremento de murciélago, piedra pómez, harina de pescado, musgo de turbera y otros ingredientes.

Hacer tu propia mezcla de “súper sustrato” puede ser difícil para los novatos. Pero por suerte, en internet se pueden encontrar muchas recetas de “súper tierra” que no son nada complicadas.

Si eres nuevo en el mundo del cultivo ecológico - y nadie nace sabiendo - tienes dos opciones. En primer lugar, puedes comprar los ingredientes que necesites (compost, humus de lombriz…) y hacer tu propia mezcla siguiendo una receta. O puedes buscar una mezcla de tierra ya preparada en algún grow shop. Si eres nuevo en el cultivo ecológico, tal vez sea más recomendable que uses la segunda opción, ya que las mezclas de tierra preparadas no necesitan mucho mantenimiento. Normalmente, solo será necesario regar correctamente y entonces la tierra (o mejor dicho, los microorganismos presentes en ella) se harán cargo de tus plantitas.

La mezcla de tierra probablemente sea la parte más importante de tu cultivo ecológico de marihuana, pero hay otros factores que van más allá del sustrato de las macetas. Algunos cultivadores ecológicos afirman que se debe considerar todo el medio de cultivo como un solo ecosistema. Esto significa mantener un buen equilibrio entre el suelo, la temperatura, la humedad, la ventilación, las luces, etc. Todos estos factores se influencian entre sí, por lo que es importante tenerlos en cuenta y tener una visión general del proceso.

 
 

FERTILIZANTES ECOLÓGICOS PARA CANNABIS

Los nutrientes necesarios para tus plantas de marihuana serán producidos por los microorganismos del suelo, por lo que tal vez no necesites añadir abonos o suplementos ecológicos. En el caso más sencillo, solo haría falta que regaras las plantas.

Pero existen una serie de suplementos ecológicos que pueden ayudar al crecimiento de las plantas. Muchos cultivadores ecológicos utilizan “té de compost”, que aporta gran cantidad de beneficios: fomenta los microorganismos del suelo y ayuda a prevenir enfermedades. Si investigas un poco, encontrarás múltiples recetas para el té de compost que beneficiarán enormemente a tu cultivo.

LAS MICORRIZAS, POTENCIADORAS NATURALES DEL CRECIMIENTO DE LAS PLANTAS

Añadir hongos micorrícicos a tu mezcla de tierra ecológica es otra forma natural de proporcionar un estímulo extra a tus plantas. Las micorrizas son asociaciones simbióticas que se producen entre los hongos micorrícicos y las raíces de las plantas. Gracias a las micorrizas, las plantas mejoran la absorción de agua y nutrientes. Algunos fertilizantes ecológicos comerciales ya contienen hongos micorrícicos, pero también pueden comprarse por separado. Añadir estos hongos a la tierra aportará beneficios a tus plantas a lo largo de todo su ciclo de vida.

CONTROL BIOLÓGICO DE PLAGAS

Al cultivar cannabis, no suele ser necesario recurrir a fuertes insecticidas sintéticos para eliminar las plagas más comunes. Existen muchos métodos de control de plagas naturales y efectivos que no requieren del uso de químicos.

Para combatir pulgones, ácaros u otras plagas comunes, puedes usar un pulverizador foliar a base de aceite de neem, que es muy eficaz. Otro pesticida natural es el Bacillus thuringiensis, una bacteria que puede ayudar a erradicar las moscas del mantillo, los mosquitos y las orugas, entre otros.

LA ASOCIACIÓN FAVORABLE DE CULTIVOS ALEJA A CIERTAS PLAGAS

Si te sobra espacio en el jardín, un gran método para el control natural de plagas es usar cultivos asociados. Estas plantas repelen de manera natural ciertas plagas, por lo tanto son ideales para plantar junto a tu marihuana. La caléndula repele los pulgones, mientras que la albahaca y el eneldo alejan a los mosquitos. Existe una planta de asociación favorable para prácticamente todas las plagas comunes del jardín. Si buscas en internet, encontrarás mucha información sobre las mejores soluciones naturales para tus problemas de plagas.

¿POR QUÉ CULTIVAR MARIHUANA ECOLÓGICA?

A largo plazo, los fertilizantes químicos para el cannabis pueden provocar toda clase de problemas. Los cultivadores pueden encontrarse con el problema de acumulación de sales y minerales en el suelo, lo cual provoca el temido bloqueo de nutrientes. Este bloqueo a su vez cataliza ciertas deficiencias nutricionales en tus preciadas plantas. La fertilización excesiva con productos químicos es un problema muy común, sobre todo entre cultivadores novatos.

En el caso del cultivo ecológico, esto no supone ningún problema, ya que no se proporcionan los nutrientes directamente sino que en su lugar se proporcionan a través de los microorganismos del suelo. Por lo tanto, la sobrefertilización en un cultivo ecológico no es posible. Además, tampoco tendrás que preocuparte del nivel de pH del agua o de la solución fertilizante, ya que la tierra orgánica tolera bien una ligera variación de pH.

Con los fertilizantes químicos, prácticamente el 90% de los nutrientes se echan a perder. Solo un pequeño porcentaje es absorbido por las plantas; el resto, se pierde con el agua de riego. Por otro lado, los nutrientes presentes en las mezclas de tierra convencionales se agotan con el tiempo, por lo que es necesario cambiar la tierra cada temporada. En el caso de la mezcla de tierra ecológica, puedes renovarla simplemente añadiendo hongos micorrícicos. Gracias a estas técnicas, el cultivo ecológico es más barato.

Finalmente, los partidarios de la marihuana ecológica están convencidos de que el producto final tiene una calidad superior – cogollos gruesos y jugosos, que están cargados de sabor ya que nunca han estado en contacto con sustancias químicas agresivas. Si te encanta cultivar marihuana, plantéate hacerlo de manera ecológica como una alternativa más sostenible.

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