El ciclo de cultivo del cannabis

EMPEZANDO EL PROCESO

Antes de poner en marcha tu plantación de marihuana, necesitas empezar por trazar un plan de cultivo basado en el ciclo de vida del cannabis. Deberás hacerte unas sencillas preguntas antes de lanzarte a la aventura de cultivar tu propia marihuana.

En primer lugar, tienes que decidir qué tipo de cultivador eres y qué sistema de cultivo y variedades de marihuana se adaptan mejor a tus necesidades y son las idóneas para tu espacio. Dedica dos semanas a investigar y recopilar materiales.

Independientemente de tu presupuesto o de tu preferencia por el cultivo de interior o exterior, es totalmente factible cultivar buena hierba desde la semilla al cogollo. Si tienes acceso a esquejes de alguna fuente de confianza quizás puedas pasar directamente a la fase vegetativa.

Sin embargo, la mayoría de cultivadores caseros comienzan con una plantación desde cero, a partir de semillas. Escoge tus variedades con cabeza, porque la genética será la base de tu cultivo. El cannabis es básicamente una planta dioica anual, pero en ocasiones puede desarrollar cualidades intersexuales. Estos ejemplares se conocen como hermafroditas.

Sólo las plantas femeninas sin polinizar producirán "sinsemilla", así que salvo que seas un criador, las plantas macho son inservibles y deberán retirarse antes de la floración, en el caso de usar semillas regulares. Obviamente, cualquier planta hermafrodita también deberá apartarse inmediatamente para mantener la calidad del producto final y libre de semillas.

Usar semillas feminizadas de la mejor calidad es la solución obvia, aunque aún así no podrás bajar nunca la guardia, aportando condiciones y cuidados óptimos que garanticen una cosecha sinsemilla de gran calidad. El plazo medio para una cosecha de marihuana desde semilla suele ser de entre 3 y 6 meses, así que tiene que ser material de primer nivel.

Las variedades autoflorecientes deben vigilarse todavía con más cuidado para evitar decepciones. No hay tiempo para errores, literalmente, dado que las plantas pasan a la floración independientemente de las horas de luz que reciban y pueden estar listas en 60-80 días desde que la semilla haya germinado.

Una genética con pedigrí es tan importante con las autos como en las variedades por fotoperíodo, que florecen bajo un ciclo de luz-oscuridad de 12-12 y pasan entre 7 y 14 semanas sólo en la etapa de floración.

GERMINACIÓN (1 a 7 días)

Germination

El primer paso es germinar las semillas de marihuana que cuidadosamente has seleccionado. Siempre es aconsejable dar un gran comienzo a tu cultivo, así que asegúrate de acertar con la germinación. Si esta fase va mal, tu plantación estará condicionada antes incluso de haberla empezado. Normalmente, la germinación dura entre 1 y 7 días antes de que la raíz primaria salga a la luz.

La técnica del papel absorbente es un método fiable y comprobado, pero si eres novato o quizás un poco torpe para retirar las semillas cuidadosamente sin dañar sus delicadas raíces primarias, te recomendamos nuestro kit para principiantes de Royal Queen Seeds. Coloca tus semillas en el sustrato y espera durante unos días. Cultivar no podría ser más sencillo.

Las variedades sativa dominantes tienden a tardar un poco más en germinar, a veces entre 4 y 7 días. Mientras que algunas cepas índica o híbridas vigorosas pueden tardar tan sólo uno o dos días. En exterior, la primavera es naturalmente la época para sembrar y el cannabis no es una excepción.

FASE DE LA PLÁNTULA (2 semanas)

Seedling

Una vez tus semillas de marihuana han brotado estarán entrando en la fase de la plántula o plantón, que no debería confundirse con el crecimiento vegetativo, aunque los ciclos de luz de entre 18 y 24 horas diarias se comparten en ambas etapas.

Incluso cuando decides cultivar al aire libre, es interesante fortalecer tus plántulas en interior antes de trasladarlas a la naturaleza. Los plantones de cannabis pueden prosperar hasta en la repisa de una ventana con luz solar decente.

La transición de las plántulas hacia el crecimiento vegetativo suele producirse entre 10 y 15 días después, y ya empezarán a mostrar la apariencia de una minúscula planta de marihuana. El ambiente ideal para las plántulas de cannabis es un propagador, preferiblemente con un 70% de humedad relativa y temperaturas de 20 a 25ºC, bajo luces LED o fluorescentes CFL.

Las semillas de marihuana deberían incentivarse para desarrollar unas raíces sanas y vigorosas. A menos que plantes directamente en las macetas definitivas, lo ideal sería usar pequeños tiestos con medio ligeramente fertilizado.

CRECIMIENTO VEGETATIVO (2 a 8 semanas)

Vegetation Phase Cannabis

El crecimiento vegetativo se suele asociar con un trasplante, ya que a las plantas se les queda pequeño el medio inicial, ya sea lana de roca o un vaso de papel con tierra o coco. El desarrollo continuo de la zona radicular y unas ramas robustas son las prioridades principales para el cultivador. Lo ideal es un nivel de humedad elevado, sobre el 50%, y temperaturas algo más frescas alrededor de 20-24ºC, que pueden favorecer el desarrollo de plantas femeninas si se utilizan semillas regulares.

Los cultivadores de plantas autoflorecientes tienen incluso menos tiempo con el que jugar que aquellos que plantan semillas por fotoperíodo, ya que la mayoría de las auto pasarán a la floración tras apenas 2-3 semanas de crecimiento vegetativo. Y por esta razón muchos cultivadores de autoflorecientes siembran sus semillas directamente en la maceta final. El tiempo es oro desde el momento en que las autos germinan.

Las cepas por fotoperíodo se pueden mantener en crecimiento vegetativo indefinidamente siempre y cuando se superen las 18 horas diarias de luz y se mantengan las condiciones propicias. Esto permite a los cultivadores de interior conservar sus plantas madre durante años y por eso los cultivadores de exterior plantan en primavera. Además, tanto en interior como en exterior, exponerlas a 18 horas de luz facilita la extracción de esquejes.

Ésta es la etapa en la que pasar tus plantas de fotoperíodo a sus macetas definitivas, al menos un par de semanas antes de cambiar a la fase de floración o antes del verano en exterior.

Aunque las cepas por fotoperíodo se pueden mantener en fase vegetativa durante semanas o meses para permitir todo tipo de técnicas para maximizar sus cosechas, como la poda apical, FIM, low-stress training o hasta ScrOG, el cultivador de autoflorecientes está muy limitado por el tiempo.

FLORACIÓN (6 a 12 semanas)

Flowering Cannabis

En esta etapa, el objetivo del cultivador y de las propias plantas es la producción de cogollos, mientras el cultivador ya sueña con una cosecha de hierba resplandeciente en un futuro próximo. La humedad relativa debe disminuirse hasta un 40-50% y las temperaturas se situarán entre 20 y 28ºC.

Las plantas de cannabis empezarán a aportar indicios de su sexo en la primera parte de la floración. Generalmente, en las dos primeras semanas de esta etapa, las hembras desarrollarán pistilos o "pelos" para confirmar su feminidad.

Si ves "racimos" o cualquier cosa con forma similar formándose en las flores o en cualquier parte del tallo, entonces tienes una planta de cannabis masculina. Si ves tanto pelos como racimos, tendrás una hermafrodita y deberás retirarla inmediatamente.

En las variedades por fotoperíodo se fuerza la floración mediante el número de horas de luz que reciben, en interior el cultivador pasa a un ciclo luz-oscuridad 12-12 para incentivar artificialmente el desarrollo de las flores.

En exterior, la madre naturaleza dicta el calendario del cultivador y la floración no comenzará hasta finales de verano o comienzos de otoño, a medida que las horas de luz disminuyen, por lo que la transición a la fase de floración es más gradual. Los cultivadores del hemisferio norte saben perfectamente que octubre es la época de la cosecha.

Obviamente, las cepas autoflorecientes no siguen estos patrones debido a sus genes Ruderalis, por lo que empezarán a florecer aproximadamente un mes después de haber germinado. Las autos prefieren quedarse en un ciclo de 18 horas durante la floración y serán más productivas en ciclos de iluminación que jamás permitirían a las variedades por fotoperíodo empezar a florecer.

La floración suele durar entre 7 y 10 semanas para variedades de marihuana índica o híbridas por fotoperíodo, mientras que las cepas con mayor dominancia sativa pueden tardar entre 10 y 14 semanas para madurar y ofrecerte un material de primera.

En realidad, las autos solo florecen durante 30-45 días, con una transición hacia la floración mucho más repentina. Las autos feminizadas son una sabia elección para novatos que no quieren hierba con semillas.

Siempre es mejor decidir si una planta de marihuana está lista para la cosecha analizando en profundidad esos cogollos cargados de resina. Usando una simple lupa podremos ver de cerca los tricomas para asegurarnos de que están blanquecinos y ámbar y no transparentes, evitando así tomar decisiones a ciegas.

Una vez confirmes que tienes entre manos un cultivo de marihuana ya maduro, es hora de agarrar tus tijeras de podar y empezar la cosecha. Tras dos semanas de secado lento, colgando los cogollos o colocándolos en bolsas de papel a temperatura ambiente y humedad relativa sobre el 50%, tendrás tus nuevas provisiones.