Es importante que todo cultivador de marihuana sepa reconocer los síntomas de una infección de moho y cómo prevenirla, así que hemos elaborado una práctica y rápida guía con los conocimientos que necesitas.

El moho y la podredumbre son un problema grave al que todos los días se enfrentan muchos cultivadores de marihuana. Puede ser muy desalentador mirar a tu cultivo y ver los síntomas de la aparición del moho, ya que podría arruinar la cosecha. Así que aquí te explicamos cómo detectar, prevenir y tratar el moho.

IDENTIFICACIÓN

De entre todos los tipos de mohos e infecciones que pueden atacar a una planta de marihuana, los más comunes son la Botrytis (podredumbre) y el Mildiú Polvoroso.

Botrytis (podredumbre):

La Botrytis tiende a establecerse en la base del tallo, por lo que es difícil de detectar. Por lo general, el primer síntoma que detecta el cultivador, es un descoloramiento y sequedad de las hojas de las colas. Si se inspecciona más de cerca, se puede observar una pelusilla que crece entre los brotes, y que suele ser de color gris, verde-azulada o blanca. Según las condiciones, esto hará que el brote se seque completamente y se deshaga al tocarlo (baja humedad), o se convierta en una masa descompuesta (humedad alta).

Cuando la botrytis alcanza un estado avanzado, pueden aparecer unas pequeñas manchas negras en el moho. Son esporas que crea el moho, listo para propagarse a otras plantas. Pueden ser transportadas por la más mínima brisa. Si observas esto, la cosa ya no tiene remedio. No respires estas esporas, ni dejes que se acerquen a otras plantas.

La botrytis también puede atacar a los tallos, las hojas y a la totalidad de las plantas jóvenes, pero es menos común. ¡Asegúrate de revisar tus plantas de forma habitual!

Mildiú Polvoroso:

El mildiú polvoroso aparece como una fina capa de polvo blanco sobre las hojas de la marihuana, para extenderse por toda la planta. Inhibe la fotosíntesis, y hace que la planta muera poco a poco por falta de energía. Las hojas se vuelven amarillas y se marchitan, antes de tornarse marrón y morir. Aunque es difícil de detectar, el mildiú polvoroso a veces se puede observar pronto al aparecer unas pequeñas protuberancias sobre las hojas infectadas. Al igual que la Botrytis, el Mildiú polvoroso produce esporas negras en su estado más avanzado, que pueden ser transportadas por el aire a otras plantas.

Ambas enfermedades pueden darse tanto en el interior como en el exterior, además de infectar a numerosas especies a parte de la planta de marihuana, por lo que cualquier infección del área de cultivo u hogar, podría presentar un peligro.

Por suerte, ambas enfermedades necesitan que se den un conjunto de circunstancias muy concretas para que puedan infectar a una planta. Esto nos lleva a la siguiente sección: la prevención.

PREVENCIÓN

Sin duda, la prevención es la mejor forma de mantener seguro al cannabis. Es mucho más fácil tomar precauciones y vigilar el estado del medio de cultivo que tratar de curar una infección.

Hay tres condiciones que deben cumplirse para que se arraiguen tanto la botrytis como el mildiú polvoroso. Y son:

Temperaturas frías

Aire estancado

Condiciones húmedas.

Por lo tanto, la mejor forma de prevenir ambas enfermedades es asegurarse de que ninguna de estas condiciones se dé durante mucho tiempo, y desde luego, que no se den a la vez.

En el interior, todas son bastante fáciles de prevenir. Una temperatura fría es cualquiera por debajo de los 20 grados centígrados. Asegúrate de tener un buen sistema de ventilación que garantice una constante circulación del aire, e intenta evitar el hacinamiento de plantas, ya que puede inhibir el flujo de aire. También puedes controlar la humedad del cuarto de cultivo por medio de la ventilación.

En el exterior, es un poco más complicado. La falta de brisa, las noches frías y la lluvia, pueden confabularse para que el moho se arraigue. Por ello, es importante elegir con cuidado el lugar para el cultivo, asegurándose de que haya un buen flujo de aire. Algunos cultivadores montan unas estructuras parecidas a carpas para proteger sus brotes en caso de pronóstico de lluvia, y hasta sacuden las plantas después, para eliminar el exceso de agua que pueda haber quedado en las hojas y brotes.

Créenos, en lo que se refiere a estas enfermedades, la prevención lo es todo.

TRATAMIENTO

Como ya se ha mencionado, combatir estas enfermedades es muy difícil, pero si las cosas han llegado a este punto, no tendrás otra elección.

En primer lugar, hay que decidir si merece la pena intentar salvar la planta infectada. No hay manera de curar completamente una planta infectada. Lo único que se puede hacer es tratar de mantener la enfermedad a raya mientras crecen las partes sanas. Sin embargo, con ello se corre el riesgo de contaminar el resto de la cosecha por una pequeña cantidad de brote que probablemente no sea muy bueno. Los tratamientos tienen un límite y, para muchos, es mejor reducir las pérdidas y quemar lo que esté infectado.

Además, una vez que se arraiga una infección de este tipo, es sumamente difícil deshacerse de ella de forma permanente. En el exterior, se trasladan de una planta a otra, y se reproducen en el suelo como micelio. En el interior, las esporas se depositarán en las paredes, los suelos y prácticamente cualquier superficie hasta que sean eliminadas. Esto significa que se corre el riesgo de infectar futuras cosechas.

Botrytis:

La única opción es utilizar aerosoles biológicos como el Serenade Disease Control. Puede ayudar a tratar la botrytis y mantenerla a raya hasta la cosecha, pero no la eliminará. También se pueden mover las plantas infectadas a un cuarto cálido y con una humedad muy baja, para impedir que se expanda.

Mildiú Polvoroso:

En el caso del mildiú polvoroso se puede hacer algo más. Quitar las hojas infectadas y trasladar la planta a una zona cálida y con baja humedad. Pulverizar la planta con fungicidas especializados para el mildiú. Esto debería mantener la infección a raya.

Hay que decir que si se rocían las plantas con fungicidas, éste va a influir en la calidad del brote final - alterando su sabor, aroma y calidad de humo. Además, no te olvides de que vas a consumir el brote, ¿de verdad lo quieres lleno de fungicidas y moho? Ambos pueden ser peligrosos - sobre todo si los fungicidas tienen una base química o contienen cobre o azufre (y muchos lo hacen).

En lo que respecta al mildiú polvoroso, hay algunos remedios naturales que se pueden usar:

Añade dos cucharadas de vinagre de sidra a 1L de agua, y pulveriza las plantas, o prepara una mezcla con un 60% de leche y un 40% de agua y pulveriza las plantas. Ambas soluciones matan el mildiú polvoroso, pero su eficacia es discutible. Si deseas evitar los fungicidas, merece la pena probarlos.

A fin de cuentas, deberás tomar tu propia decisión. Pero, si nos preguntas, lo mejor es eliminar o destruir las plantas infectadas y aprender de la experiencia. ¡Al fin y al cabo lo que importa es la prevención!

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