Si preguntas a cualquier cultivador cannábico qué siente al cultivar su propia marihuana, probablemente 100 de cada 100 te responderán diciendo: “Es una de las cosas más gratificantes que he hecho en mi vida”. Ya sea por motivos comerciales, o como hobby personal, cultivar tu propia hierba es una aventura maravillosa.

No hace falta que seas un experto en botánica y en poco tiempo comprenderás el ciclo de vida de la planta. Podrás apreciar más profundamente lo que es la marihuana de primera categoría, así como realzar tu percepción de sus colores, olores y sabores.

En internet hay tanta abundancia de información que puede llegar a agobiar a los novatos. En este artículo, vamos a explicarte los principios básicos que deberías saber antes incluso de pensar en gastar dinero en materiales.

Cultivar eficientemente requiere de algunas inversiones previas, pero si solo cultivas como hobby no tendrás tantos gastos, y sin duda te ahorrarás dinero a largo plazo, al conseguir la autosuficiencia en cuanto a cannabis. Hay multitud de enfoques distintos y ninguna fórmula mágica.

Aquí encontrarás lo básico, una especie de hoja de ruta para tu viaje al cultivo de cannabis.

CONSIDERACIONES GENERALES

Cultivar cannabis solo tiene una regla: cosechar marihuana de gran calidad. Para ello, necesitas proporcionar a la planta todo lo que necesita para lograr este objetivo. Esto significa una fuente de luz (el sol o luz artificial), una fuente de aire fresco (las plantas se alimentan de dióxido de carbono) y una fuente de alimento (fertilizantes o tierra de buena calidad).

Añade una pizca de amor y cariño y por lo general te recompensarán con un crecimiento fuerte y vigoroso.

INTERIOR O EXTERIOR

Elegir entre cultivar en interior o exterior no es tanto una elección personal, sino más bien una cuestión de comodidad. Si tienes acceso a un buen terreno, donde no tengas grandes problemas de seguridad, y vives en una zona de clima templado o subtropical, cultivar en exterior es una gran opción.

En cambio, en climas más fríos, latitudes más nórdicas o sureñas, o en cualquier lugar donde la privacidad y la seguridad sean un problema, lo mejor es cultivar en interior.

Técnicamente, la principal diferencia del cultivo en interior es que tienes la capacidad de controlar el ambiente con una precisión extrema. Puedes plantar durante todo el año y obtener hasta 3-5 cosechas, según tu experiencia. Los costes de la operación de cultivo serán más elevados, pero las cosechas deberían compensar esto con un margen considerable.

Tras los gastos iniciales, el cultivo exterior puede llegar a tener un coste prácticamente nulo, pero solo podrás obtener 1 o 2 cosechas al año como máximo; y para obtener esta segunda necesitarás tener buena mano con las plantas. Las operaciones de cultivo exterior a gran escala suelen producir una única cosecha decente al año, principalmente porque requiere mucha mano de obra. Cultivando al aire libre tendrás que lidiar con la meteorología, los insectos depredadores y posibles ataques de hongos.

Como hobby entretenido y sin grandes expectativas, cultivar en exterior es una gran forma de empezar.

Cannabis Cultivado Al Aire Libre

CULTIVAR EN INTERIOR

El cultivo interior se basa en imitar el cultivo exterior. Necesitas engañar a las plantas, haciéndoles pensar que están creciendo en plena naturaleza. Esto significa controlar los ciclos de día/noche, las temperaturas máximas/mínimas, los niveles de humedad, el riego, la potencia del fertilizante, el pH y asegurar que tengan suficiente aire fresco.

Todo esto puede sonar muy complicado, pero en poco tiempo se convertirá en una actividad fácil y divertida. Y no tienes que preocuparte de todo a la vez.

La habitación de cultivo interior necesita ciertas condiciones. Tienes que poder ventilarla adecuadamente para recargar el aire con dióxido de carbono. La ventilación también actúa como sistema de control de la temperatura y la humedad, ya que el aire extraído también elimina el exceso de calor. Esto es necesario, ya que algunos sistemas de luces aumentan la temperatura considerablemente.

Probablemente también necesites un deshumidificador para controlar el ambiente. Si la humedad relativa (HR) es superior al 70%, existe un riesgo elevado de que las plantas sufran podredumbre en sus cogollos cuando se acerque la cosecha. Idealmente, durante la fase vegetativa la HR debería rondar un 40-60%, y durante la floración debería situarse entre 40-50%.

ILUMINACIÓN

Necesitarás una fuente de luz artificial, como por ejemplo lámparas de descarga de alta intensidad (HID), lámparas de plasma, luces LED y luces CFL. Cada una de estas tiene sus ventajas y desventajas. Pero todas ellas necesitan un temporizador para controlar la cantidad de horas de luz que reciben las plantas, lo cual es un factor crítico en cada etapa del desarrollo.

Probablemente, la iluminación sea el gasto más elevado; tómate tu tiempo para analizar los pros y los contras de cada sistema de luces.

Cultivo De Cannabis En Interiores

SISTEMAS DE CULTIVO

Hay dos categorías principales de cultivo: con tierra o sin tierra. Sin tierra suele referirse a los sistemas hidropónicos, y cultivar en tierra no es sinónimo de cultivo ecológico.

El cultivo ecológico no usa fertilizantes o productos de origen petroquímico y es mucho más difícil de dominar. Los fertilizantes químicos son más fáciles de controlar, pero necesitarás un medidor de EC (conductividad eléctrica). Tanto el cultivo ecológico como el químico requieren que controles el nivel de pH, con un medidor especializado.

Con un poco de experiencia, los fertilizantes químicos pueden producir grandes resultados y facilitan la detección de cualquier deficiencia nutricional que pueda sufrir la planta. Pero, si no tienes cuidado, son mucho menos indulgentes.

El cultivo ecológico es mucho más tolerante con el cultivador inexperto y, si se hace correctamente, es mucho más respetuoso con la naturaleza. Muchos cultivadores están más que convencidos por la mayor calidad del producto final.

Hay todo tipo de sistemas automatizados de fertilización para los cultivadores más expertos que manejan muchas plantas a la vez, pero no los recomendamos si estás empezando.

Nuestra recomendación es usar tierra con fertilizantes ecológicos, para quedarte más tranquilo, o fibra de coco  con fertilizantes químicos, si eres más aventurero.

FUENTE DE AGUA

El agua base es de extrema importancia. Desafortunadamente, hay muchas zonas en las que el agua de pozo o el agua municipal no son lo suficientemente buenas. Por eso existen dispositivos de ósmosis inversa para filtrar y eliminar todo lo malo, ya sean sales disueltas o metales, o incluso patógenos malignos.

Pero la verdad es que (contrariamente a las creencias populares) el agua municipal o de pozo suele ser lo suficientemente buena. Simplemente tienes que medir la dureza del agua de tu región. Si el agua es demasiado dura, probablemente provoque toxicidad y bloqueo de nutrientes en tus plantas. Y si es demasiado blanda, tendrás que añadir micronutrientes adicionales, normalmente calcio y magnesio.

Determinar si el agua es dura/blanda desde casa es muy difícil. Los medidores EC (o medidores TDS) no te contarán la verdad. En la mayoría de regiones, deberías poder acceder a analíticas públicas de agua o incluso a laboratorios de análisis baratos. Alternativamente, puedes ir a una tienda de jardinería o simplemente preguntar la opinión de un agricultor experto o un jardinero local.

Riegue Sus Plantas De Cannabis

EL TAMAÑO IMPORTA

Al diseñar tu operación de cultivo, ten en cuenta que el tamaño importa. En internet puedes encontrar muchas guías que te ayudarán a calcular el tamaño de las macetas, las necesidades de intensidad lumínica, etc., que se correspondan al tamaño de tu habitación.

Normalmente, cuanto más mejor, pero en ocasiones esto puede ser demasiado. Así que ten cuidado si cultivas una variedad sativa en una maceta de 40l, dentro de una tienda de cultivo de 1,2m de altura; ¡seguramente intentará escapar, creciendo demasiado!

No pongas una lámpara HID de 1000W en un armario de cultivo, esta potencia es demasiado elevada para el espacio y existe un posible riesgo de incendio.

Hay muchos kits preparados para el cultivo interior que hacen los cálculos por ti y son un punto de entrada excelente para este hobby. Échales un vistazo para hacerte una idea de las cifras aproximadas de lo que necesitas.

RUIDO Y OLOR: LOS ELEMENTOS FRECUENTEMENTE OLVIDADOS

Estos son dos aspectos importantes a tener en cuenta. Cultivar en interior supone un reto en cuanto a la seguridad. Por lo general, realmente no quieres que la gente haga preguntas o descubra lo que está pasando.

Si vives en un bloque de pisos, el sonido de los ventiladores realmente puede atravesar las paredes. Así que ten cuidado con los extractores de aire enormes que bombeen aire las 24h del día, ya que podrían provocar que tus vecinos se quejen por falta de sueño. Los dispositivos LED más antiguos también tienden a hacer mucho ruido, pero los productos de nueva generación han remediado este problema.

El olor es el principal chivato en cuanto a la seguridad. Invierte en un filtro de carbón de buena calidad antes del extractor, para que el aire saliente esté libre de los agradables y olorosos terpenos que produce el cannabis. Aunque tus vecinos estén algo alejados, el olor de la marihuana puede realmente dispersarse. En condiciones adecuadas, los humanos pueden detectar olores a unos kilómetros de distancia. Unas pocas plantas cercanas a la cosecha pueden apestar fácilmente un bloque de pisos con su aroma.

Realmente, tu única preocupación es que haya una presión negativa en la habitación de cultivo para que todo el aire salga a través del filtro de carbono, ¡y ya lo tienes!

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