¿QUÉ ES EL HACHÍS?

El hachís se obtiene de la separación de los tricomas de las plantas de marihuana. La mayoría de los tricomas se concentran en las flores de cannabis maduras, pero también pueden encontrarse en menor concentración por el resto de la planta. Por este motivo, muchos cultivadores guardan los restos del manicurado o las podas; para extraer todos los tricomas cargados de esos increíbles cannabinoides y terpenos. Estos tricomas pueden usarse para preparar comestibles o para elaborar hachís mediante calor o presión. Hasta hace poco, los tricomas se llamaban simplemente "kief". De hecho, técnicamente el kief, kif o kifi es la formación abultada de cristales al final de los tricomas, como glándulas microscópicas con aspecto de pelos.

Con los procedimientos adicionales de elaboración de hachís, se obtiene un producto con un colocón, aroma y consistencia física inconfundibles. A continuación, vamos a explicarte varias maneras de extraer tricomas y convertirlos en hachís.

Kief Cannabis

FROTARSE LAS MANOS

Este es un proceso que suele ocurrir como consecuencia de manejar una gran cantidad de cogollos y restos de manicurado durante la cosecha. Básicamente, los tricomas se quedan pegados a tus manos, llegando a formar una visible capa negra de resina pegajosa. Una vez tengas suficiente material en las manos, puedes frotarlas para formar bolitas de hachís.

Para este método no necesitas una cantidad concreta de tricomas, pero normalmente es preferible acumular una buena cantidad, ya que las bolitas son bastante pequeñas. Obviamente, cuantos más tricomas comprimas y frotes, más hachís obtendrás.

Ten en cuenta que, según el grado de limpieza de las manos de la persona que frota, además de los cannabinoides y otras sustancias buenas, también se estarán recolectando aceites naturales y suciedad de la piel. Aunque probablemente esto no afecte mucho al gusto, ya que los tricomas dominan en cuanto a aroma y sabor.

CONVERTIR EL KIEF EN HACHÍS

Para la mayoría de nosotros, el kief es esa delicia que recoges del fondo del grinder. De hecho, este es uno de los diversos métodos para extraerlo. Más adelante vamos a explicar otros métodos de extracción más elaborados. Pero ahora vamos a explicar cómo hacer hachís una vez recolectado el kief. Necesitarás una prensa de polen. La presión de este aparato transformará el kief en un hachís perfectamente comprimido.

Para que este proceso tenga éxito, recoge la máxima cantidad de kief posible e introdúcela en la prensa. Después, dale vueltas al mango hasta que quede lo más apretado posible. Para esta parte, realmente tienes que hacer un esfuerzo. Cuando creas que está listo, desenrosca el otro lado de la prensa. Gira el mango hasta que salga el hachís. El cilindro de aspecto ámbar que obtendrás es tu hachís. Ahora ya puedes desmenuzar la cantidad que quieras para tu próximo porro o bong.

TAMIZADO EN SECO

El método del tamizado en seco también es relativamente fácil, pero necesitarás un filtro de seda. Cuanto más pequeños sean los agujeros del tamiz, más puro será tu hachís. Esto depende de si prefieres cantidad o calidad.

Pon la marihuana en el congelador durante unas horas. Esto ayudará a que los tricomas se separen de la planta. A continuación, pon los restos de la planta sobre el tamiz, en una superficie plana y limpia. Frota la planta contra el tamiz suavemente. Los tricomas irán cayendo sobre la superficie plana. Puedes seguir haciéndolo durante el tiempo que quieras. Deberías intentar obtener, como mínimo, el 10% del peso total de la planta en tricomas.

MÉTODO DE LA BATIDORA

Es probable que ya tengas todos los materiales necesarios para este método en casa, pero también necesitarás un tamiz de seda. Pon los restos de manicurado o poda en la batidora y añade agua hasta cubrirlos. Añade bastante hielo y bátelo todo durante alrededor de un minuto.

Una vez hecho, coge un bote de vidrio y filtra la mezcla hacia dentro ayudándote del tamiz. Deja que repose durante media hora. Verás que los tricomas se van depositando al fondo. Esto es exactamente lo que buscas. Intenta vaciar ⅔ del agua aproximadamente, con cuidado para no perder los preciados tricomas. A continuación, llena el bote de nuevo con agua y hielo; deja que repose durante 3-5 minutos y después drena ⅔ del agua de nuevo. Para conseguir un hachís de gran calidad, repite este proceso 4 o 5 veces.

Para acabar, extrae la mayor cantidad de agua posible del bote, sin perder tricomas en el proceso. Coge un filtro de papel para cafetera. Pasa la solución por el filtro; con esto se debería separar la mayor parte del agua de los tricomas. Exprime el filtro para eliminar el exceso de agua y después deja secar el kief. Lo que obtendrás es el producto final. Ya no necesitas tratarlo con presión ni calor. Puedes disfrutarlo tal y como está en un porro o bong.

HACHÍS CON HIELO SECO

El hielo seco es un método que únicamente extrae la resina. Es uno de los métodos más puros para la elaboración casera de hachís. Para este experimento de ciencia cannábica, necesitarás un cubo, hielo seco, guantes de seguridad y filtros “bubble bag” (creados específicamente para la extracción de hachís con agua y hielo). Estas bolsas de malla tienen diferentes niveles de perforación según la pureza deseada. Con una bolsa de 73 μm (micras) obtendrás el resultado más puro: únicamente resina. Si usas una bolsa de 160 μm, recolectarás una cantidad mayor de producto, pero también más material vegetal. Pero esto no es necesariamente algo negativo, solo depende de lo que estés buscando.

Ahora que ya tienes los materiales preparados, pon tus flores o restos de planta en un cubo grande con el hielo seco. Revuelve y agita ligeramente durante unos minutos. Esto ayudará a que las glándulas de resina se separen de la planta, gracias a la temperatura. Se usa hielo seco principalmente para que el producto no quede demasiado húmedo.

El siguiente paso es coger la bubble bag y colocarla en la parte superior del cubo, de manera que puedas ponerlo boca abajo. Busca una superficie grande, plana y limpia. Gira el cubo boca abajo, transfiriendo la planta y el hielo seco a la bolsa. Coge la bolsa firmemente y agítala sobre la superficie. Tras agitar varios minutos, verás que la superficie se ha cubierto de un polvo de aspecto ámbar. Con una tarjeta, ráspalo todo a un montoncito. Esta es tu resina, y seguramente tiene una pinta deliciosa. Para convertirla a hachís, introduce la resina en la prensa de polen y sigue los pasos mencionados anteriormente.

CHARAS

Es posible que hayas oído este nombre antes, ya que las charas son un extracto muy conocido en la India, Nepal y otras regiones. Su elaboración sigue un proceso similar al de frotar las manos, pero la diferencia es que las charas se producen con cogollos o partes de la planta frescas, es decir, que no se hayan secado todavía.

Para este método, la mayoría de cultivadores cortan algunas ramas de plantas que estén a 2 o 3 semanas de alcanzar su plena madurez. Otros esperan al momento de la cosecha. A partir de aquí, el proceso es idéntico al de frotar las manos. Restriega suavemente los cogollos y restos de la planta entre tus manos hasta que aparezca una capa gruesa. Las charas pueden fumarse con la mayoría de métodos. Puedes añadirlo a un porro, bong, pipa o chillum.

CILINDRO O TAMBOR MECÁNICO

Para quienes tengan un mayor presupuesto, hay una opción automatizada ¡que te ahorrará tiempo y energía! Funciona de manera similar al método de tamizado seco, pero el proceso lo realiza una máquina. Se introduce la marihuana en un recipiente, que se cubre con un tamiz de seda grande. La máquina agitará este recipiente, liberando los deliciosos tricomas. Para obtener los mejores resultados, mete la marihuana en el congelador durante las 3 horas previas.

Con este proceso, únicamente se obtiene el kief. Para transformalo en hachís, puedes usar una prensa de polen o tu método favorito.

ESCOGE TU MÉTODO

Como habrás visto, hay diversos métodos para la extracción de polen. Cada técnica puede variar según el cultivador, pero todas se basan en separar los tricomas/kief de la planta y comprimirlos en una sustancia sólida. Pero incluso esta lista no cubre todos los métodos posibles usados hoy en día. Así que, ¿cómo decides qué técnica usar?

Hay ciertos factores que deberías tener en cuenta. Primero, debes decidir cuánto dinero te quieres gastar. Algunos de estos métodos pueden hacerse con materiales que ya tengas en casa. Así que podrías empezar por uno de estos. Si no quedas satisfecho, puedes comprar un tamiz de seda o bubble bags y probar con esos métodos. Y si piensas que puedes hacerlo aún mejor, puedes invertir más de 300€ en un cilindro mecánico.

También depende de si haces esto a nivel profesional o solo quieres mejorar tu reportorio personal. Esperamos haberte proporcionado la información suficiente para que puedas tomar una decisión y empezar a hacer tu propio hachís. ¡Buena suerte!

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