Cannabis Terapéutico - Guía completa de la marihuana medicinal

Cannabis Terapéutico - Guía completa de la marihuana medicinal

Índice:

El cannabis medicinal es un tema muy presente en la actualidad. Pero, entender qué es y cómo proporciona esa variedad de efectos beneficiosos para la salud, puede resultar difícil. En este artículo analizamos con detalle la marihuana medicinal y todo lo que hay que saber sobre ella.

¿QUÉ ES EL CANNABIS?

El cannabis es un género de plantas con flores que pertenecen a la familia Cannabaceae, en la que también se incluyen el lúpulo y los árboles Celtis. Las plantas de cannabis son dioicas (desarrollan plantas macho y hembra), y la mayoría de los productos de cannabis que consumimos, ya sea con fines recreativos o medicinales, se derivan de las flores de las plantas femeninas.

La taxonomía correcta de las plantas de cannabis es una cuestión muy debatida. Pero, en general, estas plantas se dividen en tres especies: cannabis índica, cannabis sativa y cannabis ruderalis.

El origen exacto de la marihuana es un tema muy controvertido, aunque se cree que es originaria de Asia central. Su consumo, tanto recreativo como terapéutico, se remonta a muchos siglos atrás.

El cannabis a veces también se conoce como "cáñamo". Pero este término suele hacer referencia a las plantas de cannabis especialmente cultivadas y criadas para obtener fibra y con fines nutriticionales o medicinales. Estas plantas suelen contener pequeñas cantidades de THC.

CONCEPTOS BÁSICOS SOBRE LOS COMPUESTOS DEL CANNABIS

El cannabis contiene más de 400 compuestos químicos distintos. Más de 100 son cannabinoides, unas sustancias que actúan, directa o indirectamente, sobre los receptores cannabinoides.

Los dos componentes más conocidos del cannabis son el THC (tetrahidrocannabinol) y el CBD (cannabidiol). El THC es el principal compuesto de la marihuana y el que le confiere su efecto psicoactivo. El CBD, por otro lado, se suele encontrar en concentraciones altas en variedades de cannabis o cáñamo que han sido especialmente criadas para que sean ricas en este cannabinoide.

A medida que las plantas maduran, su composición química va cambiando. Al principio, producen ácido cannabigerolico (CBGA), que es el padre de todos los demás cannabinoides. A continuación, unas enzimas especiales descomponen el CBGA y lo utilizan para producir otros ácidos cannabinoides, como el ácido tetrahidrocannabinólico (THCA), el ácido cannabidiólico (CBDA), y el ácido cannabicroménico (CBCA). La exposición al calor y a la luz ultravioleta transforma estos compuestos en sus versiones no ácidas, es decir, THC, CBD, CBC, etc.

Además de cannabinoides, el cannabis contiene otros compuestos importantes, como los terpenos. Se encuentran en los aceites esenciales de la planta y desempeñan un papel clave a la hora de proporcionarle al cannabis su peculiar aroma.

Cada planta de cannabis tiene su propia composición química. Algunas, por ejemplo, tienen unas concentraciones más altas de ciertos cannabinoides y terpenos que otras. Esto se debe a la genética de las distintas variedades.

ÍNDICA Y SATIVA: ¿EN QUÉ SE DIFERENCIAN?

La marihuana índica y sativa puras son muy distintas. Las plantas sativa son muy altas, con hojas de dedos estrechos y de un color verde intenso y espacios grandes entre las ramas. Las plantas índica, por otro lado, son más pequeñas y frondosas, con hojas de color verde oscuro y entrenudos cortos.

Además de tener un aspecto muy diferente, las plantas de cannabis índica y sativa también producen efectos distintos: las sativas generalmente inducen una euforia edificante, mientras que las índicas tienen un efecto más relajante y sedante. Desafortunadamente, la ciencia aún no ha podido explicar por qué, pero es muy probable que tenga que ver con ciertas diferencias en la composición química de ambas especies.

EFECTO SÉQUITO

Gran parte de la investigación sobre el cannabis se centra en el análisis de los efectos de los distintos compuestos aislados. Y, aunque esto nos puede proporcionar mucha información sobre los propios compuestos, también plantea muchas preguntas en torno a las propiedades únicas del cannabis.

El término "efecto séquito" fue acuñado por Raphael Mechoulam, un destacado investigador israelí. En 1998, Mechoulam y sus compañeros describieron el efecto séquito en un artículo[1] publicado en el European Journal of Pharmacology. El documento explica cómo los efectos del cannabis no son producidos solamente por las sustancias químicas que contiene, sino también por la forma en la que estos compuestos interactúan entre ellos dentro del organismo.

Un buen ejemplo de efecto séquito se puede observar en la interacción entre el THC y el CBD. Muchos estudios han demostrado que el CBD reduce[2] algunos de los efectos embriagadores del THC al afectar a la capacidad de esta sustancia para unirse a los receptores CB1 del cerebro y el cuerpo. De esta forma, el CBD ayuda a frenar algunos efectos secundarios del THC como la ansiedad, la paranoia, el deterioro cognitivo, etc.

Otro ejemplo de efecto séquito se puede observar al comparar los efectos de los cannabinoides sintéticos aislados, como, por ejemplo, el dronabinol (THC puro sintético), con los de los cannabinoides naturales. Los efectos del dronabinol son muy diferentes a los del THC, y sus efectos secundarios suelen ser mucho más intensos y prolongados.

Esto podría ser difícil de entender, ya que el dronabinol tiene una estructura muy parecida al THC. Sin embargo, las principales diferencias entre los efectos del dronabinol y los del THC probablemente se deban al efecto séquito, ya que el dronabinol solo contiene THC puro, mientras que el cannabis contiene una gran variedad de compuestos químicos.

CONCEPTOS BÁSICOS SOBRE EL SISTEMA ENDOCANNABINOIDE

Para poder entender el cannabis medicinal es imprescindible que sepamos cómo funciona el sistema endocannabinoide - el sistema que intercede en los efectos del cannabis dentro de nuestro cuerpo.

El sistema endocannabinoide es un sistema regulador. De hecho, algunos lo consideran como el principal sistema homeostático del organismo, responsable de mantener un delicado equilibrio que hace que nuestro cuerpo funcione de manera óptima.

Este sistema consta básicamente de tres componentes principales:

• Endocannabinoides, como la anandamida y el 2-AG. Estos compuestos son muy parecidos a los cannabinoides del cannabis, pero son producidos de forma natural por el cuerpo.

• Receptores cannabinoides CB1 y CB2, que son los que captan los endocannabinoides. Los receptores CB1 se encuentran en el cerebro en altas concentraciones, mientras que los receptores CB2 están situados en las células inmunes.

• Enzimas, como el ácido graso amida hidrolasa o el citocromo P450, que ayudan a sintetizar, transportar y metabolizar los cannabinoides.

El cuerpo produce endocannabinoides en respuesta a una gran variedad de factores, como el ejercicio, el estrés, el momento del día, etc. Cuando nos enfretamos a una situación estresante, nuestro cuerpo produce endocanabinoides para ayudar a minimizar los efectos negativos del estrés.

Estos endocannabinoides son transportados para activar receptores concretos. Para ayudarte a visualizar este proceso, imagina que los receptores cannabinoides son cerraduras y los endocannabinoides llaves. Cuando un endocannabinoide activa un receptor, desencadena una respuesta dentro del cuerpo.

De momento, la ciencia ha demostrado que el sistema endocannabinoide está involucrado en multitud de procesos corporales, entre los que se incluyen:

• El dolor y la inflamación
• El estado de ánimo y la libido
• El sueño
• La temperatura corporal y la función inmune
• La digestión
• La reacción al estrés

EL CANNABIS COMO MEDICAMENTO

El sistema endocannabinoide fue descubierto en el siglo XX, cuando unos investigadores intentaban comprender los mecanismos por los que el cannabis produce su efecto psicoactivo. En la actualidad, se cree que el sistema endocannabinoide es un posible objetivo terapéutico para una gran variedad de transtornos, y las terapias a base de cannabis son cada vez más populares.

Hasta ahora, la mayor parte de la investigación sobre el cannabis medicinal se ha centrado en el THC y el CBD. El THC es un agonista de los receptores CB1, lo que significa que se une a ellos de forma directa. Cuando esto ocurre, se producen una serie de efectos que varían en función del método de administración, el tamaño de la dosis, y la sensibilidad de la persona.

El CBD, por otro lado, es mucho más complejo. A diferencia del THC, el CBD no tiene gran afinidad con ninguno de los receptores cannabinoides. En su lugar, funciona con los receptores de serotonina, vaniloides, GABA, gamma, y muchos otros. De hecho, se ha demostrado que el CBD actúa a través de 60 vías moleculares distintas.

El consumo de marihuana medicinal consiste en utilizar los compuestos del cannabis para restablecer el equilibrio del sistema endocannabinoide y, de esta forma, combatir una gran variedad de trastornos y síntomas.

Sin embargo, comprender el cannabis y cómo ejerce tantos efectos diversos en el cuerpo puede ser complicado.

INVESTIGACIONES SOBRE MARIHUANA MEDICINAL

INFLAMACIÓN

Una gran cantidad de estudios científicos muestran que el sistema endocannabinoide desempeña una función esencial en la regulación de los procesos inflamatorios[3]. Además, algunos estudios preclínicos han mostrado que los cannabinoides pueden reducir la inflamación[4] asociada con varias afecciones, en modelos animales. Un informe de 2018[5] sugiere el potencial de los cannabinoides para aliviar los síntomas de la osteoartritis, al catalizar una acción antiinflamatoria, analgésica y antinociceptiva desde el sistema endocannabinoide. Sin embargo, los investigadores señalan que solo se han realizado algunos ensayos clínicos para evaluar la seguridad y la eficacia del cannabis medicinal en este ámbito.

DOLOR

El sistema endocannabinoide también influye en la forma en que sentimos y reaccionamos al dolor. La investigación ha detectado receptores cannabinoides en zonas presinápticas[6] de los sistemas nervioso central y periférico. Los cannabinoides que actúan sobre estos receptores alteran la transmisión de las señales de dolor. Por lo tanto, los cannabinoides se han convertido en un tema de interés para el tratamiento de diversos tipos de dolores, incluyendo el dolor nociceptivo causado por lesiones y el dolor neuropático derivado de enfermedades como la esclerosis múltiple.[7]

ENFERMEDADES CUTÁNEAS

El sistema endocannabinoide está presente en toda la piel[8], y se puede activar con productos tópicos de cannabis como cremas, bálsamos, aceites, etc. Este descubrimiento ha dado lugar a un enorme mercado de productos que ayudan a combatir el acné, las reacciones alérgicas, la dermatitis, la psoriasis, etc.

PROBLEMAS DE SALUD MENTAL

Las investigaciones sobre el cannabis para tratar trastornos mentales siguen siendo frustrantemente limitadas, aunque estudios preliminares han mostrado el potencial neuroprotector[9] de los cannabinoides. Además, se cree que los cannabinoides fomentan la neurogénesis[10] (la creación de nuevas neuronas) en zonas clave del cerebro asociadas con la salud mental.

TUMORES

Una de las funciones del sistema endocannabinoide es regular el crecimiento y la muerte celular. En los últimos años, esto ha creado un intenso debate en torno a la posibilidad de utilizar los cannabinoides para el tratamiento de tumores. Aunque se encuentra en sus primeras etapas, una nueva investigación indica que las terapias con cannabinoides[11] podrían ayudar a regular el crecimiento y la diseminación de los tumores.
terapias con cannabinoides podrían ayudar a regular el crecimiento y la diseminación de los tumores -

NÁUSEAS, VÓMITOS Y APETITO

Los estudios muestran que tanto el THC como el CBD[12] tienen el potencial de reducir las náuseas y vómitos[13] en modelos animales.

TRASTORNOS DEL SUEÑO

Dado el efecto sedante que frecuentemente producen las cepas de cannabis ricas en THC (sobre todo en grandes cantidades), parece lógico pensar que el cannabis tenga potencial como un suplemento interesante para dormir. Por desgracia, los estudios de alta calidad en este ámbito son escasos. Pero, aun así, hay gran cantidad de testimonios sobre los efectos sedantes y somníferos de las cepas índicas potentes; por ejemplo, quienes quieran acelerar el viaje al país de los sueños pueden optar por fumar cepas ricas en THC para facilitar el proceso. También se está estudiando[14] el potencial del CBD para este fin, pero los resultados todavía no son concluyentes.

CÓMO ACCEDER A LA MARIHUANA MEDICINAL

Algunos países han legalizado el consumo de cannabis con fines medicinales, como es el caso de los Países Bajos, Luxemburgo, Alemania, Canadá, Australia, y muchos estados de EE.UU. Los programas de marihuana medicinal de cada uno de estos lugares varían enormemente entre ellos. Pero, en general, la mayoría ha legalizado el cannabis para combatir ciertas dolencias específicas. Las personas que padezcan estas afecciones deberán ser diagnosticadas por un profesional médico que les recetará el cannabis, o recibirán una tarjeta de marihuana medicinal con la que podrán adquirirla en un dispensario o farmacia.

¿CÓMO SE CONSUME LA MARIHUANA MEDICINAL?

La marihuana medicinal está disponible en muchas formas distintas, que incluyen:

• Tinturas y aceites: las primeras son extractos de cannabis disueltos en un alcohol de alta graduación, mientras que los segundos utilizan un aceite portador (normalmente aceite MCT, de semilla de cáñamo o de oliva). Estos productos pueden contener THC, CBD, y cualquier otro compuesto del cannabis. Algunos, también contienen otros ingredientes con el objetivo de ofrecer un alivio más especializado para una dolencia o síntoma concretos. Las tinturas y los aceites se suelen consumir colocándolos bajo la lengua, donde se absorben a través de las membranas mucosas de la boca, y hacen efecto en aproximadamente 15 minutos.

• Comestibles: los comestibles de cannabis tienen diversas formas. Pueden contener dosis altas de cannabinoides, y, para que hagan efecto, deben descomponerse en el aparato digestivo. Esto puede tardar una hora o más, pero proporciona una liberación lenta y prolongada de cannabis en el organismo.

• Cápsulas: las cápsulas de cannabis contienen una dosis única de aceite de cannabis. Se ingieren por vía oral, y, al igual que los comestibles, son descompuestos por el sistema digestivo para que produzcan efecto.

• Productos tópicos: los productos tópicos de cannabis, como cremas y pomadas, se aplican directamente sobre la piel. Pueden contener una gran variedad de ingredientes que ayudan a combatir síntomas como inflamación, picor, enrojecimiento, dolor, acné, sarpullidos, etc. Suelen surtir efecto en unos 10 minutos. Los cannabinoides de estos productos ofrecen alivio en la zona afectada, pero no llegan al flujo sanguíneo.

• Flores: las flores secas de cannabis son muy ricas en tricomas, que son los que contienen los cannabinoides, terpenos y otros compuestos que le dan a la marihuana sus exclusivas propiedades medicinales. Estas flores se suelen fumar o vaporizar, pero también se pueden añadir a aceites, mantequilla, etc. Las plantas de cannabis medicinal se pueden obtener a partir de semillas o esquejes, dependiendo de la disponibilidad y el método de cultivo.

• Concentrados: los concentrados de cannabis se elaboran extrayendo los compuestos clave del material vegetal de la planta para crear un potente extracto. Estos extractos pueden adoptar diferentes formas: hachís, aceite, dabs, etc. Por lo general, se consumen con un vaporizador o una pipa especializada, pero también se pueden fumar y añadir a los alimentos.

• Parches transdérmicos: los parches transdérmicos de cannabis, como su nombre sugiere, son unos parches tópicos que liberan los cannabinoides en el torrente sanguíneo a través de la piel. Esto los diferencia de otros productos tópicos, ya que ofrecen una liberación constante y prolongada de cannabinoides.

¿CÓMO SE DOSIFICA EL CANNABIS MEDICINAL?

Cuando se consume cannabis medicinal, la dosificación es muy importante. Lamentablemente, el cannabis afecta a cada persona de manera distinta, por lo que no hay normas estrictas en cuanto a la forma correcta de calcular las dosis.

En el caso del THC, se puede sentir alivio tomando microdosis de 2,5mg. De hecho, el concepto de la microdosificación se está extendiendo mucho, porque permite que el paciente obtenga alivio de sus síntomas sin el fuerte efecto psicoactivo que induce el THC en dosis altas. Sin embargo, otros pacientes podrían necesitar dosis mayores para experimentar alivio.

La dosificación del CBD también es un tema muy personal, y por lo general, se debe probar con varias cantidades hasta dar con la dosis adecuada. Normalmente, se recomienda empezar con dosis pequeñas e ir aumentándolas poco a poco. El objetivo de este enfoque es avanzar lentamente hasta encontrar la dosis que ofrezca el máximo alivio sin producir efectos secundarios.

Por desgracia, hay muy poca información en torno a la dosificación de otros canabinoides como el CBN, el CBG, o el CBC, ya que estos compuestos han sido sometidos a muchos menos estudios que el THC y el CBD.

Fuentes Externas
  1. An entourage effect: inactive endogenous fatty acid glycerol esters enhance 2-arachidonoyl-glycerol cannabinoid activity. - PubMed - NCBI https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  2. Does Cannabidiol Protect Against Adverse Psychological Effects of THC? https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  3. The endocannabinoid system: an emerging key player in inflammation. - PubMed - NCBI https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  4. Cannabinoids as novel anti-inflammatory drugs. - PubMed - NCBI https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  5. Cannabis and joints: scientific evidence for the alleviation of osteoarthritis pain by cannabinoids. - PubMed - NCBI https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  6. The role of the endocannabinoid system in pain. - PubMed - NCBI https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  7. Oromucosal delta9-tetrahydrocannabinol/cannabidiol for neuropathic pain associated with multiple sclerosis: an uncontrolled, open-label, 2-year ext... - PubMed - NCBI https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  8. The endocannabinoid system of the skin in health and disease: novel perspectives and therapeutic opportunities. - PubMed - NCBI https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  9. Cannabidiol, neuroprotection and neuropsychiatric disorders. - PubMed - NCBI https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  10. The role of cannabinoids in adult neurogenesis https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  11. Cannabis and CBD for Cancer https://www.projectcbd.org
  12. Regulation of nausea and vomiting by cannabinoids https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  13. Regulation of nausea and vomiting by cannabinoids and the endocannabinoid system. - PubMed - NCBI https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  14. Effects of acute systemic administration of cannabidiol on sleep-wake cycle in rats. - PubMed - NCBI https://www.ncbi.nlm.nih.gov
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