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By Luke Sumpter


Sin nuestro sistema inmunológico no duraríamos vivos mucho tiempo. Constantemente estamos rodeados de bacterias, hongos y virus que no dudarían un momento en aprovecharse de los recursos de nuestras células. El sistema inmunológico está compuesto de diversos órganos, células de varios tipos y proteínas que proporcionan distintas líneas de defensa contra esas amenazas externas. Sin embargo, todos estos componentes no siempre son suficientes para acabar con una infección antes de que se establezca. Todos nos resfriamos, cogemos la gripe y otras enfermedades infecciosas de vez en cuando, pero lo bueno de nuestro sistema inmunológico es que nos garantiza que la próxima vez estemos mejor equipados para combatirlas.

Para reducir las probabilidades de enfermarse, mucha gente busca formas de fortalecer o modificar su sistema inmunológico por medio de la alimentación, el ejercicio, cambios en el estilo de vida y suplementos. Aunque la ciencia respalda algunas de estas estrategias, otras las ve con más escepticismo. Pero ¿dónde encaja la marihuana en todo esto? ¿Ayuda a potenciar nuestra defensa celular, y a prevenir o minimizar las infecciones? ¿O en realidad empeora la situación? A continuación analizamos estas preguntas y otras.

¿Cómo funciona el sistema inmunológico?

Antes de profundizar en cómo podría afectar la marihuana a nuestra inmunidad, vamos a ver rápidamente cómo funciona el sistema inmunológico. Nuestras defensas fisiológicas se dividen en dos categorías principales: inmunidad innata e inmunidad adaptativa.

Todos nacemos con un sistema inmunológico natural (o general) que constituye nuestra primera línea de defensa contra los patógenos que penetran en nuestro cuerpo. Este sistema está formado por barreras como la piel y las membranas mucosas (el revestimiento interior de la nariz, la boca, los pulmones y otros órganos y cavidades), que impiden de forma física el avance de los gérmenes problemáticos.

Estas paredes biológicas también utilizan enzimas, ácidos y moco para combatir la formación de bacterias y virus. Las células carroñeras, conocidas como fagocitos, también forman parte del sistema inmunológico natural. “Fago” viene del griego “phagein”, y significa “consumir”. Los fagocitos hacen honor a su nombre, ya que envuelven e “ingieren” los patógenos intrusos.

Aunque nuestra inmunidad innata utiliza una estrategia muy amplia y poco selectiva para acabar con los invasores, nuestra inmunidad adaptativa (o adquirida) trabaja de una forma mucho más específica para eliminar a los intrusos. Si nuestras defensas naturales fallan, el sistema inmunológico adaptativo actúa como refuerzo identificando el patógeno y creando unos anticuerpos especiales que están diseñados para matarlo.

Estos son los dos agentes principales implicados en este proceso:

Linfocitos T
Estas células activan otras células inmunes, detectan y destruyen las células afectadas por los virus, y forman “memorias” de los patógenos para garantizar la inmunidad futura.
Linfocitos B
Creados en la médula ósea, estas células se transforman en células plasmáticas y secretan una gran cantidad de anticuerpos (unos compuestos formados de azúcares y proteínas, que están especialmente diseñados para unirse a un antígeno y destruirlo).

La marihuana, el sistema endocannabinoide y la inmunidad

El sistema inmunológico no trabaja de manera aislada (nada lo hace en nuestro cuerpo). Si tienes interés en el cannabis, ya conocerás el sistema endocannabinoide (SEC). Los investigadores descubrieron los componentes de este sistema cuando estudiaban los efectos de la hierba en el cuerpo. Con el tiempo, se dieron cuenta de que esos componentes están presentes en todo el organismo, desde el cerebro y los huesos hasta la piel, pasando por el aparato digestivo y el sistema inmunológico. Estos científicos apodaron al SEC como el “regulador universal” del cuerpo humano, ya que ayuda a mantenerlo todo en un estado de equilibrio, también conocido como homeostasis.

El SEC clásico consta de dos receptores (CB1 y CB2), endocannabinoides que actúan como moléculas señalizadoras (anandamida y 2-AG), y enzimas que generan y descomponen los endocannabinoides. Estos componentes también se encuentran en el sistema inmunológico, donde ayudan a controlar la función inmune, impulsan la homeostasis y regulan el sistema inmunológico. Los receptores CB1 y CB2 se encuentran en una gran variedad de células inmunes, como las células B, las células aniquilantes naturales, los monocitos, y los linfocitos CD8 y CD4. Los endocannabinoides se unen a estos sitios receptores y ayudan a regular procesos como la respuesta inflamatoria[1].

 La marihuana, el sistema endocannabinoide y la inmunidad

La marihuana y el sistema inmunológico

La estrecha relación que existe entre el SEC y el sistema inmunológico plantea la posibilidad de que el cannabis funcione como un agente modulador de nuestras defensas fisiológicas, dado que los endocannabinoides (presentes en el cuerpo) y los fitocannabinoides (presentes en las plantas) tienen una estructura similar. Esto significa que los cannabinoides externos, entre los que se incluyen el THC y el CBD, son en potencia capaces de unirse a los receptores del SEC, influir en la actividad enzimática, e imitar la acción de los endocannabinoides de forma general. Y dado que nuestros endocannabinoides afectan de manera importante a nuestro sistema inmunológico, los cannabinoides de la planta podrían ofrecer una forma de “hackear” el SEC en lo que respecta a la inmunidad.

  • Enfermedades autoinmunes

A veces, el sistema inmunológico se descontrola. En el caso de las enfermedades autoinmunes, las células que supuestamente nos protegen contra invasores externos, atacan los tejidos del cuerpo al confundir las articulaciones, la piel y las células nerviosas con bacterias y virus agresivos. Este daño autoinfligido produce una cascada inflamatoria que da lugar a síntomas como fatiga, dolores musculares, fiebre, caída del cabello y sarpullidos. Algunos trastornos autoinmunes frecuentes son la artritis reumatoide, la psoriasis y la esclerosis múltiple.

La investigación inicial ha estudiado los efectos de los cannabinoides sobre la inflamación en la evolución de la enfermedad autoinmune. Los estudios celulares y con animales también indican que la marihuana podría tener un efecto inmunosupresor[2].

  • Riesgo de infección viral e inmunosupresión

Si la marihuana interactúa con el sistema inmunológico inhibiéndolo, ¿podría abrir la puerta a los virus y otros patógeno infecciosos? Es posible. Debido a este efecto, el cannabis podría hacer que los consumidores habituales tengan un mayor riesgo[3] de adquirir y transmitir infecciones, y de sufrir un deterioro de la función inmune en general.

Y lo que es todavía más preocupante, la investigación también indica que el consumo de marihuana a largo plazo podría activar las células mieloides supresoras (MDSC en inglés), que inhiben el sistema inmunológico, y **aumentar las probabilidades de desarrollar cáncer[4]. Sin embargo, a pesar de su influencia sobre el sistema inmunológico, la ciencia está analizando el efecto de algunos compuestos del cannabis sobre los virus y bacterias patógenos.

  • Trastornos neurodegenerativos

La esclerosis múltiple es una enfermedad autoinmune caracterizada por la neurodegeneración. Las células inmunológicas lanzan un ataque inflamatorio contra el sistema nervioso central. Durante este proceso, las células desarrollan una afinidad especial por la mielina, la capa protectora y aislante que recubre las neuronas. Con el tiempo, este ataque daña la mielina y el propio nervio, lo que puede causar problemas con la activación del sistema nervioso. Los estudios en curso están analizando el posible efecto neuroprotector[5] de los receptores CB1 y de los compuestos que se unen a estos sitios.

La marihuana y el sistema inmunológico
  • Coronavirus

El virus SARS-CoV-2, que causa la enfermedad COVID-19, ha cambiado el panorama mundial. A pesar del lanzamiento de la vacuna a nivel global, continúan apareciendo numerosos casos en muchas zonas, y los investigadores siguen buscando un tratamiento terapéutico.

Algunos equipos de investigación han decidido estudiar el cannabis en busca de moléculas potencialmente útiles. Aunque es posible que ciertos cannabinoides reduzcan la respuesta inmunológica, otros se están estudiando por sus efectos directos sobre las partículas de este virus. Además, las etapas finales y más peligrosas del COVID-19 están impulsadas por una respuesta inflamatoria muy agresiva.

Actualmente, investigadores de Portugal están probando mezclas de CBD y terpenos[6] contra la infectividad del SARS-CoV-2. Otros científicos están analizando[7] el efecto de los ácidos cannabinoides CBGA (ácido cannabigerólico) y CBDA (ácido cannabidiólico) sobre la entrada del SARS-CoV-2 en las células huésped.

¿Es posible que fumar hierba debilite el sistema inmunológico?

La ciencia continúa investigando el potencial de los compuestos de la marihuana para combatir los problemas autoinmunes. Sin embargo, dado que se cree que el cannabis inhibe la actividad del sistema inmunológico, ¿significa esto que fumar hierba debilita el sistema inmunológico en circunstancias normales? Una revisión[8] de este asunto, publicada en la revista Viruses, considera necesario que se investigue más a fondo. Basándose en datos actuales, este artículo sostiene que es posible que el consumo de cannabis perjudique la función inmunológica hasta cierto punto, y podría predisponer a quienes lo consumen a un mayor riesgo de desarrollar ciertas infecciones virales. Además, al fumar se introducen en el cuerpo toxinas y agentes carcinógenos que pueden desequilibrar el sistema inmunológico[9] y aumentar las probabilidades de padecer varios trastornos autoinmunes.

A pesar de estos hallazgos, la ciencia sigue intentado determinar las propiedades antibacterianas y antivíricas de los compuestos del cannabis. En lugar de estimular el sistema inmunológico, se ha demostrado que ciertos compuestos de la marihuana influyen directamente en las bacterias[10] y virus[11] en condiciones de tubo de ensayo. Es necesario realizar más estudios para comprobar si estos efectos son replicables en el ser humano.

El CBD y el sistema inmunológico

¿Dónde encaja el cannabidiol en lo que respecta al cannabis y el sistema inmunológico? ¿Ayuda el CBD con la respuesta inmunológica? ¿O influye en la inhibición de su actividad? A diferencia del THC, el CBD no tiene una gran afinidad por los principales receptores del sistema endocannabinoide. Sin embargo, la investigación inicial demuestra que esta molécula podría aumentar los niveles endocannabinoides. No existen muchas pruebas de que el CBD impulse el sistema inmunológico, pero los estudios en curso están tratando de determinar las propiedades inmunosupresoras[12] de este cannabinoide. Se necesitan ensayos más completos en humanos para averiguar si el CBD tiene un efecto notable en pacientes con enfermedades autoinmunes.

¿Es la marihuana buena o mala para el sistema inmunológico?

No tenemos suficientes datos para proporcionar una respuesta adecuada a esta pregunta. Algunas pruebas indican que la hierba tiene propiedades inmunosupresoras que podrían ser beneficiosas; sin embargo, si esto es cierto, también podría causar problemas en personas con un sistema inmunológico comprometido, así como en individuos sanos que consumen marihuana con frecuencia. Conclusión: es necesario realizar más ensayos en humanos para tener una respuesta clara.

Fuentes Externas
  1. Endocannabinoids and immune regulation - PMC https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  2. Cannabinoids and autoimmune diseases: A systematic review - PubMed https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  3. Viruses | Free Full-Text | The Link between Cannabis Use, Immune System, and Viral Infections | HTML https://www.mdpi.com
  4. How cannabis suppresses immune functions: Cannabis compounds found to trigger unique immune cells which promote cancer growth https://www.sciencedaily.com
  5. Cannabinoids inhibit neurodegeneration in models of multiple sclerosis | Brain | Oxford Academic https://academic.oup.com
  6. Frontiers | Cannabidiol and Terpene Formulation Reducing SARS-CoV-2 Infectivity Tackling a Therapeutic Strategy | Immunology https://www.frontiersin.org
  7. Cannabinoids Block Cellular Entry of SARS-CoV-2 and the Emerging Variants - PubMed https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  8. The Link between Cannabis Use, Immune System, and Viral Infections - PMC https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  9. Smoking And Overall Health https://www.cdc.gov
  10. The Antimicrobial Activity of Cannabinoids - PMC https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  11. Cannabidiol for Viral Diseases: Hype or Hope? https://www.liebertpub.com
  12. Therapeutic Prospects of Cannabinoids in the Immunomodulation of Prevalent Autoimmune Diseases - PubMed https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
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