Cuando pensamos en variedades de marihuana, una de las ideas que se nos vienen a la cabeza son las dos categorías predominantes del cannabis: índica y sativa. Estos sub-apartados genéticos son conocidos para cualquiera mínimamente interesado en saber lo que está consumiendo y conocer sus efectos. Sabemos que las plantas sativa son altas, con hojas delgadas y normalmente se cultivan en exterior. Las cepas sativa se asocian a subidones animados y se consumen generalmente durante el día, cuando hay tareas que hacer. Las índicas, por otro lado, son conocidas por ser más bajitas, tener hojas más anchas y adaptarse mejor a cultivos de interior. Las cepas índica suelen producir efectos más relajantes, normalmente asociados al consumo nocturno.

El conocimiento de estos dos grandes grupos genéticos es realmente útil cuando se busca una experiencia psicotrópica concreta. Sin embargo, la popularización de estas dos categorías ha dejado en la oscuridad otra variante genética que ha transformado el mundo del cultivo de marihuana y de la creación de cepas: Ruderalis.

Ruderalis cannabis montañaRUDERALIS: LA HIERBA MÁS RESISTENTE 

La tercera variante genética en la que se engloban muchas cepas e híbridas es la de la marihuana Ruderalis. Esta subespecie rara vez supera los 60cm de altura y tiene un tallo fibroso pero delgado, con pocas ramas saliendo de él. La Ruderalis suele tener menos contenido de THC en su resina, pero es conocida por su alta concentración de cannabidiol (CBD).

El propio término Ruderalis proviene de la palabra "rudera" del latín, forma plural de "rudus", que se traduce como "residuo". Esto demuestra la naturaleza de esta subespecie de hierba, ya que es capaz de tolerar climas duros y fríos. Los botánicos describen las especies Ruderalis como la especie de planta que reaparece en primer lugar tras un desastre ocurrido en la tierra, casi como un batallón de recuperación ecológica. Estos desastres pueden ir desde avalanchas o incendios forestales hasta la construcción o la minería. Mientras las cepas sativa e índica tienen sus orígenes en Asia Central y del Sur, la Ruderalis es natural de Rusia, aunque también se ha encontrado en los climas extremos del norte del Himalaya. Los genes de esta planta están a medio camino entre las variedades índica y las sativa.

Las Ruderalis han sido siempre menospreciadas principalmente por su constitución genética. Contienen concentraciones de THC tan pequeñas que no se cultivan como variedad recreacional. Mirando el lado positivo, la cantidad de CBD que esta subespecie produce sí la hace útil para ser cultivada gracias a las propiedades medicinales que este cannabinoide concreto está demostrando.

Sin embargo, la Ruderalis guarda un factor genético que la coloca en el candelero y, quizás, al mismo nivel de popularidad que las cepas índica y sativa.

UNA REVOLUCIÓN AUTOFLORECIENTE

La Ruderalis muestra su verdadero potencial cuando analizamos cómo puede ser empleada para fines de cría y cultivo. Las genéticas Ruderalis se suelen incluir en algunas cepas para controlar ciertos factores de la planta, como el tamaño que alcanzará en su fase vegetativa o la duración del ciclo desde germinación a cosecha.

Sin embargo, dejando estas características a un lado, el mayor efecto que la Ruderalis ha tenido en el cultivo de marihuana, y en todo el mercado, es su capacidad para florecer automáticamente, lo que ha llevado a la creación de muchas variedades autoflorecientes.

Por el contrario, las cepas índica y sativa necesitan un cambio de iluminación para provocar el ciclo de floración. Factores como el tipo y la cantidad de luz suministrada forzarán a estas especies a florecer. A diferencia de éstas, las plantas ruderalis son autoflorecientes, la floración comienza independientemente del ciclo de luz presente. Estos genes han permitido a los cultivadores añadir este comportamiento a sus cepas, creando un producto más efectivo, fértil y popular.

Las plantas de marihuana autoflorecientes florecen automáticamente en alrededor de 2-4 semanas. Se cree que la capacidad de autoflorecer se deriva del hecho de que la Ruderalis procede de regiones donde los veranos son realmente cortos, aunque con muchas horas de luz, entre 22 y 24 horas al día.

Las semillas autoflorecientes han provocado grandes cambios en cuanto a hibridación y cultivo personal. Esta característica permite acortar los tiempos entre siembra y cosecha y cierta despreocupación gracias a su tolerancia en cuanto a iluminación. Últimamente, estas variedades se han hecho muy conocidas entre cultivadores principiantes y han revolucionado el mercado de semillas.

 

Ruderalis cannabis montaña

 

Algunas semillas se han hecho muy populares. Podemos destacar:

 

Northern Light Auto Royal Queen Seeds Autoflorecientes Variedades CepasNorthern Lights Automatic: ésta es una de las cepas que está en boca de todos. Produce un sabor dulce y agradable con un efecto relajante. Sus enormes cosechas y cortos períodos de floración han permitido a esta variedad hacerse un hueco entre las más grandes.

 

Royal Bluematic Auto Royal Queen Seeds Autoflorecientes Variedades CepasRoyal Bluematic: su dulce aroma, su sabor a arándano y un plazo de 8-9 semanas para pasar de semilla a cosecha han contribuido al éxito de esta planta.

 

 

Amnesia Haze Auto Royal Queen Seeds Autoflorecientes Variedades CepasAmnesia Haze Automatic: tamaño manejable y crecimiento rápido, de semilla a cogollo en sólo 10 semanas. Esta versión autofloreciente de la Amnesia Haze es la favorita entre las sativa.

 

 

Royal Haze Auto Royal Queen Seeds Autoflorecientes Variedades CepasRoyal Haze Automatic: pequeña en tamaño, rápida en crecimiento y totalmente perfecta para cultivadores principiantes gracias a su robustez y fácil cultivo.

 

Todas estas fantásticas variedades autoflorecientes, y muchas más, se han ganado un puesto en nuestra lista de "Las mejores variedades autoflorecientes de Marihuana de 2016".



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