Algunas personas pueden consumir cannabis durante años sin problemas. Otras fuman hierba solamente durante un tiempo y desarrollan comportamientos adictivos.

Por un lado, los partidarios del "Di no a las drogas" presentan la marihuana como una sustancia peligrosa capaz de arrastrar a cualquiera a la adicción. Por otro, los defensores del cannabis dicen que es “una planta, no una droga”, y niegan que pueda ser adictiva.

Como suele ocurrir la mayoría de las veces, la realidad se encuentra en el punto intermedio.

¿Qué es la adicción?

A menudo asociamos la palabra “adicción” con un hábito relacionado con las drogas duras. Lo cierto es que la gente se puede volver adicta a prácticamente cualquier cosa, desde los alimentos y la cafeína hasta el afecto de otras personas[1].

Las causas exactas de la adicción siguen siendo desconocidas. Las teorías más antiguas creen que proviene de un dilema moral. Otras hipótesis dicen que se debe a la acción de las moléculas que activan los receptores. Otros especialistas de la adicción culpan a los traumas de la niñez y a unas complejas deficiencias psicológicas.

Dado que la adicción parece ser un fenómeno multidimensional, es importante investigarla a fondo.

🔸 El modelo moral
El modelo moral de la adicción[2] culpa a la persona de su problema. Desarrollado en el siglo XVIII, este modelo considera la adicción como un pecado, y cree que la ayuda espiritual es un tratamiento adecuado.

Aunque muchos profesionales opinan que este modelo es anticuado y arcaico, algunas figuras prominentes continúan defendiéndolo. Por ejemplo, el polémico periodista y escritor Peter Hitchens niega rotundamente el argumento moderno de la adicción, y achaca todos los hábitos tóxicos a la elección personal. Proclama que “el consumo de drogas es la forma más pura de autocomplacencia”.
🔸 El modelo médico
El actor y cómico Russell Brand explica la adicción como una enfermedad[3]. Aunque reconoce que su propia adicción tiene causas emocionales, psicológicas y espirituales, la considera un problema de salud.

El modelo médico[4] está de acuerdo con esta afirmación, ya que considera el estado interno del cuerpo como la raíz del comportamiento adictivo. Desde el punto de vista médico, este modelo ve la adicción como una enfermedad que no existe dentro de un espectro, sino que es una afección que se puede padecer o no.

Esta opinión también tiene un enfoque bastante pesimista, y considera la adicción como una lucha incurable que solo se puede superar con una abstinencia permanente. Aunque el modelo médico ayuda a las personas a entender su comportamiento, y convierte la adicción en un problema de salud, algunos expertos sostienen que puede eximir de responsabilidad al consumidor.
🔸 El modelo psicodinámico
El médico y escritor Gabor Maté cree que la adicción está arraigada en el entorno de la infancia, y no en la genética ni en las sustancias químicas inertes. Declara: “No todas las adicciones tienen su origen en el abuso o el trauma, pero todas ellas se pueden atribuir a una experiencia dolorosa. El dolor emocional está presente en todos los comportamientos adictivos. En el del jugador, el adicto a Internet, el comprador compulsivo, y el adicto al trabajo”.

Este enfoque engloba la opinión del modelo psicodinámico de la adicción[5]. Enunciado por Sigmund Freud, achaca las conductas adictivas a las experiencias de la infancia, y a cómo se enfrentan durante la edad adulta.
🔸 El modelo de aprendizaje social
En la década de los 70, el modelo de aprendizaje social[6] cambió el marco de la adicción. Este modelo niega la mera dependencia de una sustancia química, y se centra en los comportamientos aprendidos que se derivan de los condicionamientos y de la forma de pensar en una sustancia.

Considera la dependencia como un aspecto normal del comportamiento humano, y analiza la compulsión y la toma de decisiones implicadas en el abuso de una droga. En última instancia, ve la decisión de la persona (cuando sopesa las desventajas del consumo continuado frente a los beneficios) como el medio para acabar con la adicción.
🔸 El modelo sociocultural
El modelo sociocultural[7] relaciona las adicción con las circunstancias sociales y la desigualdad. Desvía la responsabilidad del individuo y reconoce los factores sociales que podrían empujar a la gente hacia la drogadicción.

¿Cómo actúa la marihuana en el cuerpo?

Pero, ¿cómo encaja el cannabis en todo esto? ¿Por qué algunas personas necesitan fumar marihuana todos los días, y otras tienen un control total de su consumo?

Para conocer las respuestas a estas preguntas, ayuda entender cómo actúa exactamente la hierba en el cuerpo.

  • Sustancias químicas de la marihuana

Los cogollos de marihuana contienen cientos de sustancias químicas distintas. Estas moléculas se dividen en grupos o familias.

La molécula psicoactiva responsable del subidón del cannabis, el THC, pertenece a la familia cannabinoide. Este grupo está formando por más de 100 moléculas diferentes, y todas ofrecen unos efectos ligeramente distintos, pero muy pocas son psicoactivas.

Los cogollos de marihuana también contienen más de 200 terpenos. Estas sustancias químicas aromáticas proporcionan los sabores y aromas característicos de las diferentes cepas, y también trabajan con el THC para alterar el efecto del subidón.

Sustancias químicas de la marihuana
  • El sistema endocannabinoide

El THC altera temporalmente nuestra consciencia cuando interactúa con el sistema endocannabinoide (SEC) del cuerpo. Compuesto de diversos receptores, moléculas señalizadoras y enzimas, este sistema ayuda a mantener el equilibrio corporal.

Esta interesante red se extiende por todo el cuerpo y desempeña un papel fundamental en el metabolismo, el apetito, la inmunidad, la comunicación celular y la memoria. El SEC presenta dos tipos de receptores: CB1 y CB2.

Para poner en marcha este sistema, nuestro organismo produce sus propios cannabinoides, cuya tarea consiste en unirse a esos receptores. Curiosamente, el THC tiene una estructura molecular muy parecida a la de uno de nuestros propios cannabinoides, la anandamida o "molécula de la felicidad".

Los receptores CB1 se encuentran principalmente en el cerebro y el sistema nervioso central. La anandamida se une a esta molécula para regular el SEC. Y dado que el THC tiene una estructura similar, imita muy bien a la anandamida, y además tiene la capacidad de unirse a los receptores CB1.

Este mecanismo de acción es la base de los efectos psicoactivos del THC. Entra en la sinapsis entre las neuronas y activa los receptores CB1. A diferencia de la mayoría de los receptores, los receptores cannabinoides se ubican principalmente antes del espacio sináptico, en lugar de después.

Esto significa que la activación de los CB1 permite al THC controlar el tráfico químico entrante[8]. Esta acción altera el flujo de información molecular en el cerebro y da lugar al subidón.

Estamos de acuerdo en que este sencillo proceso no explica adecuadamente la euforia y la mayor conexión con la naturaleza que se experimenta después de fumar un porro. En realidad, la ciencia no entiende por completo todos los aspectos de esta experiencia.

El sistema endocannabinoide

Trastorno por consumo de marihuana

La adicción al cannabis, conocida como trastorno por uso de cannabis o marihuana, puede darse por una gran variedad de motivos. Independientemente del modelo de adicción del que se trate, esta afección aparece cuando una persona empieza a consumir hierba de manera abusiva.

La marihuana produce un subidón placentero y agradable. Algunas personas disfrutan del cannabis de forma ocasional. Otras sienten que “necesitan” esa sensación para ser funcionales, ya que les ayuda a llenar un vacío originado por algún fracaso en otro ámbito de sus vidas o una experiencia dolorosa del pasado.

Lo más seguro es que conozcas a varias personas que consumen marihuana de manera saludable. Sin embargo, según datos del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas, alrededor del 30% de los consumidores de hierba[9] experimentan cierto grado de dependencia.

Las cifras son realmente sorprendentes. En 2015, aproximadamente 4 millones de consumidores estadounidenses reunían los criterios del trastorno por consumo de marihuana, y casi 140.000 hasta el punto de solicitar tratamiento.

  • Síntomas

La adicción a la marihuana se puede manifestar a través de una gran variedad de síntomas. Para algunas personas, son mínimos, y aunque "fumen demasiado" siguen siendo completamente funcionales. Para otras, el consumo continuado de cannabis puede afectar a su salud mental y vida laboral. Algunos de los síntomas más graves son:

Ausencias frecuentes e inexplicables del trabajo o centro de estudios
Descenso del rendimiento en el trabajo o centro de estudios
Intentarlo pero ser incapaz de dejar de consumir cannabis
Consumir marihuana con más frecuencia y en cantidades más grandes de lo que se pretende
Consumir cantidades cada vez mayores a pesar de saber que causa problemas personales y sociales
Letargo
Deseo de consumir marihuana durante todo el día
Negación
Pérdida de interés en hobbies y aficiones anteriores
Irritabilidad
Paranoia
Retraimiento social
Depresión[10]
  • ¿Qué separa el consumo social normal de la adicción?

Millones de consumidores de cannabis disfrutan de un consumo saludable. La hierba les ayuda a sentirse más creativos, relajados y tolerantes, y hace que experiencias como las celebraciones sean mucho más placenteras. Pero, ¿qué es el "consumo social normal" en comparación con la adicción?

Cuando una persona adopta un consumo de marihuana normal, tiene un control total sobre la hierba, no es la planta la que la controla a ella; elige libremente cuándo fumar y la cantidad que va a fumar en cada sesión.

También puede pasarse todo el día sin sentir un deseo irrefrenable de encenderse un canuto. Su relación con la hierba no ocupa un lugar central en su rutina diaria.

El consumo saludable de marihuana también suele girar en torno a las situaciones sociales. Algunas personas prefieren reservar sus provisiones para fiestas o reuniones pequeñas, y a otras también les gusta fumar a solas en casa sin desarrollar una adicción.

En cambio, una persona adicta al cannabis experimentará compulsiones crónicas. Lo más probable es que anhele la sensación de estar colocada. A menudo "necesita" consumir hierba simplemente para pasar el día, en lugar de disfrutarla como una recompensa que se ha ganado.

¿Qué separa el consumo social normal de la adicción?
  • Posibles causas del trastorno por consumo de marihuana

Como demuestran los distintos modelos de adicción mencionados, las adicciones pueden surgir por muchos motivos diferentes. Aunque varios de ellos sin duda influyen en los casos de adicción al cannabis, la investigación también destaca el papel del sistema de recompensas del cerebro.

El consumo habitual y frecuente de marihuana durante varios años parece reducir los niveles de dopamina, un neurotransmisor que tiene un papel esencial en la motivación, la recompensa y el placer. Por lo tanto, no nos sorprende que algunas personas que se vuelven adictas al cannabis luchen contra las emociones negativas, la falta de motivación y, a veces, las enfermedades mentales.

Después de fumar marihuana, los niveles de dopamina del cerebro aumentan. Cualquier cosa que estimule las concentraciones de esta sustancia hará que el cerebro perciba el comportamiento resultante como gratificante. Las vías de recompensa del cerebro asocian rápidamente el cannabis con pasar un buen rato.

Posibles causas del trastorno por consumo de marihuana

De vez en cuando, este estado bioquímico ayuda a calmar e inspirar a las personas. Pero el consumo crónico puede conducir a la “amortiguación”[11] del sistema de la dopamina. Hará falta más hierba para sentir el mismo efecto, y los niveles bajos de dopamina podrían hacer que otras tareas y aficiones de las que antes disfrutábamos, sean menos gratificantes.

Posibles causas del trastorno por consumo de marihuana
  • Tolerancia

Si fumas marihuana durante un período de tiempo prolongado, notarás cómo cambia tu tolerancia a la hierba. La primera vez que una persona fuma hierba, solo necesita un par de caladas para sentir sus efectos en todo su esplendor.

Durante las dos semanas siguientes, descubrirá que necesita fumar más para sentir el mismo efecto. Las personas que fuman marihuana durante largos períodos de tiempo se pueden acabar con facilidad una bolsa grande de hierba sin que apenas les afecte.

La diferencia radica en la tolerancia. Cuanta más marihuana fumes y más tiempo lo hagas, necesitarás una mayor cantidad para sentir el efecto original. O la misma cantidad, pero de una hierba de calidad y potencia mucho mayores.

Esto significa que la gente que sufre de adicción a la marihuana necesita consumir cantidades cada vez mayores para sentirse satisfecha. Si no cultivan su propia hierba, este problema podría empezar a pasarles factura a sus bolsillos.

  • Consumo responsable

Si la gente a veces se excede con el cannabis, ¿qué constituye un consumo responsable? El estudio de esta cuestión sigue siendo bastante subjetivo. La marihuana afecta a cada persona de forma distinta.

La Organización Nacional para la Reforma de las Leyes de Marihuana (NORML) ha establecido los Principios del consumo responsable de cannabis[12]. Este documento explica la definición de la organización de lo que es un consumo responsable de marihuana. Sus categorías incluyen:

Solo para adultos: Las sustancias que alteran la mente no son apropiadas para la gente joven.
No se debe conducir: El consumidor de marihuana responsable no conduce vehículos motorizados bajo los efectos del cannabis.
Entorno y situación: Los consumidores responsables deben considerar con cuidado dónde y cuándo fumar cannabis.
Resistir el abuso: El consumo de marihuana se considera abuso cuando perjudica la salud, el desarrollo personal o los logros.
  • Abstinencia

Las personas que se vuelven adictas a la hierba también pueden experimentar síntomas de abstinencia cuando intentan dejarla. Sin embargo, quienes han fumado durante mucho tiempo sin volverse adictos, también pueden tener estos síntomas cuando dejan de consumir de forma repentina.

Los síntomas de abstinencia de la marihuana incluyen:

Reducción del apetito Cambios de humor
Irritabilidad Dificultades para dormir
Escalofríos Sudoración
Problemas estomacales Mono de cannabis

¿Es peligrosa la marihuana?

Otro aspecto con matices. En comparación con otras drogas, tanto legales como ilegales, la marihuana tiene un perfil de seguridad mucho mejor. Dado que los compuestos del cannabis no afectan al centro respiratorio del cerebro (a diferencia de los opioides y otras drogas), esta sustancia no se asocian a casi ninguna muerte por sobredosis[13] en toda la historia de la humanidad.

Pero el cannabis puede causar ciertos problemas. En lugar de provocar sobredosis, algunos de estos inconvenientes se dan durante períodos de tiempo más prolongados.

  • Efecto en adolescentes

Los adolescentes son más susceptibles a los posibles efectos perjudiciales del cannabis, que pueden retrasar el desarrollo[14] de ciertas zonas del cerebro, y aumentar las probabilidades de sufrir enfermedades mentales más adelante en la vida.

¿Es la marihuana una droga de inicio?

No. Muchos grupos antidrogas pregonan este mito como elemento clave de su propaganda. Muchas personas fuman cannabis durante años sin consumir drogas más duras. La investigación[15] también demuestra que la gente que no tiene fácil acceso a la hierba también acaba consumiendo sustancias más duras sin tan siquiera usar el cannabis como "droga de inicio" para esas experiencias.

¿Influye la legalización en la adicción?

La legalización del cannabis en algunos países ha conducido a un acceso mucho más fácil. Millones de personas ya pueden comprar marihuana de forma legal con fines tanto recreativos como medicinales.

En lo que respecta a la adicción, este paso liberal puede ser un arma de doble filo. Es posible que el consumo excesivo y prolongado de cannabis esté aumentando en algunas zonas, lo que ha llevado a ciertos investigadores a expresar su preocupación[16] por el aumento de problemas físicos y psicológicos.

Aunque, en el lado positivo, se ha demostrado que en los sitios que han legalizado la marihuana, el consumo adolescente no solo no ha aumentado, sino que además ha disminuido.

La legalización del cannabis también ha ayudado a mucha gente que lucha con otras adicciones. El consumo de hierba puede ayudar a reducir el consumo indebido[17] de opioides, alcohol, y otras drogas más duras.

Consejos para consumir marihuana de forma responsable

Mientras millones de personas disfrutan de la marihuana de forma saludable, otras deben controlar su consumo. Estos consejos pueden ayudarte a tener una buena relación con la hierba.

Microdosis
La microdosificación consiste en tomar pequeñas dosis de marihuana hasta alcanzar ese punto óptimo. Experimentarás los efectos beneficiosos, pero seguirás funcionando con normalidad y motivación durante todo el día.
Descanso de tolerancia
La tolerancia puede conducir al consumo de enormes cantidades de hierba, e incluso a un ciclo de abuso.

Reduce gradualmente tu consumo para evitar el síndrome de abstinencia, hasta que dejes de fumar por completo, y tómate un descanso de tolerancia durante un par de semanas. Esto puede sonar aburrido y molesto, pero cuando vuelvas a dar la primera calada, te sentirás como si fumaras marihuana por primera vez.
Reserva tu marihuana para el momento adecuado
Guardar las provisiones para momentos especiales reducirá tu tolerancia y te hará disfrutar aun más de la hierba.

La costumbre de relajarse en casa todos los días con un canuto entre los labios puede llevar a mucha gente hacia un camino peligroso. Si reservas tu cannabis para fumar con los amigos, en reuniones sociales o excursiones, tendrás una relación mucho más sana con la hierba.
Fuentes Externas
  1. Addicted to love: What is love addiction and when should it be treated? https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  2. Historical Perspectives and the Moral Model https://us.sagepub.com
  3. Russell Brand: Addiction is an Illness | Addiction Education Society https://addictioneducationsociety.org
  4. Disease Model Of Addiction | UK Rehab https://www.uk-rehab.com
  5. What is a Psychodynamic Approach to… - Caron Treatment Centers https://www.caron.org
  6. Social Learning and Addiction - PubMed https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  7. Department of Health | Module 5: young people, society and AOD: learner's workbook https://www1.health.gov.au
  8. How does cannabis get you high? | Live Science https://www.livescience.com
  9. Is marijuana addictive? | National Institute on Drug Abuse (NIDA) https://www.drugabuse.gov
  10. Depression and Marijuana Use Disorder Symptoms among Current Marijuana Users https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  11. Cannabis blunts the brain's reward system | Imperial News | Imperial College London https://www.imperial.ac.uk
  12. Principles of Responsible Cannabis Use - NORML https://norml.org
  13. Is it possible to “overdose” or have a “bad reaction” to marijuana? | FAQs | Marijuana | CDC https://www.cdc.gov
  14. News Feature: Cannabis and the adolescent brain | PNAS https://www.pnas.org
  15. Common liability to addiction and “gateway hypothesis”: Theoretical, empirical and evolutionary perspective https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  16. Marijuana legalization leads to more problematic use, new study finds - Vox https://www.vox.com
  17. Relationship Between Marijuana and Opioids - NORML https://norml.org
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