- 40% en Royal Cookies Auto con el código 40RC

By Luke Sholl


Hay más de una forma de cultivar marihuana. Aunque existe una gran variedad de opciones, básicamente todas las técnicas entran en una de estas categorías: tierra o hidroponía. Ambos métodos de cultivo son capaces de producir plantas de marihuana sanas y productivas, pero requieren materiales y cuidados diferentes.

Al cultivar en tierra, las raíces del cannabis reciben los nutrientes de la materia orgánica y los minerales del suelo, con la ayuda de los microorganismos y la cadena alimentaria del suelo. En cambio, las raíces de las plantas hidropónicas se extienden en el aire o en el agua, recibiendo los nutrientes a través de unas soluciones líquidas durante la fertilización constante o intermitente.

Aunque las técnicas hidropónicas suelen considerarse un invento moderno, realmente este método agrícola se remonta a los Jardines Colgantes de Babilonia y a los Jardines Flotantes de China. Muchos cultivadores de tierra descartan el cultivo hidropónico por considerarlo un método antinatural, que no permite que las plantas de marihuana alcancen su pleno potencial. Pero lo cierto es que tanto el cultivo en tierra como el hidropónico pueden dar resultados igualmente espléndidos, a pesar de sus diferencias. El producto final dependerá de varios factores, como que se proporcionen las condiciones ambientales adecuadas, se satisfagan las necesidades nutricionales y lumínicas de las plantas, y se elijan semillas con genética de alta calidad.

El cultivo en tierra y la hidroponía son términos generales que abarcan una serie de técnicas. El cultivo en tierra incluye la siembra directa en la tierra al aire libre, así como el cultivo en macetas tanto en interior como en exterior, y engloba prácticas y escuelas de pensamiento como el cultivo sin labranza, la técnica hugelkultur y mucho más. Quienes cultivan en hidroponía también tienen varias opciones para elegir, como el método DWC, el sistema de flujo y reflujo, la aeroponía, o el sistema bubbleponics, entre otros.

Comparación entre el cultivo de marihuana en tierra y en hidroponía

A continuación, profundizaremos en las diferencias entre el cultivo en tierra y la hidroponía. Compararemos los medios de cultivo, el entorno, los fertilizantes, la calidad, la dificultad del proceso, y todo lo que necesitas saber.

Germinación, trasplante y cosecha

⇢ Germinación

Todos los cultivos de cannabis (excepto los que se hacen con esquejes) comienzan con la germinación. Los cultivadores de tierra e hidropónicos pueden empezar las semillas de la misma forma, o usar técnicas exclusivas para cada método.

Los cultivadores de ambas disciplinas pueden usar el método del vaso de agua o el papel de cocina para germinar las semillas, antes de ponerlas en macetas con tierra o en macetas de malla con un sustrato inerte.

Al cultivar en tierra, existe la opción de sembrar las semillas directamente en una parcela del huerto/jardín o en sus macetas definitivas, o también se pueden sembrar en tacos de germinación (soil plugs) para trasplantarlas más adelante. Por otro lado, muchos cultivadores hidropónicos optan por sembrar en cubos de lana de roca que encajan en las macetas de malla, que luego se colocan en los sistemas hidropónicos.

⇢ Trasplante

Una vez germinadas, las plantas hidropónicas suelen permanecer en la misma maceta y sistema hidropónico durante todo el ciclo de cultivo. En cambio, algunos cultivadores de tierra suelen trasplantar más a menudo, según sus preferencias. Algunos prefieren sembrar las semillas directamente en su maceta final, mientras que otros las van trasplantando a tiestos más grandes a medida que crecen, con el fin de darles espacio para expandir sus raíces.

⇢ Cosecha

No existen grandes diferencias entre la cosecha de un cultivo en tierra o hidropónico. En ambos métodos, los cultivadores pueden optar por hacer el manicurado en verde o en seco, y los cogollos deben curarse el tiempo suficiente antes de catarlos.

Medio de cultivo

El medio de cultivo utilizado es una de las principales diferencias entre el cultivo en tierra y el hidropónico. El término "medio de cultivo" hace referencia al sustrato que se usa para sustentar la vida de una planta.

Como su nombre indica, el cultivo en tierra utiliza tierra para suministrar los nutrientes esenciales a las plantas de marihuana. Las raíces absorben los macronutrientes y micronutrientes mediante un proceso de difusión. Algunos cultivadores de tierra usan fertilizantes sintéticos que las plantas pueden absorber inmediatamente. Otros añaden materia orgánica a la tierra. Con el tiempo, los organismos del suelo ayudan a liberar los nutrientes de la materia orgánica, haciéndolos disponibles para las plantas.

En la hidroponía, el agua sirve como medio de cultivo cargado de nutrientes. Pero las plantas también necesitan un soporte estructural en la zona entre las raíces y el tallo para mantenerse erguidas en sus macetas de malla. Para ello, los cultivadores utilizan sustratos como lana de roca, fibra de coco o guijarros de arcilla. En lugar de estar en contacto con la tierra, las raíces están expuestas de forma constante o intermitente a una solución líquida que contiene todos los nutrientes necesarios para el buen desarrollo de las plantas.

En algunos sistemas hidropónicos, como el DWC, las raíces están constantemente sumergidas en agua y se utilizan piedras difusoras para garantizar que reciban un suministro constante de oxígeno. En otros métodos, como el de flujo y reflujo (ebb and flow), las raíces solo se sumergen periódicamente en la solución nutritiva, dejándolas respirar entre cada fertilización.

Medio de cultivo
  • Fertilización: micronutrientes y macronutrientes

Las plantas de marihuana necesitan ciertos minerales y elementos para crecer y sobrevivir. Estas sustancias se dividen en dos categorías principales: macronutrientes y micronutrientes.

Como su nombre sugiere, los macronutrientes se necesitan en mayores cantidades. Los tres macronutrientes básicos para el cannabis son el nitrógeno, el potasio y el fósforo (NPK). Aunque son vitales en todas las fases de crecimiento del cannabis, las necesidades de cada nutriente van cambiando a lo largo del ciclo de cultivo. Por ejemplo, durante la fase vegetativa las plantas necesitan más nitrógeno, mientras que en la fase de floración requieren mayores niveles de fósforo.

Los micronutrientes también ayudan a las plantas a realizar procesos fisiológicos esenciales, pero son necesarios en menores cantidades. Los micronutrientes incluyen: boro, zinc, manganeso, hierro, cobre, molibdeno y cloro, entre otros.

Aunque las plantas de cannabis cultivadas en tierra y en hidroponía necesitan los mismos nutrientes, el modo en que se proporcionan estos nutrientes, y en qué forma y cantidades, es diferente; a veces radicalmente diferente.

⇢ Tierra

Quienes cultivan en tierra pueden usar distintos métodos para fertilizar su marihuana. Algunos solo utilizan materia orgánica (como estiércol y compost) como fuente de nutrientes. Estos materiales se descomponen lentamente con el tiempo, proporcionando un amplio espectro de nutrientes. Aunque es un método eficaz y sostenible, la materia orgánica no contiene nutrientes en una forma inmediatamente disponible para las plantas, por lo que si eliges esta opción es fundamental empezar con una tierra de buena calidad.

Otros cultivadores de tierra utilizan técnicas como la agricultura natural coreana (KNF) para crear fermentos vegetales, que se pueden pulverizar sobre las hojas o aplicar sobre las raíces, aportando una amplia variedad de minerales.

Por otro lado, muchos cultivadores de tierra optan por usar fertilizantes sintéticos, usando abonos líquidos o en polvo para la fase vegetativa y la floración, que están inmediatamente disponibles para las plantas y se aplican siguiendo un plan de fertilización concreto.

Fertilización: micronutrientes y macronutrientes

⇢ Hidroponía

En un cultivo hidropónico, también existen opciones ecológicas y sintéticas para fertilizar las plantas con las cantidades adecuadas de nutrientes.

La mayoría de cultivadores hidropónicos usan fertilizantes embotellados que contienen cantidades óptimas de estas sustancias. Mientras que los cultivadores de tierra a veces pueden permitirse fertilizar demasiado o demasiado poco (debido al carácter amortiguador de la tierra), este no es el caso de los cultivadores hidropónicos. El agua, por sí sola, no contiene los nutrientes necesarios para las plantas, más allá de trazas de minerales. Sin embargo, no todos los cultivadores hidropónicos recurren exclusivamente a fertilizantes comerciales. Algunos utilizan excrementos de peces como fuente de nutrientes; la acuaponía, una variante de la hidroponía, utiliza tanques conectados con peces vivos para suministrar el estiércol directamente a las plantas.

Mientras que los cultivadores de tierra añaden materia orgánica o abonos líquidos a la tierra (o pulverizan los abonos líquidos en las hojas), los cultivadores hidropónicos añaden los fertilizantes directamente al depósito. Los sistemas hidropónicos más básicos, como el método Kratky, solo disponen de un único recipiente donde se añaden los fertilizantes. En cambio, métodos como el DWC recirculante implican añadir el fertilizante a un depósito externo, desde el cual la solución se bombea a través de unas tuberías hasta las plantas.

Fertilización: micronutrientes y macronutrientes
  • Entorno de cultivo

A pesar de sus diferencias, tanto las plantas de marihuana cultivadas en tierra como en hidroponía requieren las mismas condiciones ambientales, necesitando ciertos rangos de temperatura y humedad relativa durante la fase de plántula, la fase vegetativa y la floración. Pero, dejando a un lado las condiciones específicas de cada fase, ambos tipos de cultivo pueden crecer tanto en interior como en exterior.

⇢ Cultivo interior

Cultivar en interior ofrece un control casi absoluto de los factores ambientales, como la iluminación y el riego. Además, en un cultivo interior, ya sea hidropónico o en tierra, es menos probable que aparezcan plagas si se aplican técnicas de gestión de plagas, como poner mallas antiinsectos y mantener unos buenos hábitos de higiene. Dicho esto, las plantas en tierra corren un mayor riesgo de sufrir plagas en general, independientemente del entorno de cultivo. Por otro lado, los cultivadores hidropónicos que utilicen fibra de coco como sustrato podrían ser víctimas de las plagas específicas del coco.

⇢ Cultivo exterior

Tanto las plantas hidropónicas, como las de tierra, pueden crecer bien al aire libre. En el exterior, los cultivadores se enfrentan a más desafíos, como condiciones meteorológicas adversas, plagas y enfermedades. En un sistema hidropónico, podría haber problemas si el depósito se calienta demasiado durante las olas de calor, pero esto puede mitigarse usando malla de sombreo y colocando las plantas en un lugar parcialmente soleado.

La mayoría de cultivadores de exterior optan por usar tierra, ya que muchos jardines o huertos ofrecen un medio de cultivo gratuito en el suelo. Pero si tienes espacio limitado, o un patio/jardín cubierto de grava u hormigón, entonces cultivar en maceta es una buena opción, ya sea con tierra o en un sistema hidropónico.

Cultivar marihuana en tierra o en hidroponía: ¿cuál elegir?

Ahora que conoces mejor las diferencias y similitudes entre el cultivo en tierra y el hidropónico, veamos cómo se comparan a la hora de elegir uno u otro. A continuación, examinaremos las diferencias de precio, espacio, grado de dificultad y calidad de los cogollos. Una vez leída esta sección, podrás tomar una decisión más informada sobre qué método elegir.

  • Precio

El precio de un cultivo de marihuana depende de varios factores. Por ejemplo, si usas el método de cultivo sin labranza pero no tienes una fuente gratuita de compost, te costará más usar tierra si tienes que cubrir una gran superficie al final de cada temporada, en comparación a cultivar una sola planta con el método Kratky. El precio de cultivar una sola planta en tierra también variará en función de si cultivas en interior o en exterior, debido al coste de un armario de cultivo, la iluminación y demás.

Por otro lado, si solamente tienes un par de plantas, cultivar al aire libre en macetas o directamente en la tierra será la opción más barata. Sin embargo, puedes ahorrar mucho dinero cultivando hidropónicamente en exterior con el método Kratky (este método no requiere una bomba eléctrica). Los sistemas hidropónicos más complejos son ligeramente más caros. Por ejemplo, los sistemas DWC requieren electricidad para hacer funcionar la piedra difusora, y los sistemas de flujo y reflujo requieren un depósito externo y una bomba de aire para hacer circular la solución nutritiva.

Cultivar en interior siempre será más caro. Pero esta inversión tiene sentido si vives en una región con una temporada de cultivo corta y fría, o si quieres cultivar con la máxima discreción posible. Un cultivo interior, ya sea en tierra, en un sistema Kratky o DWC, supone una inversión inicial ligeramente inferior, en comparación a los sistemas hidropónicos más complejos, como el DWC recirculante, que se encarecen al requerir más tuberías, macetas individuales, bombas y un depósito externo.

Precio
  • Espacio

Tanto el cultivo en tierra como el hidropónico pueden hacerse a pequeña escala para que quepan en lugares pequeños, aunque no todos los métodos permiten el microcultivo. Puedes cultivar marihuana con éxito en interior usando una maceta o cubo pequeño, ya sea con tierra o con el método Kratky. Sin embargo, los sistemas hidropónicos más grandes empezarán a dar problemas. Si cultivas en interior en un lugar más amplio, tendrás más espacio para sistemas hidropónicos complejos con depósitos externos; un espacio que probablemente no necesites si cultivas unas pocas plantas en tierra.

  • Dificultad

Si no tienes nada de experiencia, o si has cultivado algunas verduras de vez en cuando, cultivar en tierra resultará menos difícil de aprender. Sembrar las semillas en la tierra tiene algo de intuitivo, y la mayoría de sustratos de tierra de calidad para macetas ofrecen cierto margen de error en lo que respecta a los nutrientes y la fertilización.

Para los principiantes en el cultivo hidropónico, el punto de partida más fácil será el método Kratky o el DWC. Ambos sistemas son compactos, sencillos y ocupan poco espacio. El hecho de poder depender totalmente de abonos líquidos embotellados facilita la fertilización.

Los sistemas hidropónicos complejos son más difíciles que un cultivo en tierra. Para comprar el material adecuado y poder montar estos sistemas hay que investigar bastante. Además, tendrás que mantener el sistema durante el cultivo, así como limpiarlo y repararlo entre un cultivo y otro.

  • Velocidad

Las plantas hidropónicas suelen crecer más rápido que las de tierra. Las plantas que crecen en tierra dependen de los organismos del suelo para liberar los nutrientes, antes de que sean absorbidos por las raíces. Aunque añadir abonos sintéticos puede acelerar el proceso, la tierra actúa como amortiguador, y no todos estos aportes permanecen mucho tiempo en la rizosfera (la zona de las raíces). En cambio, los nutrientes hidropónicos están disponibles de forma constante o muy regular para las raíces, y están contenidos en un espacio determinado, resultando en un crecimiento más rápido durante la fase vegetativa.

Por tanto, si buscas una cosecha lo más rápida posible de una variedad de marihuana fotoperiódica, quizá lo mejor sea optar por la hidroponía. Aunque independientemente de si utilizas tierra o un sistema hidropónico, también puedes optar por variedades autoflorecientes, que florecerán tras unas pocas semanas de crecimiento vegetativo.

  • Productividad

La productividad de los cultivos hidropónicos o en tierra depende de varios factores. Cultivar una variedad autofloreciente en una maceta pequeña con tierra producirá una menor cosecha que un sistema hidropónico grande con plantas sativa enormes. Asimismo, un recipiente pequeño con el sistema Kratky no proporcionará la misma cosecha que una planta cultivada directamente en tierra fértil al aire libre.

Sin embargo, los cultivadores con experiencia en hidroponía a menudo afirman obtener mayores cosechas de las plantas hidropónicas en comparación con las plantas cultivadas en tierra en las mismas condiciones. Las plantas hidropónicas suelen tener un crecimiento más rápido y vigoroso durante la fase vegetativa, lo que dará lugar a la formación de más cogollos. Si combinamos esto con una genética capaz de producir cogollos grandes y densos, obtendremos cosechas abundantes en cada cultivo.

Productividad
  • Calidad

Tanto los cultivos en tierra como los hidropónicos pueden dar lugar a plantas de alta y baja calidad. La calidad del cannabis no depende tanto del sustrato, sino más bien de la genética y el manejo del cultivo. Estos factores influyen mucho más en el nivel del producto final. El entorno (es decir, interior o exterior) influye más en factores como la producción de terpenos y cannabinoides, debido a la posible influencia de los rayos UV en la biosíntesis de estos compuestos.

  • Consumo de agua

Aunque parezca contradictorio, los cultivos hidropónicos utilizan hasta un 90% menos de agua que los cultivos en tierra. Algunos sistemas hidropónicos recirculan el agua, mientras que otros tienen un depósito con una pequeña cantidad de agua para todo el cultivo. Aunque algunos sistemas hidropónicos requieren ir rellenando el agua, se acaba perdiendo menos agua que al cultivar en tierra, donde se puede perder por escorrentía.

  • Problemas de plagas

Tanto los cultivos hidropónicos como los de tierra pueden sufrir más problemas de plagas cuando están al aire libre. En interior, las plantas en tierra también están expuestas a las plagas, ya que la tierra podría contener plagas y huevos, introduciéndolos en el entorno de cultivo. Las plantas hidropónicas de interior tampoco son inmunes a las plagas, pero es menos probable que sean víctimas de una infestación.

Estas cepas son un gran punto de partida

Tanto si decides cultivar en tierra o en hidroponía, ambas técnicas pueden producir marihuana de primera calidad. Pero, si no sabes bien con qué cepa empezar, tenemos unas sugerencias válidas para principiantes y para ambos métodos.

  • Tierra

La tierra es el medio de cultivo tradicional, usado por los agricultores durante siglos. Pero, como hemos mencionado, cultivar en tierra puede ser un poco complicado, sobre todo si es tu primera vez cultivando cannabis. Teniendo esto en mente, hemos seleccionado una variedad más permisiva que otras, para contrarrestar los pequeños errores.

Somango XL

Esta deliciosa belleza tiene una genética de dominancia índica y puede cosecharse en tan solo nueve semanas. Esto no solo supone menos tiempo para que surjan problemas, sino que además la Somango XL se considera una cepa ideal tanto para cultivadores novatos como experimentados. Su robustez permite cometer pequeños errores, como problemas de fertilización, sin repercusiones significativas.

Somango XL

Somango XL
Somango x Critical 47
525 - 575 gr/m2
60 - 100 cm
8 - 10 Semanas
THC: 18%
Sativa 25% Indica 75%
550 - 600 gr/plant
120 - 200 cm
A partir del 15 hasta finales de Septiembre
Colocón, Potente

Comprar Somango XL

  • Hidroponia

Si consigues dominar la hidroponía, puede producir unos resultados realmente brutales. Cuando tienes el control absoluto sobre todas las necesidades de tu marihuana, limitar la altura de tus preciosas plantas puede convertirse en una auténtica batalla. Nuestra cepa recomendada para cultivos hidropónicos tiene esto en cuenta, sin afectar al sabor o la cosecha.

Wedding Gelato

Si tratas correctamente a esta dulce y empalagosa señorita, recompensará tu devoción con un 20-25% de THC. En los cultivos hidropónicos, la altura que puede alcanzar una variedad es un aspecto importante a considerar. La Wedding Gelato es ideal porque solo crece a una altura de 60-100cm. La precisión de la hidroponía permite que la planta centre todos sus esfuerzos en producir unos cogollos densos y cargados de THC, en lugar de crecer descontroladamente.

Wedding Gelato

Wedding Gelato
Wedding Cake x Gelato x Gelato 33
450 - 500 gr/m2
60 - 100 cm
8 - 10 Semanas
THC: 25%
Sativa 40% Indica 60%
350-400 gr/plant
130 - 200 cm
Principios de Octubre
Calmante, Energizante, Eufórico, Relajación corporal

Comprar Wedding Gelato

Marihuana en tierra o en hidroponía: ¿Qué eliges?

Ahí lo tienes. Ya conoces las principales diferencias y similitudes entre el cultivo en tierra y la hidroponía. Aunque ambas técnicas no afectan tanto a la productividad o a la calidad como otras variables, son muy diferentes en lo que respecta a la fertilización y su gestión. Por suerte, puedes conseguir buenos resultados tanto en interior como en exterior. Mientras que la tierra permite un mayor margen de error en cuanto a la fertilización, así como un proceso menos laborioso si se usa el sistema sin labranza y el acolchado, la hidroponía utiliza menos agua en general. Entonces, ¿qué tipo de cultivo elegirás?