Con el continuo impulso en la legalización del cannabis, mucha gente se está lanzando a cultivar marihuana. Fumar cogollos de cosecha propia es una de las experiencias más gratificantes que puede tener un fumeta. Pero al principio, mucha gente no sabe por dónde empezar. En este artículo vamos a comparar el cultivo hidropónico con el cultivo en tierra. Esto ayudará tanto al cultivador novato como al experto a decidir el medio adecuado para su próximo cultivo.

En el 2017, cuando hablamos de cultivos de tierra frente a los hidropónicos, solemos referirnos a cultivos de exterior o de interior. Esto se debe a que los medios de cultivo de interior no suelen ser 100% de tierra. Se suelen usar sustratos como fibra de coco y lana de roca, que son mezclas sin tierra. En cambio, la mayoría de cultivos íntegramente en tierra se encuentran al aire libre. Vamos a sumergirnos en las diferencias entre el cultivo en tierra y la hidroponía.

LOS ASPECTOS BÁSICOS DE CADA MÉTODO

Como probablemente sepas, la tierra es la parte verde de nuestro “planeta azul”. A pesar de suponer únicamente el 30% de la superficie terrestre, en ella llevan creciendo la mayoría de las plantas durante millones de años. Gracias a esto, la tierra ha acumulado minerales y materia orgánica, que son muy difíciles de replicar con otros métodos. Este es el motivo por el que muchos aficionados al cannabis tradicionales solo cultivan y/o compran marihuana cultivada en tierra en exterior. Pero es importante mencionar que la mayoría de cultivadores en tierra añaden fertilizantes o materiales ricos en nutrientes, como humus de lombriz o estiércol, para mejorar su medio de cultivo.

Por otro lado, la hidroponía elimina la imprevisibilidad de la tierra. Hoy en día, el término hidropónico se usa mucho para designar medios que no sean tierra. Los cultivos basados en agua, sin un medio estacionario, se consideran “cultivos sin suelo”. Por este motivo, vamos a definir la hidroponía como un método en que las raíces de las plantas están continuamente en contacto con una solución acuosa. Posteriormente, los nutrientes en forma líquida se añaden al agua, creando una nueva solución. Esta solución solo contendrá lo absolutamente imprescindible para la planta, y proporcionará al cultivador mucho más control sobre el resultado final.

Cannabis Soil

LOS PROS Y LOS CONTRAS DE CADA MÉTODO

La diferencia entre ambos métodos es básicamente una cuestión de productividad frente a calidad. El cultivo exterior en tierra normalmente produce cosechas superiores. Al aire libre, no hay limitaciones de altura, y en la tierra las raíces pueden crecer y ramificarse libremente. Con los cuidados adecuados, las plantas cultivadas en tierra pueden alcanzar los 2m de altura, produciendo más de 400g de cogollos de calidad por planta. Los cultivos de interior hidropónicos no permiten que las plantas crezcan tanto. Por lo tanto, las cosechas no son tan abundantes, ya que las raíces están limitadas por el tamaño y volumen de tu fibra de coco, maceta de malla, cubo de agua, cuarto de cultivo, etc.

La calidad funciona de manera opuesta. Es mucho más fácil controlar un cultivo hidropónico de interior. Estarás proporcionando a las plantas los nutrientes exactos que necesitan, bajo unas condiciones lumínicas perfectas y en un ambiente con la humedad ideal. Esto te permitirá automatizar la mayoría del proceso de cultivo.

La tierra no se puede controlar. Al cultivar marihuana en exterior, habrá cambios de temperatura, vientos incontrolables e incluso variaciones de humedad. Todo esto es difícil de predecir e imposible de controlar. Solo te queda adaptarte al ambiente exterior y cruzar los dedos. La tierra también contiene materia orgánica y bacterias que podrían no ser las más favorables para la salud de tus plantas. Pero serán difíciles de identificar hasta que la planta muestre síntomas en su aspecto.

Tendrás que basar tu decisión en encontrar la mejor combinación de cantidad y calidad para tu caso. La tierra es un sustrato más conocido que la hidroponía, por lo que es más recomendable para los cultivadores novatos. Hay mucha información disponible. Investiga en profundidad para tomar una decisión más informada.

Outdoor Grow

NECESIDADES NUTRICIONALES

Al cultivar una planta tan compleja como el cannabis, cambiar el sustrato afectará a sus necesidades. Tendrás que adaptar los fertilizantes para no provocar una deficiencia nutricional. Este es un problema muy común con las plantas de marihuana, y muchos cultivadores no saben cómo tratarlo. Asegurarte de que los productos que usas son los adecuados y de que el pH es correcto te será de gran ayuda para prevenir deficiencias o bloqueos de nutrientes.

Ya sea en forma de polvo mineral o disueltos en agua, los productos de macronutrientes tendrán tres elementos básicos: nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K). Estos nutrientes se indican en la etiqueta del fertilizante con la proporción NPK compuesta por 3 números. Cada valor representa el porcentaje del nutriente correspondiente por volumen de la solución.

En la tierra se puede añadir estiércol, un material rico en nutrientes. Esto es algo que una solución hidropónica no puede replicar. La tierra está repleta de microorganismos que ayudan a convertir la materia orgánica, como el guano o humus de lombriz, en nutrientes asimilables por las plantas. En un cultivo hidropónico, tendrás que fertilizar las plantas con la cantidad total de micro y macronutrientes. Pero al cultivar en tierra, independientemente de la calidad de esta, es probable que necesites suplementos extra para obtener los mejores resultados. Esta es la principal diferencia entre el cultivo hidropónico y el cultivo en tierra.

Los micronutrientes como el hierro, cobre y magnesio están ampliamente disponibles en la mayoría de sustratos de tierra. Por lo tanto, las soluciones hidropónicas deben contener una mayor cantidad de estos elementos para compensar. También necesitan más nitrógeno, un macronutriente que abunda en la tierra, pero no tanto en las fuentes de agua. Por eso los fertilizantes hidropónicos para la fase vegetativa tienen un mayor porcentaje de nitrógeno.

TOMAR UNA DECISIÓN

Ahora llega el momento de decidir qué hacer a continuación, qué materiales comprar y cuánto espacio vas a dedicar a tu plantación. Repasemos lo que ya hemos comentado.

Cultivar en tierra será la mejor opción si quieres mantener la esencia natural de la planta. Puede que prefieras el sabor que la tierra de exterior aporta a las flores. Pero considera esta opción únicamente si tienes acceso a sustratos de tierra de alta calidad. Cultivar en tierra tal vez sea la mejor opción si no cultivas a tiempo completo. El cultivo en tierra necesitará muchos menos cuidados por tu parte, ya que la tierra estará haciendo la mayor parte del trabajo por ti.

Por otro lado, si lo que buscas es una mayor producción de cannabinoides, la hidroponía será tu mejor elección. Con ella podrás conseguir esos cogollos deliciosamente escarchados, con un 28% de THC. La hidroponía también es una buena opción si quieres un sistema automatizado. El proceso no puede automatizarse al 100%, pero técnicas como el riego por goteo te ahorrarán mucha faena. Este será el mejor método para poner en práctica si tienes experiencia pero nunca antes lo has probado. Siempre es bueno descubrir cómo crece y se comporta el cannabis bajo diferentes condiciones. Probablemente obtengas mejores resultados con un cultivo hidropónico, suponiendo que sabes lo que haces.

Recuerda que la mejor decisión será la que tú mismo tomes. Conseguirás que funcione, tengas experiencia o no. Al fin y al cabo, tu motivación y tu pasión es lo que determina tu éxito. A pesar de que llevamos cultivando marihuana durante miles de años, hace poco que realmente se está investigando. Tal vez seas la siguiente persona en descubrir el próximo truco o técnica para cultivar las mejores flores de cannabis. Anímate y experimenta, ¡simplemente diviértete!

Soil vs Hydroponics

Carrito

Artículos GRATUITOS incluidos

Sin producto

Transporte € 0.00
Total € 0.00

Confirmar