Cuando cultivas cannabis, alguno de los objetivos más importantes que el cultivador busca son cosechas máximas, que produzcan cogollos de gran calidad. Los consumidores de marihuana también sitúan la potencia del cogollo bastante arriba en su lista de prioridades, buscando una concentración y ratio de cannabinoides concreta a cambio de su dinero. Otro factor clave que aporta carácter y valor a una cosecha de marihuana es el olor y el sabor del producto. Muchas variedades tienen aromas y sabores familiares y nostálgicos, tanto que en muchas ocasiones la propia cepa recibe el nombre de sus aromas característicos: Cheese, Diesel o Skunk, o si hablamos de frutas y aromas tropicales, podemos mencionar Pineapple, Blueberry y Apple.

Una de las primeras acciones que alguien lleva a cabo cuando está comprando marihuana, es aproximar su nariz a la bolsa o al bote que la contiene y llenar sus pulmones con toda su fragancia. El aroma y el sabor son sin duda importantes cuando hablamos de preferencias para fumar. Sin embargo, hoy en día hay muchísima información acerca de cómo conseguir cosechas descomunales y cómo asegurar que tus cogollos estén cubiertos de cantidades industriales de cannabinoides. Nadie puede negar la importancia de estos factores sobre el cultivo, pero tomar medidas para asegurar el mejor resultado posible en términos de olor y sabor en tu cosecha sólo conseguirá elevar la calidad general de tu material.

TERPENOS Y TERPENOIDES

Las variables principales para mejorar el sabor y aroma de tu marihuana son, sin lugar a dudas, los terpenos y los terpenoides. Estos compuestos se forman junto a los cannabinoides en unas diminutas glándulas de las flores del cannabis conocidas como tricomas. Poner en práctica medidas dirigidas a aumentar la producción de terpenos y terpenoides te permitirá maximizar la fragancia y el sabor que la variedad concreta que estás cultivando es capaz de generar. Cada cepa tiene su propio bouquet de aromas y sabores en función de factores genéticos, que se pueden potenciar usando técnicas de cultivo. Sin embargo, es importante tener una idea del aroma y sabor que buscas conseguir, y luego seleccionar la variedad adecuada para alcanzar ese objetivo.

Los terpenos y terpenoides son las moléculas responsables de la diversa gama de fragancias y sabores que ofrecen tantas cepas de cannabis diferentes. También se encuentran en muchas otras partes del reino vegetal y son los culpables de los aromas tan característicos de la lavanda, el pino, los cítricos, la albahaca, etc. Aunque juegan un papel clave en cuanto a aroma y sabor, se ha descubierto que también puede afectar al tipo de efectos que una planta de cannabis produce. Además, también han mostrado tener un gran potencial en el ámbito del cannabis medicinal.

Para incrementar la cantidad de terpenos y terpenoides producidos en las plantas de marihuana, necesitan recibir el nivel de estrés externo justo. Si tienes experiencia cultivando y ya eres capaz de producir un buena cosecha, sana y libre de carencias, mohos o plagas, intentar aplicar métodos de estrés sería el siguiente paso lógico para ti. El proceso es en cierto modo delicado, ya que es necesario aplicar la cantidad correcta de estrés durante un largo período de tiempo, en lugar de atosigar a las plantas y arriesgarse a provocar cualquier desgracia. El mejor momento para empezar a aplicar estos métodos es alrededor de la mitad de la fase de floración de la planta.

El Low Stress Training, o LST, es una forma de exponer a tu planta a niveles de estrés que no llegan a ser tan extremos como las podas o el topping. El Low Stress Training consiste en manipular una planta para que crezca más lateralmente, consiguiendo que más partes de la planta queden expuestas a la fuente de luz, en lugar de enfocarse casi exclusivamente en la copa.

Entrenamiento de bajo estrés

ABONOS

La cantidad de abono que proporciones a tus plantas puede alterar el resultado en cuanto a potencia de olor y a lo agradable de su sabor. Cuando queremos aumentar la disponibilidad de nutrientes a los que una planta tiene acceso, el cultivador tiene la opción de usar suplementos. Sin embargo, se pueden utilizar productos más naturales para alcanzar el mismo resultado. Las melazas de azúcar funcionan bien para proveer a tus plantas de cannabis con los valiosos hidratos de carbono, aminoácidos y minerales que son clave en el desarrollo de un sabor y un aroma óptimos.

Existen otros suplementos nutricionales a tu disposición, que apoyan el proceso de floración actuando como fuente de vitaminas, aminoácidos y otros nutrientes vitales que son necesarios para que tu cosecha desprenda los mejores aromas y sabores.

Además hay otro tipo de suplementos del que algunos cultivadores recelan, especialmente si están a favor de métodos de cultivo completamente naturales. Sin embargo, podrían ser útiles para quienes les cuesta conseguir los resultados que desearían. Lo cierto es que esta categoría de suplementos añaden aroma a tus cogollos, desde uvas a cítricos pasando por frutos del bosque. Una vez los cogollos ya han absorbido ese sabor, los cultivadores tendrán que hacer un lavado de raíces a sus plantas unas tres semanas antes de la cosecha, para expulsar el exceso de magnesio.

Se está demostrando que los fertilizantes naturales contribuyen más al aroma que las alternativas químicas. Estos abonos se descomponen en el sustrato a lo largo del tiempo, y proceden de fuentes como algas marinas, harina de huesos o humus de lombriz.

Además de ofrecer cantidades óptimas de nutrientes a tus plantas para mejorar los resultados, también puedes usar métodos que nos llevan de nuevo al terreno del estrés, en este caso una reducción. Las plantas consumirán grandes cantidades de fertilizante durante la fase vegetativa, precisamente cuando buena parte de su energía se dedica al desarrollo de tallos y hojas. Las plantas también necesitan una buena cantidad de abono durante las primeras semanas de floración, cuando los cogollos se empiezan a formar. Sin embargo, cuando han pasado unas 6 semanas de floración, las necesidades de una planta se van reduciendo a medida que el crecimiento se ralentiza. Esto da al cultivador la oportunidad de empezar a rebajar la fertilización, pero también garantizando que la planta siga teniendo energía suficiente para madurar y producir una cosecha óptima. Al hacer esto se limitará la cantidad de nitrógeno presente en las flores, que podría acabar perjudicando al sabor y aroma, volviéndolos más ásperos.

Luz ultravioleta cultivo de cannabis nutrientes etapa vegetativa

TIPO DE ILUMINACIÓN

Tener en cuenta el tipo de luz que proporcionas a tus plantas de cannabis también puede alterar el resultado final de tu cultivo en términos de sus propiedades olfativas y lo suave o rudo que puede resultar en el paladar. Se cree que las luces ultravioleta pueden potenciar la producción de tricomas y dado que los terpenos se crean en estas pequeñas glándulas, probablemente contribuirán al olor y sabor finales de la cosecha. En concreto, es la luz UV-B la que causa esta producción, posiblemente porque la planta produce tricomas adicionales para protegerse de los rayos. Asegúrate de tomar medidas de precaución al trabajar con este tipo de luz, sobre todo gafas de protección.

SECADO Y CURADO

Secar y curar correctamente tu material ayudará a mantener la integridad de tus cogollos y contribuirá a sus cualidades organolépticas en general. Si secas los cogollos permitiendo el tiempo necesario para ello, conservarás una fragancia agradable, mientras que mantener una humedad media evitará el moho y protegerá a los tricomas de posibles daños.

Curar tus cogollos correctamente te garantizará el mejor sabor y aroma posibles. Coloca tus cogollos secos en frascos o bolsas herméticas. Empieza abriendo el recipiente escogido todos los días para renovar el aire del interior. Tras un par de semanas puedes reducir la frecuencia de esta rutina. Este proceso debería estar terminado tras aproximadamente 1 mes.

 

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