Todo cultivador intenta sacar el máximo partido a su planta de cannabis. Ya sea proporcionándole los nutrientes adecuados o la cantidad necesaria de luz, al final todo se reduce a los tricomas. Estos pequeños "pelos" parecen ser el indicio más común de la salud y potencia de una planta. Si bien los tricomas no son siempre señal de una exitosa cosecha, son esenciales para el desarrollo de una marihuana de calidad.

Aunque todos los cultivadores saben que son importantes, la mayoría no entiende por qué la planta de cannabis los produce. Si quieres obtener unos cogollos resinosos, es esencial que lo entiendas. Biológicamente, los tricomas se utilizan como autodefensa. Son la mejor forma natural que tienen las plantas de cannabis hembra de protegerse de plagas y patógenos. Gracias a los aromas y sabores "agresivos" de los terpenos y de otros compuestos secretados por los tricomas, los insectos tienden a permanecer alejados de las flores. Los tricomas también ayudan a recubrir los cogollos, protegiéndolos de los rayos UV. Mediante la sombra que proporcionan, la planta controla mejor la cantidad de luz que llega a sus flores.

A continuación, te ofrecemos unos prácticos consejos para sacar el máximo partido a los tricomas de tu cannabis.

Genética: la clave para conseguir unos cogollos resinosos

Hay dos factores principales que influyen en los rendimientos y la salud general de una planta: la genética y el entorno. Para comenzar, debemos recalcar la importancia de los genes. Si quieres obtener la mayor cantidad de tricomas, deberás elegir unos genes que sepas que producen gran abundancia de ellos. Cuando consigues las mejores semillas, ya has hecho todo lo posible para hacerte con uno de los factores. Ahora sólo debes preocuparte del entorno. Pero recuerda que los tricomas no son lo único que influye en la potencia del cannabis. Asegúrate de entender bien lo que ofrece cada variedad antes de comprar sus semillas.

Genética: la clave para conseguir unos cogollos resinosos

Tras décadas criando genética cannábica de primera categoría, hoy en día disponemos de algunas variedades de marihuana tremendamente resinosas. Si buscas la máxima producción de tricomas, podríamos recomendarte una larga lista de cepas prometedoras.

Pero hay cuatro variedades que destacan claramente entre el resto. La Lemon Shining Silver Haze y la White Widow son conocidas por la gran cantidad de resina brillante que producen sus cogollos. Esta abundancia de resina viscosa garantiza altos niveles de THC y terpenos.

La ICE (Indica Crystal Extreme) también ostenta el título de ser una de las mejores productoras de tricomas de nuestra gama de genéticas; sus cogollos producen gran cantidad de resina, rica en fitoquímicos. Y la última componente de nuestro cuarteto de productoras de tricomas es la Royal Gorilla, con unos niveles de THC extraordinarios del 27%.

Iluminación

La luz es esencial para cultivar marihuana, lo que incluye la optimización de los tricomas. La luz proporciona energía a las plantas de cannabis, impulsando el metabolismo y la función celular. Para producir grandes cantidades de tricomas, y por tanto de resina, se necesitan niveles adecuados de luz.

Al parecer, las plantas de marihuana que crecen cerca del ecuador producen más resina que las plantas de exterior cultivadas en otros lugares. Alrededor del ecuador, las plantas reciben más luz ultravioleta (UV), otra variable que ayuda a aumentar la producción de tricomas.

En estas regiones, el exceso de UV puede dañar los tejidos de las plantas. Como respuesta a esto, las plantas producen más tricomas para protegerse de los daños de la radiación. Si quieres aumentar la producción de tricomas de tu cultivo puedes usar varios tipos de luz diferentes. A continuación, te mostramos las dos mejores opciones.

  • Luces LEC

Las luces LEC (cerámica emisora de luz) son unos tubos de arco de cerámica que emiten un tono de luz natural. Además de potenciar el crecimiento y la productividad de las plantas, también emiten rayos UV-B. Este tipo de luz imita la luz a la que está expuesto el cannabis en su entorno natural. En respuesta, las plantas aumentan la producción de tricomas como mecanismo de protección.

  • Luces UV

Las luces ultravioletas (UV) también emiten este tipo de luz. Estas luces son asequibles y pueden encontrarse fácilmente en tiendas de mascotas y otros productos. Instálalas en tu cuarto/armario de cultivo para exponer tus flores a este tipo de luz que potencia los tricomas.

Luces UV
  • Privación de luz a finales de la floración

Ciertamente, usar una luz adecuada hace maravillas durante la fase de floración. Sin embargo, reducir la luz completamente a finales de la floración también tiene sus ventajas. De hecho, algunos cultivadores privan de luz a sus plantas durante las 24-48 horas antes de la cosecha, con la esperanza de que aumenten los niveles de tricomas.

Humedad y calor

En la naturaleza, las plantas de cannabis producen resina principalmente como mecanismo de supervivencia. Los cannabinoides y terpenos se consideran metabolitos secundarios: no contribuyen al crecimiento ni a la reproducción de las plantas, pero las protegen contra el mundo exterior.

Además de defender a las plantas de las plagas y depredadores, la resina producida por los tricomas también las protege de las condiciones climáticas adversas. Al exponer a una planta a una cantidad óptima de estrés (que sea suficiente para mejorar la producción de resina, pero sin afectar al desarrollo de la planta), puedes aprovechar estos mecanismos de supervivencia.

  • Humedad

Al reducir la humedad relativa en el espacio de cultivo, estarás exponiendo tus plantas a un ambiente un poco más estresante, a la vez que proteges los cogollos del moho. Para obtener mejores resultados, a finales de la floración reduce la humedad relativa del cuarto de cultivo a un 30% aproximadamente.

  • Calor

Para aumentar la producción de tricomas, también puedes aprovechar la temperatura. Si es demasiado elevada, empezarán a degradarse los valiosos (pero volátiles) terpenos producidos por los tricomas. Y si es demasiado baja, afectará al metabolismo de las plantas. Procura mantener la temperatura entre 21 y 26°C.

Genética: la clave para conseguir unos cogollos resinosos

Suplementos

Las plantas de marihuana crecen felices en mezclas de tierra de buena calidad. Pero, si quieres llevar la producción de tricomas a otro nivel, puedes añadir varios suplementos al medio de cultivo. Utiliza estos productos para fortalecer la salud de las raíces, mejorar las cosechas y aumentar la cantidad de tricomas.

  • Bacterias de ácido láctico (BAL)

Las bacterias suelen tener mala reputación. Sin embargo, a medida que sabemos más sobre el microbioma y los probióticos, empezamos a apreciar las buenas bacterias. La planta de cannabis tiene su propio microbioma, que consiste en miles de millones de microbios beneficiosos.

Al añadir BAL a la tierra, estos microbios descompondrán los azúcares en ácidos grasos de cadena corta. Entonces las plantas utilizarán estos ácidos en un intento de producir más tricomas, cannabinoides y terpenos.

  • Melaza

La melaza es excelente para usar en la cocina, pero también es un gran ingrediente para lograr unos suelos saludables. Cargada de minerales, vitaminas y azúcares, la melaza aporta muchos nutrientes esenciales para las plantas de cannabis, al mismo tiempo que alimenta a los microbios beneficiosos en la rizosfera.

  • Aminoácidos

Los aminoácidos son los bloques de construcción de las proteínas. Los ribosomas (unos pequeños orgánulos de las células vegetales) unen las cadenas de aminoácidos para crear proteínas funcionales que se usan para formar tejidos, incluyendo los tricomas.

Entrenamiento de las plantas

Sabemos que un nivel adecuado de estrés provoca un aumento en la producción de tricomas. Y así como los factores ambientales pueden estresar a las plantas, también pueden hacerlo las técnicas de entrenamiento.

  • Super Cropping

El super cropping consiste en pellizcar las ramas para romperlas parcialmente, y redirigirlas para que crezcan en una dirección determinada. Esta técnica permite abrir la canopia, mejorar la ventilación y aumentar la cosecha. Además, se cree que el daño causado al tejido vegetal activa los mecanismos de defensa de la planta, como el aumento de producción de tricomas.

  • Evita manosear los cogollos

Aplicar técnicas de entrenamiento implica manipular bruscamente las ramas y hojas, ¡pero ten cuidado con los cogollos! Los tricomas se desprenden fácilmente (no tienes más que echar un vistazo al fondo de tu tarro de hierba). Manipula los cogollos cuidadosamente para evitar que se caigan estos preciados tesoros.

Evita manosear los cogollos
  • Golpe de frío

El lavado de raíces con agua helada aumenta la producción de tricomas. El golpe de frío añade la guinda al pastel tras aplicar las técnicas de entrenamiento. Para ello, aconsejamos usar agua helada al hacer el "lavado de raíces" al final de la floración. Creemos que esto aporta otro elemento de estrés beneficioso, estimulando la producción de tricomas.

Cómo aumentar la producción de tricomas: adopta un enfoque activo

La genética es el principal factor que determina la cantidad de tricomas del cannabis. Sin embargo, como hemos mostrado en este artículo, los cultivadores pueden usar varios métodos para aumentar la producción de tricomas. Puedes empezar con una o dos técnicas y, a medida que las domines, ir añadiendo más poco a poco. Con el tiempo, conseguirás unos cogollos cada vez más pegajosos, cargados de cannabinoides y terpenos.

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