Crear un entorno ideal para las plantas de cannabis sólo es factible si entendemos los principios de la naturaleza – no podemos ignorar el espectro lumínico.

La mayoría de cultivadores de cannabis tienen varios objetivos en mente a la hora de planear un cultivo interior. Lograr mayores rendimientos, aumentar el nivel de THC, o simplemente mejorar la salud de la planta. Esta planificación estratégica implica poseer unos conocimientos en diversos campos científicos, y vincular la teoría a unas soluciones técnicas que contribuyan a conseguir los objetivos propuestos. Aparte de dedicación y pasión, lo que diferencia a un buen cultivador de un experto son las ganas de aprender - así que deja que te informemos de lo que hace falta para cultivar un cannabis de calidad excepcional. Hoy vamos a tratar sobre los fundamentos de la física, y a entender cómo afecta el espectro lumínico al crecimiento de una planta de cannabis.

¿QUÉ ES EL ESPECTRO LUMÍNICO?

El sol emite energía en forma de radiación solar que incluye rayos gamma, rayos x, luz ultravioleta, luz visible, e incluso ondas de radio. La vida en la Tierra sólo es posible porque la capa de ozono bloquea esta radiación. Esta filtración sólo permite que lleguen unas longitudes de onda de entre 300 y 1100nm a nuestras plantas, y sólo una porción de esta luz es visible. Se suele denominar espectro lumínico, espectro de color o espectro visible, y oscila entre 380nm y 750nm.

180-280nm - UVC: Extremadamente dañino, aunque por suerte es absorbido casi en su totalidad por la capa de ozono

280-315nm – UVB: Provoca quemaduras en la piel y se cree que aumenta el nivel del THC (!).

315-400nm – UVA: No es absorbido por la atmósfera, comúnmente conocido como luz negra.

380-750nm – Espectro lumínico visible: Las bandas de cada longitud de onda representan los colores visibles

700nm-1mm – Luz infrarroja: Invisible por encima de los 750nm, pero se nota como calor en la piel

espectro de luz marihuana

CÓMO AFECTA EL ESPECTRO LUMÍNICO AL CRECIMIENTO

Todo organismo vivo necesita información sobre lo que sucede a su alrededor para poder reaccionar a los cambios ambientales y, en teoría, obtener una ligera ventaja sobre los demás miembros de su especie. Las plantas de cannabis reciben gran parte de esta información en la luz a la que están expuestas, y reaccionan casi de inmediato a las diferentes bandas de una longitud de onda - un tema muy complejo que ocuparía varios libros, pero centrémonos en lo básico.

1. Etapa Vegetativa - luz "azul" para unas hojas sanas (rango: 400-500nm; ideal: 460nm).

Durante la etapa vegetativa se recomienda concentrar la luz en las hojas tanto como sea posible, y asegurarse de que las plantas sean compactas, que no se estiren demasiado, y que desarrollen tallos fuertes. Para lograr estos objetivos, los cultivadores de interior suelen usar durante las primeras semanas lámparas de halogenuros metálicos, tubos fluorescentes o bombillas de bajo consumo (CFL), y luces T5/T8 de banda azul. Cuando el cannabis crece de forma silvestre, el ángulo del sol en primavera deja pasar más ondas "azules" a la atmósfera, una señal para que las plantas de cannabis desarrollen hojas grandes, fuertes y sanas.

2. Período de Floración - luz "roja" para unos cogollos enormes (rango: 620-780nm; ideal: 660nm).

Cuando las plantas de cannabis comienzan su período de floración, se pueden obtener mayores rendimientos exponiéndolas a un espectro lumínico con montones de ondas "rojas", que estimulan el desarrollo de los cogollos. La tasa de fotosíntesis llega a su punto álgido cuando se somete a las plantas a unas longitudes de onda "rojas" de 660nm, aunque un descubrimiento de la NASA indica que las ondas "verdes", que no están muy relacionadas con la fotosíntesis, también pueden tener un efecto en cómo crecen las plantas. Ver una planta de cannabis como una simple fábrica de fotosíntesis es, por consiguiente, un poco apresurado. Pero por el momento, la mejor forma de imitar el ángulo del sol de finales de verano/comienzos de otoño, es elegir una luz con un alto grado de "rojo" en su espectro.

AUMENTO DEL THC CON LUCES ULTRAVIOLETAS - MITO O REALIDAD

¿Alguna vez te has preguntado por qué las variedades más potentes suelen proceder de plantas autóctonas de zonas de gran altitud? Muchos expertos creen que la luz ultravioleta, sobre todo la alta exposición a las longitudes de onda ultravioleta (280-315nm), es la responsable del aumento en la producción del THC. Esta teoría se basa en que a mayor elevación, menor atmósfera entre el cannabis y el sol, lo que supone una mayor exposición a los rayos UV. Estos rayos ultravioleta dañan nuestra piel, y el cuerpo humano reacciona produciendo melanina - se supone que la planta de cannabis hace algo parecido - produce más resina y THC como una especie de protección solar. Es demasiado pronto para decir si estamos ante una teoría o un método más rentable para cultivar un cannabis mejor, pero el concepto parece bastante plausible para llevar a cabo nuestros propios experimentos. Las luces UVB para reptiles son baratas; deberíamos intentarlo.

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