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By Max Sargent


La crisis de opioides supone una importante amenaza para la salud pública, especialmente en EE.UU., donde ya se pueden ver sus efectos. Por eso, muchas personas buscan tratamientos alternativos para el dolor, que no causen adicción ni muertes por sobredosis.

Al igual que el opio, una de las drogas más antiguas de la historia, la marihuana lleva entre nosotros miles de años. ¿Podría ser la respuesta a esta crisis? En este artículo veremos si el cannabis tiene propiedades analgésicas, y en qué etapa se encuentra actualmente la investigación. También analizaremos si la marihuana podría proporcionar una alternativa a los opioides.

¿Qué son los opioides?

Los opioides son un tipo de medicamento que actúa sobre los receptores opioides de los sistemas nervioso central y periférico, y del aparato digestivo. Su historia es larga y variada, y se consumen desde hace al menos 7000-8000 años, produciendo placer, alivio del dolor, alucinaciones, adicción y muerte.

Derivados de la planta Papaver somniferum (amapola real o adormidera), los opioides provienen del opio, el látex narcótico que se encuentra en las vainas de las semillas de esta amapola. A lo largo de la historia, han adoptado muchas formas, desde opio fumable hasta láudano, heroína, morfina, fentanilo y oxicodona.

Los opioides bloquean el dolor y causan una sensación de euforia. Esto hace que sean muy eficaces como medicamentos para aliviar el dolor, pero también hace que tengan un gran potencial de abuso. Al igual que la adicción, la tolerancia a los opioides se desarrolla muy rápidamente. Esto significa que las personas a las que se les recetan opioides para combatir el dolor podrían acabar recurriendo a ellos para aliviar los síntomas de abstinencia.

Muy apreciados por sus propiedades adictivas y eufóricas, los opioides se han utilizado a lo largo de la historia para reprimir a la población[1] por parte de las potencias coloniales, financiar el terrorismo[2], y llenar las arcas de las compañías farmacéuticas[3]; todo ello a expensas de las personas que los consumen.

¿Qué son los opioides?

¿Qué es la crisis de los opioides?

En la actualidad, los opioides están causando daños irreparables en EE.UU. El problema es tan grave que se denomina "la crisis de los opioides", y esta frase no es ninguna exageración. Se calcula que en 2017, el peor año de esta crisis hasta ahora, se produjeron 70.237 muertes por sobredosis; de estos fallecimientos, 47.600 se atribuyeron a los opioides, es decir, un 68% de todas las muertes. Para poner esta cifra en perspectiva, el número de muertes atribuidas a conflictos armados y ataques terroristas ese mismo año fue 9[4].

Otro dato que podría ser aun más revelador: 1,27 millones de estadounidenses[5] siguen un tratamiento a base de medicamentos para combatir la adicción a los opioides.

La crisis de opioides surgió como consecuencia de la excesiva prescripción de estos fármacos como tratamiento para cualquier problema relacionado con el dolor. Se desarrollaron medicamentos cada vez más potentes que eran promocionados y repartidos entre la gente, sin apenas control. Con el tiempo, la situación se descontroló y dio paso a un mundo donde las terapias, el consumo de drogas recreativas y la adicción se funden en uno.

Dado que hace tiempo que se conoce el carácter destructivo de los opioides, ¿por qué se recetaron tan libremente en cantidades tan altas?

¿Cómo ocurrió la crisis de los opioides?

La crisis de los opioides de Estados Unidos se puede dividir en 3 fases[6].

Primera fase (1991-2010)

Las farmacéuticas comienzan a presionar para que se receten opioides para todo tipo de síntomas relacionados con el dolor. Para respaldar esta presión, muchas presentaron investigaciones que afirmaban que los opioides planteaban unos riesgos de adicción y muerte por sobredosis muy bajos. Existe un debate sobre qué parte de todo esto se debió a una investigación deficiente o a una información errónea deliberada. Dada la larga y conocida historia de adicción de los opioides, solo podemos especular.

Segunda fase (2010-2013)

La heroína, el opioide más barato y fácil de conseguir, se hizo cada vez más popular. Los fallecimientos comenzaron a dispararse, y la tasa de mortalidad se duplicó entre 2010 y 2012. ¿Por qué? El 86% de las personas que consumían heroína en ese momento afirmaron que empezaron a tomar opioides con receta y luego se pasaron a la heroína.

Tercera fase (2013-presente)

Los opioides sintéticos, especialmente el fentanilo, se hicieron más accesibles y llevaron la tasa de mortalidad hasta un nivel sin precedentes. En 2010, el 14% de las muertes por sobredosis de opioides fueron atribuidas al fentanilo; y en 2017, esta cifra ascendió al 60%.

Sin embargo, culpar de todo esto a las empresas farmacéuticas es simplificar las cosas demasiado. El Instituto de Medicina relacionó este incremento en el consumo de opioides[7] con el aumento del dolor y de la percepción del dolor entre los estadounidenses. Los motivos que se identificaron fueron los siguientes:

  • Mayores expectativas para el alivio del dolor
  • Trastornos musculoesqueléticos como consecuencia de una población envejecida
  • Obesidad
  • Mayor supervivencia a lesiones y cáncer
  • Mayor frecuencia y complejidad de las intervenciones quirúrgicas

Se cree que estos factores confluyeron en la crisis que vemos hoy.

¿Se podría usar marihuana en lugar de opioides?

¿Qué alternativas existen? Centrarse en los aspectos negativos nos impide ver que el tratamiento del dolor es una parte necesaria de la medicina moderna. Si se eliminaran los analgésicos fuertes, la calidad de vida de muchas personas se vería afectada.

La marihuana y sus compuestos cannabinoides están siendo objeto de una extensa investigación para determinar si tienen propiedades analgésicas y su posible eficacia. Estos estudios son relativamente recientes y aún no se pueden sacar conclusiones concretas. Sin embargo, son un gran motivo de esperanza.

Estudios sobre el efecto de la marihuana para combatir el dolor

Lo que sí sabemos, y que supone una ventaja de la marihuana en comparación con los opioides, es que el cannabis no es tóxico ni adictivo (físicamente), y por eso tiene un perfil de seguridad mucho mejor[8]. Compara estas cifras de muertes por sobredosis en 2017:

47.600 por opioides 0 por marihuana



Hay una gran diferencia.

Pero, ¿es el cannabis una alternativa legítima?

Un estudio publicado en 2017[9] recopiló testimonios de personas que consumían marihuana para aliviar el dolor, y consiguió un total de 2897 participantes. Se comprobó que la aceptación del cannabis entre estos consumidores era abrumadora, y muchos de ellos la situaban en el mismo nivel que los opioides, pero sin los efectos secundarios ni la adicción; y eso sin mencionar la ausencia de síntomas de abstinencia. Además, muchas de estas personas afirmaron que fueron capaces de reducir su dependencia de los opioides.

Una revisión de 2017[10] investigó la relación que existe entre la marihuana y el dolor, y si hay alguna diferencia entre el cannabis inhalado e ingerido. El vínculo entre la marihuana inhalada y el manejo del dolor no canceroso parecía bastante sólido. Por otro lado, la marihuana ingerida tenía una relación más fuerte con el manejo del dolor relacionado con el cáncer, pero más débil en relación con otros problemas. Esta investigación puso de relieve la necesidad de entender mejor cómo afecta el cannabis al dolor.

Otra revisión de 2017 llegó a la misma conclusión[11]. En ella, se reconoció que los estudios clínicos actuales indican que la marihuana tiene una relación sólida con el tratamiento del dolor, pero todavía es necesario identificar y comprender mejor sus mecanismos exactos. Además, aunque en general el cannabis parece tener un buen perfil de seguridad, también se debe investigar más este aspecto. Por último, esta revisión señaló que la marihuana parece influir en la reducción de la dependencia de los medicamentos para el dolor a base de opioides.

¿Cómo nos beneficia esto? Las evidencias, tanto anecdóticas como clínicas, indican que la marihuana tiene una relación cuantificable con el manejo del dolor. Sin embargo, aún quedan por resolver algunos problemas desde el punto de vista terapéutico, como por ejemplo: ¿mediante qué mecanismos influye en el dolor? ¿Cuál es la mejor forma de administrar marihuana y en qué dosis? ¿Y qué ocurre con los posibles efectos secundarios negativos del THC? Hasta que se resuelvan estos problemas, será difícil saber cómo podemos usar el cannabis de la manera más eficaz para procurar el alivio que necesitan los pacientes.

¿Se podría usar marihuana en lugar de opioides?

CBD y alivio del dolor

La mayor parte de la investigación se ha centrado en la marihuana en su conjunto. Sin embargo, cada vez hay más estudios centrados en el cannabidiol (CBD) aislado. El interés por el CBD se deriva del hecho de que no produce efectos psicoactivos, tiene muy pocos efectos secundarios, y, según la Organización Mundial de la Salud, no supone una amenaza importante para la salud ni presenta potencial de abuso[12].

Una revisión de 2020 analizó la relación entre el CBD y el manejo del dolor[13], en un intento por presentar un enfoque equilibrado para estudios futuros. En ella, se concluyó que el CBD tiene efectos relacionados con el dolor, y que las investigaciones están entorpecidas por la existencia de un mercado de marihuana no regulado y la ausencia de aislados de CBD de grado médico. Los autores de este informe sugieren que, aunque el CBD es muy prometedor, hasta que no entendamos mejor sus mecanismos y no haya un mercado más regulado, los productos adulterados y las malas prácticas también conllevarán sus propios riesgos.

Afortunadamente, el CBD ha experimentado un auge en los últimos años y ahora es legal en muchos países del mundo. Por lo tanto, a medida que se vaya desarrollando el sector, los investigadores deberían disfrutar de una mayor facilidad para profundizar en el estudio de este cannabinoide.

¿Se puede consumir marihuana y opioides juntos?

¿Qué ocurre si tomas cannabis y opioides de forma simultánea?

Una investigación de 2020 analizó nueve estudios con 7222 participantes que consumían opioides y marihuana[14]. Se observó un descenso del 64-75% en el consumo de opioides entre quienes también consumían cannabis. Sin embargo, los investigadores afirman que no pudieron extraer conclusiones causales de estos resultados. Es necesario utilizar esto como un paso importante hacia una investigación más concreta sobre el consumo conjunto de marihuana y opioides.

Curiosamente, la marihuana no solo se está investigando para el manejo del dolor, sino que también hay una gran cantidad de estudios en curso sobre la relación entre el cannabis y la adicción; concretamente, sobre si el cannabis podría ayudar a superarla. Los opioides son una de las sustancias adictivas que se están investigando, pero aún no hay resultados. ¿Podría ayudar la marihuana a quienes necesitan dejar los opioides sin abandonar el manejo del dolor?

Marihuana, opioides y dolor: ¿qué nos depara el futuro?

Los opioides continúan siendo una amenaza importante para la salud pública, además de ofrecer alivio para el dolor. Lo que está claro es que, en muchos casos, se necesita una alternativa. Aunque algunos tipos de dolor podrían justificar la prescripción de medicamentos altamente adictivos y a base de opioides, este no es el caso de muchos otros dolores. Lejos de ofrecer alivio, estas sustancias causan una adicción prolongada y difícil de superar, y muchas veces, una adicción letal.

Pero, ¿qué función podría desempeñar la marihuana en la historia del manejo del dolor?

En estos momentos no está muy claro el papel que puede desempeñar el cannabis en relación al dolor y los opioides. Cada vez hay más pruebas de que se necesita una investigación rigurosa para descubrir cómo podría ayudar a las personas que sufren dolor. Además, es posible que unos estudios más exhaustivos de los cannabinoides individuales (como el CBD) ayuden a revelar algunos de los principales enigmas de esta planta, y con suerte, del dolor.

Afortunadamente, las leyes anticannabis parecen estar desapareciendo alrededor del mundo, por lo que cada vez será más fácil investigar los posibles efectos de la marihuana sin tener que solicitar licencias estrictas y obstaculizadoras.

Parece que, con el tiempo (y con un poco de suerte, no demasiado tiempo) sabremos de manera oficial qué puede hacer el cannabis por quienes padecen dolor.

Fuentes Externas
  1. Opium wars : the addiction of one empire and the corruption of another : Hanes, William Travis, 1954- : Free Download, Borrow, and Streaming : Internet Archive https://archive.org
  2. Afghanistan: what the conflict means for the global heroin trade https://theconversation.com
  3. Lawsuits Lay Bare Sackler Family’s Role in Opioid Crisis https://www.nytimes.com
  4. Deaths from conflict and terrorism - Our World in Data https://ourworldindata.org
  5. Opioid Crisis Statistics | HHS.gov https://www.hhs.gov
  6. Opioid Crisis: No Easy Fix to Its Social and Economic Determinants https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  7. Relieving pain in america: a blueprint for transforming prevention, care, education, and research https://www.tandfonline.com
  8. DEFINE_ME https://www.jpain.org
  9. Cannabis as a Substitute for Opioid-Based Pain Medication: Patient Self-Report https://www.liebertpub.com
  10. Cannabis and Cannabinoids for Chronic Pain - PubMed https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  11. Cannabis and Pain: A Clinical Review - PubMed https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  12. Cannabidiol (CBD) https://www.who.int
  13. A Balanced Approach for Cannabidiol Use in Chronic Pain https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  14. Medical cannabis for the reduction of opioid dosage in the treatment of non-cancer chronic pain: a systematic review - PubMed https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
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