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By RQS Editorial Team


Nunca hubo un mejor momento para los amantes de la marihuana que la actualidad. El mundo ha adoptado una postura más permisiva respecto al consumo recreativo, y por ello la sociedad está cambiando de forma importante.

Pero incluso con la popularidad de la cultura cannábica, la desinformación que rodea a la hierba y su uso sigue estando muy presente. Muchos de estos conceptos erróneos se remontan a la época anterior a la legalización, y funcionan para bloquear la transición fluida de la sociedad hacia el disfrute del cannabis y sus beneficios.

Teniendo esto en cuenta, nos hemos encargado de desglosar algunos de los principales errores que cometen los fumadores de hierba. Algunos de ellos son más aplicables a los principiantes, mientras que otros están dirigidos a fumadores de todos los niveles de experiencia. En cualquier caso, te daremos algunos consejos útiles para que cada fumada sea un éxito.

Errores con la marihuana. Parte 1: Educación general sobre cannabis y leyendas urbanas

Para empezar, hablemos de algunos de los mitos e incoherencias más habituales en torno a la información general sobre la marihuana y sus efectos. Tras muchas décadas de propaganda contra la maría que aún persiste, existe una falta de claridad sobre muchas de las características básicas de esta hierba tan utilizada.

Así que, tanto si es la primera vez que compras marihuana como si no tienes claro qué puedes esperar de ese "subidón", sigue leyendo mientras desmontamos algunas de las principales leyendas y clarificamos en qué consiste realmente el cannabis.

  • Pensar que fumar y comer hierba es lo mismo

Te sorprendería la cantidad de gente que considera que comer hierba y fumar hierba es lo mismo. Son los que creen que "la marihuana es marihuana y siempre te va a colocar".

Aunque esto es cierto hasta cierto punto, la vía de ingestión cambia los efectos del cannabis de forma significativa. Mientras que fumar lleva el THC al torrente sanguíneo a través de los alvéolos de los pulmones permitiendo una rápida aparición de los efectos, los comestibles tardan mucho más en "subir", y cuando lo hacen, el efecto es significativamente más potente en comparación.

Esto se debe al hecho de que el THC debe pasar primero por el aparato digestivo y el hígado antes de llegar a la circulación sistémica. Mientras esto ocurre, el THC se convierte en 11-hidroxi-THC, un metabolito del THC significativamente más potente[1].

Conclusión: recuerda siempre que fumar y los comestibles son dos mundos diferentes.

Pensar que fumar y comer hierba es lo mismo
  • No saber qué estás fumando

Las variedades de cannabis tienen nombres y descripciones de productos por alguna razón. Aunque no siempre son fiables, esta información está ahí para darte una idea general de lo que puedes esperar. Cada variedad presenta un perfil específico de cannabinoides y terpenos, que influye en gran medida en el efecto general de la cepa, y contribuye a la teoría del efecto séquito[2].

Por lo tanto, conocer la composición general de las diferentes cepas, o quimiovares, puede ayudarte a encontrar las que inspiran experiencias positivas y a evitar las que producen efectos no deseados. Por ejemplo, si sabes que las cepas con un contenido de THC elevado te suelen sentar mal, piensa en probar una cepa con una proporción de THC:CBD de 1:1, o una que no tenga nada de THC.

Independientemente de tus preferencias, siempre vale la pena saber qué estás fumando.

  • No saber distinguir la hierba buena de la mala

Esto es más bien un error de inexperiencia, pero aun así es evitable. A continuación presentamos algunos signos de alerta que puedes utilizar para determinar la calidad de tu hierba:

Color La hierba en mal estado tiene un tono más oscuro y marrón. Lo que hay que buscar son tonos de verde intenso, con posibles motas de otras tonalidades, como el púrpura.
Olor Si al oler tus cogollos no percibes ese aroma terroso y ligeramente dulce, significa que la hierba probablemente sea vieja o de mala calidad. Y aún peor si huele a amoníaco o a moho. Si es así, tírala. El olor debe ser fuerte, pero no desagradable.
El humo La marihuana de mala calidad también tiende a ser más áspera en la garganta. Además, a medida que el cannabis envejece, los terpenos y los cannabinoides se degradan y cambian, haciendo que el humo sea menos agradable y menos potente.
Semillas La presencia de semillas en los cogollos significa que el cannabis no se ha cultivado de forma óptima y que probablemente sea menos potente de lo que podría ser.
  • Pensar que no te vas a colocar la primera vez

Te sorprendería la cantidad de gente que infravalora los efectos de la marihuana. Existe un mito en la comunidad cannábica que dice que los que fuman por primera vez no se colocan. Aunque hay posibles razones por las que alguien no se colocaría tanto en su primera vez (como no inhalar profundamente hacia los pulmones, o una falta general de comprensión de sus efectos), sigue habiendo una gran probabilidad de colocarse a tope. Nunca subestimes la marihuana.

Ahórrate la incomodidad y la decepción de pasarte en tu primera fumada. Al fin y al cabo, se trata de una sustancia psicotrópica. Ve con precaución, y da una calada cada vez.

  • Problemas de dosificación: demasiada cantidad, demasiado rápido

Dosificar el cannabis es algo que requiere tiempo y experiencia. Al igual que cuando aprendes a montar en bicicleta, necesitarás algo de práctica para conseguir el equilibrio adecuado.

Sin embargo, un error que mucha gente suele cometer es consumir un poco de más, un poco rápido de más. El resultado: una experiencia incómoda que, en el mejor de los casos, les arruina la noche y, en el peor, les hace desistir de volver a probar la hierba. Como ocurre con todos los retos, empieza poco a poco. Familiarízate con el cannabis probando poco a poco cómo te afectan las diferentes cantidades.

También ten en cuenta que es mucho más fácil pasarse con los comestibles que con la marihuana fumada, ya que los efectos de la segunda desaparecen en un par de horas, mientras que los primeros pueden durar hasta 8 horas o más.

  • Mezclar hierba y alcohol

La marihuana no es la puerta de entrada a drogas más duras; el alcohol sí. Dado que es legal, es la primera sustancia que reduce la inhibición y nos hace "sentir bien".

La idea de mezclar alcohol y cannabis puede estar bien para algunos, especialmente si se maneja bien la bebida. Sin embargo, los estudios sugieren[3] que la combinación de ambos podría aumentar los niveles de THC existentes en el cuerpo. La combinación no es letal, pero podría llevar a una situación muy incómoda.

Mezclar hierba y alcohol
  • Pensar que puedes colocarte comiendo marihuana cruda

Añadir hojas de marihuana cruda a las ensaladas o batidos puede ser una opción de comida saludable. Pero no esperes colocarte así.

Para que los cannabinoides hagan efecto, necesitan activarse a través de la descarboxilación. En pocas palabras, es un proceso que implica calentar tus cogollos. Esto ocurre automáticamente cuando se enciende una cazoleta, se prende un porro o se inhala a través de un vaporizador. Sin embargo, en el caso de los comestibles, la hierba debe calentarse en un horno a una temperatura de 110°C durante aproximadamente media hora para que se "active" lo suficiente.

  • Expectativas de una "experiencia mágica"

La cultura pop es la introducción de la mayoría de la gente al cannabis. La hierba se presenta a menudo como una sustancia mágica, para bien o para mal. Pero para algunos, la experiencia inicial puede ser decepcionante o abrumadora, lo que crea una primera impresión no muy agradable.

Como toda primera experiencia en la vida, acércate a ella tal y como es. Vive el momento y disfruta. No esperes que sea una cura instantánea para el insomnio o la depresión, porque no es así como funciona esta hierba maravillosa y tan versátil.

  • Generalizar los efectos

Este es un consejo que vale la pena tanto para los nuevos fumadores de hierba como para los experimentados: no generalices los efectos. La experiencia de cada uno con la hierba es diferente, así que no vayas diciendo a los demás que la marihuana es "mala" simplemente porque tú hayas tenido una mala experiencia. En ese mismo sentido, no ayuda decir a la gente que nunca experimentará efectos secundarios o pensamientos o sensaciones incómodas al fumar hierba, ya que esto tampoco es necesariamente cierto. 

En general, no te fíes demasiado de las experiencias de otras personas. Como dice un viejo refrán: cada persona es diferente. Crea tu propia experiencia y relación con la marihuana.

  • Asustarse

Experimentar un poco de ansiedad es normal para consumidores de cannabis que están empezando. Es la primera vez que sientes estos efectos, y tu cuerpo y tu mente no saben cómo reaccionar adecuadamente. Pero dicho esto, es importante no caer en el miedo y asustarse. Esto establecería una asociación de miedo con la hierba, y probablemente cortaría tu relación con ella.

Todo consiste en cambiar de mentalidad. Recuerda que todas estas sensaciones de ansiedad e inquietud son temporales y pasarán. Si solo fumas hierba, sin ninguna otra sustancia, estarás bien. Simplemente dale un poco de tiempo, y deja que los pensamientos de ansiedad vayan y vengan. En realidad, esta es una buena técnica para aplicar a la vida cotidiana, y conseguirá que tu vínculo con la marihuana valga más la pena.

Errores con la marihuana. Parte 2: errores que la gente comete mientras fuma hierba

Ahora que hemos examinado algunos de los mitos generales y la desinformación que rodea al cannabis, vamos a sumergirnos un poco más en este mundo y echar un vistazo a algunos errores que la gente comete durante sus fumadas.

  • No tener agua o azúcar cerca

Entre sus muchos aspectos positivos, la marihuana también tiene sus inconvenientes. Los más comunes que la gente encuentra son la tos, la sequedad de ojos y la temida sequedad de boca.

En el caso de los ojos secos, tendrás que alejarte momentáneamente del humo para remediarlo. Pero en el caso de la tos y la boca seca, un vaso de agua o unos caramelos serán suficientes. Y te harías un flaco favor si no los tuvieras cerca.

Así que, por tu bien, toma un vaso de agua o un zumo durante tu próxima fumada. Las caladas de marihuana no tienen por qué resultar desagradables.

  • No distinguir el "lado bueno" del papel

Uno de los muchos errores que cometen los principiantes al liar porros es no reconocer el "lado bueno" del papel. Por lado bueno, nos referimos al lado del papel que tiene el pegamento. Esta es la parte que humedecerás y pegarás en el otro extremo del papel para sellar tu porro.

Liarse un canuto requiere práctica, y no pasa nada por cometer algunos errores durante los primeros intentos. Pero asegúrate de tener en cuenta el lado bueno la próxima vez que líes: evitarás parecer un amateur y ahorrarás papel.

Ahora bien, si tienes la habilidad necesaria, puedes quitar el pegamento y liar utilizando el "lado malo" del papel. Pero ese es un tema para otro momento.

No distinguir el
  • Usar mucha hierba o muy poca

Meter demasiada hierba y demasiado apretada dificultará las caladas. Por otro lado, usar muy poca hierba permitirá un flujo de aire excesivo, haciendo que el porro o la cazoleta se queme demasiado rápido.

Si preguntas a cualquier fumador veterano, te dirá que el punto ideal es alrededor de medio gramo. Esto debería darte el tamaño normal de los porros que sueles ver por ahí.

  • Añadir tabaco a la mezcla

Gracias al gran Bob Marley y a la cultura jamaicana, nació el concepto de spliff. Sin embargo, el término describía originalmente un "cigarrillo de marihuana" que no contenía tabaco. Una vez que esta idea llegó a Europa, el término pasó a significar un porro con una pizca de tabaco mezclada.

Lo bueno de los porros con tabaco es que te dan ese subidón cerebral extra por la nicotina. Sin embargo, las desventajas son un poco más importantes. No solo puedes caer en la adicción a la nicotina, sino que, como sustancia, es más peligrosa para la salud.

Si quieres mantener tu hábito de fumar en un nivel saludable, deja de lado el tabaco.

  • Fumar tallos y hierba de mala calidad

Si has visto cogollos de primera calidad, te habrás dado cuenta de que no contienen semillas. Además, el cogollo que compres no estará cargado de un exceso de tallos. Solo deberías recibir cogollos, exactamente lo que estás pagando.

En cambio, la hierba de baja calidad estará llena de semillas y tallos. Tendrás que pasar por el esfuerzo extra de retirarlos, ya que producen un humo más áspero. La experiencia no solo es menos placentera, sino que además pagas más por ella, ya que esas semillas y tallos añaden mucho peso a la bolsa.

Si quieres asegurarte una fumada de calidad, elige siempre una fuente fiable y de confianza, incluso si eso significa cultivar tu propia hierba.

  • Tirar los tallos

Aunque no es recomendable fumarse los tallos, sin duda se les puede dar un buen uso. De hecho, contienen pequeñas concentraciones de cannabinoides, y cuando se extraen, pueden combinarse para crear algunos productos potentes.

Puedes usarlos para hacer cannabutter, infundirlos en té, o incluso hacer tinturas con ellos. Si dedicas algo de tiempo a informarte, te encontrarás con muchas posibilidades diferentes.

Así que recuerda: no tires esos tallos todavía. Lo agradecerás más adelante.

Tirar los tallos
  • No tener grinder

Si fumas hierba, necesitas un grinder. Tanto si te gustan los blunts, los bongs o las pipas de cuchara como recipiente para consumir THC, querrás que tu hierba tenga un molido fino y consistente que permita una combustión uniforme.

Habrá quienes se pregunten: "¿Por qué necesito un grinder? Puedo usar unas tijeras o incluso mis manos". Aunque eso sea cierto, un grinder maximiza la superficie de tu cogollo y simplemente hace que la fumada sea mucho más consistente y agradable. Es un lujo que ningún otro método puede ofrecer.

  • Usar un mechero de mala calidad

No necesitas comprar un encendedor caro para hacer el trabajo. Pero no hay nada peor que un mechero cutre y poco fiable, especialmente cuando se fuma al aire libre.

Si priorizas una llama a prueba de viento u otras características especiales, tendrás que invertir un poco más, pero también puedes comprar dispositivos adecuados por el precio de una chocolatina. Para no quemarte los dedos, elige un mechero con suficiente potencia de llama.

  • Quemar sin cuidado

Sí, hay una forma correcta de encender un porro. Tendrás que girar la punta mientras aplicas la llama a varios centímetros de distancia para garantizar una combustión uniforme. Es una técnica ligeramente diferente a la de encender y fumar un cigarrillo.

Encender un porro en la boca y dar una calada sin rotarlo puede hacer que un lado se queme más rápido que el otro. A su vez, esto puede afectar al sabor y al disfrute general de la fumada.

  • No pasar el porro

Uno de los principios fundamentales del protocolo para fumar hierba es pasar el porro. Se dan dos caladas antes de "rularlo" a la siguiente persona.

Algunas personas acaban fumando la mitad del porro antes de pasarlo. Los peores son los que ni siquiera lo pasan. Si eres cualquiera de estos tipos de fumetas deplorables, puedes dar por sentado que no te invitarán más a las futuras reuniones de fumada. A nadie le gusta el gorroneo con los porros.

No pasar el porro
  • Inhalar demasiado profundo o demasiado flojo

Inhalar demasiado profundo es duro para los pulmones y un desperdicio de humo. Por otro lado, inhalar débilmente no te colocará lo suficiente. Piensa en ello como si estuvieras sorbiendo una bebida con una pajita. No es necesario sorber demasiado para disfrutar de la bebida, pero al mismo tiempo hay que inhalar lo suficiente para saborearla.

Debemos admitir que se necesitan varias fumadas para encontrar la calada adecuada. Este error es disculpable las primeras veces, pero si sigue ocurriendo, el problema quizás sea tuyo.

  • Mantener la calada de hierba en los pulmones

Muchos tienen la impresión de que aguantar una calada de hierba en los pulmones te coloca más. Por desgracia, este mito ya ha sido desmentido. La razón por la que algunas personas pueden percibir la calada como "más potente" es la sensación de mareo que notan después de esta práctica.

Sin embargo, resulta que en realidad solo te estás privando de oxígeno. Ese colocón que crees sentir es tu cuerpo advirtiéndote de los bajos niveles de oxígeno, lo que nunca es una buena señal. Así que si sigues aguantando las caladas, tal vez deberías dejar de lado esta práctica inútil.

Errores con la marihuana. Parte 3: errores que se cometen después de fumar

La última sección de este artículo trata sobre los errores después de fumar. ¿Has cometido tú o alguno de tus colegas fumetas estos errores garrafales?

  • Almacenar tu hierba en malas condiciones

La marihuana de primera calidad debe guardarse en un recipiente de cristal limpio y hermético para evitar que el oxígeno la dañe. Además, debe guardarse en un lugar oscuro (ya que la luz también puede dañar tus cogollos) y la temperatura ambiente debe ser moderada. Lo ideal serían unos 25,5°C para evitar el desarrollo de moho.

Almacenar la hierba en malas condiciones no solo provocará la aparición de moho, sino que también puede hacer que la hierba pierda sabor y parte del THC. Ahora tendrás una hierba de baja calidad, que nadie quiere.

  • Olvidarse de ocultar las pruebas

Puede que te guste fumar de vez en cuando, pero no todo el mundo a tu alrededor lo hace. Especialmente si vives con familiares conservadores, las señales de consumo de marihuana podrían suponer un conflicto instantáneo.

Mientras sea legal donde estés, nadie te impedirá fumar tu hierba favorita. Pero también debes mostrar respeto por los demás disimulando tus rastros. Mantén los olores a raya lo mejor que puedas, y asegúrate de dejar limpio tu entorno.

Olvidarse de ocultar las pruebas
  • Guardar la hierba con poco cuidado

Al igual que olvidar borrar pistas, almacenar tu hierba sin cuidado puede traerte problemas. Ver tu bolsita llena de hierba puede no gustarle a tu madre o a tu abuela. Y así de fácil, te has metido en un lío.

Si vives en casa o con alguien que no es muy partidario de la marihuana recreativa, mantén tu mercancía fuera de la vista. Puedes guardarla en un cajón al que solo tú tengas acceso, o en un lugar inesperado, como un libro hueco.

  • Malinterpretar tu tos

La tos es la forma que tiene el cuerpo de deshacerse de sustancias irritantes en los pulmones y la garganta. Si te das cuenta de que lo haces durante las fumadas, probablemente no te pase nada. Es algo que un sorbo de agua puede solucionar.

Pero si te encuentras con una tos fuerte durante semanas, puede que estés ante un problema grave. Plantéate la posibilidad de buscar ayuda médica o de tomarte un descanso de fumar durante un tiempo.

  • Dejar que tu tolerancia aumente demasiado

En la sección anterior acabamos de mencionar la opción de tomarse un descanso, y esa opción también es válida en este caso. Dejar que tu tolerancia aumente demasiado hará que quieras fumar más hierba para colocarte de forma similar. Esto no solo afectará a tu cuenta corriente, sino que la inhalación constante de humo puede ser perjudicial para el cuerpo.

Demasiado de algo bueno también puede ser malo. Los descansos de tolerancia te permitirán disfrutar de la experiencia de fumar sin generar una posible dependencia. Deberías probarlo de vez en cuando.

  • Conducir

Algunas personas creen que conducen mejor bajo la influencia de la marihuana. Dicen que les hace estar más concentrados y relajados para evitar la agresividad en la carretera.

No caigas en esta forma de pensar. Al fin y al cabo, tus capacidades siguen estando mermadas y comprometidas, así que no debes ponerte al volante de un coche.

  • Olvidar lavar tu parafernalia

Muchos fumadores de marihuana cometen este error. Fuman una noche, se colocan y se olvidan de limpiar su pipa o bong. Pasan días, incluso semanas, y su parafernalia sigue estando asquerosa.

Limpia siempre tus accesorios para fumar. Si puedes, hazlo justo después de acabar para no olvidarte de ello.

Evita cometer estos errores típicos con la hierba

Todos cometemos errores de vez en cuando, especialmente con algo tan poco conocido como el cannabis. Esperemos que, con la ayuda de este artículo, tu viaje por el cannabis sea más fructífero con el paso de los años. Hemos tratado muchos aspectos de este tema, así que guarda este artículo en tus favoritos para consultarlo cuando lo necesites.

Fuentes Externas
  1. Comparative pharmacology of Delta9-tetrahydrocannabinol and its metabolite, 11-OH-Delta9-tetrahydrocannabinol - PubMed https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  2. The “Entourage Effect”: Terpenes Coupled with Cannabinoids for the Treatment of Mood Disorders and Anxiety Disorders https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  3. Marihuana attenuates the rise in plasma ethanol levels in human subjects - PubMed https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
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