QUÉ HACER CON LOS TALLOS DE TU MARIHUANA

Si no eres uno de esos fumadores que no tienen problemas en picar sus tallos junto con los cogollos, lo más probable es que tengas una gran colección de tallos. Los tallos no producen resinas, pero sí recolectan residuos de las flores a las que alimentaron y dieron soporte. Tratándose de marihuana, tiene lógica que tenga cierto valor y con el tiempo se vaya acumulando bastante material.

El cultivador casero puede usar los troncos y tallos principales como fuente de fibras y materia prima para aficionados al arte y las manualidades. Con la cantidad de cannabis terapéutico y recreativo producido en todo el mundo, probablemente haya un próspero mercado secundario de fibra del cannabis.

DESCARBOXILARLOS PARA AUMENTAR SU POTENCIA

Aprovechar al máximo tus tallos aumentando el nivel de THC es el objetivo principal. La descarboxilación del THCa da lugar al THC que nuestro cuerpo puede asimilar fácilmente y resulta psicoactivo, que es ideal para tinturas, extractos de hachís y comestibles. Para descarboxilarlos, extiende tus tallos en una bandeja de horno y colócala dentro a 110ºC durante una hora, o 100ºC en un horno con ventilador. Una vez los hayas descarboxilado, tus tallos estarán listos.

FUMARLOS

La solución más simple, y menos aconsejable, es picar tus tallos y fumártelos. Esto suele provocar una fumada áspera que contiene muchos compuestos no deseados por la combustión de la celulosa de las ramas. Esta celulosa también hace que alcancen temperaturas extremadamente elevadas. Suficientes para quemar tu garganta y pulmones. Así que repetimos, no es recomendable y deberías tener cuidado. Muy poca gente los fuma, pero por alguna extraña razón, algunos todavía siguen haciéndolo.

HACER CHARAS

Frota repetidamente tus dedos a lo largo de los tallos para asegurarte de alcanzar toda su superficie. Raspa tus dedos, saca una bolita de chara y guárdala. Con el tiempo, irás acumulando restos extraídos de tus tijeras, tu grinder y tus dedos, consiguiendo un bloque decente de hachís con diferentes sabores y hecho a mano de forma artesanal. La verdadera prueba es dejarlo para épocas de escasez de hierba.

Hachís Charas Frota los dedos

TÉ Y CHAI

Para elaborar cualquier tipo de tintura necesitarás un buen puñado de tallos que no hayas frotado para hacer hachís. Coloca 450ml de agua o leche en un cazo pequeño. Pica y añade las ramas y lleva la mezcla a ebullición suave poco a poco, revolviendo a menudo. Esto debería hacerse durante 7 u 8 minutos para que el líquido vaya reduciendo. Cuela los tallos y deja el té a fuego lento.

El té cannábico por sí sólo puede tener un sabor un poco fuerte, así que quizás quieras añadir alguna hierba o endulzante a tu bebida. En el té, la menta, el limón y la miel, o cualquier bolsita de té de sabores y un poco de azúcar disfrazarán el sabor. Para el chai, añadir cardamomo, pimienta y miel le aportará un toque tradicional muy rico y será una delicia con unos efectos moderados.

LICORES DE MARIHUANA

El whisky, vodka o tequila con una graduación superior al 40% pueden disolver la resina de la marihuana. Decanta el alcohol que hayas escogido en un frasco de vidrio para añadir y colar fácilmente tus tallos. Cuando tengas una nueva tanda de ramas lista para incorporar a la mezcla, los tallos viejos ya habrán dejado sus propiedades en el alcohol. Este pequeño proyecto puede necesitar varios meses y unos cuantos restos de la cosecha para estar listo para su consumo.

CANNABUTTER Y OTROS ALIMENTOS

Si puedes llenar una olla grande con ramas y tallos picados hasta la mitad, entonces lo más indicado será hacer una mantequilla o aceite con THC. Sustituir los cogollos por tallos en esta receta de cannabutter resultará en un producto similar, pero con un efecto mucho más suave. En donde se mencionan "28 gramos de cogollo" sustitúyelo por "todos los tallos picados que sea posible". Usar esta mantequilla o aceite en tus recetas de cocina aportará un toque especial a cualquier plato.

KIEF DE TALLOS

Guarda tus restos de tallos en el congelador. Trocéalos o rómpelos en pequeños pedazos y mételos en una bolsa de plástico resistente. Cada vez que añadas más a la bolsa, agítala con energía. Los cristales de resina se desprenderán fácilmente cuando están congelados por completo. Verás como con paciencia el kief se irá acumulando en el fondo de la bolsa.

Cuerda de fibra de cáñamo

BUBBLE HASH DE TALLOS

Al igual que con el kief, las glándulas de la resina se extraen con más facilidad cuando se congelan. Si tienes tallos suficientes para llenar una batidora podrás hacer un poco de bubble hash. Mezcla agua fría, hielo y tallos a partes iguales y pícalo todo hasta que tengas un batido completamente verde. Repite hasta que todos los tallos queden bien machacados. Tras seguir la receta para el bubble hash, pero sustituyendo los cogollos por tallos, tendrás un pequeño trozo de hachís húmedo listo para secar y posteriormente consumir.

ARTE Y MANUALIDADES

La marihuana se ha utilizado a lo largo de la historia para muchas otras cosas además de fumarla. Los primeros papeles se hacían con las largas fibras del cannabis y se podía reciclar casi de forma infinita. Los lienzos de la mejor calidad se hacían con cáñamo, así como muchos otros tejidos. Los tallos y las ramas pueden constituir una materia prima para fibras y texturas interesantes para manualidades y artesanía casera.

PAPEL

Con la mezcla de papel reciclado de periódico o de oficina y tallos de marihuana se puede producir un papel áspero pero interesante para una serie de artículos. La parte más complicada de la fabricación de papel es hacer primero un marco. Se puede conseguir estirando unas medias sobre una estructura de alambre o grapándolas a una moldura de madera. La idea es tener una superficie permeable y plana que deje pasar el agua y no la pulpa.

Mezcla en una batidora cantidades equivalentes de tallos y papel reciclado. Echa agua suficiente para que la mezcla se mueva y se combine fácilmente. Cuando la mezcla quede en forma de masa casi sin fragmentos apreciables échala sobre el marco. Agítalo suavemente hasta que la pulpa quede distribuida uniformemente. Necesitarás una espátula para extenderla bien si tu marco es muy grande. Déjalo drenar y secarse. Tras 24 horas separa con cuidado la lámina de papel y cuélgala para que termine de secarse. Luego córtala a tu medida.

PEQUEÑOS TEJIDOS

Es posible extraer la fibra exterior de los tallos y las ramas a pequeña escala. Esto se denomina **decorticación. Las fibras todavía se mantienen firmemente sujetas a una matriz de celulosa resistente. Las fibras de tallo recolectadas tendrán que frotarse a mano hasta que se separen en hilos diferentes. Estas fibras de diferentes tamaños se podrán enrollar luego en cuerdas más largas y fuertes. Con el tiempo, una vez tengas cuerda suficiente podrás usarla para muchas funciones. Nada puede llegar más directo al corazón que una **pulsera hecha con cordón que tú mismo has fabricado.

TEJIDOS GRANDES

El cultivador casero tendrá a su disposición muchos más restos de podas y cosechas que quien sólo consume marihuana. De los troncos y las ramas principales se pueden extraer fibras mucho más largas. Una vez hayas escogido un método de enriado factible en casa, si tienes fibra suficiente, las posibilidades son infinitas. Una persona constante y laboriosa, siempre puede fabricar cestas o sombreros muy duraderos con fibra suficiente para transformar en un hilo de gran calidad.

En realidad no hay motivos para odiar los tallos. Con un poco de paciencia y creatividad pueden ofrecerte un suave efecto psicotrópico muy agradable. Elaborar y fabricar todo tipo de productos con los tallos y los restos de tu cultivo te permitirá apreciar mejor la versatilidad de la increíble planta de la marihuana.

 

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