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By Marguerite Arnold


Los estudios han demostrado que en hígados enfermos hay una mayor expresión de receptores cannabinoides[1] en comparación con hígados sanos. Naturalmente, esto plantea la siguiente pregunta: ¿afecta la marihuana al hígado? ¿Podría usarse incluso para controlar algunas de estas afecciones? Al fin y al cabo, los hígados con mayor cantidad de receptores serán más receptivos a los cannabinoides.

Muchos investigadores se han propuesto encontrar respuesta a estas preguntas. Así que a continuación, analizaremos algunos de sus descubrimientos.

¿Cuál es la función del hígado?

El hígado es un órgano fascinante que juega un papel absolutamente vital en nuestra supervivencia. Una de sus principales funciones es actuar como filtro, ya que saca las partes buenas de lo que ingerimos y desecha o desintoxica el resto, expulsándolo para ser eliminado.

Está situado justo debajo del diafragma, en el lado derecho del cuerpo. Tiene un lóbulo derecho grande y uno izquierdo más pequeño, que están conectados por una red de tejido conectivo que también lo sujeta a la pared abdominal. Un hígado adulto suele pesar alrededor de 1,4kg. En un bolsillo situado debajo del hígado se encuentra la vesícula biliar, donde se almacena la bilis. El hígado produce bilis para descomponer la grasa.

La vena porta es una de las partes más importantes del hígado. A través de este vaso fluye la sangre de los órganos digestivos, trayendo consigo todo lo bueno y lo malo. El trabajo del hígado es clasificar todo, devolver lo bueno a nuestra sangre para aprovecharlo y enviar el resto para ser desechado. La vitamina K en el hígado también se usa para crear proteínas encargadas de coagular la sangre cuando alguien se lesiona.

Algunas de las sustancias con las que tiene que lidiar el hígado, y con las que es sorprendentemente eficaz, son las drogas.

  • ¿Cuáles son los problemas hepáticos más comunes?

En general, el hígado es sorprendentemente robusto y puede soportar grandes esfuerzos, incluso por parte de sustancias sintéticas para las que no ha evolucionado para poderlas procesar. Sin embargo, debido a diversas sustancias y enfermedades, los hígados pueden sufrir problemas, algunos realmente graves.

Algunos de los problemas hepáticos más comunes son:

Hepatitis Este virus afecta al hígado y, sin tratamiento, puede ser letal. Causa cicatrices que interfieren con la capacidad del órgano para funcionar correctamente.
Enfermedad de hígado graso (EHNA) Esta enfermedad puede ser provocada por alcoholismo crónico, obesidad o un estilo de vida sedentario, entre otras causas. Los depósitos de grasa se acumulan en el hígado, lo que reduce su función y, finalmente, conduce a insuficiencia hepática.
Fibrosis Es la cicatrización de los tejidos fibróticos. De nuevo, un estilo de vida poco saludable puede conducir a este tipo de afección y, si no se controla, el tejido cicatricial puede volverse tan abundante que daña gravemente la capacidad de funcionamiento del hígado.
Cirrosis Esta es la enfermedad en etapa terminal causada por la fibrosis.

Como se puede ver, hay muchas cosas que pueden afectar al hígado, y la mayoría son provocadas por un estilo de vida poco saludable, principalmente abuso de alcohol y obesidad. El hígado entra en contacto con todo lo que ingieres y también es el más afectado. Por lo tanto, no es raro que sufra tanto por la ingesta excesiva de alcohol o alimentos poco saludables.

El hígado es capaz de repararse a sí mismo, especialmente de enfermedades como el EHNA, si la afección no está demasiado avanzada. Otros problemas como la fibrosis son menos reversibles, debido a la acumulación de tejido cicatricial. Cualquiera de estas enfermedades puede provocar insuficiencia hepática, siendo letal si no se trata. Una vez que el hígado llega a esta etapa, la única solución es un trasplante de hígado.

Por lo tanto, en este caso, la prevención es la mejor cura.

¿Cuáles son los problemas hepáticos más comunes?

¿Afecta la marihuana al hígado?

Siempre habrá casos en los que las personas sufran enfermedades hepáticas, ya sea por sus propias decisiones o simplemente por mala suerte. Sea como sea, es fundamental encontrar tratamientos efectivos para devolverles una buena salud.

Ahora nos preguntamos, ¿podría la marihuana (especialmente los cannabinoides) desempeñar un papel futuro en lo que respecta al funcionamiento del hígado?

Ahora mismo, la investigación se encuentra en su fase inicial, así que no es posible sacar conclusiones. No obstante, lo que sí podemos hacer es consultar lo que se ha examinado hasta ahora.

  • Marihuana y fibrosis

Los receptores cannabinoides, en particular CB1 y CB2, están presentes por todo el cuerpo humano de forma bastante abundante. Estos receptores, junto con endocannabinoides, enzimas y otros compuestos, forman el sistema endocannabinoide (SEC).

Los endocannabinoides son cannabinoides que produce el cuerpo humano, siendo los dos más frecuentes el 2-AG y la anandamida. Estas moléculas se unen a los receptores cannabinoides para que el cuerpo siga funcionando correctamente. También es la forma en que la marihuana ejerce sus efectos; los cannabinoides de la hierba interactúan con el SEC, produciendo resultados similares pero distintos a los endocannabinoides.

Por lo general, los receptores CB1 y CB2 son muy escasos en el hígado. Sin embargo, según los datos mencionados anteriormente, las personas que padecen fibrosis parecen tener un recuento potencialmente mucho más alto que los que tienen hígados sanos.

Se cree que estos receptores juegan un papel en la generación de tejido cicatricial, una función profibrogénica[2]. De hecho, es algo mucho más complejo. La investigación de Parfieniuk y Flisiak (2008) identificó que los dos receptores tenían roles opuestos. Parece que la activación del receptor CB1 tiene, entre otras consecuencias, efectos profibrogénicos y proinflamatorios. Para las personas con fibrosis, no es nada bueno.

Por el contrario, observaron que la activación del receptor CB2 tiene efectos opuestos, algo que quizás abra una puerta para el tratamiento de la fibrosis. Sin embargo, el problema con esto es que el THC, el principal cannabinoide de la marihuana, es básicamente un agonista del receptor CB1, lo que significa que lo "activa".

En otro estudio de Hezode y col. (2005)[3], se investigaron los efectos de fumar marihuana a diario en personas con fibrosis del hígado. Observaron lo mismo; parecía que la activación de los receptores CB1 aceleraba bastante el desarrollo de la fibrosis. Pero no todo son malas noticias. Un estudio de 2011[4] descubrió que la activación de los receptores CB2 podría desencadenar la muerte celular en células malignas, reduciendo el tejido cicatricial.

Lo que muestran estas investigaciones es que el SEC y su manipulación podrían ejercer un efecto poderoso sobre la fibrosis. Comprender esta relación con mayor profundidad podría abrir la puerta a tratamientos efectivos de cara al futuro.

¿Afecta la marihuana al hígado?
  • Marihuana y enfermedad de hígado graso

La investigación que estudia el posible papel de la marihuana en la EHNA sigue en curso y es contradictoria.

Por ejemplo, la investigación de Purohit, Rapaka y Shurtleff (2010)[5] descubrió una mayor presencia de receptores CB1 en el hígado de las personas con EHNA. A su vez, la activación del CB1 pareció provocar el desarrollo de receptores CB2. Los investigadores llegaron a la conclusión de que la activación de cualquiera de los receptores provoca una mayor acumulación de grasa en el hígado. Esto fue aún más evidente en personas con EHNA como consecuencia de hepatitis.

Asimismo, un estudio de 2021 de Berk y col.[6] analizó la influencia de la activación de endocannabinoides en la EHNA no alcohólica. La investigación mostró resultados similares, apuntando hacia una acumulación de grasa en el hígado. Como consecuencia, llegaron a la conclusión de que comprender este efecto y modular los receptores en base a ello, podría presentar posibles vías de tratamiento para la EHNA. Sin embargo, no está claro si la marihuana podría desempeñar un papel en este sentido.

  • Marihuana y hepatitis

La hepatitis viral puede causar enfermedad hepática autoinmune. Hegde y col. (2008)[7] investigaron si la modulación de las células T con THC podría tener un efecto sobre la inflamación del hígado causada por hepatitis. Es importante señalar que esta investigación se realizó en ratones y, por lo tanto, no se puede extrapolar directamente a humanos.

Sin embargo, un descubrimiento interesante fue que el endocannabinoide natural anandamida parecía suprimir los niveles de citocinas. La anandamida normalmente se degrada con bastante rapidez por la FAAH, una enzima de ácido graso. Sin embargo, el cannabidiol (CBD) actúa para inhibir esta enzima, haciendo que el cuerpo disponga de una mayor concentración de anandamida.

La hepatitis puede ser difícil de tratar y los tratamientos pueden ser debilitantes. Por lo tanto, algunas investigaciones han tratado de descubrir si algunos de los efectos secundarios graves del tratamiento de la hepatitis podrían verse afectados por la marihuana o sus cannabinoides. Para la hepatitis C grave, a veces se usa quimioterapia. Algunos de los síntomas más comunes de este tratamiento incluyen náuseas y anorexia. Con esto en mente, un estudio de Costiniuk, Mills y Cooper (2008)[8] investigó si los tratamientos con marihuana administrados por vía oral podrían afectar a estos síntomas.

  • Marihuana y alcoholismo

El alcohol es una de las principales causas de enfermedad hepática. Incluso en cantidades relativamente pequeñas, el consumo de alcohol durante un período prolongado puede causar daño hepático. No solo se ha estudiado la marihuana por sus efectos sobre la enfermedad hepática, sino también por su potencial para ayudar a las personas a dejar de beber alcohol, permitiendo al hígado repararse a sí mismo.

Por ejemplo, Prud’homme, Cata y Jutras-Aswad (2015)[9] investigaron si el CBD podría desempeñar un papel en los comportamientos adictivos, revisando 14 estudios; 9 en animales y 5 en humanos.

Turna y col. (2019)[10] también revisaron muchos estudios, observando resultados similares a los de Prud'homme y col. Pero, al igual que gran parte de la investigación, subrayan la importancia de realizar más estudios clínicos en grandes grupos humanos. Hasta ahora, la mayoría de los estudios se han realizado en animales o células fuera del cuerpo.

Aunque todavía no se pueden extraer conclusiones de estos datos, demuestran una causa genuina para un estudio más profundo sobre la marihuana y el alcoholismo.

¿Puede la marihuana dañar el hígado?

Entonces, ¿la marihuana afecta a nuestro hígado de manera negativa? Es una pregunta muy importante, tanto para las personas con enfermedad hepática como para las que no la padecen. Para responderla, evaluaremos los efectos del THC y el CBD por separado.

THC

Como indican algunas de las investigaciones mencionadas anteriormente, es posible que el THC, a través de la activación de los receptores CB1, pueda tener un impacto negativo en el desarrollo de tejido cicatricial y acumulación de grasa en el hígado.

Sin embargo, esta investigación se centró en personas con problemas existentes. En un hígado homeostático, la aparente falta de expresión de los receptores cannabinoides probablemente alteraría estos resultados.

CBD

Un estudio de 2019[11] en ratones investigó si el CBD tenía alguna característica hepatotóxica (dañina para el hígado). Los investigadores administraron una dosis equivalente (en función de su peso) de la dosis más alta recomendada de Epidiolex, un medicamento de CBD sintético aprobado por la FDA para tratar dos formas raras de epilepsia farmacorresistente.

Esta dosis pareció afectar al hígado de los ratones. Sin embargo, no se han observado pruebas de este efecto en sujetos humanos.

¿Interactúa la marihuana con otros medicamentos?

Sí. Concretamente con el CBD. El citocromo P450 es una enzima hepática responsable de descomponer la mayoría de los fármacos y sustancias extrañas. Por lo tanto, si estás tomando medicamentos, es probable que esta enzima los descomponga y elimine.

El problema con el CBD es que puede desactivar esta enzima (temporalmente), lo que significa que los medicamentos se metabolizan a un ritmo más lento. Dependiendo del medicamento, esto podría provocar efectos secundarios mayores y más prolongados, o incluso causar daño hepático.

Así que, antes de tomar CBD con otros medicamentos (u otras sustancias), consulta a un profesional de la salud, ya que el cannabinoide podría terminar haciendo más daño que beneficio.

Pero también hay un lado positivo en esto. Esta inhibición de la descomposición de ciertos medicamentos podría abrir el camino para modular los tratamientos existentes. Por ejemplo, un estudio de 2016[12] observó que al introducir CBD, las dosis de otros medicamentos podrían reducirse sin afectar la eficacia. Se cree que, si se maneja adecuadamente, podría ayudar a reducir las dosis del fármaco y sus efectos secundarios, sin renunciar a los efectos buscados.

¿Está la marihuana directamente relacionada con el funcionamiento del hígado?

Sin duda, las personas con enfermedad hepática no deben fumar. Pero no está claro si los cannabinoides en general son "buenos" o "malos" para el hígado.

Lo que está claro es la necesidad de investigar más, para descubrir tanto lo bueno como lo malo. Incluso cuando la marihuana puede causar daños, determinar sus efectos nos permite comprender mejor las enfermedades en sí y sus posibles tratamientos.

Fuentes Externas
  1. Hepatic Cannabinoid Signaling in the Regulation of Alcohol-Associated Liver Disease | Alcohol Research: Current Reviews https://arcr.niaaa.nih.gov
  2. Role of cannabinoids in chronic liver diseases https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  3. Daily cannabis smoking as a risk factor for progression of fibrosis in chronic hepatitis C - PubMed https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  4. Cannabidiol attenuates cardiac dysfunction, oxidative stress, fibrosis, inflammatory and cell death signaling pathways in diabetic cardiomyopathy https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  5. Role of Cannabinoids in the Development of Fatty Liver (Steatosis) https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  6. Phytocannabinoids—A Green Approach toward Non-Alcoholic Fatty Liver Disease Treatment https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  7. Attenuation of experimental autoimmune hepatitis by exogenous and endogenous cannabinoids: involvement of regulatory T cells - PubMed https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  8. Evaluation of oral cannabinoid-containing medications for the management of interferon and ribavirin-induced anorexia, nausea and weight loss in patients treated for chronic hepatitis C virus - PubMed https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  9. Cannabidiol as an Intervention for Addictive Behaviors: A Systematic Review of the Evidence https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  10. Cannabidiol as a Novel Candidate Alcohol Use Disorder Pharmacotherapy: A Systematic Review - PubMed https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  11. Molecules | Free Full-Text | Hepatotoxicity of a Cannabidiol-Rich Cannabis Extract in the Mouse Model | HTML https://www.mdpi.com
  12. Human Metabolites of Cannabidiol: A Review on Their Formation, Biological Activity, and Relevance in Therapy https://www.ncbi.nlm.nih.gov
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