By Luke Sumpter


Los humanos disponemos de una neuroquímica (que varía ligeramente de una persona a otra) que nos permite experimentar la realidad y funcionar dentro de ella. Este estado normal nos ha permitido sobrevivir durante cientos de miles de años, y es lo suficientemente benévolo como para dejar que nos enamoremos y reproduzcamos, a la vez que nos mantenemos en guardia para detectar amenazas y responder con la reacción fisiológica de "lucha o huida" cuando sea necesario.

Sin embargo, a lo largo de este periodo de existencia, los humanos han descubierto múltiples formas de cambiar nuestra neuroquímica hacia el lado abstracto de las cosas. Cuando nuestro instinto de supervivencia no está ocupado en buscar refugio, agua o comida, o en protegernos de los depredadores, empezamos a buscar formas de alterar nuestra conciencia con fines espirituales o recreativos, o para mejorar nuestro rendimiento.

Muchas culturas se han dedicado a buscar algún tipo de subidón. Algunos pueblos del Amazonas mezclan plantas para elaborar potentes brebajes que contienen DMT, mientras que las civilizaciones mesoamericanas consumían setas de psilocibina con fines adivinatorios, y un gran número de personas en Occidente toman cafeína o nicotina para estimularse durante la jornada laboral. Además, unos 200 millones de seres humanos en todo el mundo consumen marihuana de una forma u otra.

Pero las sustancias psicotrópicas no son las únicas que pueden producir un "colocón". Algunas experiencias, actividades y fenómenos naturales también pueden generar sensaciones de euforia, relajación y bienestar, similares a las de un colocón de THC, sin necesidad de consumir cannabis.

Con esto en mente, sigue leyendo este artículo en el que profundizamos en las características de un subidón y explicamos varias formas con las que podemos experimentar este fenómeno de forma natural.

¿Qué es un colocón?

Según el diccionario de la Real Academia Española, un colocón es el "efecto intenso de colocarse; ponerse bajo los efectos del alcohol o de una droga". En muchos contextos, colocarse significa consumir una sustancia química de origen sintético o natural, para alterar nuestro estado de conciencia de forma que nos sintamos elevados, energizados, eufóricos o inusualmente relajados y sociables. Centrémonos en el cannabis por el momento.

La marihuana produce alrededor de 500 metabolitos secundarios únicos, que son unos compuestos generados por las plantas principalmente para defenderse de los factores estresantes del entorno. De estos compuestos, más de 100 pertenecen a la categoría de los cannabinoides; y el THC (el principal componente psicoactivo del cannabis) forma parte de este grupo.

Cada vez que fumas un porro, el THC pasa de los pulmones al torrente sanguíneo y se abre paso hasta el cerebro, donde se une a unos receptores conocidos como CB1, que pertenecen al sistema endocannabinoide (SEC) de nuestro cuerpo. Este sencillo proceso tiene unas repercusiones profundas: provoca un subidón de dopamina[1], podría activar los receptores de serotonina e inhibir su recaptación, e impulsa la actividad neuronal que da lugar a las sensaciones de euforia, felicidad y creatividad.

Curiosamente, los receptores CB1 aceptan el THC porque tiene una estructura molecular similar a la de un cannabinoide endógeno (producido por el cuerpo) llamado anandamida. El nombre de esta sustancia química tiene su origen en la palabra sánscrita "ananda", que significa "alegría o felicidad". La anandamida también influye en el estado de ánimo[2] y la sensación de recompensa.

El cannabis no es más que un miembro de un amplio grupo de sustancias que nos permiten colocarnos. De hecho, muchas otras especies de plantas y hongos también contienen cannabinoides, o sustancias parecidas a los cannabinoides, que interactúan con el SEC. Por ejemplo, varias formas de la planta equinácea (Echinacea) producen alcamidas que, al igual que el THC, se unen a los receptores CB1.

¿Qué es un colocón?
  • Colocón natural y colocón con drogas

Las drogas están presentes en toda la naturaleza. Se encuentran en las plantas, en los hongos e incluso en nuestro cerebro. Y el ser humano también ha conseguido crear muchos compuestos psicoactivos sintéticos en el laboratorio. Pero ¿en qué se diferencian los colocones naturales producidos por sustancias químicas endógenas de los de origen vegetal, fúngico o sintético?

En realidad, se parecen mucho. El cerebro humano posee millones de estaciones de conexión microscópicas conocidas como receptores celulares. Nuestro cuerpo genera constantemente sustancias endógenas, como los endocannabinoides, las endorfinas y la serotonina, que se unen a los receptores cannabinoides, opioides y de serotonina, respectivamente. Sin embargo, lo hace de una manera uniforme y equilibrada que ayuda a mantener un estado de conciencia funcional, a la vez que gestiona el estado de ánimo, el dolor, el placer y la recompensa.

Todas estas categorías de sustancias químicas endógenas tiene su equivalente externo. Los cannabinoides producidos por las plantas se unen a los receptores cannabinoides, la morfina se une a los receptores opioides, y la MDMA a los receptores de serotonina. Cuando consumimos estas drogas, exponemos nuestros receptores a los agonistas (sustancias químicas que se unen a ellos) en cantidades mucho mayores (en comparación con los niveles naturales que produce nuestro cerebro), hasta tal punto que nos sentimos colocados.

Sin embargo, también es posible influir deliberadamente en el nivel de compuestos endógenos que produce nuestro cerebro para provocar un colocón natural. Aunque estas experiencias son mucho menos intensas que las causadas por las drogas externas, también resultan muy agradables y gratificantes. Algunas actividades corrientes, como hacer ejercicio, cuidar el jardín/huerto y tomar alimentos adecuados, pueden impulsar un aumento de las sustancias endógenas, dando lugar a un subidón natural. Técnicamente, estarás "drogado/a", pero con unas drogas mucho más seguras y con menos efectos secundarios. Como dijo el etnofarmacólogo Dennis McKenna: "todos estamos drogados todo el tiempo".

¿Cómo puedes colocarte de forma natural?

Desde el ejercicio físico y la jardinería, hasta los baños de bosque, ciertas actividades pueden cambiar el equilibrio de nuestra neuroquímica haciéndonos experimentar sensaciones de felicidad, euforia, o una relajación y paz absolutas. A continuación, te mostramos una serie de experiencias naturales que pueden colocarte.

  • Correr

Empecemos con una de las actividades más naturales que podemos realizar al ser mamíferos bípedos erguidos: correr. Nuestros antepasados empezaron a correr hace unos dos millones de años. Antes de desarrollar herramientas de caza, como las lanzas, los humanos solían practicar la caza de persecución, es decir, perseguían a su presa a grandes distancias hasta que el animal se desplomaba por agotamiento. Aunque muchos animales son muy veloces en distancias cortas, no son buenos corredores de fondo, porque no pueden regular el calor tan bien como los humanos. Y correr también le permitía al ser humano evitar ser cazado.

Obviamente, hoy en día no necesitamos correr tras los animales para comer, ni huir de los depredadores. Pero muchas personas siguen corriendo porque les ayuda a mantenerse en forma, es beneficioso para la salud cardiovascular, y además les hace sentir bien. Muchos corredores experimentan lo que se conoce como el "subidón del corredor", tras una sesión de actividad aeróbica bípeda. Los científicos han dedicado mucho tiempo a determinar la causa de esta sensación de euforia. Los opioides endógenos contribuyen a ella (al fin y al cabo, el cuerpo quiere mitigar el dolor producido por el choque constante de los pies contra el suelo), pero parece que también lo hace la anandamida[3]. El aumento de la producción de anandamida y la activación de los receptores CB1 nos permiten colocarnos gratis.

¿Cómo puedes colocarte de forma natural?
  • Jardinería/horticultura

Cuidar del jardín o huerto también forma parte de la lista de actividades que pueden hacer que te sientas colocado/a. El sol, el aire fresco y la sensación de recompensa y autosuficiencia contribuyen a que te sientas feliz, pero ninguno de estos factores influye tanto en nuestra bioquímica como la propia tierra.

Si te gusta cultivar plantas, es posible que ya conozcas el concepto de la "cadena alimentaria del suelo". Este término hace referencia al conjunto de seres vivos que ayudan a descomponer la materia orgánica en nutrientes absorbibles para las plantas. Los mamíferos pequeños, las lombrices y los seres microbianos son todos miembros importantes de la cadena alimentaria del suelo, pero los más prolíficos son los microbios como las bacterias y los hongos; una cucharadita de tierra contiene más organismos vivos que personas hay en el planeta.

Algunos de estos organismos causan enfermedades en las plantas, otros viven en y dentro de ellas, estableciendo una relación simbiótica y ayudándolas a sobrevivir, y otros incluso afectan al cerebro humano. Cuando trabajamos la tierra, ya sea desherbando el jardín, trasplantando plántulas o removiendo el sustrato, nos exponemos a una bacteria conocida como 'Mycobacterium vaccae'. Se ha demostrado que esta bacteria aumenta los niveles de serotonina[4], mejora la salud emocional, e incluso tiene propiedades antiinflamatorias[5], inmunorreguladoras y antiestrés.

  • Sexo y amor

El sexo y el amor son dos cosas muy diferentes, pero ambas influyen enormemente en nuestra neuroquímica y pueden hacernos sentir colocados. Los humanos estamos programados para reproducirnos, de ahí que nuestro cerebro nos recompense con un bombardeo de sustancias químicas placenteras antes, durante y después del acto sexual. Pero el amor también tiene un rol evolutivo, ya que garantiza que las parejas formen un vínculo social sólido que les impulsa a permanecer juntas, aumentando las probabilidades de tener descendencia.

Tanto el amor como el sexo empiezan con la atracción y el deseo sexual, dos sensaciones que tienen su origen en la testosterona y el estrógeno (hormonas sexuales), así como en la dopamina (un neurotransmisor que potencia el estado de ánimo). Si el sexo es especialmente vigoroso tendrá un efecto similar al del ejercicio físico, lo que significa que también interviene la anandamida. Por último, la oxitocina (un neuropéptido) ayuda a facilitar y profundizar el vínculo social, e influye tanto en la fisiología del orgasmo como en la emoción del amor.

  • Baños de bosque

Si fumas marihuana, probablemente hayas oído hablar de los terpenos. Estos compuestos aromáticos volátiles son los responsables del exclusivo olor de cada variedad de cannabis y, junto con los cannabinoides, influyen en la experiencia psicoactiva que produce una cepa determinada. Mientras que la planta de cannabis produce unos 200 terpenos, en la naturaleza podemos encontrar alrededor de 30.000 de estos compuestos en los tejidos de las plantas, los hongos, los insectos e incluso los animales.

Cuando paseas tranquilamente por un bosque (una actividad que a veces se llama "baño de bosque") inhalas terpenos aerosolizados que afectan a la cognición humana. Por ejemplo, los bosques de pinos son una gran fuente de los terpenos α- y β-pineno (que también están presentes en la marihuana), que influyen en la inflamación, el estado de ánimo[6] y la memoria.

¿Cómo puedes colocarte de forma natural?
  • Contacto con la tierra

Debido al calzado con suelas de goma y a los neumáticos de caucho (dos aislantes de la electricidad muy efectivos), muchos de nosotros pasamos décadas sin pisar la Tierra con los pies descalzos. ¿Por qué es importante esto? Porque, a nivel atómico, nuestros cuerpos son eléctricos y han evolucionado en estrecho contacto físico con nuestro planeta. Cuando nos quitamos los zapatos y caminamos descalzos por un prado o una playa, entramos en contacto directo con la carga eléctrica natural de la Tierra. Las investigaciones muestran que esta acción ayuda a estabilizar la fisiología humana, así como a reducir el estrés, mejorar el sueño y generar una sensación de bienestar[7].

  • Ejercicios de respiración

Los ejercicios de respiración se remontan a la antigüedad, ya que tienen su origen en las prácticas orientales del yoga y el tai chi. Las adaptaciones modernas de estos ejercicios incluyen el método Wim Hof y la respiración holotrópica. Estas técnicas aportan una serie de ventajas, como una mayor resistencia al estrés, mejor concentración, alivio de la ansiedad, y unos pulmones más eficaces. Pero estos métodos también pueden tener un gran efecto en la conciencia humana.

El proceso de la respiración holotrópica tiene como objetivo favorecer la recuperación emocional, y las investigaciones han demostrado que existe una relación entre esta práctica y la reducción de la ansiedad ante la muerte[8] y los problemas existenciales de la vida[9], así como con unos niveles más elevados de autoconciencia[10]. Según algunas personas que la practican, la respiración holotrópica puede incluso provocar un estado muy parecido a la experiencia que producen los psicodélicos.

  • Chocolate y trufas negras

El chocolate y las trufas negras ofrecen una forma botánica y fúngica de "hackear" el sistema endocannabinoide. Las trufas negras (Tuber melanosporum) son un preciado manjar con un sabor terroso a nueces y chocolate; pero, aparte de su sabor, el hecho de que estén tan solicitadas y sean tan caras probablemente se deba a una sustancia química concreta. Aunque las trufas negras no tienen sistema endocannabinoide, producen unas enzimas biosintéticas que les permiten fabricar el endocannabinoide anandamida[11]. Por tanto, cada vez que rallas un poco de trufa negra sobre un plato de pasta, estás ingiriendo un cannabinoide asociado con la mejora del estado de ánimo.

¿Y el chocolate? Contrariamente a la creencia popular, el cacao no contiene anandamida. Sin embargo, es una fuente de (prepárate para estos nombres) N-linoleol etanolamina y N-oleoiletanolamida. Estas dos moléculas inhiben la producción de una enzima catabólica llamada amida hidrolasa de ácidos grasos (FAAH), que es la encargada de descomponer la anandamida. Por tanto, cuando esos compuestos químicos inhiben la FAAH, la anandamida permanece en el cuerpo durante más tiempo.

  • La música

¡La música puede colocarnos! Si lo piensas bien, resulta alucinante que unas frecuencias cuidadosamente distribuidas tengan un efecto tan profundo en la mente humana, y que una industria multimillonaria gire en torno a las ondas sonoras. Escuchar música ayuda a reducir la ansiedad y la presión arterial, y mejora el estado de ánimo[12]. ¿Por qué? Esos escalofríos que recorren tu piel cuando escuchas una canción especialmente buena son principalmente el resultado de una oleada de dopamina.

¿Cómo puedes colocarte de forma natural?

Aprovecha la farmacia de la naturaleza

Ahora ya conoces un montón de experiencias naturales que pueden colocarte de forma similar al consumo de marihuana. La naturaleza nos ofrece diferentes formas de alterar nuestra conciencia, desde los fitoquímicos externos que están presentes en los hongos y las plantas, hasta el contacto directo con la Tierra. También puedes influir en la farmacopea química de tu cuerpo mediante el ejercicio físico, cuidando de tus plantas, o dando un paseo por el bosque. Puedes incluso combinar estas experiencias para potenciar sus efectos. Por ejemplo, puedes practicar ejercicios de respiración mientras estás descalzo/a en la playa para enraizar tu cuerpo y elevar tu mente, o salir a correr por un bosque para combinar la liberación de anandamida con los terpenos aerosolizados y conseguir un efecto séquito único.

Fuentes Externas
  1. The effects of Δ9-tetrahydrocannabinol on the dopamine system https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  2. Brain activity of anandamide: a rewarding bliss? https://www.nature.com
  3. A runner’s high depends on cannabinoid receptors in mice https://www.pnas.org
  4. Study linking beneficial bacteria to mental health makes top 10 list for brain research https://www.colorado.edu
  5. ffects of Immunization With the Soil-Derived Bacterium Mycobacterium vaccae on Stress Coping Behaviors and Cognitive Performance in a “Two Hit” Stressor Model https://www.frontiersin.org
  6. settings Open AccessReview Therapeutic Potential of α- and β-Pinene: A Miracle Gift of Nature https://www.mdpi.com
  7. Integrative and lifestyle medicine strategies should include Earthing (grounding) https://www.sciencedirect.com
  8. Holotropic breathwork: An experiential approach to psychotherapy https://www.researchgate.net
  9. A Clinical Report of Holotropic Breathwork in 11,000 Psychiatric Inpatients in a Community Hospital Setting https://maps.org
  10. Measure of Significance of Holotropic Breathwork in the Development of Self-Awareness https://www.liebertpub.com
  11. Beyond Cannabis: Plants and the Endocannabinoid System http://ethanrusso.org
  12. Keep Your Brain Young with Music https://www.hopkinsmedicine.org
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