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By Luke Sholl


El sistema cardiovascular juega un papel clave en el cuerpo. Este sistema, que comprende el corazón, los pulmones y los vasos sanguíneos, es responsable de la crucial tarea de transportar nutrientes, hormonas y oxígeno a las células a través de la sangre.También elimina los desechos (como el dióxido de carbono y los residuos nitrogenados) a través de los mismos mecanismos.

Dada la importancia del sistema cardiovascular, no es de extrañar que cualquier mal funcionamiento o trastorno pueda tener consecuencias catastróficas. Por desgracia, millones de personas en todo el mundo se enfrentan a esa realidad.

Acompáñanos en nuestro análisis detallado sobre las enfermedades cardiovasculares, y veamos si el cannabidiol (CBD) puede ayudar a abordar este problema de salud.

¿Qué es la enfermedad cardiovascular (ECV)?

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en todo el mundo. Esta categoría incluye diferentes afecciones:

Enfermedades cardíacas reumáticas crónicas Hipertensión
Enfermedad coronaria Apoplejía
Enfermedades de las arterias, arteriolas y capilares

Existen muchas causas para las enfermedades cardiovasculares, pero el estilo de vida es un factor primordial. Esto, de alguna manera, tiene su parte positiva y su parte negativa. Por un lado, los cambios en la dieta, el ejercicio y el consumo de tabaco pueden mejorar notablemente la calidad de vida. Esto significa que, de los 17,9 millones de personas afectadas por ECV en 2019[1], muchos casos podrían haberse prevenido.

  • ¿Son lo mismo las enfermedades cardiovasculares y las enfermedades cardíacas?

Esta es una pregunta muy habitual, por eso vale la pena aclararla. Cuando hablamos de enfermedad cardiovascular, nos referimos a varias afecciones del corazón (cardio) y los vasos sanguíneos (vascular). En cambio, la enfermedad cardíaca se centra específicamente en afecciones del corazón como la enfermedad coronaria, arritmia cardíaca y enfermedad cardíaca congénita.

Por supuesto, dado el vínculo tan estrecho que existe entre estos sistemas, es habitual que se superpongan, ya que hay afecciones que técnicamente se incluyen en ambas categorías. La explicación más simple es que todas las enfermedades cardíacas pueden entrar en el grupo de las enfermedades cardiovasculares, mientras que no todas las enfermedades cardiovasculares afectan al corazón.

¿Son lo mismo las enfermedades cardiovasculares y las enfermedades cardíacas?

Tipos de enfermedad cardiovascular

Ya hemos mencionado brevemente varias afecciones que forman parte de las enfermedades cardiovasculares, pero dada la prevalencia y gravedad de las ECV, merece la pena analizarlas con detalle. Destacar las enfermedades críticas, y sus síntomas, también nos ayudará a comprender mejor el papel del sistema endocannabinoide y por qué los investigadores están examinando el impacto de compuestos como el CBD.

Los trastornos cardiovasculares más comunes incluyen:

Trombosis venosa profunda La trombosis venosa profunda (TVP), que afecta a las venas de la parte inferior de las piernas, muslos y pelvis, es un coágulo de sangre que puede ser muy peligroso si no se trata. Los síntomas generalmente se manifiestan en forma de hinchazón, dolor punzante, y piel enrojecida u oscura (en el área afectada).
Fiebre reumática Afortunadamente, la fiebre reumática es poco habitual y solo se desarrolla si se producen complicaciones en una infección bacteriana de garganta. Los síntomas incluyen frecuencia cardíaca más alta, dificultad para respirar e hinchazón de las articulaciones.
Enfermedad coronaria (CAD, por sus siglas en inglés) Esta afección es principalmente resultado del estilo de vida que lleva la persona, y se produce cuando los depósitos de grasa bloquean o limitan el flujo sanguíneo en las arterias principales del corazón. Los síntomas comienzan como un dolor en el pecho (angina de pecho), dificultad para respirar y náuseas, pero pueden empeorar rápidamente.
Enfermedad arterial periférica Parecida a la CAD, se produce debido a un bloqueo en las arterias de los músculos de las piernas, en lugar del corazón. Los síntomas se centran en las piernas y alrededor de ellas, e incluyen pérdida de cabello, atrofia muscular y entumecimiento.
Ataque cardíaco e ictus Si no se controlan, muchas de las afecciones destacadas anteriormente terminarán produciendo un ataque cardíaco o un ictus. El primero se produce por la falta de suministro de sangre al corazón, mientras que el segundo es cuando la sangre no puede llegar al cerebro. Los ictus, o accidentes cerebrovasculares, también son causados por la rotura de vasos sanguíneos.

Tratamiento convencional de enfermedades cardiovasculares

Aunque depende de la gravedad de la afección, gran parte del enfoque del tratamiento de las ECV se basa en cambios en el estilo de vida. No solo son una excelente manera de prevenir la aparición de enfermedades, sino que también pueden ayudar a rehabilitar a los pacientes.

  • Cambios en el estilo de vida: practicar ejercicio de manera regular, cambiar la dieta y controlar el consumo de alcohol pueden cambiar significativamente la gravedad de las enfermedades cardiovasculares. De hecho, se cree que la mayoría de los casos de ECV podrían evitarse abordando lo que la Organización Mundial de la Salud llama "factores de riesgo conductuales".
  • Intervención médica: para casos más graves de ECV, los médicos suelen recetar medicamentos y cirugía. Ambos se enfocan en mejorar el flujo sanguíneo, restaurar un ritmo cardíaco normal y reparar válvulas o arterias dañadas.

El papel del SEC en las enfermedades cardiovasculares

Y ahora entraremos en los detalles del papel del sistema endocannabinoide (SEC) en la salud del corazón[2]. Aunque las investigaciones siguen en curso, de momento se sabe que el SEC desempeña una función de apoyo en la salud del corazón, interviniendo cuando detecta un estado de estrés o desequilibrio. Para ello, utiliza una combinación de receptores CB, endocannabinoides (compuestos que produce el cuerpo, similares a los cannabinoides que contiene la marihuana) y receptores no CB.

  • Receptores cannabinoides

Empezando por los receptores cannabinoides, hay dos tipos principales: CB1 y CB2. Ambos están presentes por todo el cuerpo pero, para el corazón, nos interesan principalmente los receptores CB2. Los estudios en animales[3] sugieren que la activación de los receptores CB2 podría influir en casos de aterosclerosis e isquemia.

  • Endocannabinoides

Luego está el supuesto papel de los endocannabinoides, más notablemente el de la anandamida (AEA). Ahora la cosa se complica, ya que los científicos todavía no están seguros sobre qué receptor(es) actúa la anandamida. No obstante, según un estudio de 2001 de la Universidad de Cambridge[4], se ha descubierto que la anandamida podría intervenir en la relajación de las arterias y otros aspectos de las enfermedades cardiovasculares.

Si resulta que la anandamida puede ser útil para la salud del corazón, existe un problema: este endocannabinoide no permanece durante mucho tiempo en el organismo. Por desgracia, una enzima natural llamada FAAH inhibe la producción de AEA, descomponiéndola en dos metabolitos más pequeños.

CBD y salud cardiovascular

La búsqueda para superar la interacción entre la anandamida y la FAAH ha llevado a los investigadores a observar el CBD. Parece que el cannabidiol podría inhibir la FAAH[5], aumentando posteriormente los niveles de anandamida dentro del cuerpo. Considerando lo que conocemos actualmente sobre la anandamida en la salud del corazón, esto podría resultar en interacciones muy útiles. Aun así, como hemos señalado, existen varios mecanismos de acción "potenciales" y se necesita mucha más investigación para verificar cualquier descubrimiento.

También hay que considerar la influencia equilibradora del CBD en el sistema endocannabinoide en su conjunto. A diferencia de compuestos como el THC o el CBN, el cannabidiol no tiene mucha afinidad con los receptores CB. En lugar de ello, el CBD parece asumir un papel en segunda fila, reforzando la función reguladora del SEC.

Teniendo esto en cuenta, queda claro por qué los científicos tienen tanto interés en explorar la influencia del CBD[6]. Un sistema endocannabinoide que funcione correctamente podría resultar fundamental para seguir avanzando en la comprensión de tratamientos alternativos para las enfermedades cardiovasculares.

CBD y salud cardiovascular
  • ¿Cuáles son los riesgos del CBD?

Se han realizado algunas investigaciones sobre el impacto del CBD en afecciones como la hipertensión[7] y la arritmia cardíaca[8]. Pero este argumento debe abordarse con prudencia. Un estudio relevante se basó en una muestra pequeña, mientras que otro examinó un modelo animal.

Así como es demasiado pronto para hablar sobre la aplicación práctica, también es prematuro decir que no existen riesgos; la respuesta más sincera es que aún no disponemos de suficiente información al respecto. Previamente hemos explorado la posibilidad de usar marihuana, CBD y THC para la hipertensión, pero es importante recordar que la disminución de la frecuencia cardíaca es un arma de doble filo. En personas sanas, tener la frecuencia cardíaca baja normalmente es algo bueno, pero si la frecuencia cardíaca ya es baja de por sí, la posibilidad de sufrir palpitaciones del corazón o arritmias cardíacas aumenta.

La última advertencia con el CBD es su posible interacción con ciertos medicamentos. Antes hemos destacado que suelen utilizarse medicamentos recetados para tratar casos de ECV. Para que los tratamientos alternativos sean efectivos, deberían trabajar junto con las terapias existentes, y todavía existen muchas variables por analizar al respecto.

¿Puede usarse el CBD para abordar el sistema cardiovascular?

Hay mucho que asimilar sobre el CBD y el sistema cardiovascular, así que recapitulemos lo que hemos abordado hasta el momento. Las enfermedades cardiovasculares son un problema frecuente que afecta a millones de personas en todo el mundo, por eso, la necesidad de tratamientos eficaces es una prioridad absoluta. La dificultad, por supuesto, es que el sistema cardiovascular comprende varias partes diferentes del cuerpo, lo que dificulta la comprensión de todas las interacciones posibles.

El sistema cardiovascular se sustenta en el sistema endocannabinoide, una red reguladora que ayuda a equilibrar las necesidades del cuerpo. Los investigadores creen que el SEC podría desempeñar un papel crucial en la salud del corazón, por eso es sumamente importante analizar todo su potencial. Esto nos lleva directos al CBD, un compuesto que se encuentra en la marihuana y el cáñamo y que podría mejorar la funcionalidad del SEC. Todavía hay muchos puntos que conectar, pero la buena noticia es que los investigadores conservan la esperanza sobre la relación entre el CBD y las enfermedades cardiovasculares.

Fuentes Externas
  1. Cardiovascular diseases (CVDs) https://www.who.int
  2. Endocannabinoids and the Heart https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  3. The Endocannabinoid System and Heart Disease: The Role of Cannabinoid Receptor Type 2 https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  4. Mechanisms of anandamide-induced vasorelaxation in rat isolated coronary arteries https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  5. Cannabidiol enhances anandamide signaling and alleviates psychotic symptoms of schizophrenia | Translational Psychiatry https://www.nature.com
  6. Is the cardiovascular system a therapeutic target for cannabidiol? https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  7. A single dose of cannabidiol reduces blood pressure in healthy volunteers in a randomized crossover study https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  8. Acute administration of cannabidiol in vivo suppresses ischaemia-induced cardiac arrhythmias and reduces infarct size when given at reperfusion https://www.ncbi.nlm.nih.gov
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Este contenido está destinado únicamente a fines educativos. La información ofrecida procede de investigaciones recopiladas por fuentes externas.

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