La automatización se puede aplicar en entornos de cultivo para que sean controlados en una parte o de forma completa por la tecnología. Esto reduce o elimina directamente la necesidad de la mano de obra por parte del cultivador. Aunque seguirá siendo necesario que los cultivadores de marihuana vigilen y modifiquen muchos factores a lo largo de todo el ciclo para asegurar la mejor calidad y cantidad de sus cosechas. Estos factores incluyen los programas de riego, las fases de fertilización, el flujo de aire, la iluminación y la temperatura.

Controlar todos estos factores de forma manual cada día puede llevarnos mucho tiempo y mano de obra. Puede que sea menos para aquellos que tienen plantaciones pequeñas en un cuarto, pero será mucho más para las operaciones de cultivo a gran escala e industriales. Independientemente del tamaño del cultivo, todos los cultivadores pueden sacar beneficios de la automatización, un término que se refiere a la realización de una tarea por parte de la tecnología.

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Los pequeños cultivadores también pueden optar por la automatización en solo una de las partes del cultivo, como puede ser la iluminación. Los cultivadores a gran escala se pueden beneficiar ampliamente de la automatización en tantos sistemas como sea posible, con el fin de ahorrar tiempo y energía. La automatización completa permite a los cultivadores olvidarse de su plantación durante largos períodos de tiempo.

La automatización es una tecnología que puede sustituir casi todos los aspectos del trabajo manual. Si eres nuevo en esto y quieres probar, empieza sustituyendo un sistema de cada vez por algún tipo de automatización y así verás qué tal te funciona.

La Automatización Es Una Tecnología

LAS EXIGENCIAS DE CADA ENTORNO

Los requisitos del entorno en cuanto a la automatización cambian enormemente dependiendo del tipo de cultivo. Las plantas de exterior suelen requerir menos automatización ya que reciben la luz del sol, algo de agua de la lluvia y una corriente natural de aire fresco. En cambio, el riego automático puede ser de gran ayuda para las plantas en las regiones más secas.

Las plantas de interiores o en invernaderos se cultivan en un entorno que no es el natural para ellas. Esto las hace más dependientes de la tecnología para sobrevivir y salir adelante, y más tecnología significa más oportunidades de desarrollar sistemas automatizados. Factores como la humedad y la temperatura son especialmente importantes en cultivos de interior.

TEMPORIZADORES

Los temporizadores son un elemento básico en los cultivos automatizados, y uno de los más simples de instalar. Los temporizadores se pueden utilizar para simplificar distintos aspectos del control de clima en interiores, así que tienen el potencial de reducir considerablemente la mano de obra en general y la repetición de tareas.

Uno de los campos en los que se usan temporizadores a menudo es en la iluminación. Durante la fase vegetativa de las cepas fotodependientes, se suele utilizar un ciclo de luz de 18 a 24 horas al día. Durante la fase de floración, se aplica un ciclo de luz 12-12. Esto significa que los cultivadores tienen que visitar su cultivo a diario para controlar tan solo uno de los aspectos de su plantación. Esto también puede causar problemas si el cultivador tiene que viajar y dejar sus plantas desatendidas.

Se puede instalar un temporizador analógico o digital en el sistema de iluminación para automatizar completamente esta tarea en distintos puntos a través del ciclo de crecimiento. Este simple ajuste del sistema automatizará la iluminación. Sin embargo, la iluminación no es el único uso que se le da a los temporizadores en las operaciones de cultivo, también se pueden usar para automatizar ventiladores, bombas y sistemas de CO₂. Tanto los temporizadores analógicos como los digitales cumplen esta función.

Automatice Las Luces Y El Sistema De Riego Por Goteo

CONTROL TOTAL DEL CLIMA

Las plantas de interior y de invernadero requieren atención extra cuando hablamos especialmente del control del clima. Las plantas exigen niveles de humedad y temperatura bien ajustados para estar cómodas. Dispositivos como los higrómetros son vitales para que podamos controlar estos factores a lo largo de su crecimiento.

Los cultivos de interior son todos distintos, con niveles muy diferentes de humedad y de temperatura dependiendo de la estación del año y del clima. Dispositivos como los vaporizadores ultrasónicos pueden servir para incrementar la humedad, y los deshumidificadores pueden eliminar el exceso en el aire.

En cuanto a la temperatura, podemos utilizar sistemas de calefacción y de aire acondicionado para mantener a nuestras plantas en condiciones óptimas. Los cultivadores pueden instalar sistemas de humedad y dispositivos que regulan la temperatura con sensores para automatizar estas variables que fluctúan tanto. Esto puede hacerse de forma económica con conocimientos básicos.

Quienes tienen grandes operaciones que supervisar y disponen de presupuesto suficiente, también pueden comprar un controlador ambiental digital para monitorizar y controlar los niveles de humedad, temperatura y CO₂. Estos dispositivos almacenan datos sobre el entorno de cultivo, lo que puede ayudar a los cultivadores a tomar decisiones en el futuro.

Los sistemas de monitorización automatizada pueden incluso hacer un seguimiento del pH y el TDS (total de sólidos disueltos) del suelo. Esta información es muy valiosa para los cultivadores, ya que nos permite ver directamente los cambios que hay que hacer para optimizar el cultivo.

RIEGO AUTOMÁTICO

El riego es otro de los sistemas que se puede automatizar totalmente, pero es menos habitual en ciertos tipos de plantaciones. Esto se debe, en gran medida, a que las cosas pueden complicarse bastante. Cada genética y cada planta puede necesitar ciertas cantidades de agua y horarios diferentes. Para los cultivos caseros más pequeños, la mejor opción suele ser el riego manual.

El riego por goteo es otra forma de automatización que usa medios similares. Este método consiste en hacer pequeños agujeros en una tubería de agua, asegurándonos de que están colocados sobre las raíces de cada planta. El agua goteará lentamente sobre cada zona de la planta, proporcionándole una hidratación constante. Es un sistema barato de fabricar, pero no es tan preciso como las opciones más caras. Se pueden comprar grandes sistemas de riego automático para las operaciones profesionales. Estas proporcionarán las cantidades exactas de agua dentro de los plazos marcados.

Los sistemas de riego automático también pueden suministrar fertilizantes en un método conocido como "fertirrigación". Una tecnología que cada vez es más común en las operaciones a escala comercial. Funciona calculando, mezclando y suministrando estos fertilizantes a las plantas. Es un sistema que les ofrece dosis precisas, menos lixiviación, menor consumo de agua y menos mano de obra en general.

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