Los invernaderos son lo último en el cultivo de cannabis. Con una estructura barata y menos ventilación e iluminación que en el interior, se puede cultivar durante todo el año en cualquier latitud.

No se puede ocultar la verdad: a menos que un cultivador tome medidas especiales, el cultivo interior de cannabis no es respetuoso con el medio ambiente. Desde la más pequeña caja de cultivo hasta la mayor instalación legal, todo cultivo interior supone un enorme consumo de energía - debido, en gran parte, a las luces de alta potencia que intentan imitar al sol, y a los sistemas de ventilación que controlan la temperatura y el olor.

La prohibición nos obligó a cultivar cannabis en el interior, pero ya va siendo hora de que volvamos a sacar las plantas a la luz del día. Los invernaderos son el método más adecuado para producir constantes cosechas de marihuana durante todo el año, a la vez que se reduce el gasto de energía y la huella de carbono. Para los que se dedican al mercado legal de marihuana, la reducción de la huella de carbono es tanto una cuestión de gestión empresarial como una estrategia de ahorro a largo plazo. Y lo mismo ocurre en el caso del pequeño cultivador.

TEMPORADAS MÁS LARGAS, MENOR FACTURA ELÉCTRICA

La posibilidad de manipular la iluminación y de añadir luz artificial a la del sol, es la principal ventaja del invernadero en comparación con los cultivos de interior y exterior. El período de cultivo se puede extender al otoño y al invierno, sólo con añadir más luz durante los días nublados y dejarla encendida de forma progresiva para compensar la menor duración de los días. De la misma forma, se puede aumentar la luz natural con lámparas de baja potencia para empezar una nueva generación de plantas, incluso antes de que acabe el invierno.

No se trata sólo de añadir luces eléctricas a la luz solar. Un invernadero bien diseñado tiene una temperatura más alta que la del campo por las noches o a principios de primavera. Durante las estaciones frías, los invernaderos se calientan con facilidad, y proporcionan buenas temperaturas máximas y mínimas, incluso sin sistemas de calefacción o refrigeración, en la mayoría de latitudes y altitudes sobre el nivel del mar. Este flexible microclima también facilita y abarata la reducción del riesgo de que se den condiciones calurosas y secas, típicas del verano en los cuartos de cultivo interior.

La ventilación se puede activar de forma espontánea por medio de sus ventanas, gracias a la diferencia de temperatura, o se puede aplicar con ventiladores. Las radiaciones solares calientan el aire y el suelo, mientras que las paredes transparentes mantienen la humedad y el calor dentro del invernadero. Gracias a estas características, un invernadero permite cultivar durante todo el año, con un preciso control del clima y de la exposición a la luz del sol. El coste eléctrico es menor que el de un cuarto de cultivo y, a pesar de ello, las cosechas suelen ser más consistentes en términos de cantidad y calidad.

CÓMO DISEÑAR UN INVERNADERO PARA MARIHUANA

cultivo de cannabis en invernaderoSi ya tienes experiencia en el cultivo interior, podrás seguir cultivando de forma parecida. Al igual que con una caja de cultivo, en un invernadero el cultivador controla la duración de la luz, garantizando que las plantas de cannabis reciban luz del sol durante más de 12 horas al día en su fase vegetativa. Durante la temporada de verano, las hormonas de la floración se pueden activar oscureciendo las paredes del invernadero para crear un período de iluminación de 12/12. Los invernaderos más avanzados tienen cortinas y radiadores automáticos, además de aire acondicionado, deshumidificadores, ventiladores, inyectores de CO2, y todo tipo de aparatos de control. Lo que funciona en un cultivo interior también puede servir para un invernadero, y por lo general, con un menor impacto medioambiental. Hay que mencionar que algunas de estas soluciones están fuera del alcance del cultivador aficionado, pero sirven para demostrar por qué los invernaderos se están haciendo tan populares en la industria del cannabis legal.

Si quieres cultivar según las fases naturales de un cultivo exterior, es aún más fácil, ya que permiten que la marihuana florezca durante más tiempo, y no hace falta ningún equipo adicional hasta el otoño o el invierno (si quieres seguir cultivando de esta forma). Si cultivas en un invernadero, obtendrás los beneficios del cultivo exterior con la ventaja añadida de poder manipular el microclima según tus preferencias.

PARA TODOS LOS PRESUPUESTOS

Aunque un invernadero completamente automatizado es muy costoso, se puede empezar con uno sencillo. Los invernaderos pueden ser estructuras independientes o estar conectados a un edificio. Si en lugar de construir una unidad independiente, se extiende una casa o un almacén con un invernadero, se reducen las dificultades y se ahorra en materiales. Un invernadero casero podría consistir en un simple marco de madera, plástico o metal, cubierto con un material transparente o translúcido; y ya está (casi). En un invernadero moderno, casi todas las frecuencias beneficiosas de la luz solar pasan a través de sus vidrios o plásticos especiales, dejando que los fotones buenos lleguen a las plantas. Esta estructura puede ser tan grande como sea necesario y se suele llamar "cajón vivero", y cuando lleva un sistema de calefacción, se convierte en una "caja caliente". Se pueden conectar varios módulos funcionales para proporcionar las condiciones y el espacio ideal para cada fase de la vida de las plantas. Sus techos altos acaban con las restricciones del cultivo interior, por lo que el tamaño medio de las plantas de cannabis es más grande en un invernadero, tanto en altura como en anchura. Las plantas a veces crecen tanto que sobresalen por las ventanas del techo.

INVERNADEROS, UN PASO HACIA LA AUTOSUFICIENCIA

Los invernaderos modernos están altamente automatizados, con sensores capaces de abrir, cerrar, aumentar, reducir o mezclar, con el fin de mantener un nivel óptimo en todo lo que afecte al bienestar de las plantas. Incluso con un presupuesto bajo y un enfoque casero, un invernadero es un entorno ecológico ideal para cultivar plantas. En la mayoría de países continentales, los invernaderos permiten cultivar variedades regulares y autoflorecientes en casi cualquier época del año, en tierra, tiestos o con sistemas hidropónicos.

Hoy en día, la mayor parte de los derivados del cannabis que se consumen en Europa y América del Norte, proviene de invernaderos. La marihuana ha encontrado su lugar en los invernaderos tanto comerciales como privados, y una nueva ola de cultivadores conscientes del gasto energético, reclama su lugar en el negocio del cannabis.

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