Los espacios de cultivo interior tienen muchas ventajas, pero también unos cuantos inconvenientes. Evitar que tu casa huela como una intensa sesión de submarino es un poco difícil. Siempre puedes probar con un purificador de aire o un ambientador, pero no serán suficientes para eliminar el olor por completo.

La mejor opción son los filtros de carbono, que proporcionan una solución que no solo elimina el olor en la vivienda, también impide que se extienda a otros sitios. Con lo que te evitarás el riesgo de tener vecinos descontentos. Si vives en un lugar donde debas tener cuidado con la discreción en tu plantación, los filtros de carbono son esenciales.

¿QUÉ SON LOS FILTROS DE CARBONO?

Podría parecer extraño que un dispositivo haga desaparecer el olor, pero cuando se utiliza la química, todo resulta más claro. El carbono utilizado está activo, es decir, ha sido tratado con oxígeno para darle una superficie altamente porosa. El aire pasa con facilidad a través de ella, pero los aromas y fragancias no deseados quedan atrapados en el carbono. Estos filtros necesitan ser sustituidos, pero duran mucho tiempo. Asegúrate de informarte mejor sobre este tema según el tamaño de tu plantación.

Los filtros de carbono son unos enormes tubos de gran resistencia con un montón de carbono en su interior. Se conectan al extractor, obligando a que todo el aire extraído del cuarto de cultivo pase a través del filtro. Si tienes un cultivo de tamaño pequeño, un filtro de carbono granular será suficiente. En el caso de que dispongas de una operación más grande, necesitarás un filtro de bloqueo. Para entender mejor la diferencia, echa un vistazo a los CFM (pies cúbicos por minuto) o metros cúbicos por minuto/litros por segundo de tu extractor. Deberás asegurarte de que tu extractor sea capaz de funcionar con el filtro. Adquiere un filtro con unos CFM iguales o menores que los del extractor. Los CFM se pueden convertir al sistema métrico fácilmente con unas sencillas ecuaciones.

Filtro De Carbón Cannabis Interior

CÓMO INSTALAR EL FILTRO

Una vez que tengas el filtro adecuado, si no lo instalas correctamente, habrás malgastado tu dinero. No importa cuánto haya costado el equipo si va a acabar teniendo una fuga de aire. Deberás asegurarte de que todo el aire extraído del cuarto de cultivo pase por el filtro de carbono.

La forma más práctica de hacerlo es incluir el filtro en tu sistema de escape. Colócalo o bien delante o detrás del extractor. El aire será empujado o arrastrado a través del filtro, neutralizando todos los olores como resultado. La solución más eficaz es colocar el filtro como el primer conducto para el paso del aire. El extractor debería ser el último elemento antes del tubo que sale al exterior. Asegúrate de que todo esté bien sellado. Como ya hemos mencionado, es la clave de todo el proceso.

CÓMO ELABORAR TU PROPIO FILTRO - MATERIALES

Un filtro de carbono puede costar más de 100 euros. Si no te puedes permitir gastar esta cantidad de dinero, existe una solución casera que te costará la quinta parte de ese precio y, si lo haces correctamente, será igual de eficaz. Veamos cómo se fabrica.

Vas a necesitar unos cuantos materiales, pero son todos muy baratos y se pueden encontrar tanto en tu tienda local como en internet. Los productos que vamos a enumerar no son excluyentes, es decir, podrás lograr el mismo resultado, o incluso mejor, con otros materiales parecidos que tengas a mano.

Necesitarás:

  • Un rollo de malla de aluminio o alambre
  • Un tapón de limpieza de PVC y un adaptador de PVC (ambos con el mismo diámetro)
  • Un tubo con rejilla de ventilación que se ajuste al adaptador
  • Un rollo de cinta asilante
  • Un rollo de relleno de edredón
  • Un cesto para ropa (preferiblemente con tapa)
  • Carbón activado

Materiales De Filtro De Carbono

CÓMO ELABORAR TU PROPIO FILTRO - GUÍA

Haz un tubo con la malla de aluminio o alambre. Pon el tapón de PVC en uno de los extremos. Une estos dos elementos de forma segura con la cinta aislante. A continuación, coloca el tubo en vertical dentro del cesto de la ropa y recorta los bordes para que ambos elementos tengan la misma altura. Une con cinta aislante el otro extremo del filtro al adaptador de PVC.

Retira el tubo del cesto. Forra ambos con la guata de edredón. Dobla la guata en dos para que su grosor se duplique, y utilízala para cubrir el exterior de la malla de aluminio. Asegúrate de que la guata sobresalga y une todo con la cinta adhesiva.

Haz exactamente lo mismo con el interior del cesto de la ropa. Coloca el tubo del filtro dentro del cesto con el tapón de limpieza hacia abajo. Una vez que lo tengas todo listo, llena el espacio entre ambos elementos con el carbón activado. Si te parece que estás usando demasiado, el hueco podría ser demasiado amplio.

Una capa de carbono de 26mm es suficiente. Cuando hayas acabado, cubre el carbono expuesto con más guata. Acuérdate de hacer un orificio en la tapa del cesto para que el adaptador de PVC sobresalga y puedas conectarlo al tubo con la rejilla de ventilación.

¡Y ya está! Lo único que queda por hacer es conectar el tapón de limpieza con la salida del extractor y ya está listo. Esto te durará el mismo tiempo que la versión comercial del producto. Ahora que ya tienes el sistema configurado, basta con sustituir el carbono cada dos años y podrás impedir que el olor de tu cultivo interior se extienda.

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