El cannabis se ha consumido a lo largo de la historia para tratar problemas de estómago como vómitos y náuseas. Sin embargo, la ciencia ha descubierto ahora que, en algunos casos especiales, el cannabis puede provocar en realidad el efecto completamente contrario. Es un problema de salud conocido como síndrome de la hiperémesis cannabinoide.

Fue en 2004 cuando un estudio llevado a cabo en Australia describió por primera vez este síndrome, que posteriormente sería verificado con los criterios de diagnóstico de la hiperémesis cannabinoide en 2009. Antes de esto, la mayoría de pacientes que sufrían esta enfermedad eran diagnosticados erróneamente con el síndrome de vómitos cíclicos, así que acababan visitando los servicios sanitarios de emergencias a menudo, pero sin una cura o solución a largo plazo.

LOS SÍNTOMAS

El síndrome parece desarrollarse en consumidores habituales de cannabis que llevan mucho tiempo fumando exclusivamente cannabis. La aparición de los síntomas puede alargarse bastante: un estudio realizado en Filadelfia descubrió que el plazo medio antes de que los síntomas se manifiesten se sitúa en alrededor de 16 años. El caso más temprano se detectó cuando el paciente desarrolló el síndrome tras tres años de consumo continuado.

Los síntomas se pueden separar en tres fases: la fase pre-emética, la fase hiperemética y, finalmente, recuperación. En la fase pre-emética, los síntomas empezarán a manifestarse, aunque normalmente lo harán de forma sutil. Esta fase puede durar varios años. Los primeros signos son las sensaciones de ganas de vomitar, malestar abdominal y náuseas. Normalmente estos síntomas llevarán a un incremento del consumo de cannabis al creer que así pueden aliviarse.

síndrome de vómitos CFS excesivo consumo de cannabis

A continuación llega la fase hiperemética, cuando los síntomas alcanzan su punto máximo. Suele ser más corta, con una duración de entre 24 y 48 horas, durante las cuales el paciente experimentará episodios repentinos de vómitos y náuseas graves. Los vómitos pueden llegar a producirse hasta 5 veces por hora, así que provocarán deshidratación, dolores abdominales y pérdida de peso.

La última fase es la recuperación, en la cual los síntomas remiten y los pacientes empiezan a ganar peso porque recobran el apetito. La fase de recuperación puede durar meses, pero principalmente porque la mayoría de los pacientes vuelven a su viejo hábito de consumo de cannabis, así que es sólo cuestión de tiempo que los síntomas reaparezcan y el paciente recaiga.

TRATAMIENTO

La mayoría de pacientes afirma que darse varios baños y duchas calientes al día ayuda a aliviar los síntomas. El tratamiento con lorazepam o haloperidol también ha demostrado poder mitigar las náuseas y los vómitos. Pero se trata de soluciones temporales para calmar los síntomas. El único remedio conocido para el síndrome es que el paciente abandone el consumo de cannabis.

 

Carrito

Artículos GRATUITOS incluidos

Sin producto

Transporte € 0.00
Total € 0.00

Confirmar