El cannabis se considera en general una sustancia segura, y sus aficionados y defensores siempre están dispuestos a argumentar en favor de la seguridad de su planta favorita.

Pero la realidad es bastante más compleja. La marihuana es una planta enormemente complicada, capaz de producir cientos de compuestos en diferentes concentraciones. Y, aunque podríamos pensar que sabemos lo que se espera del cannabis, lo cierto es que hasta los aficionados con más experiencia experimentan efectos secundarios adversos después de fumar un canuto.

La clave para entender y superar esos posibles efectos secundarios está en analizar el cannabis de forma detallada y con objetividad.


Conceptos básicos sobre la composición química de la marihuana

Para entender mejor los efectos secundarios de la marihuana, primero debemos tener, como mínimo, unos conocimientos básicos de la composición química de esta planta.

El cannabis es una especie vegetal muy compleja desde el punto de vista químico, que es capaz de producir más de 400 compuestos activos. Estas sustancias están presentes en la resina de la planta, concretamente en unos cristales diminutos y pegajosos (llamados tricomas) que se forman en las flores de las plantas hembra maduras y sin polinizar. Aquí es donde se encuentran no solamente el THC, sino también decenas de otros cannabinoides como CBD, CBN, CBG, THCV, etc.

Cuando consumimos hierba, también debemos tener en cuenta que sus efectos varían en función de la química corporal de cada persona. Los compuestos de la marihuana interactúan con el sistema endocannabinoide (SEC), un complejo sistema regulador que influye en todo, desde las emociones y el estado de ánimo hasta el apetito. Cuando entran en nuestro organismo, los compuestos del cannabis pueden influir aumentando o reduciendo la actividad del SEC, lo que produce el mítico subidón y los efectos secundarios que se asocian con esta planta.

Todavía tenemos mucho que aprender para entender cómo interactúan los diversos compuestos del cannabis con nuestro cuerpo. Lamentablemente, no podemos predecir ni manipular (de forma importante) los efectos de la hierba.

Debido a estas interacciones desconocidas, los efectos secundarios negativos o “indeseados” del cannabis a veces nos pillan por sorpresa.

Conceptos básicos sobre la composición química de la marihuana

Fundamentos del subidón de la marihuana

El cannabis tiene infinidad de efectos, pero podría decirse que el más representativo es el "subidón" del THC (tetrahidrocannabinol). Un subidón suele caracterizarse por los siguientes aspectos:

Euforia

Relajación física

Sentidos potenciados o modificados

Percepción alterada del tiempo

Mejora del estado de ánimo

Aumento del apetito

El THC produce estos efectos al unirse directamente a los receptores CB1, que están diseñados para recibir sustancias químicas producidas de forma interna, como la anandamida y el 2-AG. Debido a que la estructura química del THC es similar a la de la anandamida, este cannabinoide se une a la perfección con los receptores CB1. Y al hacerlo, regula a la baja o al alza el sistema endocannabinoide (dependiendo de en qué parte del cuerpo esté el receptor CB1), dando lugar a los efectos ya mencionados, así como a los efectos secundarios que se mencionan a continuación.

¿Cuáles son los efectos secundarios del cannabis?

Los compuestos de la marihuana pueden producir una gran variedad de efectos en nuestro cuerpo. En general, se consideran efectos secundarios los efectos desagradables o no deseados que suelen resultar de fumar, vapear, ingerir o consumir hierba.

  • A corto plazo

Algunos de los efectos a corto plazo más frecuentes son:

Ansiedad y confusión

Aunque muchas personas dicen consumir marihuana para combatir la ansiedad, o creen que puede ayudarles a aliviar los síntomas relacionados con ella, no siempre es así. Por ejemplo, en una encuesta de 2017[1], se preguntó a más de 9000 participantes si creían que el cannabis tiene beneficios medicinales. Aunque más del 80% de los encuestados respondieron que sí, y casi la mitad mencionaron el "alivio de la ansiedad, el estrés y la depresión" como posibles beneficios para la salud de la planta, no es raro que la gente experimente una mayor ansiedad y paranoia poco después de consumir marihuana rica en THC.

El motivo por el que las cepas ricas en THC producen ese efecto no está muy claro, pero podría estar relacionado con algunos de los siguientes factores:

El THC podría unirse a los receptores de la amígdala

Que es la zona del cerebro responsable de procesar, contextualizar y recordar las emociones. Un aumento repentino de THC tras fumar, ingerir o vaporizar hierba podría sobreestimular esta zona, causando ansiedad, miedo o paranoia.

Algunas personas podrían ser más sensibles al THC que otras

En particular, los consumidores de marihuana a largo plazo tienden a perder sensibilidad ante los efectos del cannabis, ya que desarrollan una tolerancia al THC.

Otro posible factor es un trastorno de ansiedad subyacente

Si sufres de, por ejemplo, cierto grado de ansiedad social, el consumo de marihuana un entorno social podría intensificar tu ansiedad en lugar de relajarte.

Hipertensión y aumento de la frecuencia cardíaca

Nuevamente, los estudios indican que el cannabis puede aumentar o reducir la frecuencia cardíaca y la presión arterial, dependiendo de cómo y cuándo se consuma. Pero, en general, la marihuana parece producir un breve aumento de la hipertensión casi inmediatamente después de consumirla.

En 2008, en el Handbook of Experimental Pharmacology se publicó una revisión detallada[2] sobre la farmacología cardiovascular de los cannabinoides. Este informe analiza en profundidad una cantidad considerable de estudios que han investigado los efectos cardiovasculares del cannabis, tanto in vivo como in vitro. En general, esta investigación concluye que el sistema endocannabinoide desempeña un papel mediador fundamental en nuestra presión arterial y frecuencia cardíaca.

Generalmente, cuando se fuma, ingiere o vaporiza hierba rica en THC, se experimenta un breve período de hipertensión caracterizado por taquicardia, latidos irregulares, dificultad para respirar, e hiperventilación. Afortunadamente, estos síntomas no suelen durar mucho, y podrían ir seguidos de un período prolongado de hipotensión (que se explica con más detalle a continuación).

Hipertensión y aumento de la frecuencia cardíaca

Presión arterial baja

La misma investigación que destaca los efectos hipertensivos de la marihuana también demuestra que puede causar presión arterial baja. La mayoría de los consumidores afirman sentir ese efecto después del breve momento de hipertensión ya mencionado, pero hay que recordar que la experiencia con el cannabis es distinta para cada persona.

Los síntomas de presión arterial baja que se experimentan tras consumir marihuana, son:

Vértigo, especialmente al levantarse del asiento

Náusea

Deshidratación o aumento de la sed

Visión borrosa

Dificultad para concentrarse

Piel fría, húmeda y pálida

Psicosis y paranoia

Las palabras psicosis y paranoia son aterradoras, y cualquiera que haya experimentado un episodio psicótico o paranoico puede dar fe de lo horribles que son. Desafortunadamente, aunque la marihuana puede ser el "calmante" perfecto para algunas personas, a otras podría provocarles psicosis o paranoia a corto plazo.

Los síntomas de la psicosis inducida por cannabis (CIP por sus siglas en inglés) son:

Alucinaciones y delirios

Paranoia y convicciones paranoicas fuertes

Percepciones seriamente alteradas

Una aterradora desconexión de la realidad

Aún no se conocen exactamente las causas o bases de la psicosis inducida por el cannabis. Aunque la corriente prohibicionista cree que la marihuana provoca psicosis, una investigación más reciente[3] y menos politizada indica que el cannabis no empeora los trastornos psicóticos en personas que no tienen predisposición a padecerlos.

Un mal viaje

Cualquiera que esté familiarizado con la marihuana y sus efectos, seguramente sepa lo que es un “mal viaje.” Si consumes hierba, es probable que hayas tenido un mal viaje o que conozcas a alguien que lo haya experimentado.

La definición de un mal viaje varía enormemente de una persona a otra. Pero, en general, se podría describir como cualquier experiencia con el cannabis que resulte desagradable o esté plagada de efectos secundarios no deseados como los que cubrimos en este artículo.

Blancazo

Un "blancazo" o "pálida" es el equivalente cannábico a perder el conocimiento por beber demasiado. Antes de que ocurra, la gente que tiene un blancazo podría experimentar náuseas, ansiedad, mareos o alucinaciones.

Sequedad de boca

La boca seca o xerostomía es un efecto secundario que tiene lugar cuando el cuerpo no produce suficiente saliva. Muchas sustancias pueden causar sequedad bucal, como el tabaco, el alcohol, el café y la marihuana. Aunque no es un efecto secundario grave, puede ser muy molesto deshacerse de él.

Un mal viaje

Dolor de garganta y problemas de pulmón

Aunque a los aficionados al cannabis les gusta decir que fumar hierba es más sano que fumar tabaco o cigarros, no es cierto. Numerosos estudios[4] han analizado el humo de la marihuana y han descubierto que contiene varias de las sustancias químicas que están presentes en el humo del tabaco, muchas de las cuales son cancerígenas, mutagénicas, teratogénicas o tóxicas.

Cuando inhalas el humo de la marihuana, el calor y las sustancias tóxicas que contiene pueden dañar los tejidos de tu boca, garganta, pulmones, y otras partes del aparato respiratorio. Para evitar esto, plantéate la posibilidad de sustituir los canutos o el bong por un vaporizador. Calentar el cannabis hasta un punto en el que sus compuestos químicos se convierten en vapor, proporciona una experiencia parecida a fumar pero sin toxinas.

Temblores

Los temblores, escalofríos o estremecimientos incontrolables son otro frecuente efecto secundario a corto plazo del consumo de marihuana. Algunas personas podrían experimentarlo por sí solo, pero también puede ir acompañado de varios de los efectos secundarios incluidos en esta lista, como ansiedad, psicosis o paranoia.

  • A largo plazo

Algunos de los efectos a largo plazo más frecuentes son:

Calidad del sueño

La ciencia ha demostrado que el sistema endocannabinoide desempeña un papel fundamental en cómo dormimos. Más concretamente, la investigación[5] indica que el cannabis puede alterar la manera en la que atravesamos las distintas etapas del ciclo del sueño. Sin embargo, aún no está claro si la hierba tiene un efecto positivo o negativo sobre el sueño.

La marihuana puede ayudar a algunas personas a conciliar el sueño o a descansar mejor. Afortunadamente, se ha demostrado[6] que tanto el THC como el CBD producen sueño, al igual que muchos de los terpenos que están presentes en las flores y resina del cannabis (mirceno, linalool, limoneno, etc.). Los estudios también demuestran que el consumo de marihuana antes de acostarse, sobre todo de variedades ricas en THC, puede reducir la cantidad de tiempo que pasamos en la fase de sueño REM[7] (la fase durante la cual tienen lugar los sueños). Esto es una noticia potencialmente buena para la gente que tiene pesadillas o padece otros trastornos del sueño relacionados con soñar.

Sin embargo, el consumo de marihuana antes de acostarse podría tener un lado negativo. Algunas investigaciones indican que la ausencia del sueño REM puede inhibir[8] nuestra capacidad para recordar y procesar la información que hemos adquirido antes de quedarnos dormidos, además de afectar a nuestra memoria a largo plazo. La ausencia del sueño REM también está relacionada con unos mecanismos de adaptación reducidos[9] en situaciones estresantes, migrañas[10] y problemas de peso[11].

Calidad del sueño

Memoria

Muchos de los compuestos activos de la marihuana (especialmente el THC) se unen a los receptores[12] de los centros clave de la memoria en el cerebro, como el hipocampo, la amígdala y la corteza cerebral. Al hacerlo, interrumpen la señalización neuronal implicada en los procesos de memoria normales, e influyen sobre nuestra memoria, tanto a corto como a largo plazo, en diversos grados.

La ciencia ha demostrado que el consumo de cannabis interrumpe temporalmente nuestra memoria a corto plazo, lo que podría afectar a nuestro aprendizaje, pensamiento crítico y toma de decisiones. Algunos estudios[13] también afirman que consumir marihuana podría provocar un estado agudo de “desmotivación”, e interrumpir nuestra capacidad de concentración.

Pero los efectos del cannabis sobre la memoria no son todos malos. Existen varias investigaciones sobre la marihuana[14] y sus compuestos en relación con el efecto inhibidor de los trastornos neurodegenerativos (como el Alzheimer, la enfermedad de Huntington, etc.). Sin embargo, gran parte de estos estudios se han realizado en animales, y no son suficientes para hacer afirmaciones concretas.

Salud cardiovascular

Dado el efecto que parece tener el cannabis sobre la salud cardiovascular a corto plazo, es posible que no te sorprenda leer que también puede tener efectos a largo plazo.

Hasta la fecha, los estudios[15] indican que la marihuana podría causar dolor de pecho en personas con una enfermedad cardíaca. Es probable que esto se deba a la capacidad de la hierba para aumentar el ritmo cardíaco y dilatar los vasos sanguíneos. Además, la misma investigación ha descubierto que, para estas personas de riesgo, las probabilidades de sufrir un ataque al corazón son mucho más altas en las horas posteriores al consumo. Aunque este riesgo no debería preocupar a las personas que no tienen problemas cardiovasculares, es algo que hay que tener en cuenta si se padecen.

Salud mental

Algunos de los trastornos que se suelen mencionar cuando se habla de los efectos a largo plazo de la marihuana sobre la salud mental, son la ansiedad, la depresión, la esquizofrenia y otras formas de psicosis.

Sin embargo, en términos generales, no hay pruebas suficientes[16] que indiquen que el cannabis cause estos trastornos. Existe cierto debate sobre el papel que podría desempeñar la hierba en el diagnóstico de enfermedades mentales, en especial la esquizofrenia y otras psicosis. Otras investigaciones similares también demuestran que el consumo de marihuana puede empeorar los síntomas de la psicosis en personas con trastornos psicóticos, y podría resultar especialmente nocivo para los adolescentes y adultos jóvenes.

Mental health

Tolerancia, dependencia, adicción y abstinencia

En general, se considera que el cannabis tiene un potencial de adicción bajo, sobre todo en comparación con drogas legales como el alcohol y el tabaco. Pero esto no significa que los consumidores de marihuana no puedan volverse adictos a ella. Quienes consumen cannabis desarrollan tolerancia al THC y otros cannabinoides, y un consumo prolongado podría causar potencialmente dependencia y adicción.

La dependencia se suele definir como la incapacidad para funcionar sin consumir hierba. Y la adicción generalmente se define como la incapacidad para abandonar el consumo de marihuana, incluso cuando tiene un efecto negativo sobre la vida de una persona.

Cuando se les obliga a dejar el cannabis, los consumidores con adicción o dependencia podrían experimentar síntomas como irritabilidad, inquietud, insomnio, náuseas, sudoración, ansiedad, alteraciones del ciclo sueño-vigilia, temblores, pérdida de peso, etc.

Interacción de la marihuana con otras drogas

La marihuana puede interactuar con otras sustancias, como drogas recreativas, alcohol y medicamentos con receta. Cuando esto ocurre, puede sintetizarse con esas sustancias o antagonizarlas. No vamos a mencionarlas de forma individual, pero hay una larga lista de sustancias con las que el cannabis puede interactuar.

Consumo responsable: la clave para disfrutar del cannabis

Como hemos visto en las listas anteriores, la marihuana puede producir una gran variedad de efectos secundarios. Algunos son poco más que meras molestias (sequedad bucal, confusión breve y cansancio), pero otros pueden ser más graves.

Por suerte, muchos de los efectos secundarios que se enumeran en este artículo se pueden reducir aprendiendo a consumir marihuana de forma responsable. Y unos consejos para conseguirlo son:

  • No consumir hierba durante la adolescencia: existen numerosas investigaciones que indican que el cannabis tiene un efecto perjudicial sobre los cerebros en desarrollo. Por eso, no se recomienda el consumo de marihuana en la adolescencia.
  • Evitar fumar cannabis: la combustión que se produce al fumar un porro, bong o pipa nos expone a numerosos compuestos tóxicos. Una opción más saludable es sustituir los canutos por un vaporizador o comestibles de marihuana.
  • Conoce tu dosis ideal: si acabas de empezar a consumir cannabis o no lo has hecho durante algún tiempo, intenta encontrar tu dosis ideal y evita tener un mal viaje.
  • Presta atención a tu cuerpo: toma nota de cómo te hace sentir la marihuana, y deja de consumirla en el momento que notes algún efecto negativo. Si consumes cannabis de forma habitual, tómate un descanso para controlar la tolerancia, y asegúrate de buscar ayuda si crees que tienes dependencia a la hierba o no eres capaz de dejar de consumirla.
  • Utiliza el sentido común: la marihuana puede alterar varias funciones corporales y de señalización, así que no conduzcas ni operes ningún tipo de maquinaria cuando te encuentres bajo sus efectos.
  • Recuerda que el conocimiento es poder: lee con frecuencia las últimas investigaciones sobre el cannabis, y deja que la ciencia te guíe para encontrar la mejor forma de disfrutar de esta planta mágica y mejorar tu estilo de vida.

Como ocurre con muchas cosas en la vida, la clave para consumir marihuana es el equilibrio. Sigue los consejos anteriores, y lee otras publicaciones, artículos y recursos para tomar decisiones informadas sobre cómo y cuándo consumir marihuana. Con el equilibrio adecuado y un enfoque responsable, estamos seguros de que todo el mundo puede disfrutar del cannabis.

Fuentes Externas
  1. Risks and Benefits of Marijuana Use https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  2. Cardiovascular Pharmacology of Cannabinoids https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  3. Does Cannabis Cause Psychosis? https://www.psychiatrictimes.com
  4. Comprehensive characterization of mainstream marijuana and tobacco smoke | Scientific Reports https://www.nature.com
  5. Cannabinoids, Endocannabinoids and Sleep https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  6. Cannabis for Sleep: Short-Term Benefit, Long-Term Disruption? https://www.medscape.com
  7. Effect of illicit recreational drugs upon sleep: cocaine, ecstasy and marijuana - PubMed https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  8. Brain Basics: Understanding Sleep | National Institute of Neurological Disorders and Stroke https://www.ninds.nih.gov
  9. REM sleep deprivation induces changes in coping responses that are not reversed by amphetamine - PubMed https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  10. Sleep Deprivation and Migraines | Sleep Foundation https://sleepfoundation.org
  11. REM Sleep Associated with Overweight in Children and Adolescents - American Academy of Sleep Medicine – Association for Sleep Clinicians and Researchers http://www.aasmnet.org
  12. The effects of marijuana on your memory - Harvard Health https://www.health.harvard.edu
  13. Acute and chronic effects of cannabinoids on effort-related decision-making and reward learning: an evaluation of the cannabis ‘amotivational’ hypotheses | SpringerLink https://link.springer.com
  14. A Review on Studies of Marijuana for Alzheimer’s Disease – Focusing on CBD, THC https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  15. Marijuana and heart health: What you need to know - Harvard Health https://www.health.harvard.edu
  16. Does cannabis cause mental illness? | NDARC - National Drug and Alcohol Research Centre https://ndarc.med.unsw.edu.au
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