El avance de la medicina moderna ha aumentado enormemente la esperanza de vida, y ha erradicado casi por completo muchas de las enfermedades contagiosas que asolaron a la humanidad en el pasado. Ahora, nos enfrentamos a un problema muy distinto. La vida y la dieta modernas, junto a los niveles de contaminación ambiental de la actualidad, han hecho que se dispare el índice de enfermedades crónicas, entre las que se incluye el cáncer.

Aunque la genética tiene un papel importante en esta patología, se cree que dos tercios de todos los casos de cáncer se derivan de factores ambientales. Esta enfermedad es una de las principales causas de muerte en el mundo, con cerca de 10 millones de muertos[1] solamente en 2020. En la situación actual, una de cada dos personas del Reino Unido desarrollará algún tipo de cáncer[2] durante su vida.

Los tratamientos convencionales, como la quimioterapia, han salvado muchas vidas, pero, a veces, no funcionan. Aunque el índice de supervivencia ha mejorado con el tiempo, los pacientes se siguen enfrentando a un 50% de probabilidades[3] de morir a causa de esta enfermedad.

Los investigadores siguen buscando nuevas terapias para aumentar la tasa de supervivencia, curar el cáncer, e impedir que se desarrolle en primer lugar. Algunos investigadores han centrado su atención en el cannabis como una prometedora fuente de medicamentos contra el cáncer. Pero, ¿no se supone que fumar provoca cáncer? En este tema, la investigación sigue siendo poco clara. Sin embargo, muchas personas que eligen la marihuana como tratamiento alternativo se preguntan lo contrario: ¿Se puede curar el cáncer con cannabis?

Estas preguntas necesitan respuestas fiables y con base empírica que, por desgracia, no existen, al menos por ahora. Pero los estudios actuales confían en obtener resultados que puedan salvar millones de vidas en el futuro. Descubre a continuación más sobre el cáncer, la marihuana medicinal, y cómo se comportan las sustancias químicas derivadas del cannabis en los estudios que analizan su función para combatir esta enfermedad.

¿Qué es el cáncer?

El cáncer se desarrolla cuando las células del cuerpo comienzan a dividirse de manera anormal. Los daños al ADN[4] causados por factores ambientales desempeñan un papel importante en la formación del cáncer, pero los rasgos hereditarios también contribuyen a la aparición de esta enfermedad. Ambas causas provocan cambios en partes del ADN conocidas como genes[5], que son una especie de códigos que dan instrucciones para crear proteínas.

Los genes son como un interruptor de luz. Las células pueden encenderlos y apagarlos para cumplir diferentes funciones. Sin embargo, cuando se dañan, los genes mutan[6] y se convierten en oncogenes; lo que supone un gran problema. A diferencia de lo que ocurre con los genes normales, el cuerpo no puede apagar los oncogenes. Aunque los genes de las células normales pueden inhibir el crecimiento celular, las células mutadas continúan dividiéndose de forma descontrolada.

En pocas palabras, las células normales mueren cuando envejecen o se vuelven disfuncionales, mientras que las células cancerosas se vuelven inmortales[7]. Con el tiempo, estas células se dividen hasta el punto de formar un tumor. Debido a que las células cancerosas esquivan el sistema inmunológico[8], se van diseminando por otras zonas del cuerpo. Cuando llegan a partes del cuerpo que son esenciales para la vida[9], como el cerebro, el hígado o el páncreas, pueden ser una amenaza para la supervivencia del paciente.

¿Qué es el cáncer?

¿Qué es la marihuana medicinal?

El término marihuana medicinal hace referencia al cannabis que se consume en un contexto terapéutico. Aunque mucha gente consume cannabis con fines recreativos (para colocarse), millones de personas de todo el mundo toman hierba para combatir los síntomas de numerosas afecciones médicas.

El cannabis produce una gran variedad de moléculas vegetales (fitoquímicos) que interesan mucho a los investigadores científicos. Las dos más conocidas, THC y CBD, pertenecen a la familia de los cannabinoides, junto con más de 100 moléculas distintas. La marihuana también contiene más de 200 terpenos aromáticos, que producen sus propios efectos.

En estos momentos, varios países y estados recetan cannabis para diversos trastornos y enfermedades, entre las que se incluyen:

Epilepsia Efectos secundarios de la quimioterapia
Esclerosis múltiple Dolor
Afecciones neurológicas Migraña



THC vs CBD

Aunque la marihuana contiene numerosos cannabinoides, el THC y el CBD son, de momento, los más famosos. Estas moléculas son los cannabinoides más abundantes de la mayoría de las cepas, y por eso se han investigado más a fondo.

El THC es el responsable de los efectos psicotrópicos del cannabis. Se une a unos receptores del cerebro que cambian de manera temporal la activación de otros neurotransmisores. Aparte de un colocón muy agradable, los estudios en curso están analizando el papel terapéutico del THC en muchas enfermedades, incluido el cáncer[10].

¿Qué dice la ciencia sobre el aceite de CBD y el cáncer?

A diferencia del THC, el CBD no produce efectos psicotrópicos. En cambio, ofrece una sensación lúcida que muchas personas disfrutan durante todo el día, para sentirse relajadas y mantenerse completamente funcionales. Los investigadores del cáncer también han dedicado tiempo a analizar el potencial del CBD como futura terapia contra el cáncer.

Las investigaciones en curso estudian la capacidad del CBD para modular el dolor y la inflamación, y algunos análisis han probado este cannabinoide directamente sobre células cancerosas[11].

¿Cómo se utiliza actualmente la marihuana medicinal?

Según la Sociedad Estadounidense Contra el Cáncer, los primeros estudios celulares muestran que los cannabinoides podrían frenar la propagación de las células cancerosas[12], e incluso matarlas. Esta organización también informa de que los escasos estudios con animales demuestran que estos fitoquímicos podrían retrasar el crecimiento y la propagación de la enfermedad.

Sin embargo, en la actualidad no se ha aprobado ningún medicamento con cannabis que combata directamente el cáncer. Pero hay un montón de fármacos que tratan los síntomas de la enfermedad y los efectos secundarios de los tratamientos actuales, entre los que se incluyen:

Dronabinol
Cápsulas de THC, aprobadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), para tratar las náuseas y los vómitos causados por la quimioterapia
Nabilone

Una forma sintética de THC que se utiliza para combatir los efectos secundarios de la quimioterapia

Nabiximols

Un espray bucal a base de extracto de planta entera con THC y CBD, aprobado en Canadá y partes de Europa, para tratar el dolor relacionado con el cáncer

Métodos de administración

Los consumidores de marihuana ingieren esta hierba de varias formas. Cada vía de administración ofrece un tiempo de aparición y unos efectos ligeramente distintos. La lista de medicamentos aprobados menciona dos vías en concreto, pero hay muchas formas de consumir esta planta. Los principales métodos de administración son:

  • Fumar/vapear: estos métodos administran los cannabinoides directamente en el torrente sanguíneo a través de los alvéolos pulmonares. Lo que se traduce en un efecto de inicio rápido y duración relativamente corta.
  • Por vía oral: la marihuana comestible ofrece una gran variedad de productos, desde cápsulas hasta pasteles. Los cannabinoides administrados por vía oral tardan más en hacer efecto, porque primero tienen que atravesar el aparato digestivo. Por lo general, los efectos aparecen tras unos 30-60 minutos, pero son más intensos y duran más tiempo. En el caso del THC, el hígado convierte el cannabinoide en una molécula psicotrópica más fuerte.
  • Sublingual: aerosoles y aceites que se aplican bajo la lengua, desde donde se difunden a través de una fina capa de tejido directamente al lecho capilar. Esto les permite acceder rápidamente al torrente sanguíneo, lo que resulta en un inicio rápido.


¿Provoca cáncer fumar marihuana?

Para algunas personas, fumar cannabis para prevenir o combatir el cáncer puede parecer contradictorio. Al fin y al cabo, fumar cualquier sustancia implica que se produzca combustión, y la combustión se traduce en carcinógenos. Estos compuestos químicos nocivos provocan millones de casos de cáncer al año.

Aunque fumar tabaco aumenta el riesgo de desarrollar cáncer, en lo que respecta a la hierba, las cosas son un poco más complejas. Fumar marihuana expone al cuerpo a sustancias carcinógenas, pero también implica inhalar diversas moléculas que los investigadores están analizando por sus efectos anticancerígenos.

Un estudio de 2020 publicado en la revista Cannabis and Cannabinoid Research ha intentado arrojar un poco de luz sobre este tema[13]. Los investigadores exploraron tres hipótesis antes de analizar una gran cantidad de datos sobre la relación entre fumar cannabis y el cáncer:

  • Hipótesis 1: los efectos cancerígenos de fumar prevalecen y dan como resultado un mayor riesgo de padecer cáncer
  • Hipótesis 2: los posibles efectos antitumorales de los cannabinoides anulan los efectos cancerígenos de fumar
  • Hipótesis 3: los posibles efectos antitumorales prevalecen y reducen el riesgo de padecer cáncer

Tras realizar un análisis estadístico de las cifras, los investigadores descubrieron que los datos no respaldaban la primera hipótesis. En cambio, hallaron una relación negativa entre fumar marihuana y el riesgo de padecer cáncer, con la excepción del cáncer testicular.

Los investigadores llegaron a la siguiente conclusión: “Existe una tendencia emergente en la que los pacientes rechazan la quimioterapia convencional, y en su lugar optan por consumir cannabis como cura independiente para el cáncer”.

También afirman que los resultados no justifican el consumo de marihuana recreativa para tratar el cáncer. Sin embargo, sí mencionan el posible papel terapéutico de la hierba junto a los tratamientos convencionales, y añaden: “...los resultados indican que, además de proporcionar mejoras importantes en la calidad de vida de los enfermos de cáncer, sumar la terapia cannábica a los tratamientos ya establecidos podría mejorar la eficacia de dichos tratamientos sin estimular el crecimiento tumoral”.

¿Provoca cáncer fumar marihuana?

Interacciones con terapias convencionales contra el cáncer

El cannabis puede interactuar con los tratamientos convencionales contra el cáncer de forma tanto positiva como negativa. Como hemos visto, algunos medicamentos a base de cannabis aprobados se administran exclusivamente para reducir los síntomas de la quimioterapia.

La quimioterapia tiene un efecto nocivo en el cuerpo. Puede dañar los órganos principales, provocar una pérdida de peso rápida, hacer que el paciente sienta náuseas hasta el punto de vomitar, y reducir el apetito. Los medicamentos que contienen THC reducen las náuseas y estimulan el apetito, lo que ayuda a que los pacientes se alimenten mejor y vuelvan a subir de peso.

Sin embargo, en lo que respecta al CBD, las cosas son un poco más complicadas. Este cannabinoide altera la función de las enzimas del hígado que metabolizan una gran cantidad de productos farmacéuticos, como los medicamentos de la quimioterapia. Algunos tratamientos contra el cáncer dependen de estas enzimas para mantener su eficacia, y el CBD podría reducir su potencia[14]. Pero se necesitan más estudios en este campo para tener una idea más clara.

Estudios en curso sobre la marihuana y el cáncer

Las décadas de prohibición no han ayudado a que los investigadores entiendan el papel del cannabis como tratamiento terapéutico contra el cáncer. Sin embargo, están empezando a aparecer estudios que explican cómo podría funcionar la marihuana contra ciertas formas de esta enfermedad. Echa un vistazo a continuación a los estudios en curso, y a dos de los tipos de cáncer más devastadores.

  • Linfoma

El linfoma ataca al sistema linfático, una red que se extiende por todo el cuerpo y que ayuda a combatir infecciones y a eliminar toxinas. Ciertos linfomas son muy agresivos, pero los tratamientos convencionales funcionan bastante bien.

La investigación en curso está analizando el papel de los cannabinoides como otra posible vía de tratamiento. Un estudio de 2020 realizado en la Universidad de Tel Aviv, analizó los efectos de los cannabinoides[15] sobre las células del linfoma.

Los investigadores utilizaron extractos de marihuana con CBD, CBG, THC y CBC, y descubrieron que producían unos efectos más pronunciados cuando se utilizaban de forma sinérgica. Estos compuestos lograron detener el ciclo de las células cancerosas y provocar la autodestrucción celular, un proceso que se conoce como apoptosis. Tras examinar los resultados, el equipo de investigadores concluyó que: “Una formulación determinada de los compuestos activos sinérgicos del cannabis y la investigación de sus modos de acción, podrían conducir a nuevas terapias basadas en la marihuana”.

Linfoma

  • Leucemia

Una forma de cáncer que afecta a los glóbulos blancos, la leucemia se desarrolla de forma muy rápida y voraz, y pone en peligro el sistema inmunológico. Investigadores de la Universidad de Londres analizaron el efecto de los cannabinoides sobre las células leucémicas[16] en una placa de Petri. Y comprobaron que, cuando los utilizaron de forma individual, estos cannabinoides acabaron con las células hasta cierto punto.

Sin embargo, cuando se usaron junto a la quimioterapia, produjeron unos efectos mucho más fuertes. Estos hallazgos sin duda justifican una investigación más detallada de los efectos de los cannabinoides sobre la leucemia. Pero, únicamente los ensayos clínicos controlados con humanos revelarán su eficacia contra esta enfermedad.

Leucemia

Efectos secundarios de los tratamientos convencionales vs tratamientos con marihuana medicinal

Tanto los tratamientos convencionales como las terapias con cannabis tienen sus propios efectos secundarios. Sabemos que el consumo de marihuana junto con la quimioterapia ayuda a reducir las náuseas, pero ¿qué efectos secundarios produce cada terapia de forma aislada?

  • Efectos secundarios de los tratamientos convencionales

Los tratamientos convencionales contra el cáncer son inmensamente devastadores. La mayoría producen efectos secundarios tan terribles que pueden alterar rápidamente y de forma considerable el aspecto físico y la salud general de la persona enferma.

Efectos secundarios de la quimioterapia

Pérdida de cabello

Infecciones

Hematomas y sangrado

Fatiga

Reducción del apetito

Anemia

Efectos secundarios de la radioterapia

Articulaciones y músculos rígidos

Problemas sexuales y de fertilidad

Diarrea

Lesiones cutáneas

Problemas bucales

  • Efectos secundarios de la terapia con cannabis

En comparación, la terapia con cannabis produce unos efectos secundarios mucho menos devastadores. Sin embargo, no hay suficientes investigaciones que justifiquen el uso de estos compuestos como tratamiento independiente. Aun así, los estudios tempranos indican que podrían aumentar los tratamientos actuales, y posiblemente reducir al mínimo los efectos secundarios de estas opciones. Ciertos cannabinoides también producen efectos secundarios que resultan molestos para algunos pacientes, lo que ha llevado a su eliminación en diversos ensayos clínicos. 

Efectos secundarios del THC

Cambios en el apetito

Sequedad bucal

Pérdida de peso

Mareos

Ansiedad y pánico

Efectos secundarios del CBD

Sequedad bucal

Presión arterial baja

Aturdimiento

Somnolencia

La marihuana también contiene cientos de otras moléculas en cantidades más pequeñas. Si los investigadores realizan estudios con concentraciones más altas de estos compuestos, podrían terminar descubriendo los efectos secundarios exclusivos de estos fitoquímicos adicionales.

¿Qué dice la ley sobre el consumo de cannabis contra el cáncer? En estos momentos, no está aprobado ningún medicamento con cannabis que trate el cáncer de forma directa. Aunque algunos pacientes recurren al mercado negro para incorporar la marihuana en su tratamiento, millones de personas obtienen cannabis de forma legal para reducir los efectos secundarios de los tratamientos convencionales.

Los ciudadanos de Estados Unidos pueden adquirir productos de THC sintético[17] aprobados por la FDA para combatir las náuseas y los vómitos producidos por la quimioterapia, y para estimular el apetito. Los pacientes de ciertos estados en los que el cannabis es legal, también pueden acceder a una variada gama de productos con marihuana, como extractos y comestibles, en dispensarios autorizados. En muchos estados, los enfermos de cáncer pueden solicitar tarjetas de marihuana medicinal.

Las cosas también están avanzando en Europa. En marzo de 2021, Francia inició un ensayo con cannabis medicinal que ha permitido que los enfermos de cáncer y otros trastornos tengan acceso a la marihuana medicinal[18]. Los médicos de los Países Bajos pueden recomendar cannabis medicinal[19] para la pérdida de apetito, náuseas y vómitos asociados con los tratamientos contra el cáncer.

Sin embargo, los enfermos de cáncer de la mayor parte de Europa no pueden acceder al cannabis medicinal. A medida que más ensayos con humanos continúen estudiando la efectividad de la marihuana contra el cáncer y sus síntomas, es de esperar que el acceso legal mejore en todo el continente.

Cannabis y cáncer: situación actual

En lo que respecta al cáncer, todavía nos encontramos en las primeras fases de la investigación. Aunque numerosos estudios celulares y algún que otro ensayo con humanos muestran un panorama muy positivo, se necesitan muchas más pruebas. Por ahora, podemos afirmar que la marihuana seguramente desempeñará un papel mucho más importante en el tratamiento futuro de esta enfermedad. A medida que los investigadores sigan descubriendo cómo interactúan exactamente los componentes del cannabis con el cuerpo y contra las células cancerosas, millones de enfermos podrían conseguir acceso a la hierba y sus compuestos durante la próxima década.

¿Y en lo que respecta a fumar marihuana? La investigación actual parece haber cambiado totalmente el enfoque de este paradigma. Aunque fumar cualquier cosa aumenta el riesgo de padecer cáncer, la marihuana quizás sea única en el sentido de que algunas de sus moléculas parecen compensar ese efecto negativo. Pero debemos tomarnos estos datos con cautela y esperar a que se realicen más investigaciones antes de sacar conclusiones fiables de estos hallazgos.

Fuentes Externas
  1. Cancer https://www.who.int
  2. Cancer - NHS https://www.nhs.uk
  3. Cancer Statistics for the UK https://www.cancerresearchuk.org
  4. DNA Damage/Repair Management in Cancers https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  5. What is a gene?: MedlinePlus Genetics https://medlineplus.gov
  6. Understanding Cancer - NIH Curriculum Supplement Series - NCBI Bookshelf https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  7. How do cancer cells achieve immortality? https://www.jax.org
  8. An Answer to How Cancer Cells Hide From the Immune System https://journals.lww.com
  9. How can cancer kill you? | Dying with cancer | Cancer Research UK https://www.cancerresearchuk.org
  10. Cannabinoids in cancer treatment: Therapeutic potential and legislation https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  11. Future Aspects for Cannabinoids in Breast Cancer Therapy https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  12. Marijuana and Cancer https://www.cancer.org
  13. Scoping Review and Meta-Analysis Suggests that Cannabis Use May Reduce Cancer Risk in the United States https://www.liebertpub.com
  14. CBD oil and cancer: 9 things to know | MD Anderson Cancer Center https://www.mdanderson.org
  15. Synergistic cytotoxic activity of cannabinoids from cannabis sativa against cutaneous T-cell lymphoma (CTCL) in-vitro and ex-vivo https://www.ncbi.nlm.nih.gov
  16. Anticancer effects of phytocannabinoids used with chemotherapy in leukaemia cells can be improved by altering the sequence of their administration https://www.spandidos-publications.com
  17. Medical Marijuana (Cannabinoid-Derived Products) for Cancer Patients https://www.accc-cancer.org
  18. Delayed medical cannabis trials begin in France https://www.connexionfrance.com
  19. Medicinal Cannabis on Prescription in The Netherlands: Statistics for 2003–2016 https://www.ncbi.nlm.nih.gov
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