Hoy en día, el snowboard está ampliamente aceptado como deporte de masas. Por eso es fácil olvidar que hubo un tiempo en el cual era un bastión de la contracultura, y que tiene una relación de décadas con nuestra planta ilícita favorita. El consumo de marihuana y el snowboard comparten una larga historia, que podría incluso remontarse hasta el origen de este deporte. Únete a nosotros mientras exploramos esta historia, conocemos algunos snowboarders amantes del cannabis, y para acabar te ofrecemos algunos consejos sobre cómo combinar ambos hobbies de forma segura.

HISTORIA DEL SNOWBOARD

El snowboarding empezó en la década de 1960 cuando Sherman Poppen, un ingeniero de Michigan (EE.UU.), unió dos esquíes entre sí para sus hijas pequeñas. El diseño fue mejorado a finales de los 60, cuando el skater de 13 años Tom Sims añadió un trozo de alfombra en la parte superior de una madera, y aluminio en la parte inferior. A lo largo de las décadas de 1970 y 1980, los innovadores mejoraron aún más el diseño, a medida que el deporte se popularizaba y se celebraban las primeras competiciones.

En 1990, se fundó la Federación Internacional de Snowboard (FIS) para estandarizar las reglas, regulaciones y niveles competitivos de este deporte. Se organizaron competiciones importantes, como los Winter X Games, el US Open y Air & Style.

En 1998, el snowboard finalmente alcanzó el éxito en los Juegos Olímpicos de Invierno en Nagano, Japón. Era la primera vez que este deporte se incluía en las Olimpiadas. La francesa Karine Ruby ganó el oro en la categoría femenina, y el canadiense Ross Rebagliati en la categoría masculina.

Las cosas iban bien para el snowboard, hasta que surgió un problema: el análisis de sangre de Rebagliati dio positivo en cannabis. El atleta fue detenido, acusado de importar una sustancia controlada y despojado de su medalla de oro.

Snowboard y Cannabis

SNOWBOARD Y MARIHUANA

Si ahondamos en la historia oficial del snowboard, es fácil encontrar su relación con la marihuana. El snowboard empezó como una contracultura, una rebelión contra las refinadas normas del esquí. Los snowboarders representaban un puente entre lo urbano y lo rural, adoptando elementos tanto de la cultura del skateboard, como de la cultura surfera. Los snowboarders fueron de los primeros en acoger el hip hop y el punk, y fueron pioneros en el uso de jerga como “dude" (tío o colega), "gnarly" (impresionante), and "Shred the Gnar” (hacer snowboarding). Como muchos veteranos del snowboard confirmarán, la marihuana era un elemento común de esta cultura. Era tan frecuente hacer submarinos en el teleférico (“gondola” en inglés), que a veces se apodaba “ganjadola”.

Hoy en día, el snowboard se ha generalizado y ya no es el foco de rebelión juvenil que fue en su día. Sin embargo, el vínculo entre cannabis y snowboarding sigue siendo fuerte, especialmente en la enigmática figura que se convirtió en el centro de atención: Ross Rebagliati.

Ross Rebagliati snowboard con cannabis

ROSS REBAGLIATI

En 1990, Ross Rebagliati cogió la “autopista del mar al cielo” hacia Whistler, en la Columbia Británica (CB) canadiense, para cumplir su sueño de convertirse en un snowboarder profesional. Al principio no encajó muy bien: “Estaba compitiendo con tipos más mayores, que eran muy folloneros y del interior. Era un choque de culturas: el snowboarding era anticonformista y yo solo era un niño urbanita de la costa”

Pero pronto se adaptó, especialmente al consumo de hierba tan extendido entre los snowboarders de la CB de la época: “Hay una gran cultura del cannabis en la CB, pero especialmente en Whistler, ya que se trataba de aprovechar el día al máximo. Descubrí cómo me hacía sentir y cómo podía usarlo. Otros chavales estaban de fiesta, pero la gente con la que me relacionaba se centraba en ser los primeros en llegar a las pistas. Ese era nuestro objetivo, y la marihuana estaba presente en todo lo que hacíamos”.

Con la ayuda de sus amigos y su hierba, Rebagliati escaló a la cima y tras años de duro trabajo llegó a competir en las Olimpiadas de 1998. Unos meses antes de los juegos dejó de fumar, y estaba seguro de que daría negativo en los análisis de drogas obligatorios. Pero, tras su espectacular triunfo, su entrenador le llevó a un lado; había dado positivo en THC. Rebagliati argumentó que debía tratarse de humo pasivo, ya que no fumaba desde hacía 10 meses. Fue detenido por la policía japonesa y le retiraron su medalla de oro. Más adelante fue restituida, ya que en esos tiempos la marihuana no estaba incluida en la lista de sustancias prohibidas del COI.

Tras las Olimpiadas, Rebagliati tenía 26 años y pretendía seguir con el deporte, pero pronto vio que la controversia del cannabis había eclipsado su éxito. Aunque en la cannábica CB apoyaron a su héroe local, la comunidad internacional no fue tan indulgente. Después del 11 de septiembre, Rebagliati fue incluido en una lista de exclusión aérea, limitando su incipiente carrera. En 1999 se retiró de las competiciones de snowboard.

Actualmente, Rebagliati vive tranquilamente en Kelowna, CB, y con la reciente legalización del cannabis para fines recreativos en Canadá, está volviendo a sus raíces. Rebagliati está lanzando la empresa Legacy, dedicada al estilo de vida cannábico, donde vende productos de cannabis para la piel, kits de cultivo, y tablas de snowboard de la marca Ross Rebagliati.

SNOWBOARD Y MUJERES AMANTES DEL CANNABIS

El vínculo entre la marihuana y el snowboard no se limita al lado masculino de este deporte, sino que también incluye a las mujeres.

Circe Wallace irrumpió en el mundo del snowboard a principios de la década de los 90, y posteriormente ganó un campeonato mundial en Japón y participó en los primeros X Games. También colaboró con Vans para producir el primer par de botas de snowboard para mujeres.

Llegó a convertirse en la vicepresidenta ejecutiva de Wasserman Media Group, una talentosa empresa gestora que representa a snowboarders profesionales. Recientemente, Wallace también se ha embarcado en su otra gran pasión: el cannabis.

En 2017, Wallace lanzó Hot Nife, una empresa que vende concentrados de marihuana totalmente naturales, extraídos con CO₂. Según dice Wallace, “Me gusta pensar en ello como una buena botella de vino. Lo que me parece interesante son los pequeños matices de una cepa en particular”. Hot Nife ofrece extractos de sativas, índicas e híbridos, así como opciones ricas en CBD y un concentrado de THC al 90%.

Wallace comenta que el hecho de ser mujer en este sector le ha supuesto ciertas desventajas: tuvo menos oportunidades de negocios, tuvo que “trabajar más duro y hacer más ruido” para conseguir los mismos resultados, y las campañas publicitarias le pidieron que se convirtiera en un objeto. A menudo era considerada una “puta” debido a su actitud de confianza en sí misma y a su ambición.

A pesar de estos obstáculos, Wallace ha logrado grandes éxitos, tanto en el snowboard como en el sector cannábico. No duda en reconocer a cierta planta especial como parte de su éxito, afirmando con orgullo “Soy una fumeta”.
Circe Wallace Snowboard y Cannabis

MARIHUANA, SNOWBOARD Y TÚ

Con tantos porretas convirtiéndose en snowboarders de primera categoría internacional, ¿por qué no fumamos todos y nos vamos a las pistas?

No tan rápido. Este deporte tiene cierto peligro, y cada año mueren 41,5 snowboarders en las pistas. Aunque algunas personas afirman que fumar les aporta fluidez y creatividad sobre la tabla, otras dicen sentirse alteradas. El hecho es que la mayoría de snowboarders de primer nivel lograron su destreza en este deporte antes de empezar a fumar hierba durante sus bajadas. Estar colocado mientras haces snowboard puede alterar tu criterio y afectar a tus sentidos, dejándote vulnerable ante los peligros de las pistas.

Si quieres probar el “submarino teleférico” y llegar fumado a las pistas, te recomendamos que ganes habilidad en este deporte antes de dar tus primeras caladas en las pistas. Y si estás planeando colocarte mientras haces snowboard, te recomendamos una sativa rica en CBD. Una gran opción sería la Dance World. Combina una fumada motivante y estimulante con la suavidad derivada del alto contenido de CBD, para que tu cuerpo pueda bajar fácilmente por las pistas, libre de dolores y espasmos musculares.

Si eres un fumeta recién iniciado en el mundo del snowboard, te recomendamos fumar un poco de hierba al terminar el día en las pistas. Qué mejor forma de acabar un emocionante día de deporte invernal que con un porro, un chocolate caliente y una mantita cálida junto a la chimenea. Para tu relajación post-snowboard te recomendamos la Painkiller XL: su perfil rico en CBD aliviará tu dolor e inflamación, y su colocón estimulante y contemplativo te llevará a un estado mental donde podrás apreciar todas las maravillas de la experiencia del snowboarding.

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