A pesar de todas las ventajas de cultivar tu propia marihuana, probablemente tendrás que afrontar varios retos a lo largo del camino. Antes de que tus pequeñas plántulas se transformen en unas hermosuras cargadas de flores, es posible que sufran alguna plaga de insectos, y una o dos especies de hongos.

No somos la única especie con predilección por la marihuana. Mientras nosotros disfrutamos del cannabis por sus efectos psicoactivos, los bichos y los hongos lo usan como refugio y fuente de alimento. Y aunque algunas picaduras de insectos en las plantas no suponen un gran problema, las infecciones de hongos, especialmente el Fusarium, son una amenaza importante para la salud del cultivo.

El Fusarium es un patógeno especialmente problemático, que vive justo debajo de la superficie del suelo y ataca el sistema de raíces. Dado que las raíces desempeñan una función tan importante en la fisiología de las plantas de marihuana, cualquier daño en las raíces puede causar estragos en la cosecha y la salud de las plantas.

No debes temer al Fusarium, pero debes estar preparado/a para combatirlo. A continuación, aprende los detalles más importantes sobre esta enfermedad fúngica, y qué puedes hacer para prevenirla.

¿Qué es el Fusarium?

El Fusarium es un género que incluye varios hongos filamentosos. Este grupo está formado por trece subdivisiones, con un total de treinta especies. Pero no todas estas especies de hongos dañan las plantas. De hecho, algunas juegan un papel importante en la cadena trófica del suelo.

De esta larga lista de especies, el “Fusarium oxysporum” ataca al cannabis donde más le duele: en el sistema de raíces. Aunque este hongo puede ser inofensivo e incluso beneficioso para determinadas especies de plantas en la naturaleza, puede causar estragos en los cultivos agrícolas.

Los investigadores creen que esta especie desciende de un antepasado menos agresivo y no patógeno, que solo se asocia con la corteza (o capa exterior) de las raíces. Es probable que se produjera una adaptación que permitió a los hongos penetrar en el tejido vascular de la planta, sustituyendo así la anterior estrategia de supervivencia más pacífica.

El Fusarium causa tantos daños al cannabis, que algunos gobiernos alrededor del mundo lo reclutaron en la guerra contra las drogas. Al fumigar este hongo sobre los campos de cultivo podían lanzar ataques aéreos contra las granjas ilegales de marihuana, ¡y salvarnos a todos de una hierba inofensiva!

Dejando a un lado la geopolítica, el Fusarium puede dañar seriamente tus plantas de cannabis. Este patógeno puede permanecer en el suelo durante años, donde se dispersa y devora la materia orgánica. Si el hongo tiene suerte, se encontrará las raíces de la marihuana y empezará a colonizar tus plantas.

¿Qué es el Fusarium?

¿Qué hace el Fusarium a las plantas de marihuana?

El Fusarium causa una enfermedad llamada "marchitez de Fusarium". Tras atacar las raíces, este patógeno impide que las plantas de cannabis absorban los recursos vitales que necesitan para sobrevivir. Como resultado, las plantas se debilitan y marchitan mientras luchan por sobrevivir, y no producirán una cosecha viable.

Tras hacer contacto con la corteza de la raíz, el Fusarium penetra en el xilema. Las plantas de marihuana dependen de este tejido vascular para transportar agua y nutrientes a través del tallo, a fin de distribuirlos por toda la planta.

Los nutrientes esenciales como el nitrógeno juegan un papel fundamental en la creación de clorofila, y las plantas necesitan potasio para mover los nutrientes alrededor de la planta. También dependen del agua como parte esencial de la ecuación de la fotosíntesis. Cuando el Fusarium impide el acceso a estos recursos vitales, las plantas de cannabis se marchitan rápidamente y se mueren.

Cómo detectar una infección fúngica de Fusarium

Hay varios factores clave a tener en cuenta al diagnosticar una infección de Fusarium. Aunque algunos de estos síntomas también se producen en otras enfermedades (como las deficiencias nutricionales), la rapidez del deterioro de salud de las plantas apunta a una infección por Fusarium.

Busca los siguientes síntomas:

  • Hojas amarillentas y marchitas
  • Crecimiento lento o atrofiado
  • Deterioro de la raíz y el tallo
  • Raíces de color rojo justo debajo de la capa superior del suelo
  • Decoloración rojiza del xilema, solo visible tras diseccionar el tallo.
  • Desarrollo de hongos anaranjados, rosados o blancos en el exterior de los tallos
  • Tallos hinchados, que podrían llegar a partirse debido a la presión
  • El tejido deteriorado y necrótico poco a poco va propagándose hacia arriba por el tallo.

Cómo tratar la infección de Fusarium en las plantas de cannabis

La mala noticia es que no puedes tratar esta infección. Al menos, no por ahora. No existe cura o tratamiento viable para combatir la infección de Fusarium. Este hongo también ataca a las alubias, tomateras, guisantes y espárragos. Estas verduras se cultivan a gran escala y forman parte del gran sector agrícola apoyado por los centros de investigación, y aun así todavía no se ha encontrado un remedio para esta infección.

Al no haber ningún método natural o químico para combatir este patógeno, la prevención es la principal línea de defensa.

Cómo tratar la infección de Fusarium en las plantas de cannabis

Cómo prevenir los ataques de fusarium en el futuro

Una vez que la marchitez del Fusarium se establece en tus plantas, puede afectar a los cultivos de exterior durante bastante tiempo. Utiliza los siguientes métodos para minimizar este problema en el futuro.

  • Deshazte de la tierra infectada: cuando el Fusarium se establece en una zona de tierra, permanecerá allí durante años. Por tanto, no podrás plantar marihuana en esa tierra durante las próximas temporadas. Parte de la estrategia de prevención implica no reutilizar la tierra donde las plantas han sido infectadas anteriormente.
  • Cultiva en macetas: plantar marihuana en macetas crea un ambiente semi-aislado. El sustrato de cada planta permanece separado del resto, lo que podría ayudar a evitar la propagación de Fusarium de un sistema de raíces a otro.
  • Destruye las plantas infectadas: el Fusarium puede seguir sobreviviendo en las plantas infectadas. Quema cualquier material infectado en una zona aislada de tu jardín, y nunca lo añadas a la compostera. Desinfecta cualquier herramienta que haya entrado en contacto con la planta con una solución de peróxido de hidrógeno.
  • Hongos beneficiosos: inocula la tierra con hongos micorrícicos. Estos microbios beneficiosos no solo ayudan a las plantas a absorber nutrientes, sino que además pueden reducir la aparición de otros patógenos fúngicos.
  • Controla el pH del suelo: analiza regularmente el pH del suelo. El Fusarium prefiere un suelo más ácido. Si el nivel de pH es incorrecto, neutraliza la tierra con cal dolomita.

No te desanimes

No dejes que el Fusarium te quite la alegría de cultivar marihuana al aire libre. Mucha gente cosecha sus cogollos cada año, sin haberse enfrentado jamás a este problema. Pero, aunque nunca te encuentres con este hongo, vale la pena saber qué puedes hacer para minimizar sus condiciones ideales. Ahora, ponte manos a la obra, ¡y sigue cultivando!

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