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By RQS Editorial Team

¿Cómo actúan los cannabinoides en el cerebro? ¿Tiene el gobierno estadounidense una patente para los cannabinoides? ¿Se pueden tratar la adicción y la depresión con marihuana? ¿En qué se diferencian THC y CBD? Descubre la farmacología del cannabis y respuestas a estas y otras preguntas, con el fundador de Project CBD, Martin A. Lee.



1. ¿Qué ventajas ofrecen los cannabinoides para nuestro cerebro? 

Un artículo de investigación publicado en 1998 examinó tanto el CBD (cannabidiol) como el THC (tetrahidrocannabinol) por sus propiedades neuroprotectoras y antioxidantes. Esta investigación fue realizada por cuatro científicos financiados por el gobierno estadounidense, entre ellos un científico ganador del Premio Nobel. Se llegó a la conclusión de que tanto el THC como el CBD son unos potentes neuroprotectores y antioxidantes, lo que significa que protegen el cerebro contra la degeneración y otras afecciones. Esta investigación sirvió de base para una patente registrada por el gobierno de EE.UU.

Hay que tener en cuenta que esta patente incluye tanto el CBD como el THC. Esto ha sido interpretado de forma algo engañosa por el sector del CBD, que suele referirse a la patente como "exclusiva del CBD". Pero esto no es así, y es fundamental entender que las máximas autoridades del gobierno estadounidense (en lo que respecta al sistema médico) reconocen que tanto el THC como el CBD son beneficiosos para el cerebro. De hecho, mencionan específicamente sus capacidades protectoras contra todo tipo de enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer, la demencia y la esclerosis múltiple.

Lo interesante es que esta investigación moderna valida la sabiduría ancestral que se remonta a hace unos 5000 años en China, donde el cannabis formaba parte de la farmacopea médica y se consideraba uno de los "elixires supremos de la inmortalidad". Esto no significa que el cannabis te haga vivir eternamente, pero tal y como se entendía en la antigua China, el cannabis confería longevidad; básicamente, protegía contra la demencia. Y esto se menciona explícitamente en los antiguos textos médicos chinos, por lo que existe una convergencia entre la ciencia moderna y la sabiduría ancestral.

Y de hecho me siento muy cómodo con ello: creo que es un buen indicio de que aquí hay algo realmente importante. A diferencia de lo que dicen muchas historias aterradoras sobre que la marihuana daña el cerebro y todo eso, en realidad es todo lo contrario. Aunque esto no significa que una persona pueda fumar o consumir todo lo que quiera sin experimentar ningún efecto secundario negativo. Pero no es perjudicial para el cerebro del modo en que, por ejemplo, el alcohol podría serlo para el hígado. No degenera las células cerebrales. Todo lo contrario.

2. ¿Hay alguna diferencia entre el THC y el CBD en este sentido?

Los investigadores han descubierto que tanto el CBD como el THC son lo que se conoce como "compuestos neurogénicos", lo que significa que estimulan la creación de nuevas células cerebrales en personas adultas. La neurogénesis se produce incluso antes de nacer, cuando el cerebro del bebé se está formando en el útero. Y aunque este proceso se ralentiza considerablemente después de nacer, sigue en cierta medida durante toda la vida. Sin embargo, cuando se alcanza la vejez, puede ralentizarse drásticamente.

Esta ralentización de la neurogénesis se asocia a la depresión clínica, y ahí es donde entran el CBD y el THC. Uno de los motivos por los que estos cannabinoides tienen propiedades antidepresivas es porque estimulan la creación de nuevas células cerebrales en el hipocampo. Pero esto no es mitología fumeta; es auténtica ciencia, que no genera controversia en la comunidad científica. Pero, lamentablemente, lo que ocurre en el mundo científico a menudo se queda ahí y no llega al público general. Por lo que, a nivel cultural, todavía existen muchos mitos sobre el "reefer madness" (la locura del cannabis) y los supuestos daños causados por la marihuana.

¿Hay alguna diferencia entre el THC y el CBD en este sentido?

3. ¿Cuáles son los principales compuestos del cannabis que pueden ayudar a tratar las adicciones, los traumas y la depresión clínica?

Estas tres afecciones (el trauma, la depresión clínica y las conductas adictivas) están relacionadas con la falta de neurogénesis o problemas asociados al hipocampo. Cuando este no funciona correctamente, puede relacionarse con varias enfermedades, especialmente el alcoholismo, etc. Lo interesante es que, remontándonos a la década de 1950, las investigaciones sobre las drogas psicodélicas, en concreto el LSD, mostraron resultados prometedores para los traumas, la adicción y la depresión.

Hay una razón para ello, y es lo que los científicos denominan el sistema endocannabinoide. Este sistema regula una gran cantidad de procesos fisiológicos implicados en estas tres afecciones. Y los cannabinoides como el CBD y el THC interactúan con este sistema para producir muchos de sus efectos. Las drogas psicodélicas funcionan en parte mediante ese mismo mecanismo.

Las adicciones son muy, muy complejas. En lo que respecta al CBD y la adicción, un aspecto que ha interesado a los científicos recientemente es la capacidad del CBD de modificar potencialmente la memoria ambiental. Lo que quiero decir con "memoria ambiental" es: supongamos que eres adicto a una sustancia y vas a un centro de desintoxicación. Cuando sales, estás limpio, pero luego vuelves al mismo entorno donde se originó la adicción. Esta memoria ambiental es suficiente para provocar una recaída en muchos consumidores.

"Olvidar es parte esencial de la salud humana. Si recordáramos cada cosa que nos pasa desde que nos levantamos por la mañana hasta que nos acostamos por la noche, nos volveríamos locos."

4. ¿Cuál es la función del THC y el CBD en este ámbito?

Al parecer, lo que hace el CBD, al menos según los estudios en animales, es romper la asociación entre la adicción y un lugar determinado. Así que, en este sentido, tiene propiedades antiadictivas.

Se han realizado bastantes investigaciones en animales sobre la adicción a la cocaína, anfetaminas, alcohol e incluso el consumo habitual de marihuana. Eso es un debate totalmente aparte, ya que algunas de las investigaciones son realmente demenciales, pero demuestran que el CBD podría ser útil. Pero estas investigaciones se han realizado principalmente en animales, por lo que los resultados no se pueden extrapolar necesariamente a los humanos suponiendo que ocurrirá lo mismo.

Sin embargo, en Project CBD, oímos testimonios de que el CBD resulta útil en situaciones de adicción. Obviamente, la adicción a los opioides es un grave problema. Y en este caso, no solo el CBD puede ser de ayuda, sino también el THC. Porque, si tienes una adicción a los opioides, probablemente empezase cuando te los recetaron para tratar algún tipo de dolor. Lamentablemente, los opioides no combaten muy bien el dolor crónico, por lo que la gente puede entrar en un círculo vicioso donde consume más y más, pudiendo llegar a sufrir sobredosis mortales.

Y creo que este es otro ámbito donde los cannabinoides como el CBD y el THC pueden ser beneficiosos. Porque, según tenemos entendido, cuando se combina con opioides, el THC reduce la cantidad necesaria para conseguir los mismos resultados, en lo que respecta a las propiedades analgésicas. Así que, si pudieras complementar tu régimen de opioides con algo que redujera la dosis necesaria, pero manteniendo el mismo efecto, disminuirían las probabilidades de sufrir una sobredosis mortal por opioides. Y eso, por sí solo, es algo muy positivo. De hecho, se han realizado una cantidad considerable de estudios al respecto, algunos de los cuales hemos publicado en projectcbd.org.

¿Cuál es la función del THC y el CBD en este ámbito?

5. ¿Qué pasa si combinamos opioides y cannabis?

Como ya he comentado, cuando el cannabis se combina con opioides, consigue reducir la cantidad necesaria de estos fármacos para experimentar efectos analgésicos. Esto es la punta del iceberg en lo que respecta a la adicción y los cannabinoides. También has mencionado la depresión y el trauma; podríamos hablar de estos temas durante horas, ya sea de forma individual o en referencia mutua, ya que todos están relacionados.

Normalmente, quienes padecen TEPT (trastorno de estrés postraumático) también suelen sufrir depresión. Sabemos esto por los soldados que vuelven de zonas de combate, afectados por los terribles recuerdos de lo que vieron, hicieron y sufrieron. En la época de la guerra de Vietnam, los soldados volvían y fumaban marihuana, afirmando que era lo único que les ayudaba. Los fármacos que les recetaban los médicos no parecían ser de gran ayuda, y en cualquier caso solo fomentaban su adicción a los medicamentos. Pero unas cuantas caladas de marihuana parecían hacer remitir el trauma, al menos de forma temporal.

Se ha investigado mucho sobre el trauma y los cannabinoides. Un estudio que me pareció fascinante destaca el potencial de la terapia con cannabinoides para el TEPT. Este estudio fue realizado por científicos canadienses poco después del atentado del 11-S, cuando se destruyeron los edificios del World Trade Center en el sur de Manhattan. Es un barrio bastante concurrido, y los investigadores encontraron a 50 personas de la zona que estaban despiertas cuando cayeron las torres. Aproximadamente la mitad de estas personas sufrieron TEPT, mientras que al resto les resultó más fácil procesar lo ocurrido.

Entonces, los científicos examinaron la química cerebral de los participantes (tanto del grupo con TEPT, como del grupo sin TEPT) y descubrieron que todos los afectados por TEPT tenían niveles muy bajos de cannabinoides endógenos. Además de los cannabinoides procedentes de las plantas, existen cannabinoides producidos por nuestro propio cuerpo: los cannabinoides endógenos. Son compuestos muy importantes que nos mantienen sanos y en un estado de equilibrio. Y cuando tenemos niveles bajos de estos compuestos endógenos, nos volvemos vulnerables a todo tipo de enfermedades.

Los niveles bajos de cannabinoides endógenos se han asociado al alcoholismo, al TEPT, al autismo infantil y a la depresión clínica. Así que aquí tenemos una comprensión científica de por qué el cannabis, o la terapia con cannabinoides, sería útil tanto para el trauma como para la depresión. Este ejemplo realmente destaca esto con bastante claridad. Porque, en el experimento del World Trade Center, ninguno de los participantes no afectados por TEPT mostró niveles bajos de cannabinoides endógenos.

Al preguntar al científico italiano Vincenzo Di Marzo que describa de qué es responsable el sistema endocannabinoide, su respuesta es: "de cinco cosas: comer, dormir, relajarse, proteger y olvidar". Tiene sentido que esté implicado en la regulación de la alimentación, el sueño, la relajación y la protección (como ya he comentado). Pero “olvidar” es un factor interesante, ya que no parece necesariamente positivo. Pero, si lo piensas, olvidar es parte esencial de la salud humana.

Si recordáramos cada cosa que nos pasa desde que nos levantamos por la mañana hasta que nos acostamos por la noche, nos volveríamos locos. Tenemos que olvidar ciertas cosas; eso es parte de la salud, recordar lo que tenemos que recordar y olvidar lo que tenemos que olvidar. Lamentablemente, quienes sufren TEPT no pueden olvidar las cosas que necesitan olvidar. No logran desprenderse de los recuerdos traumáticos. El sistema endocannabinoide es el que regula la memoria y el olvido, por lo que es muy importante mantenerlo en buena salud. Por suerte, esto puede hacerse consumiendo cannabis, haciendo ejercicio, durmiendo bien y manteniendo una buena dieta.

¿Qué pasa si combinamos opioides y cannabis?

6. ¿Para qué tratamientos específicos se está investigando el cannabis?

El cannabis se ha investigado para bastantes tratamientos diferentes. Hay que tener en cuenta que el mundo de la ciencia está extrañamente dividido en lo que respecta al cannabis. Se han realizado una gran cantidad de estudios preclínicos; literalmente, decenas de miles de estudios relacionados con el cannabis o los cannabinoides. Puedo contarte todo sobre lo que el cannabis hace a los ratones. Pero también hay muchos relatos anecdóticos, especialmente desde que se legalizó la marihuana medicinal en California en 1996, entre otros estados y países.

Ahora, cada vez recibimos más testimonios de personas que dicen: "Así es como me ayuda, así es como no lo hace". Por tanto, tenemos mucha investigación preclínica y muchos relatos anecdóticos de la gente; lo que falta es realizar investigaciones clínicas que "demuestren" que funciona.

En el mundo de la medicina, el modelo de referencia es el ensayo aleatorio doble-ciego controlado. Y lo cierto es que se puede obtener información muy importante con este tipo de experimento. Pero, la verdad, no creo que sea necesariamente la mejor forma de determinar la eficacia del cannabis, porque es como intentar meter una clavija cuadrada en un agujero redondo. Sigues el estándar de referencia, que te proporciona algunos datos concretos sobre la eficacia, pero no estoy seguro de que sea el mejor enfoque para ver cómo funciona el cannabis.

En lo que respecta al cannabis rico en CBD, y con ello me refiero a marihuana con una cantidad significativa de CBD y THC, en Project CBD la gente nos cuenta que ha tenido éxito usándolo para tres afecciones principales: el dolor, la depresión y la ansiedad, especialmente esta última. Y eso dice mucho de las dificultades del mundo moderno. Hay mucha ansiedad, no solo causada por la pandemia, sino por todo tipo de estímulos y experiencias.

Y el CBD, en concreto, podría ser muy útil para eso. El THC también podría ser muy relajante, pero la leve euforia que genera podría provocar disforia en algunas personas, lo que podría resultar desagradable; pero, junto al CBD, no provoca disforia ni euforia. Yo no diría que el CBD no es psicoactivo, porque puede afectar el estado de ánimo. Si puede aliviar la ansiedad o la depresión, es psicoactivo. Pero el CBD no es intoxicante y, de hecho, puede reducir algunos de los efectos embriagadores del THC.

Es muy importante entender la interacción entre el CBD y el THC. Raphael Mechoulam, el gran científico israelí que ha llevado a cabo investigaciones importantes, se ha referido al cannabis como un "tesoro medicinal escondido". Contiene muchos compuestos. El CBD y el THC podrían considerarse como las joyas de la corona de ese tesoro. Funcionan mejor cuando están juntos. Aunque esto pueda sonar extraño, el THC hace que el CBD sea más seguro. La gente podría pensar que esto es un disparate, porque el CBD ya es una sustancia muy segura y no provoca colocones. Pero donde puede causar problemas es al combinar grandes dosis de CBD con medicamentos.

¿Para qué tratamientos específicos se está investigando el cannabis?

7. ¿Hay alguna diferencia en cómo interactúan el CBD y el THC con los fármacos?

El CBD interactúa con la mayoría de fármacos aprobados, lo cual puede ser una relación peligrosa o útil, dependiendo de la situación. Pero, cuando combinas el CBD con un poco de THC (incluso una cantidad pequeña), se reduce la cantidad de CBD necesaria para conseguir un efecto terapéutico. Y si tomas menos CBD, hay menos probabilidades de que se produzcan interacciones problemáticas.

Pero esto también se puede decir a la inversa: el CBD hace que el THC sea más seguro. Es decir, la gente generalmente tiene un límite con el THC. En cierto modo, este compuesto tiene sus propias barreras de seguridad. Si comes un comestible y te colocas demasiado, sabes que te has pasado un poco. O quizá mucho. Así que digamos que una dosis saludable para una persona corriente es de unos 10 miligramos de THC. Pero, en el caso del CBD, la gente a veces toma hasta 500 miligramos al día. Por tanto, la idea aquí es que las interacciones entre los fármacos y el THC son menos probables porque se toman dosis mucho más pequeñas de este cannabinoide.

Pero un aspecto interesante que han descubierto los científicos es que, al investigar en animales con trastornos intestinales (por ejemplo, colitis o la enfermedad de Crohn), las dosis pequeñas y subclínicas de THC resultan ineficaces por sí solas, pero en cambio son muy eficaces cuando se combinan con CBD. Para algunas personas, el problema es que consumir únicamente THC les coloca demasiado; pero, si se combina con CBD, este disminuye la cantidad necesaria y puede atenuar ligeramente el efecto psicotrópico. Así que realmente funcionan bien juntos. Los llamamos la “pareja poderosa” del cannabis.

8. ¿Podemos notar físicamente si desarrollamos atrofia neuronal o depresión a causa del cannabis?

Es poco probable desarrollar una atrofia neuronal por consumir marihuana. En primer lugar, la atrofia neuronal básicamente es una ralentización del proceso de neurogénesis. A medida que envejecemos, el cerebro deja de producir nuevas células madre en la forma que necesita. Como resultado, la atrofia neuronal a menudo está asociada a la depresión clínica.

Por tanto, cuando una persona se siente deprimida, es más probable que recurra al cannabis para mejorar su estado de ánimo. Entonces, una persona ajena podría interpretar erróneamente que el cannabis provoca atrofia neuronal, en lugar de tratarla o aliviarla de alguna forma.

Yo consideraría que esta idea es un mito. Es una especie de vestigio del "reefer madness" y de las acusaciones lanzadas contra el cannabis. La cuestión es que, si ya estás desmotivado, es probable que recurras a la marihuana. Y esta podría contribuir a tu afección, pero no es la causa de la falta de motivación.

Diría lo mismo de las acusaciones que dicen que el cannabis provoca esquizofrenia. La esquizofrenia completa suele aparecer entre las personas veinteañeras, pero hay un período previo a este donde la esquizofrenia es evidente, pero no se expresa plenamente. Se conoce como período prodrómico, que puede causar mucha ansiedad entre los afectados, lo que les hace más propensos a consumir marihuana para aliviar el estrés. Por tanto, la gente podría considerar que el cannabis es el culpable de la aparición de la esquizofrenia.

Hablamos de situaciones difíciles con personas de las que podría decirse que abusan del cannabis (por ejemplo, un joven que fuma de la mañana a la noche, por lo que sus estudios o sus interacciones sociales se resienten), pero ¿es la marihuana el problema, o hay otros problemas que el cannabis está ocultando? Porque eso es lo que una persona busca para consolarse. Creo que podría haber mejores formas de salir de la rutina; por ejemplo, hacer ejercicio regularmente estimula la neurogénesis, al igual que comer ciertos tipos de alimentos. Los cannabinoides no son los únicos que logran eso, ni tampoco las drogas psicodélicas.

Así que tenemos que analizar estas cosas con cuidado. No debemos restar importancia a las dificultades que atraviesa una persona. Y tanto si consumen marihuana como si no, es importante no confundir la cuestión y acusar injustamente al cannabis cuando en realidad hay otras cuestiones en juego. "Trastorno por consumo de cannabis" es una expresión que no uso muy a menudo porque creo que es una de esas frases médicas inventadas para culpabilizar al cannabis de otros problemas.

¿Podemos notar físicamente si desarrollamos atrofia neuronal o depresión a causa del cannabis?

9. ¿Cuáles son los principales riesgos de la exposición al cannabis a una edad temprana?

La gente teme exponer a los jóvenes al cannabis antes de los veinticinco años, cuando el cerebro ya está más maduro. Pero creo que eso es un poco engañoso. El cerebro siempre se está desarrollando. Su desarrollo no se detiene a los cinco años, ni a los veinticinco; pero sí se ralentiza. Así que no recomendamos que la gente consuma marihuana cuando es joven. Pero, en última instancia, la persona joven en cuestión es quien debe tomar la decisión. Los adolescentes sufren estrés, y el cannabis es muy útil para el estrés. Y es más seguro que muchas de las alternativas.

El problema es la ley, más que cualquier otra cosa. Dicho esto, el consumo de marihuana tiene algunas desventajas, como todo en la vida. No creo que exista el riego de que provoque esquizofrenia, o que se pudra el cerebro, pero hay que tener en cuenta algunas cosas. En primer lugar, si consumes cannabis regularmente, ten en cuenta que es una hierba. Y las hierbas pueden ser astringentes, lo que básicamente significa que secan el cuerpo. Algunas plantas humedecen el cuerpo, otras lo calientan y otras lo enfrían. Pues bien, el cannabis seca el cuerpo. Los fumadores habituales conocen muy bien la sensación de tener la boca seca. Así que, si vas a consumir marihuana con frecuencia, no olvides hidratarte: eso es una cosa. La otra es que el cannabis provoca una ligera bajada de la presión arterial.

Ahora bien, en las ajetreadas sociedades industriales, la gente tiene problemas de presión arterial alta. Por tanto, en ese sentido, el cannabis puede resultar muy útil. Pero algunas personas tienen el problema contrario. Y si consumes una sustancia que reduce la presión arterial cuando ya tienes ese problema, lo más probable es que no disfrutes mucho de la experiencia.

Hay que ser consciente de este tipo de cosas. Esto es serio y complejo. La hierba tiene muchos efectos fisiológicos diferentes, y no podemos dar por sentado que siempre vayan a ser positivos. Esos son solamente dos ejemplos. ¿Pero la idea de que puede dañar el cerebro de una persona? No. ¿Será siempre un elemento positivo en la vida de alguien? No necesariamente. ¿Hay momentos en los que una persona debería dejar de fumar durante un tiempo y tomarse un descanso? Por supuesto.

Hay un meme circulando por ahí: "Estoy en una relación con el cannabis". Siempre me ha gustado, porque creo que el modelo de una auténtica relación no es estático. Cuando empiezas una relación romántica, al principio es muy emocionante, y luego se transforma en otro tipo de relación. Las cosas nunca dejan de evolucionar, y la relación requiere ir comprobando cómo te sientes. Y con la marihuana ocurre más o menos lo mismo.

No estoy diciendo que la hierba deba sustituir las relaciones románticas o las amistades. En todo caso, el cannabis puede ayudar a forjar relaciones. Es una planta que ayuda a formar comunidad. Pero siempre debes ir comprobando que el cannabis te funcione tan bien como lo hacía en el pasado. Si te sientes agotado y no te colocas tanto como antes, tal vez sea el momento de tomarte un pequeño "descanso de tolerancia". No consumas marihuana durante un par de días. Pulsa el botón de reinicio.

El Dr. Dustin Sulak habla sobre la necesidad de sensibilizarse al cannabis. Si eres un consumidor crónico, lo cual no juzgamos en absoluto, mucha gente considera que tomarse un pequeño descanso hace que mejore la experiencia cuando vuelven a fumar. O, si consumes una marihuana rica en THC y con muy poco CBD, prueba una cepa con una mezcla de CBD y THC, y podría sorprenderte gratamente. Lo que hace el CBD es reducir el umbral psicotrópico del THC, lo que significa que no te colocas tanto. Pero también alarga la duración de la experiencia, por lo que el colocón durará más tiempo. Así que puedes jugar con eso: es otro aspecto de la relación con esta planta. Y en ese sentido, no es estática.

"Los adolescentes sufren estrés, y el cannabis es muy útil para el estrés. Y es más seguro que muchas de las alternativas."

10. ¿Cómo podemos incorporar el cannabis medicinal a nuestras vidas si nunca lo hemos tomado antes?

Creo que esa es una de las ventajas del CBD. Es una puerta fácil de atravesar si acabas de entrar en el mundo del cannabis, por muchas razones. Debido al estigma asociado a la marihuana, mucha gente nunca habría pensado en consumir CBD. Pero entonces oyen el revuelo en torno a este cannabinoide y descubren que no tienen que fumarse la planta ni colocarse para poder disfrutar de sus ventajas. Puedes consumir marihuana con fines terapéuticos, o con cualquier otro fin. En realidad, el factor clave depende de la proporción de CBD y THC.

El CBD no es un compuesto intoxicante, y puede neutralizar los efectos embriagadores del THC, dependiendo de la cantidad de cada uno de estos cannabinoides en un determinado producto. Si ambos están presentes en cantidades iguales, sentirás un colocón, créeme. Así es como solía ser el cannabis, con cantidades iguales de CBD y THC, hasta que los criadores se centraron en maximizar el contenido de THC a lo largo de varios años de cría selectiva. Mucha gente disfruta de estas variedades potentes, y yo también. Pero no hay por qué renunciar a la oportunidad de probar una cepa más equilibrada.

El CBD también es un buen punto de entrada para los principiantes, aunque siempre recomiendo que vaya acompañado de un poco de THC para potenciar los efectos. Si es una cantidad muy pequeña de THC, no te colocará, pero te aportará sus beneficios. Como se suele decir cuando alguien empieza a consumir cannabis, “empieza con poca cantidad y ve poco a poco”. Y aumenta la cantidad gradualmente. Pero ese dicho tiene otra parte: "empieza con poca cantidad y ve poco a poco, pero no tengas miedo de llegar hasta el final". Es cierto que a veces necesitas más para conseguir los efectos deseados. E incluso entre quienes aseguran que no quieren colocarse, puede que cuando empiecen a probarlo se coloquen un poco y luego descubran que realmente les gusta la experiencia. De este modo, el CBD puede ser una puerta de entrada al THC, pero no de forma negativa, ya que no es dañino. Puede ser muy, muy beneficioso. Y la parte del colocón también puede tener un valor terapéutico inherente.

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