Los remedios caseros con infusiones de cannabis están haciéndose populares por su efectividad y facilidad de uso. La combinación de la miel con marihuana especialmente preparada produce una infusión dulce y potente.

La miel y el cannabis son dos regalos de la naturaleza que han jugado un papel en nuestro desarrollo como sociedad desde hace mucho tiempo. Han demostrado ser útiles tanto para fines recreativos como para aliviar enfermedades menores. Combinados producen un destilado increíble.

El uso de la miel como medicina se remonta a la Grecia y Egipto antiguos. Los jeroglíficos egipcios muestran a menudo imágenes de abejas, pero las ilustraciones sobre apicultura más antiguas datan de unos 7000 años a.C. El descubrimiento de estas pruebas en Egipto demostró el uso generalizado de la apicultura y la recolección de miel en esas épocas. Se usaba como tratamiento para llagas y úlceras, y se consumía en jarabes y elixires para la salud general. Estas prácticas se extendieron a las islas griegas, donde el mismísimo Hipócrates combinaba la miel con otros ingredientes para hacer pomadas. Mientras la ciencia investiga el uso medicinal de la miel a lo largo de la historia, la sociedad vuelve a emplear sus propiedades beneficiosas. Combinar miel y marihuana te abrirá las puertas de sus cualidades curativas con este dulce destilado fácil de hacer.

PROPIEDADES CURATIVAS

La miel en sí misma es una increíble creación de la naturaleza. Tiene la capacidad de sostener vida, al contener todos los elementos esenciales necesarios para que sobreviva. Se ha descubierto que la miel tiene enormes cualidades antiinflamatorias y es capaz de eliminar la mayoría de bacterias y patógenos. En los EEUU se ha aprobado un producto basado en la miel para ser utilizado en el tratamiento de úlceras y abrasiones de piel. Queda claro que el uso medicinal de la miel tiene mucha historia.

Aunque se siguen realizando muchos estudios, algunos países ya han reconocido el uso histórico de la marihuana por sus propiedades medicinales. En algunos lugares, como en Colorado (EEUU), se permite la compra de cannabis con receta médica. Se cree que el THC y el CBD de la marihuana tienen la clave de su potencial para uso medicinal. Muchos consumidores declaran que el cannabis les ayuda para determinados malestares, como dolores crónicos o náuseas. Algunos admiten usar marihuana para prescindir de otros medicamentos recetados perjudiciales. Aprender a usar el cannabis para hacer remedios caseros es una manera segura y efectiva de encontrar un alivio natural.

PREPARACIÓN DE LA MARIHUANA

Si quieres comer tu marihuana, o los productos que elaboras con ella, tendrás que tratar las hierbas con un proceso llamado descarboxilación. Sin ponernos demasiado técnicos, el proceso de descarboxilación consiste en convertir el THCA no psicoactivo en su equivalente psicoactivo, el THC. No es tan complicado como parece. Lo único que se necesita es un poco de calor. Para conseguir esto, necesitas cocinar ligeramente tu maría. Siempre recomendamos una bandeja de cristal, pero una metálica también serviría.

1. Enciende el horno a 120ºC. Debes precalentarlo hasta que alcance la temperatura deseada.

2. Extiende la hierba uniformemente en la bandeja. Dependiendo de la potencia que busques en tu destilado, usa al menos unos 30 gramos. Por supuesto, debes usar cogollo en polvo o bien picado.

3. Cubre la bandeja con papel de aluminio.

4. Colócala en el horno durante media hora.

No era tan difícil, ¿verdad? Hasta tú puedes ser un químico cannábico en tu propia cocina sin tener que pasar por la universidad. Dado que vas a usar esta marihuana recién descarboxilada para tu infusión, no tienes que preocuparte de almacenarla. Si decides dejar algo para otro momento, utiliza siempre un frasco de vidrio hermético. Ahora que tienes tu hierba lista, pasemos a la preparación del destilado.

Miel Marihuana Infusión

INFUSIONAR LA MIEL

Necesitarás:

Un paño fino

Una olla de cocción lenta

Miel

Marihuana descarboxilada

1. Coge tu hierba descarboxilada y dale un par de vueltas con el paño. Átalo para que la marihuana no se escape, retorciendo los extremos. El objetivo es conseguir una gran bolsa de té con hierba.

2. Coloca tu bolsa de marihuana en la olla de cocción lenta. Dependiendo de lo potente que quieras hacerla, puedes añadir desde 500g a 2kg de miel. Cuanta menos miel, más potente será.

3. Pon el fuego a baja temperatura. No queremos que nuestro destilado se cocine muy fuerte, porque hervirá y se quemará, dejándonos un desastre pegajoso y caliente.

4. En función de la temperatura que alcance tu olla lenta, necesitarás dejar el saco de cannabis infusionando la miel durante unas 4-8 horas. Remueve de vez en cuando para conseguir una distribución uniforme y vigila a menudo para asegurarte de que no llegue a hervir. Si lo hace, apaga el fuego durante un rato.

5. Una vez el destilado está cocinado necesitará enfriar. Puedes dejar tu deliciosa creación reposando toda la noche para asegurarte de que ha enfriado lo suficiente para trabajar con ella.

6. Cuando ya haya enfriado, retira la bolsa con la hierba descarboxilada. Estará llena de miel, así que escúrrela en la olla para no desperdiciarla.

7. Guarda la infusión en tantos frascos herméticos como sea necesario.

8. Una vez tu infusión está terminada y envasada, mantenla refrigerada para períodos de almacenamiento largos.

Ahora que ya tienes tu miel con marihuana puedes añadirla al café, té o cualquier receta que te apetezca. Disfrutarás de los relajantes efectos de este preparado con cualquier forma de consumo. Para encontrar más información sobre remedios caseros con cannabis, echa un vistazo a nuestro artículo sobre destilados cannábicos.

 

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