Las sustancias psicoactivas tienen un pasado muy rico en la historia del ser humano. Muchas culturas de todo el mundo parecen haber tenido un gran aprecio por al menos un tipo de sustancia psicoactiva, desde setas y enredaderas hasta alcohol y cactus. Incluso hoy, los seres humanos mantienen una estrecha relación con los estados alterados de conciencia, ya sea para el desarrollo personal o para satisfacer una adicción. Es interesante comentar que los humanos no somos los únicos que persiguen este estado alterado de consciencia. Muchos animales también consumen estas sustancias. Por ejemplo, se sabe que los elefantes se emborrachan con frutas fermentadas, y se ha observado que los jaguares mascan cierta enredadera que parece provocarles un estado psicodélico.

Una de las sustancias psicoactivas más consumidas por el ser humano es el cannabis. Su efecto, catalizado por el cannabinoide THC, proporciona esparcimiento recreativo y ayuda medicinal a millones de personas. No está claro si el resto de los animales buscan de forma activa este efecto, pero en lo que respecta a las mascotas, es peligroso dejar tus comestibles en cualquier parte. Por otro lado, algunos animales domésticos parecen responder muy bien al cannabis medicinal como tratamiento de ciertos problemas de salud. Por lo tanto, ¿cuándo es seguro el consumo de cannabis por parte de las mascotas? ¿Cuándo deberíamos preocuparnos?

TOXICIDAD DEL CANNABIS EN PERROS

Los perros se pueden colocar de muchas formas. Comiendo cogollos directamente de una planta o mediante la exposición al humo de la marihuana. Los perros también pueden experimentar un fuerte subidón si encuentran una reserva de comestibles como brownies o mantequilla con cannabis. Lo que además es más peligroso en el caso de los perros, ya que el efecto será más potente y prolongado, y la ingesta de chocolate puede causar vómitos, diarrea, e incluso hemorragias internas y ataques cardíacos.

La ingestión de cannabis por parte de los perros raramente tiene consecuencias fatales, ya que la dosis letal mínima es de 3g de THC por kg de peso corporal. Las cantidades pequeñas no suelen provocar efectos secundarios negativos, y algunos dueños de perros y gatos les dan hojas de marihuana sin que se produzcan reacciones adversas. Por otro lado, las dosis altas pueden ocasionar numerosos efectos negativos como vómitos, temblores, nerviosismo, y hasta convulsiones. La exposición a dosis altas se puede clasificar como intoxicación por cannabis, y aunque no suele provocar la muerte, se suelen detectar tras la ingesta de mantequilla de THC concentrada.

Receptores cannabinoides del perro

CEREBELO
CONTROL Y COORDINACIÓN
CORTEZA CEREBRAL
RITMO CARDÍACO Y PRESIÓN ARTERIAL
HIPOCAMPO
MEMORIA Y RECUERDOS
GANGLIOS BASALES
HABILIDADES MOTORAS, APRENDIZAJE
CORTEZA CEREBRAL
CONSAPEVOLEZZA, MEMORIA
AMÍGDALA
EMOCIONES
HIPOCAMPO
PROCESOS METABÓLICOS COMO EL APETITO

El efecto del cannabis en perros ya se ha analizado. Los perros tienen un sistema endocannabinoide parecido al del ser humano. Este sistema está compuesto de dos receptores cannabinoides, CB1, que se encuentran principalmente en el sistema nervioso central, y CB2, en los tejidos periféricos. Se cree que los receptores CB1 son responsables de la mayoría de los efectos observados en los perros tras la ingestión de cannabis. Cuando un perro está expuesto al humo del cannabis, el nivel de THC de su sangre aumentará rápidamente, y su efecto podrá observarse muy poco después. Si un perro ha dado un bocado a un comestible de cannabis, el efecto se producirá en un plazo de una hora después de la ingesta.

Los síntomas de la ingestión de cannabis en perros son depresión, sialorrea, dilatación de las pupilas, vómitos, incontinencia urinaria, temblores, hipotermia y bradicardia (frecuencia cardíaca más lenta de lo normal). Las dosis altas de THC pueden producir distintos efectos secundarios como nistagmo (movimiento involuntario de los ojos), nerviosismo, taquipnea (respiración anormalmente rápida), ataxia (un grupo de trastornos que afectan a la coordinación, el equilibrio y el habla) y convulsiones.

¿QUÉ HACER SI TU PERRO HA CONSUMIDO CANNABIS?

Si sospechas que tu perro ha encontrado tus reservas de comestibles y se ha pegado un festín, lo primero que hay que hacer es llamar a un número de información sobre intoxicación de mascotas. El asesor te preguntará por los síntomas que podrían indicar la cantidad que ha consumido. Si se sospecha que solo ha ingerido o inhalado una cantidad pequeña, el consejo podría consistir simplemente en dejar que el perro duerma hasta que se le pasen los efectos. Si tu perro ha consumido grandes cantidades de comestibles con una alta concentración de THC, el siguiente paso sería llevarlo inmediatamente al veterinario.

El veterinario medirá y hará un seguimiento de las constantes vitales de tu perro, como la frecuencia cardíaca y la temperatura. No existe ningún antídoto para la intoxicación con THC. Se pueden administrar medicamentos como benzodiazepinas para sedar al perro en caso de que se muestre hiperactivo, angustiado y nervioso. También se pueden administrar líquidos intravenosos para combatir los vómitos y la fiebre. Los tratamientos intralípidos han demostrado reducir los síntomas clínicos, ya que el THC tiene una marcada afinidad con las grasas.

Perro consume cannabis.

TOXICIDAD DEL CANNABIS EN GATOS

Aunque la intoxicación por cannabis afecta principalmente a los perros, con un 96% del total de los casos, los gatos también experimentan esta situación de vez en cuando, y representan el 3% de los casos. Los casos de toxicidad por cannabis en gatos también son consecuencia de la ingestión de productos de marihuana o la exposición al humo. No se sabe mucho sobre la toxicidad del cannabis en gatos. Se desconoce en gran parte la vía metabólica, así como la dosis letal mínima.

Los síntomas de intoxicación por cannabis en gatos pueden variar, y a veces son bastante extremos. Entre ellos se incluyen trastornos de consciencia, coma, convulsiones, ataxia, depresión, nerviosismo, ansiedad, hipersalivación, diarrea, vómitos, bradicardia, taquicardia, hipotermia y midriasis.

Los pasos que hay que dar son los mismos que con los perros. Llama al número de ayuda para mascotas y pide consejo en función de los síntomas.

CÓMO IMPEDIR QUE TUS MASCOTAS TENGAN ACCESO AL CANNABIS

Una de las formas más sencillas de impedir que tu perro o gato ingiera THC es minimizando y eliminando cualquier riesgo de exposición. Fumar en otra habitación y guardar de forma segura los alimentos con cannabis limitará el acceso. Si cultivas en interior, asegúrate de que tus animales domésticos no puedan entrar en el cuarto de cultivo para comerse las hojas y las flores. Si cultivas al aire libre, puedes hacer varias cosas para proteger tu plantación, como poner una valla.

CANNABIS MEDICINAL PARA MASCOTAS

No toda exposición al cannabis es mala para las mascotas. De hecho, existe un enorme mercado emergente en torno al cannabis medicinal para animales domésticos. La presencia del sistema endocannabinoide en perros y gatos es la razón por la que las dosis accidentales de THC son potencialmente peligrosas, y también el motivo por el que la marihuana se utiliza para tratar trastornos como las convulsiones.

El cannabinoide no psicoactivo CBD está ganando adeptos en el mundo de la medicina y los suplementos para animales. Hay productos que ayudan con la salud del pelaje, la ansiedad, inflamación, náuseas y vómitos. Algunos dueños de mascotas también usan el THC para combatir afecciones mucho más graves. No se sabe mucho acerca de los efectos exactos de estas moléculas sobre la salud de los animales. Aunque parecen tener efectos medicinales, hay ciertos peligros asociados con una posología inadecuada. Lo mejor que se puede hacer antes de administrar estos medicamentos es llevar a cabo tu propia investigación y consultar con el veterinario.

¿TIENES MÁS DE 18 AÑOS?

El contenido de RoyalQueenSeeds.com es únicamente apto para adultos y está reservado para personas mayores de edad.

Asegúrate de conocer las leyes de tu país.

Al hacer clic en ENTRAR, confirmas
que tienes
18 años o más.