Mientras avanzas en tu camino para convertirte en un cultivador nivel maestro, pronto empezarás a identificar los factores limitantes para poder conseguir esas brutales cosechas que a todos nos encanta ver en fotos o vídeos.

Indiscutiblemente, la iluminación es uno de los factores limitantes más importantes y reconocibles. Dentro de lo razonable, cuanta más luz aportes a las plantas, más producirán.

Entre los aspectos importantes del cultivo están las condiciones ambientales, como los niveles de CO₂, las temperaturas diurnas/nocturnas máximas y mínimas, y el intervalo de humedad relativa. La nutrición de las plantas también tiene mucha importancia. La fertilización debe ajustarse a las necesidades de las plantas según su fase del ciclo de cultivo. Algunos cultivadores incluso van un paso más allá y ponen música clásica u ondas biowave para intentar conseguir un crecimiento adicional mediante la estimulación de los estomas. Sin embargo, todavía no se ha demostrado que esto produzca algún aumento significativo de la cosecha, aunque está claro que no hará ningún daño.

La luz, en sí misma, no es más que otro tipo de “alimento” para las plantas. Tener esto en cuenta te permitirá decidir qué es lo mejor para ti. Del mismo modo que un deportista tiene un régimen alimentario específico para su deporte, tendrás que considerar cuál es el tipo de luz ideal para tus condiciones de cultivo.

No tiene sentido iluminar tus plantas con 2000W/m² si solo estás empezando, o adquirir la instalación LED más innovadora y de máxima calidad si no eres capaz de ajustar la temperatura ambiental óptima. La altura de las plantas y las limitaciones de espacio también juegan un papel importante a la hora de decidir el tipo de luces.

En este artículo, te ofrecemos un resumen sobre la “mejor” iluminación para cultivar marihuana. Cada tipo de luces tiene sus pros y sus contras, y conocer sus diferencias puede serte muy útil.

Iluminación Cultivo De Cannabis En Interiores

BREVE HISTORIA DE LAS LUCES DE CULTIVO

En los orígenes, había luz… ¡del sol! Posteriormente la marihuana se ilegalizó, pero alguien tuvo la brillante idea de meter una potente farola en el interior de un edificio para imitar al sol y cultivar hierba.

Esto no solo funcionó, sino que creó un mercado enorme para las operaciones de cultivo de interior o en invernadero. Esta tecnología de iluminación se llama descarga de alta intensidad, o HID. Normalmente, estas luces pueden ser de dos tipos diferentes: de sodio o de halogenuros metálicos. Las luces HID son muy fuertes, bastante ineficientes y producen un calor considerable. Pero si consigues controlar la temperatura, hacen su trabajo fantásticamente.

Algunos cultivadores empezaron a experimentar con luces de menor potencia y mayor eficiencia, sobre todo debido a las limitaciones de espacio. Una mayor eficiencia significa que una mayor cantidad de electricidad se transforma en luz, y se pierde menos en forma de calor. Por ejemplo, las CFLs (lámparas fluorescentes compactas) son bastante eficientes, pequeñas y baratas. Además se encuentran fácilmente en cualquier ferretería o supermercado. Son ideales para plántulas y esquejes, pero no ofrecen buenos resultados durante la floración. Esto se debe a que producen un espectro de luz limitado. Por otro lado, podrías instalar algunas CFL en una torre de ordenador adaptada para un micro-cultivo encubierto.

En los últimos años hemos sido testigos del inicio de una nueva era de iluminación artificial específica para plantas. Las instalaciones LED modernas son realmente eficientes y a la vez producen una gran PAR, es decir, radiación fotosintéticamente activa. Es la medida de la cantidad e intensidad del espectro de luz que las plantas usan para la fotosíntesis. Por sí mismo, esto no significa necesariamente que las luces LED sean mejores que las HID o CFL, simplemente quiere decir que llenan un hueco enorme de forma excelente.

Tenemos que hacer una mención especial sobre los sistemas de plasma. A pesar de que funcionan según los mismos principios que las luces HID, cuentan con un mejor espectro que las bombillas de sodio o de halogenuros metálicos.

Cannabis Espectro De Luz

LUCES ENCENDIDAS, LUCES APAGADAS

El ciclo de iluminación es algo que a menudo se pasa por alto. Algunos cultivadores tardan años en darse cuenta de que pueden manipular el comportamiento de las plantas a su favor, con unos simples trucos en el ciclo de luz.

El típico ciclo de iluminación durante la fase vegetativa es de 18-6 (18 horas de luz y 6 horas de oscuridad), y durante la floración es de 12-12 (12 horas de luz, 12 horas de oscuridad)

Pero, ¿sabías que puedes hacer mucho más? Puedes ahorrar bastante electricidad si utilizas la técnica GLR (rutina de la lámpara de gas) durante la fase vegetativa, manteniendo a la vez la productividad del cultivo.

Si tus plantas de marihuana permanecen en la oscuridad durante 24h antes de entrar en la floración, esto puede inducir la floración considerablemente más rápido en muchas variedades.

Durante la floración, si reduces progresivamente el período de luces encendidas fomentarás que la planta acelere su producción. Para hacer esto, puedes programar el temporizador para que cada semana se apague 10 minutos antes, hasta la cosecha. Esto imitará el ciclo natural de luz en que los días se acortan a medida que se acerca el otoño, a la vez que te ahorrarás un poco de dinero en electricidad.

En ocasiones, esta técnica se denomina privación de luz o técnica de iluminación decreciente.

Algunos cultivadores apuestan por un ciclo 10-10 para la floración. La teoría tras este ciclo es engañar a la planta con días más cortos. Siguiendo este sistema, una semana puede tener 8,4 “días cortos”. Esto significa que una variedad que normalmente estaría lista en 9 semanas (63 días), podrá estar lista en 7 semanas y media (52,3 días).

Incluso las autoflorecientes pueden beneficiarse de la experimentación, así que no te cortes en probarlo por ti mismo.

Ciclo De Luz Cannabis

AHORRO, AHORRO, Y MÁS AHORRO

Incluso si la electricidad fuese gratis, acostumbrarte a ahorrar luz no solo es respetuoso con la naturaleza, sino que mejorará tus habilidades. Entender y medir tu ambiente de cultivo te ahorrará dinero, a la vez que mejorará el potencial de tus plantas.

Invertir en un sistema de extracción automatizado hace maravillas para ahorrar en calefacción. En invierno, estos extractores soplan el aire más lentamente, por lo que conservan el calor. Y en verano, pueden trabajar a plena potencia para mantener las cosas bajo control. Muchos extractores en línea modernos ya incluyen sensores de calor con esta finalidad.

Puedes hacer esto de forma más económica usando un trasformador variable o variac, que harán que los ventiladores vayan más lentos, a la vez que prolongan su vida. No confundas los variacs con los típicos reguladores, ya que estos producirán un zumbido perceptible y pueden pasarle factura a tu equipamiento.

Si usas estufas de butano o propano para calentar tu casa, ralentizar los ventiladores no solo contribuirá a conservar el calor, sino que tendrá un efecto drástico sobre el CO₂ disponible, lo cual aumentará la producción considerablemente. Un nivel de CO₂ más elevado también significa que puedes mantener la habitación de cultivo a temperaturas más elevadas, así que es una ventaja doble.

Si usas LEDs, puedes bajar las luces de forma que queden más cerca de la parte superior de las plantas, sin provocar quemaduras en las hojas o cogollos. Te darás cuenta de que usas menos fertilizantes y agua, mientras tus niñas florecen considerablemente mejor.

CONSIDERACIONES FINALES

Hay docenas de truquillos para aumentar la cosecha y ahorrar en costes de producción. Desde métodos de entrenamiento, técnicas de estrés, manipulaciones ambientales y, por supuesto, la iluminación. Pero no existe ninguna fórmula mágica.

Hay motivos por los que los cultivadores experimentados apuestan por un método frente a otros, o escogen un tipo de iluminación en concreto. Incluso las operaciones de cultivo comerciales más grandes tienen enfoques radicalmente diferentes.

Genéticas diferentes, medios de cultivo variables, o cultivadores diferentes: es un debate eterno. Y por suerte es así, ya que esto nos mantiene alerta y nos hace mejorar nuestra capacidad para obtener cogollos de la máxima calidad.

Recuerda que lo que funciona para una persona puede ser un completo fracaso para otra. Experimenta poco a poco, e introduce los cambios gradualmente, nunca tomes decisiones precipitadas. De esta manera podrás decidir lo que funciona en tu cultivo. Es recomendable tomar notas y hacer fotos para poder hacer un seguimiento de tus avances.

A medida que mejores y desarrolles una relación más estrecha con tu cultivo, sin duda cosecharás los esfuerzos de tu duro trabajo.

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