La psicosis, en términos generales, es un trastorno en el que el individuo pierde contacto con la realidad. Esto se puede manifestar en un episodio temporal y reversible (por lo general, tras una experiencia traumática o al consumir una sustancia psicoactiva) o, en el peor de los casos, en una situación crónica que afecta gravemente a la vida de la persona y de quienes la rodean.

La psicosis se puede presentar de muchas formas. Es uno de los componentes principales de varios trastornos mentales, como la esquizofrenia, el trastorno delirante, la megalomanía y los trastornos bipolares agudos. Estos episodios psicóticos suelen ser bastante complejos y duraderos. De hecho, en algunos casos, pueden existir durante años en individuos aparentemente sanos hasta que llega un momento en que la confrontación con la realidad se vuelve demasiado difícil.

Estos síntomas pueden variar desde alucinaciones (auditivas, visuales) a delirios complejos, como la idea de ser el blanco de una enorme conspiración. Otros síntomas menos evidentes incluyen trastornos en el patrón de pensamiento, cambios en el comportamiento, creencias falsas o inusuales y cambios en la percepción.

Algunas depresiones severas pueden ser consideradas una forma leve de psicosis. De hecho, algunos antidepresivos también son antipsicóticos, y viceversa. El mundo de la salud mental no es para nada una ciencia exacta.

CANNABIS Y PSICOSIS

Durante décadas, el cannabis ha sido acusado de ser el desencadenante principal de la psicosis e incluso de la esquizofrenia. Era una deducción obvia. Primero, es bastante común que los novatos se sientan abrumados por los efectos del cannabis, y que el aumento en la frecuencia cardíaca y los ataques de pánico se conviertan en un episodio psicótico benigno. Segundo, el alto porcentaje de consumidores de marihuana que se presenta en guardias psiquiátricas es una anomalía estadística en comparación con la población general.

Los pacientes internados en instituciones mentales son evaluados minuciosamente, y, aparentemente, suelen presentarse tres denominadores comunes: el alcohol, el tabaco y, en menor medida, el cannabis. Aun así, el consumo es bastante generalizado en estas circunstancias.

En la actualidad, se sabe que, en el caso del cannabis, puede ser un caso de sesgo estadístico. Por un lado, existe una relación clara entre el consumo de cannabis y la aparición temprana de enfermedades mentales, pero es equivalente al caso de las anfetaminas, la cocaína, los alucinógenos, los inhalantes, la cafeína y el tabaco. Por el contrario, el alcohol, los opiáceos y los somníferos parecen menos prevalentes en comparación con los grupos de control.

Es decir, es posible que varios trastornos mentales se puedan aliviar con la hierba. Esto explica por qué un gran porcentaje de estos datos sesgados está compuesto por consumidores de cannabis. Se cree que los pacientes aprenden a aliviar sus síntomas mediante el consumo de drogas y relajando la mente.

A pesar de que existe evidencia empírica, la realidad no se determina a partir de anécdotas. Se necesitan datos estadísticamente significativos. Y eso es lo que precisamente pasó en King's College London, donde un interesante estudio ofreció nuevas perspectivas sobre este viejo debate.

Plantación De Cannabis Para Marihuana Medicinal

CANNABIDIOL COMO TRATAMIENTO NOVEDOSO CONTRA LA PSICOSIS: LA INVESTIGACIÓN

El profesor Philip McGuire, del Instituto de psiquiatría, psicología y neurociencias (IoPPN, por sus siglas en inglés) del King’s College London, es el autor principal de un artículo publicado en el 2017 en Journal of Psychiatry y titulado “Cannabidiol (CBD) como terapia complementaria contra la esquizofrenia: Un ensayo controlado, aleatorizado y multicéntrico”.

Sostiene: “Los medicamentos antipsicóticos convencionales funcionan mediante el bloqueo de los receptores de dopamina. No obstante, la dopamina no es el único neurotransmisor cuya función se ve alterada por la psicosis, y, en algunos pacientes, la función dopaminérgica puede ser relativamente normal. Necesitamos nuevos tipos de tratamientos que afecten a diferentes sistemas de neurotransmisores”.

En este estudio, 88 pacientes con esquizofrenia aleatorizados recibieron placebo o CBD durante un período de seis semanas. Esto quiere decir que la mitad recibió una sustancia inactiva, y la otra mitad recibió dosis diarias de 1000mg de CBD junto con sus medicamentos habituales. Ninguno de los participantes sabía en qué grupo estaba.

Se demostró claramente que los síntomas psicóticos se redujeron significativamente en los pacientes que recibieron el tratamiento con CBD. El artículo concluye con una declaración de que los pacientes del grupo de tratamiento con CBD “presentaban menor cantidad de síntomas psicóticos positivos y mayor probabilidad de recibir un diagnóstico de mejoría o de menor gravedad por parte del médico a cargo”.

ENTONCES, ¿FUMAMOS HIERBA PARA PREVENIR LA PSICOSIS?

La investigación sobre el cannabis aún está en pañales. Aunque este artículo ofrece esperanza a cientos de familias en el mundo, aún queda mucho por hacer.

Este estudio se enfoca solamente en el CBD y no incluye el compuesto psicoactivo principal del cannabis, el THC.

El THC tiene dos efectos muy comunes en los consumidores, en especial en los fumadores sin experiencia. Los efectos son ansiedad y paranoia, dos de los ingredientes principales de la psicosis. Existen muchos estudios que relacionan el consumo de cannabis durante la adolescencia y la aparición temprana de esquizofrenia. El problema es que esa relación no implica causalidad.

No podemos decir que el cannabis provoca trastornos mentales, al igual que no podemos decir con certeza que los cura. Simplemente, no hay pruebas fiables. El estudio mencionado anteriormente no expresa que consumir cannabis sea una cura para la psicosis. Lo que dice es que se ha demostrado que el CBD, específicamente, funciona muy bien en pacientes que ya reciben un tratamiento por trastornos psiquiátricos.

CBD Tratamiento Psicosis

CBD COMO MÁRTIR MEDICINAL

¿El THC es el villano y el CBD el superhéroe fisiológico? Claro que no.

El único problema es que el THC produce un efecto psicoactivo, y existe un estigma social que lo condena. Además, el THC no siempre puede ser utilizado con fines terapéuticos, ya que no se puede administrar a niños ni animales, mientras que el CBD sí.

No obstante, el THC parece ser bastante eficaz para pacientes que sufren de trastorno por estrés postraumático y otros trastornos psicológicos. No podemos sacar conclusiones; necesitamos más investigaciones para establecer verdaderas relaciones entre causa y efecto.

Los seres humanos poseen un sistema endocannabinoide que, a simple vista, parece hecho a medida para interactuar con la marihuana. El cannabis tiene alrededor de 113 cannabinoides diferentes. Solo mencionamos el THC y el CBD, ¿qué pasa con el resto?

¿Y cuáles serían los efectos de la administración de diferentes proporciones de estos cannabinoides, en diferentes momentos, a personas diferentes que sufren diferentes problemas de salud?

¿El cannabis puede aliviar o curar la psicosis? En teoría, podría. ¿Se sugiere utilizar el cannabis como medicamento para tratar este trastorno? La respuesta es negativa. A menos que ya hayas experimentado y descubierto que es eficaz para ti.

La verdad es que los medicamentos farmacológicos modernos que se utilizan para tratar estos trastornos producen muchos efectos secundarios no deseados. A continuación, enumeramos algunos ejemplos:

  • Erupciones cutáneas
  • Urticaria 
  • Hinchazón en los ojos, el rostro, los labios, la lengua o la garganta
  • Dificultad para respirar o tragar
  • Ronquera 
  • Convulsiones
  • Depresión 
  • Dificultad para hablar 
  • Tonalidad amarilla en la piel o en los ojos
  • Pensamientos suicidas o autolesión
  • Náuseas
  • Dolores de cabeza
  • Confusión
  • Cansancio
  • Pesadillas
  • Somnolencia 
  • Mareos 
  • Inestabilidad 
  • Problemas de coordinación 
  • Dificultad para pensar o recordar cosas 
  • Aumento de la salivación 
  • Dolores musculares o articulares 
  • Micción frecuente 
  • Visión borrosa 
  • Cambios en el deseo o las capacidades sexuales

Muchas veces, los pacientes deben tomar otros medicamentos para combatir estos efectos secundarios. No existe un tratamiento estándar contra la psicosis; los psiquiatras literalmente experimentan con diferentes medicamentos para ver qué funciona en los pacientes. Es un círculo vicioso.

¿Es posible que la proporción correcta de cannabinoides pueda, a largo plazo, sustituir a estas soluciones farmacológicas plagadas de efectos secundarios?

Todo parece sugerir que sí, ya que cada año aparecen nuevos estudios que demuestran el potencial y las maravillosas propiedades de esta planta. Casi todos los campos de la medicina buscan descubrir qué nuevas afecciones o enfermedades reaccionan de manera positiva al cannabis.

La evidencia preliminar es incontestable para la comunidad científica, y es hora de poner a esta planta en el punto de mira de la investigación en todo el mundo.

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