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By Max Sargent

Colocarse con marihuana puede ser algo maravilloso: te desinhibe, genera buen rollo y, en general, te ayuda a ver las cosas desde una perspectiva diferente. Pero no todas las experiencias con hierba son iguales. De hecho, hay varios factores que pueden potenciar, disminuir o afectar de alguna forma a las características de los efectos psicoactivos, y algunos son más fáciles de controlar que otros. A continuación, veremos 13 factores que pueden influir en el subidón y lo que podrían suponer para el consumidor de marihuana.

 1. Situación y entorno 

La situación y el entorno son dos de los principales factores que pueden influir en la potencia percibida y la calidad de una experiencia cannábica. Aunque es un concepto más habitual en el campo de los psicodélicos, la situación y el entorno son igual de relevantes en lo que respecta a la marihuana.

La “situación” se refiere al estado mental: cómo te sientes justo antes de consumir una sustancia. ¿Has tenido un día duro y estresante o has dedicado un poco de tiempo a desconectar y prepararte para la fumada? El “entorno” hace referencia al ambiente en el que tendrá lugar la experiencia y a las personas que estarán allí contigo. ¿Es un espacio acogedor y seguro? ¿Un bosque soleado? ¿O vas a estar haciendo la compra en el súper? Y, por otro lado, ¿estarás en compañía de colegas cercanos o con personas que no conoces?

Tanto con la situación como con el entorno, el estado mental en el que te encuentres antes, durante y justo después de la fumada puede determinar si tu subidón será eufórico y relajante o un detonante de ansiedad y sensaciones desagradables. Independientemente del tipo de variedad consumida, la situación y el entorno tienen la capacidad de influir en lo que sientes a través de varios factores ambientales. Al igual que un bonito paisaje y una buena compañía pueden ser inspiradores, un entorno caótico con gente desconocida puede provocar una experiencia abrumadora.

 2. Experiencias previas 

Las experiencias previas con marihuana pueden influir en tu subidón de varias maneras. Primero, tendrás que considerar la frecuencia de consumo y la tolerancia. Si sueles fumar a diario, o incluso varias veces al día, es probable que el efecto no sea tan dramático como el que experimentan los consumidores ocasionales con la misma dosis. Además, existen varias teorías sobre cómo responde el cerebro al THC durante el consumo inicial frente al consumo prolongado. Algunos estudios preliminares en animales indican que el consumo crónico de THC puede inhibir los receptores CB1[1], lo que podría atenuar la sensación de subidón. Esto es algo que todavía no se ha probado en humanos, pero, en general, la misma cantidad de hierba se va volviendo menos intensa cuanto más se consume.

La segunda forma en que las experiencias pasadas pueden influir en un subidón tiene que ver con tu respuesta emocional a la marihuana. ¿Has disfrutado del cannabis la mayor parte del tiempo y solo has sentido paranoia un par de veces? ¿O has experimentado muchos momentos casi traumáticos durante tus subidones? Lo que respondas a estas preguntas podría influir en cómo reacciona tu cuerpo cada vez que fumas hierba. Si te colocas pensando que vas a sentir ansiedad, podría convertirse en una profecía autocumplida. Sin embargo, si inicias la experiencia con una mente abierta, es probable que disfrutes más del subidón, independientemente del resultado final.

 3. Masa corporal 

El peso y la altura también pueden influir en la intensidad de un subidón. De hecho, esto es algo que pasa con la mayoría de las sustancias, y se debe principalmente al hecho de que, por cada gramo de masa corporal, las personas más corpulentas necesitan una mayor cantidad de un compuesto que las personas de un tamaño más pequeño, para conseguir la misma concentración en sangre.

Pero lo cierto es que es un poco más complicado que esto, y las personas más voluminosas no deberían tomar dosis más altas de ninguna sustancia para compensar por su tamaño. Pero si ves que experimentas unos subidones inusualmente potentes o débiles en comparación con los demás, esta podría ser la razón.

 4. Metabolismo 

Metabolismo es un término que se utiliza mucho, pero que apenas se entiende. Por ello, lo que sabemos sobre el metabolismo y los efectos de la marihuana no es del todo definitivo.

Sin embargo, lo que sí parece probable es que quienes tienen un metabolismo "rápido" procesan la marihuana a una mayor velocidad, y es posible que también experimenten unos efectos más intensos. Por otro lado, a la gente con un metabolismo "lento" les puede costar más colocarse lo mismo, y podrían tener una tolerancia natural más alta a la marihuana. De nuevo, el metabolismo es un tema complejo que abarca muchos factores y que además está relacionado con el ya mencionado factor de la masa corporal. Dicho esto, si estás en un sitio lleno de fumetas habituales y notas que tus efectos tienen una intensidad y duración diferentes a las de los demás, puede que se deba a tu metabolismo.

 5. Ejercicio 

El ejercicio puede tener un efecto importante en la intensidad de un subidón. Si realizas una sesión intensa de cardio y luego consumes marihuana de inmediato, comprobarás que produce unos efectos muy diferentes a cuando fumas después de un día sin hacer nada.

Hay muchos factores que influyen en esto, y uno de ellos es que, después de hacer ejercicio, habrá un montón de neurotransmisores (como las endorfinas) en tu cerebro, y esto es algo que nos hace sentir bien por naturaleza. Y si a eso le añadimos THC, no hay duda de que sus efectos se van a complementar.

Además, el ejercicio aumenta la frecuencia cardíaca y la cantidad de oxígeno en la sangre. Esto significa que el THC pegará más fuerte y será transportado al cerebro mucho más rápido, haciendo que sus efectos puedan sentirse con una mayor intensidad. Si descubres que tienes una fuerte tolerancia a la marihuana, hacer ejercicio antes de fumar puede ser una excelente manera de aumentar la potencia de los efectos.

 6. Comida 

Curiosamente, la comida también puede ser un factor influyente en la intensidad y la calidad de un subidón de marihuana.

En general, cuando tenemos el estómago vacío. los efectos de la marihuana (y otras sustancias) son más intensos, y no necesariamente de una forma agradable. La combinación de un nivel bajo de azúcar en sangre y THC no es precisamente ideal, y puede provocar un subidón desagradable.

Por otro lado, ciertos alimentos contienen compuestos que pueden alterar y potenciar los efectos de la marihuana. Los mangos, por ejemplo, contienen el terpeno mirceno (que está presente en la mayoría de las variedades de hierba). Se cree que este compuesto químico aumenta[2] la velocidad a la que el THC atraviesa la barrera hematoencefálica, lo que podría hacer que los efectos sean más potentes.

 7. Momento del día 

El momento del día en el que consumimos hierba puede afectar a nuestro estado de ánimo y a la cantidad y el tipo de sustancias químicas que libera nuestro cuerpo, incluso sin la influencia de la marihuana. Pero si añades cannabis a la mezcla,sin duda sentirás una gran diferencia. Independientemente de la variedad, es muy probable que fumar hierba bajo el sol de la mañana con una buena taza de café o té tenga como resultado un subidón diferente al que experimentas cuando fumas antes de acostarte, ya que la melatonina le estará indicando a tu cuerpo que se prepare para dormir. Del mismo modo, si fumas en un momento estresante del día o de la semana, podría desembocar en una experiencia que te produzca más ansiedad que cuando no tienes nada de lo que preocuparte.

El ejercicio, el sueño, la dieta y el horario de comidas (además de, por supuesto, la variedad consumida), pueden afectar a la potencia y la calidad de la experiencia con cannabis en diferentes momentos del día.

 8. Método de consumo 

Los diferentes métodos de consumo también producen resultados distintos, y es posible que fumar sea el “más suave”. La biodisponibilidad desempeña un papel importante en este caso, ya que básicamente determina la cantidad de una sustancia que llega al torrente sanguíneo. Pero no es el único factor. Vapear, por ejemplo, ofrece una mayor biodisponibilidad que fumar, y de hecho, resulta en un subidón bastante más intenso. Tomar comestibles con marihuana tiene una biodisponibilidad relativamente baja, pero se considera el método de ingesta más potente. Esto se debe al hecho de que, cuando se digiere, el THC se convierte en 11-hidroxi-THC (que tiene unos efectos mucho más duraderos e intensos), lo que significa que incluso los más veteranos en el consumo de marihuana pueden disfrutar de un subidón alucinante comiendo hierba.

También hay que tener en cuenta los concentrados de cannabis. Por lo general, se consumen con un vaporizador o un rig para dabbing (que es básicamente un bong para concentrados). A diferencia de los cogollos de marihuana, que contienen una media de THC del 20%, los concentrados pueden alcanzar niveles de THC del 80% o más, por lo que son mucho más potentes por volumen.

Además, existe una relación inversa entre la intensidad del método de consumo y la tolerancia a la marihuana. Los métodos más fuertes provocan subidones más potentes, lo que da lugar a unas tolerancias también más fuertes. Por tanto, es posible que lo mejor sea disfrutar de los comestibles y concentrados con moderación para no tener que consumir cantidades cada vez mayores con el fin de conseguir el mismo subidón.

 9. Técnica 

Una mala técnica puede perjudicar seriamente la calidad del subidón, mientras que una buena técnica puede potenciarla. Un porro mal liado o un bong obstruido pondrán las cosas difíciles desde el principio, y si no se inhala adecuadamente se puede desperdiciar el porro entero. Además, si no descarboxilas los comestibles o tomas una dosis demasiado alta, es muy probable que tengas una experiencia decepcionante o desagradable, respectivamente.

 10. Dosis 

Puede parecer obvio, pero la dosis afecta tanto al subidón como, en última instancia, a la tolerancia. Al principio, las dosis altas provocan subidones muy intensos, pero con el tiempo disminuyen y te das cuenta de que no importa cuánto fumes porque ya no puedes colocarte como antes.

Las dosis altas contribuyen al desarrollo de una mayor tolerancia a la marihuana. ¿Qué puedes hacer para evitar que ocurra esto? Si eres capaz, puedes probar a reducir tus dosis o consumir una variedad con menos THC (más info abajo); y luego, de vez en cuando, podrás darte una buena fumada para sentirte súper colocado/a, antes de volver a la cantidad de costumbre. Además, es probable que no fumar dosis muy altas de THC todos los días también sea bueno para tu cerebro.

 11. Variedad y calidad 

El perfil químico de una variedad de marihuana y la forma en que se haya secado y curado tendrán una influencia enorme en el subidón que experimentes.

La marihuana rica en THC y con muy poco CBD puede provocar un subidón potente, pero también dar pie al desarrollo de una tolerancia alta. Sin embargo, las cepas con una proporción de THC:CBD más equilibrada, y las que tienen muy poco THC, tienen un efecto mucho menos impactante; aunque tampoco inducen el mismo tipo de subidón.

Si quieres fumar con frecuencia y mantener una tolerancia baja, es posible encontrar un equilibrio. El consumo habitual de variedades con poco THC y ricas en CBD te permitirá fumar con más frecuencia sin atenuar los efectos de la hierba rica en THC, siempre que la consumas solo de vez en cuando.

Además, la forma en que se haya cultivado, secado y curado la hierba afecta a la experiencia psicoactiva y a la calidad general. Cosechar a destiempo y almacenar mal la marihuana pueden reducir la cantidad de THC de los cogollos, lo que significa que sus efectos serán menos potentes en comparación con los de una hierba cultivada, cosechada y almacenada con el máximo cuidado.

 12. Terpenos 

Los terpenos son famosos por aportar esa amplia gama de sabores que ofrece la marihuana, pero son mucho más que eso. ¿Alguna vez te has preguntado por qué diferentes variedades tienen un efecto distinto aunque contengan la misma cantidad de THC? Esto se debe a que los terpenos actúan junto a los cannabinoides para provocar diferentes respuestas en el cuerpo. Actualmente, hay muy poca investigación sobre estas interacciones, pero podemos tomar el ejemplo anterior del mirceno para demostrar los posibles efectos de cada terpeno. Con el paso del tiempo, los criadores seguirán adaptando los efectos de la hierba a nuestras necesidades por medio de la manipulación de los niveles de terpenos y cannabinoides de una determinada variedad.

 13. Frecuencia de consumo 

El principal factor que influye en tu subidón, así como en tu tolerancia, es la frecuencia general con la que consumes marihuana. Si fumas todos los días, no hay mucho que puedas hacer para evitar una tolerancia alta. Puede que los nuevos métodos de ingesta consigan hacer algo de vez en cuando, pero es imposible no desarrollar tolerancia.

Con la marihuana (y la mayoría de las demás sustancias) se puede elegir consumirla con moderación y disfrutar de sus efectos de manera novedosa, o hacerlo de forma habitual y aceptar el hecho de que sus efectos acabarán desvaneciéndose y la experiencia no será la misma.

Cómo reducir la tolerancia a la marihuana

Como probablemente habrás podido observar, cuanto más THC consumas, mayor será tu tolerancia.

Si quieres reducir tu tolerancia y aumentar la magnitud de los efectos, las únicas opciones son dejar de consumir durante un tiempo o reducir las dosis.

Para empezar, puedes tomarte un descanso de tolerancia, que consiste en dejar de consumir marihuana durante un período de tiempo determinado, por ejemplo, cinco días. Cuanto más tiempo te abstengas, más se "neutralizará" tu cerebro, y los efectos serán más intensos cuando vuelvas a consumir hierba (hasta cierto punto).

Como alternativa, también puedes cambiar tus costumbres. Prueba a fumar variedades con menos THC y más CBD. Puede que te resulte decepcionante al principio, pero con el tiempo tu tolerancia se adaptará a la nueva rutina y descubrirás que, de vez en cuando, aún puedes disfrutar de una buena fumada y sentirte como en los viejos tiempos.

¿Es imposible colocarse para algunas personas?

¿Es posible que haya personas que no se coloquen, independientemente de su nivel de tolerancia? Hay varias teorías que analizan esto, pero ninguna ha sido probada por completo. Sin embargo, se han dado casos[3] de gente que no se coloca con los comestibles, a pesar de que contienen cantidades extremadamente altas de THC, y los médicos reconocen que podría tratarse de un fenómeno real. También hay que tener en cuenta la situación de los consumidores nuevos. Ya sea por no saber qué esperar, por utilizar una técnica inadecuada (como se mencionó anteriormente) o por algún tipo de período de sensibilización (otra teoría que aún no se ha probado), los consumidores primerizos podrían descubrir que no consiguen colocarse las primeras veces que consumen hierba. Pero esto es algo que tiende a cambiar a medida que adquieren más experiencia y sus cuerpos se acostumbran al THC y sus efectos. Dicho esto, aún se está debatiendo si algunas personas no pueden colocarse con el THC por causas genéticas.

Fuentes Externas
  1. Reversible and regionally selective downregulation of brain cannabinoid CB1 receptors in chronic daily cannabis smokers | Molecular Psychiatry https://www.nature.com
  2. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/B9780128210383000380
  3. Ediblocked: Some people can’t get high from eating marijuana, and scientists aren’t sure why - The Boston Globe https://www.bostonglobe.com
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