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Cómo hacer aceite de oliva con marihuana
Descubre los pros y los contras de los distintos tipos de aceites para mezclar con cannabis, y aprende a preparar en casa tu propio aceite de oliva con marihuana. No solo es un gran complemento para muchos platos, sino que también se puede disfrutar por sí solo.
El aceite de oliva con cannabis se puede usar en todo tipo de recetas, incluso de repostería; o simplemente puedes echarte unas gotas en la boca para aprovechar sus propiedades. ¡Tú eliges! En este artículo te contamos todo lo que necesitas saber para infusionar los aceites con marihuana, te damos una receta de aceite de oliva con cannabis para que la pruebes en casa, y te explicamos cómo dosificarlo cuando esté listo.
Índice:
¿Cuál es el mejor aceite para mezclar con cannabis?
Cada tipo de aceite tiene sus propias cualidades, desde el versátil aceite de coco hasta el exquisito aceite de nueces. Elegir el mejor para ti dependerá de tus preferencias personales en cuanto a sabor, textura y potencia. Echa un vistazo a algunas de las opciones más populares a continuación.

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Aceite de coco
El aceite de coco destaca por su alto contenido en grasas saturadas, que permite un alto grado de absorción de los cannabinoides, y por lo tanto se obtiene un aceite de cannabis muy potente. Aunque tiene un sabor muy característico, combina bien con todo tipo de recetas: su gusto suave y ligeramente dulce complementa a la perfección una amplia variedad de comestibles, desde productos de repostería hasta platos salados. Además, el aceite de coco tiene una textura única, ya que se solidifica a temperatura ambiente, proporcionando una consistencia cremosa que funciona muy bien en los comestibles sólidos y los productos de aplicación tópica.
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Aceite de oliva
El aceite de oliva tiene un inconfundible sabor afrutado y a frutos secos, por lo que es perfecto para añadir a todo tipo de platos, especialmente de la gastronomía mediterránea. En el mercado hay una amplia variedad de aceites de oliva, así que tienes muchas opciones para elegir el que más te guste. Aunque puede que este aceite no absorba los cannabinoides con tanta eficacia como el de coco, su contenido en grasas monoinsaturadas garantiza una infusión relativamente potente, además de saludable. Gracias a su estado líquido a temperatura ambiente y a su textura, el aceite de oliva con cannabis es ideal para aliñar ensaladas, para hacer salsas o para rociarlo directamente sobre un plato (o en la boca).
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Aceite de nueces
Este aceite es para los paladares más sibaritas. Con su delicado sabor a frutos secos aporta un toque especial a las ensaladas, los productos horneados (dulces y salados) y la pasta. Aunque su contenido en grasas es inferior al de los aceites de coco y de oliva, el de nueces también absorbe eficazmente los cannabinoides. Sin embargo, el producto resultante suele ser un poco menos potente que las opciones ya mencionadas. La textura suave del aceite de nueces y su exquisito sabor lo convierten en una gran opción para quienes quieren dar un toque más refinado a sus recetas cannábicas. Al ser una opción más cara y menos potente, es más adecuado para aquellas personas que priorizan el sabor por encima de la máxima potencia.
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Aceite de colza
Conocido por su sabor suave y su elevado punto de humeo, el aceite de colza es una opción muy versátil y saludable para preparar aceite con marihuana. Su sutil sabor permite que el cannabis destaque sin demasiadas interferencias. Aunque su contenido en grasa es inferior al del aceite de coco, el aceite de colza ofrece un nivel decente de absorción de cannabinoides, lo que resulta en un aceite de cannabis moderadamente potente. Su textura es similar a la del aceite de oliva, por lo que es un aceite versátil y perfecto para cocinar. Si buscas un sabor neutro y una gran versatilidad en la cocina, el aceite de colza podría ser ideal para ti.
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Mantequilla de marihuana o aceite de marihuana
¿Cómo elegir entre la mantequilla de marihuana y el aceite de cannabis? Aunque pueda parecer una pregunta compleja, hay varios factores que deberás tener en cuenta a la hora de tomar esa decisión. No existe una respuesta única para todo el mundo, ya que la mejor opción dependerá de aspectos como la potencia que buscas, tus preferencias en cuanto a sabor y la textura del plato final.
La mantequilla de marihuana es muy apreciada por su delicioso sabor derivado de la leche entera, un factor fundamental para preparar comestibles míticos y exquisitos como los brownies, las galletas o los space cakes. El proceso de elaboración de este producto implica hervir a fuego lento los cogollos en mantequilla y agua durante un buen rato, para extraer los valiosos cannabinoides, terpenos y flavonoides. Esta técnica garantiza que nuestro cuerpo pueda absorber fácilmente estos compuestos.
En cambio, los aceites de marihuana son alternativas veganas (y a veces más saludables) a la mantequilla de cannabis. Y dado que cada tipo de aceite tiene sus propias ventajas (y desventajas) y su propio sabor, la compatibilidad del aceite de cannabis con cada plato dependerá del tipo de aceite que se use como base.
En lo que respecta a potencia, los estudios indican que las grasas como la mantequilla clarificada, el aceite de coco y el aceite de oliva son las que mejor absorben el THC y otros cannabinoides; sin embargo, esto aún no se entiende bien. Si buscas la máxima potencia, la mantequilla clarificada podría ser la mejor opción, ya que parece que su tasa de absorción de cannabinoides es especialmente alta.
En cuanto al sabor, tendrás que decidir cómo quieres usar tu aceite de cannabis. Por ejemplo, el sabor de la mantequilla de marihuana es mucho mejor para hacer galletas, mientras que para aliñar una ensalada probablemente sea más adecuado usar aceite de oliva. También deberás tener en cuenta la textura, ya que esta influirá considerablemente en la sensación que deje el producto final en la boca, por lo que es otro factor importante para determinar la compatibilidad de cada aceite con las distintas recetas.
Proporción ideal de aceite y marihuana
¿Te puedes colocar con aceite de marihuana? Sí, siempre y cuando descarboxiles los cogollos (ver más abajo) y uses una variedad que contenga grandes cantidades de THC. Por tanto, antes que nada querrás saber cuánta hierba tienes que añadir al aceite.
Aunque la proporción ideal de aceite y marihuana puede variar en función de la potencia deseada y de cómo vayas a usar el producto final, lo normal es empezar con una proporción de 1:1. De este modo, obtendrás un aceite de marihuana bastante potente y adecuado para cualquier uso, desde cocinar con él hasta preparar aplicaciones tópicas. Pero si buscas unos efectos más suaves o acabas de iniciarte en el mundo de los comestibles, podrás moderar la potencia reduciendo la cantidad de hierba; por ejemplo, con una proporción de aceite y cannabis de 2:1.
Evidentemente, el contenido de THC o CBD de la variedad que utilices también influirá en la potencia del producto final, así como la cantidad de aceite que consumas en una sola dosis.
En definitiva, para encontrar la proporción ideal de aceite y cannabis es posible que tengas que experimentar un poco. En el caso de los comestibles, es mejor no excederse, ya que sus efectos pueden ser mucho más potentes y duraderos que los de fumar o vapear marihuana. Empieza con una dosis pequeña y ve aumentándola gradualmente si lo consideras necesario. Y ten en cuenta que los comestibles pueden tardar un rato en hacer efecto (el colocón puede aparecer unos 30-90 minutos después de consumirlos).


Cómo hacer aceite de oliva con cannabis
Ahora que ya sabes mucho más sobre las grasas y el cannabis, aquí tienes una sencilla receta para preparar tu propio aceite de oliva con marihuana. Pero antes de empezar, es posible que quieras saber cuánto tiempo se tarda en hacer la mezcla, ya que este proceso puede durar varias horas (pero te aseguramos que merece la pena).
Ingredientes
- 7-10g de cogollos molidos
- 240ml de aceite de oliva
Material
- Bandeja de horno
- Papel vegetal (papel de horno)
- Horno
- Colador de malla o estopilla
- Grinder de cannabis (opcional, pero las batidoras y los molinillos de café pueden triturar demasiado los cogollos, dando lugar a un sabor amargo)
- Olla, cacerola doble (para baño maría) u olla de cocción lenta
- Recipiente/frasco de vidrio para guardar el aceite de cannabis
Instrucciones
Paso 1: descarboxilación
El método más habitual para descarboxilar el cannabis, sobre todo al preparar comestibles, es usar el horno. Este enfoque utiliza un tarro resistente al calor para ayudar a conservar los cannabinoides y los compuestos aromáticos, a la vez que mantiene la temperatura estable.
- Tritura ligeramente el cannabis o desmenúzalo con la mano en trocitos del tamaño de una uña. Evita molerlo demasiado fino.
- Introduce el cannabis en un tarro de cristal limpio y resistente al calor, y ciérralo bien con la tapa.
- Precalienta el horno a 105°C.
- Cuando esté precalentado, mete el tarro cerrado en el horno y caliéntalo durante 40 minutos.
- Saca el tarro con cuidado y deja que se enfríe unos 10 minutos antes de abrirlo.
Usar una temperatura más baja y constante permite que los ácidos cannabinoides se conviertan de forma eficiente sin degradar el THC, el CBD ni los terpenos. Las temperaturas más altas pueden acelerar el proceso, pero también aumentan el riesgo de dañar compuestos valiosos. Este método ofrece una forma controlada y fiable de descarboxilar el cannabis, dejándote flores activadas de manera uniforme, listas para usarlas en aceites, mantequilla, tinturas o comestibles.
Paso 2: extracción
Calienta el aceite de oliva a aproximadamente 95°C, idealmente al baño maría para mantener una temperatura suave y estable. Si utilizas un cazo, mantén el fuego bajo y vigila de cerca. Añade las flores de cannabis descarboxiladas al aceite templado y deja que la mezcla se cocine a fuego lento durante unas 3 horas. Remueve de vez en cuando para asegurar una extracción uniforme y evitar que el material vegetal se pegue o se sobrecaliente.
Paso 3: colar el aceite
Cuando la infusión esté lista, retira el aceite del fuego. Coloca un colador de malla fina o un tamiz sobre un recipiente limpio y cuela con cuidado el material de cannabis. Presiona suavemente las flores para extraer el aceite restante, pero evita apretar con demasiada fuerza, ya que un exceso de presión puede liberar clorofila, lo que aporta un sabor amargo.
Paso 4: almacenar
Pasa el aceite de oliva infusionado a un recipiente limpio y hermético. Etiquétalo claramente con la fecha y el contenido total estimado de cannabinoides. Guarda el aceite en un lugar fresco y oscuro, donde puede conservarse durante varios meses, o úsalo de inmediato.
Nota: ten cuidado al añadir el aceite de oliva con cannabis a platos calientes. Evita calentarlo en el microondas; es mejor hacerlo a fuego lento para que conserve su potencia y sabor.


Dosificación del aceite de oliva con marihuana
Calcular la dosis correcta de aceite de oliva con cannabis es complicado, ya que cada variedad de marihuana ofrece una potencia diferente y cada consumidor tiene su propio nivel de tolerancia al THC. Empieza con una dosis pequeña (especialmente si acabas de iniciarte en el mundo de los comestibles) y ve aumentándola gradualmente según lo necesites. Normalmente se empieza con 1 cucharadita de aceite de cannabis, y luego se puede aumentar la dosis en función de los efectos y las preferencias de cada persona. Echa un vistazo a nuestra **guía completa sobre la dosificación del cannabis en sus diversas formas para garantizar un consumo seguro.
Aceite de marihuana: Versátil y delicioso
El aceite de oliva con cannabis no solo es un ingrediente potente y divertido para añadir a tu repertorio culinario, sino que además está riquísimo. Gracias a su versatilidad, puedes usarlo en una amplia variedad de recetas, desde aliños sencillos hasta salsas complejas e incluso en repostería. Cuando acabes de leer este artículo, podrás elaborar y usar tu propio aceite de cannabis. ¡Esperamos que te diviertas tanto al prepararlo como al consumirlo!
AdvertenciaCuando se consume, el THC se metaboliza en 11-hidroxi-THC, que entra en el cuerpo a través del estómago y el hígado, lo que resulta en un efecto mucho más fuerte debido a su mayor afinidad por los receptores CB1 del cerebro.
Lleva un control preciso de las porciones. Comienza con dosis pequeñas y ve aumentándolas gradualmente para desarrollar tolerancia.
Recuerda: El entorno y la situación te ayudarán a superar distintos contratiempos.
Stay Cultivated.
