El consumo de cannabis medicinal y la salud de la mujer han estado relacionados desde que el hombre conoce la hierba. El consumo de cannabis en la obstetricia y la ginecología antiguas parece revelar una conexión entre la naturaleza de la mujer y la singularidad de la flor femenina del cannabis. A lo largo de la historia, los cannabinoides han actuado como grandes aliados en varias enfermedades relacionadas con nuestro sistema reproductivo tan complejo. Y hoy, el mercado creciente del cannabis ofrece aceites, productos para el baño, cápsulas, cremas tópicas e incluso tampones con THC, CBD o una combinación de ambos cannabinoides.

EL CANNABIS Y LA HISTORIA DE LA GINECOLOGíA

Los arqueólogos descubrieron referencias del consumo de cannabis medicinal para la salud de las mujeres en textos de la antigua Mesopotamia de alrededor del año 2000 a.C. En este momento, la hierba se mezclaba con otras sustancias vegetales para tratar el dolor menstrual, y desde entonces, las mujeres de todo el mundo han consumido hierba por muchas razones. Esta planta fragante fue incluida incluso en la farmacopea egipcia, donde la mencionan muchas veces en los textos médicos de la antigua Persia, y era consumida por mujeres de todo el Mediterráneo y Europa. Lo mismo sucedió en la India y en el Imperio chino, según se indica en un análisis histórico detallado realizado por Ethan Russo.

La hierba solía administrarse a través de métodos bastante similares a los que se emplean en la actualidad: por vía oral, rectal, vaginal, tópica y por fumigación (al inhalar el humo de la quema de flores de cannabis). Podemos encontrar descripciones claras de estos métodos en textos médicos antiguos, con referencias específicas a los síntomas y enfermedades ginecológicas a tratar. Entre estas afecciones están los calambres dolorosos, sangrado, infecciones, hinchazón, trastornos menstruales o síntomas de la menopausia. El cannabis también ayudaba a aliviar las contracciones y a facilitar el proceso del parto, pero además se consumía para provocar el aborto. Este es un aspecto particularmente enigmático.

EL CANNABIS EN LA GINECOLOGÍA ANTES DE LA PROHIBICIÓN

Durante el siglo XIX, los derivados del cannabis se incluyeron en las farmacopeas oficiales para tratar una amplia gama de enfermedades, y su consumo en ginecología fue recomendado por las principales eminencias de la medicina, así como por la Reina Victoria. Esta reina tan inteligente también fue la emperatriz de la India, de donde llegaron muchas hierbas y remedios naturales. Siglos después de su muerte, se hizo famosa en la comunidad cannábica a nivel mundial, ya que se descubrió que consumía tintura de cannabis para aliviar sus calambres menstruales.

El médico irlandés William Brooke O'Shaughnessy continuó la línea de la reina Victoria al validar el consumo tradicional de cannabis en la India, descubriendo nuevas aplicaciones y recomendando extractos de cannabis para una gran variedad de propósitos terapéuticos. O’Shaughnessy señaló la eficacia del cannabis para reducir el sangrado uterino, y a mediados de la década de 1900, los médicos promovieron las tinturas de cannabis para afecciones menstruales y otras enfermedades de las mujeres. Se estaba iniciando una nueva rama de la investigación clínica sobre el cannabis donde se incluía la salud de las mujeres, pero luego llegó la prohibición y todo cambió.

EL RENACIMIENTO DEL CANNABIS EN LA SALUD DE LAS MUJERES

Después de la época oscura de la prohibición, que hoy en día no es mucho más brillante, se empezaba a confirmar la ciencia que había detrás de siglos de datos anecdóticos gracias a una gran cantidad de nuevas investigaciones.

El sistema endocannabinoide (SEC) es una red reguladora muy importante con funciones relacionadas con el estado de ánimo, el metabolismo, el apetito, la respuesta del sistema inmunológico, la memoria y la percepción del dolor. En última instancia, uno de los principales trabajos del SEC es ayudar al cuerpo a mantener un estado de equilibrio interno conocido como homeostasis.

El SEC desempeña un papel en el equilibrio hormonal femenino y en los procesos reproductivos. Los cannabinoides derivados del cannabis son capaces de interactuar con los receptores de cannabinoides de nuestro cuerpo, y aquí es donde surge la magia.

EL RENACIMIENTO DEL CANNABIS EN LA SALUD DE LAS MUJERES

DOLOR MENSTRUAL

Hoy en día, tenemos pruebas contundentes sobre las propiedades del cannabis para aliviar el dolor, tanto en estudios clínicos como en la experiencia del paciente. La investigación también confirma los efectos antiinflamatorios de los derivados del cannabis, que pueden contribuir a disminuir el dolor. Hoy en día, cada vez son más las mujeres que consumen cannabis en diversas formas para tratar síntomas dolorosos como la inflamación uterina y otros problemas relacionados con la menstruación.

A pesar de eso, no hay ningún estudio riguroso que haya investigado las propiedades del cannabis contra las náuseas durante la menstruación de una mujer. Dicho esto, el THC es famoso por sus propiedades antieméticas, y el compuesto ha participado en el tratamiento de la quimioterapia durante años. También faltan investigaciones sobre los efectos específicos del cannabis en el dolor de la menstruación, pero se ha descubierto que la interacción entre el THC y el estrógeno proporciona un mayor alivio del dolor. Este resultado lleva a la conclusión de que el cannabis podría ser más eficaz para aliviar el dolor en las mujeres que en los hombres.

SÍNDROME PREMENSTRUAL

Hay muy poca investigación disponible sobre los efectos del cannabis en el síndrome premenstrual, a pesar de los beneficios conocidos para el dolor, la tensión muscular, el dolor de cabeza y el estado de ánimo. Las mujeres que viven en zonas donde el cannabis es totalmente legal tienen más facilidad para probar productos que contienen THC y CBD a la hora de aliviar los síntomas del síndrome premenstrual relacionados con el estado de ánimo. En la mayor parte del mundo, se pueden consumir productos con CBD como tratamiento casero para las afecciones mencionadas anteriormente, incluidos los trastornos de ansiedad y del estado de ánimo provocados por el síndrome premenstrual.

ENDOMETRIOSIS

La endometriosis es un problema de salud bastante común y doloroso que hace que el tejido interno del útero crezca en otro lugar, generando dolor pélvico intenso, cicatrices y riesgo de infertilidad. La endometriosis afecta a aproximadamente 1 de cada 10 mujeres en todo el mundo durante sus años fértiles.

Una encuesta reciente realizada en internet mostró que las mujeres australianas con endometriosis que consumieron flores o extractos de cannabis, aceite de CBD, que se aplicaban calor y que realizaron cambios en su dieta, fueron las más exitosas en cuanto a reducción del dolor. Las intervenciones físicas como el yoga, los estiramientos y el ejercicio fueron calificadas como menos efectivas. A pesar de estos descubrimientos, el remedio más habitual para el control del dolor de la endometriosis siguen siendo los medicamentos antiinflamatorios, aunque tienen efectos secundarios considerables.

SEXO

Un estudio mostró que el 68,5% de las mujeres que consumieron marihuana antes de practicar sexo tuvieron una experiencia más placentera. En la mayoría de los casos, las mujeres que consumen pequeñas cantidades de cannabis experimentan un aumento del deseo sexual, mientras que dosis de THC más elevadas tienen un efecto negativo. El efecto positivo del cannabis sobre la ansiedad también puede reflejarse en la vida sexual, y además presenta capacidades para aumentar la sensibilidad física. Aunque el consumo de cannabis durante el sexo siempre ha sido popular, la investigación no ha proporcionado pruebas evidentes de cómo mejora la experiencia sexual. Y no es una tarea fácil. 

De todos modos, las empresas nuevas de atención médica involucradas en el negocio legal del cannabis han estado desarrollando productos con cannabinoides destinados a mejorar la vida sexual. Estos productos contienen THC, CBD, o una combinación de ambos, y vienen en forma de lubricantes, cremas, aceites calmantes, supositorios y, por supuesto, una gran cantidad de comestibles dulces afrodisíacos. Las opiniones de los consumidores son en gran medida positivas, particularmente en lo que respecta a la reducción del dolor durante o después del sexo.

CANNABIS PARA TRANSTORNOS MENSTRUALES

EMBARAZO

La medicina anterior a la industrialización consideraba que el "cáñamo indio" tenía una gran capacidad para aumentar las contracciones uterinas durante el parto, al mismo tiempo que también era beneficioso contra el sangrado. Quizás todavía falta mucho para que veamos comestibles o vaporizadores en la sala de parto, pero es algo que vale la pena explorar.

La Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en Seattle ha iniciado un estudio recientemente llamado "The Moms + Marijuana Study". Por primera vez, los investigadores están tratando de evaluar si el consumo de cannabis para aliviar las náuseas prenatales es seguro para el desarrollo del bebé. Los resultados, que incluirán imágenes del cerebro del feto en desarrollo, podrían cambiar la forma en que se percibe el cannabis en la comunidad médica.

MENOPAUSIA

Las mujeres que atraviesan la menopausia experimentan varios síntomas, muchos de los cuales son difíciles de tratar directamente. Cada vez hay más pruebas clínicas y anecdóticas que sugieren que el cannabis, y en particular el CBD, tiene el potencial de aliviar algunos síntomas de la menopausia. La investigación ha demostrado que el sistema endocannabinoide regula, entre otras cosas, el estado de ánimo, el sueño y la percepción del dolor. También hay pruebas científicas sobre el papel tan complejo del sistema endocannabinoide (SEC) en la fertilidad femenina, y los investigadores establecen una relación clara entre las hormonas estrógenos, el endocannabinoide anandamida y las funciones del SEC.

Además, la investigación de laboratorio sostiene que los cannabinoides podrían ayudar a regular el desarrollo óseo, reduciendo el riesgo común de osteoporosis posmenopáusica. La investigación indica que el CBD puede unirse a los receptores de células óseas, lo que inhibe el proceso de deterioro y ralentiza la pérdida de densidad ósea. A pesar de la falta de pruebas concluyentes, el consumo de cannabis incluso durante la menopausia puede ayudar al sistema endocannabinoide a mantener la homeostasis.

Aunque una combinación adecuada de THC y CBD podría ser más efectiva para los problemas de la menopausia, se ha demostrado que el CBD es efectivo por sí mismo para tratar los problemas del sueño y el estado de ánimo de la menopausia, sin ejercer los efectos intoxicantes del THC.

REDESCUBRIENDO EL CONSUMO DE CANNABIS ENTRE LAS MUJERES

Por desgracia, los estudios muestran que las mujeres desarrollan una tolerancia al cannabis más rápido que los hombres y sufren más efectos adversos ante los posibles síntomas de abstinencia. También parece que el consumo de cannabis afecte más a mujeres que a hombres en la región del cerebro que controla la "memoria espacial". Pero además de ello, al igual que cualquier otra sustancia, el cannabis tiene efectos secundarios leves y podría no funcionar para todos.

Aunque la mayoría de las personas pueden probar sin riesgo el CBD, se debe tener una mayor precaución con el cannabinoide intoxicante, el THC. En los mercados legales, se pueden conseguir semillas o productos que contengan una proporción que ronde el 1:1 de CBD:THC, o solo CBD con casi nada de THC. Quienes quieran consumir THC también pueden probar la microdosificación, es decir, tomar pequeñas dosis de THC a lo largo del día, sin llegar a "colocarse". Esto debería proporcionar igualmente beneficios como el alivio de la inflamación y el dolor, pero sin afectar a la mente de forma significativa. Por otro lado, quienes estén muy familiarizados con el THC pueden elegir entre una gran cantidad de cepas.

Por último, una encuesta a mujeres de EE.UU. publicada en Obstetrics and Gynecology en mayo de 2019 demuestra el consumo de cannabis entre las mujeres, respaldado por una gran cantidad de datos anecdóticos. De las 1.011 mujeres con una edad media de 37 años, el 36% informó que lo consumía para tratar una afección específica, como dolor, depresión o ansiedad. De estas mujeres, el 16% declaró que consumía cannabis para tratar una molestia ginecológica como pueden ser los calambres menstruales. Además, la mayoría de las mujeres encuestadas tuvieron en cuenta el consumo de cannabis para tratar una afección ginecológica.

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