.

Smoothie de mango con cannabis
Aprende a montar un batido frío de mango con aceite MCT infusionado y lecitina para que quede homogéneo. Incluye tiempos, equipo básico, trucos de textura y pautas de consumo responsable: los efectos pueden tardar 30–120 minutos y durar varias horas.
¿Buscas una forma refrescante y dulce de disfrutar del cannabis? En esta guía encontrarás una receta de smoothie de mango con cannabis que queda rica, se hace en poco tiempo y es apta para principiantes, sin cocina complicada ni un montón de utensilios.
En las siguientes secciones veremos qué es un smoothie de mango cannábico, qué necesitas, cómo conseguir una textura bien suave y, sobre todo, cómo dosificar de forma responsable para que tu bebida dé justo en el punto.
¿Qué es un smoothie de mango con cannabis?
Un smoothie de mango con cannabis es una bebida batida que combina mango maduro con una infusión de cannabis, ofreciendo una experiencia tipo comestible en un formato rápido de preparar y fácil de beber. En lugar de hornear o cocinar, solo tienes que batir los ingredientes y listo, lo que lo convierte en una opción práctica si te apetece un batido de mango con cannabis casero.
Riesgos y consumo responsable
Aunque un smoothie pueda parecer ligero, sigue siendo un comestible, y los comestibles pueden sentirse de forma distinta. El THC se puede absorber de manera eficiente a través de la digestión, pero el inicio de los efectos se retrasa. Es posible que no notes gran cosa durante 30–120 minutos, y los efectos pueden durar 4–8+ horas según la dosis, tu peso corporal y tu tolerancia.
El mayor riesgo es pasarte: tomar más porque parece que no está haciendo nada y acabar con una experiencia demasiado intensa. Algunas señales habituales son ansiedad, mareo, náuseas y la mente acelerada.
Para mantenerte lo más seguro posible:
- Empieza con poco y ve despacio: toma una porción pequeña y espera al menos dos horas antes de repetir.
- Guarda tu bebida bien etiquetada y fuera del alcance de niños y mascotas.
- No conduzcas ni manejes maquinaria hasta volver por completo a tu estado normal.
Tiempo de preparación y equipo necesario
Esta receta está pensada para ser rápida: tardarás unos 15 minutos de principio a fin, incluyendo medir los ingredientes y recoger.
No necesitas mucho equipo, pero contar con lo básico hace que la dosificación y la textura sean mucho más consistentes:
- Una batidora o licuadora (una batidora de vaso estándar es ideal para un acabado suave)
- Herramientas de medición, como un juego de cucharaditas/cucharadas o una báscula de cocina pequeña
- Un vaso para servir y, si quieres enfriar o guardar lo que sobre, un recipiente hermético
Ingredientes
Para un smoothie, lo mejor es mantenerlo sencillo y usar fruta fresca y madura para conseguir el mejor sabor y textura. Si tu mango está algo verde, añade un par de cubitos de hielo y bate un poco más para que quede más fino.
- 1 mango maduro
- 2 tallos de menta fresca
- 2 cucharadas de zumo de limón
- 80 ml de zumo de naranja
- 100 ml de agua
- 15 ml de aceite MCT de cannabis
- 1 cucharadita de lecitina
- Opcional: cubitos de hielo
La calidad importa sobre todo en el mango y los cítricos. Ajusta el agua si lo quieres más líquido, o añade más hielo si buscas un resultado más espeso y frío.


Cómo hacer smoothie de mango con cannabis: receta paso a paso
Esta receta es lo más sencillo que hay: prepara la fruta, mide los líquidos y deja que la batidora haga el trabajo. El objetivo principal es que quede una mezcla uniforme, sobre todo cuando añades aceite infusionado.
Paso 1: preparar el mango
Empieza con un mango maduro para conseguir el máximo dulzor y la textura más suave. Pela la piel con un pelador de verduras o un cuchillo pequeño, y luego corta la pulpa a ambos lados del hueso.
Trocea el mango en dados pequeños y parejos antes de echarlo a la batidora. Los trozos pequeños se deshacen antes, se baten de forma más homogénea y te ayudan a evitar hebras, especialmente si el mango está un poco firme.


Paso 2: añadir los líquidos
A continuación, vierte los líquidos directamente en el vaso de la batidora. Añade primero el zumo de naranja, después el agua y, por último, el zumo de limón.
Esta combinación mantiene el mango fresco y con un punto ácido, en lugar de quedar empalagoso, y además ayuda a que las cuchillas enganchen rápido para que todo se triture con suavidad. Si lo prefieres más espeso, reserva un poco de agua y ajusta al final.


Paso 3: añadir los ingredientes
Añade el mango troceado a la batidora y, después, la menta. Si vas a usar cubitos de hielo, échalos ahora para que se trituren de manera uniforme en lugar de quedarse flotando arriba.
Luego añade el aceite MCT de cannabis y la lecitina. La lecitina ayuda a que el aceite se disperse por la bebida, lo que puede hacer que la dosis sea más consistente desde el primer sorbo hasta el último. Mide el aceite infusionado con precisión antes de batir.


Paso 4: batir
Cierra bien la tapa y bate a máxima potencia hasta que la mezcla quede suave y cremosa; normalmente entre 30–60 segundos, según tu batidora. Para una vez y raspa las paredes si se ha quedado mango pegado.
Si está demasiado espeso, añade un chorrito de agua y vuelve a batir. Si te queda más líquido de lo que te gusta, añade un poco más de zumo de naranja (o un par de cubitos de hielo) y bate de nuevo hasta que la textura sea la adecuada.
Paso 5: servir
Vierte el smoothie en un vaso y tómalo al momento, cuando está frío y en su punto más cremoso. Si vas a compartir, repártelo de forma uniforme para que cada ración sea consistente.
Para un toque sencillo, decóralo con una hoja de menta por encima. Remueve la bebida rápidamente antes del primer sorbo, sobre todo si ha estado reposando un minuto, para asegurarte de que todo queda bien mezclado.


Entender la dosificación
Con cualquier comestible, acertar con la dosis de THC importa más que lograr la textura perfecta. Una bebida se termina rápido, así que es fácil tomar más de lo que pretendías si no mides lo que estás añadiendo.
Una forma sencilla de estimar la potencia es:
- THC (mg) = cannabis (g) × THC (%) × 1.000
Por ejemplo, 1 g de cannabis al 20% de THC contiene unos 200 mg de THC en el material vegetal. Tras la descarboxilación y la infusión, no vas a capturar el 100% de esa cantidad, pero sigue siendo un límite superior útil. Si infusionaras ese gramo en 100 ml de aceite MCT y usaras 5 ml en tu smoothie, estarías añadiendo hasta 10 mg de THC (200 mg ÷ 100 ml × 5 ml).
Los comestibles también funcionan de forma distinta a la inhalación. El inicio puede tardar entre 30–120 minutos y los efectos pueden intensificarse a medida que tu cuerpo procesa más THC, así que evita volver a dosificar demasiado pronto.
Si estás empezando, ve con calma: empieza con una ración muy pequeña y espera al menos dos horas antes de plantearte subir. Los usuarios con más experiencia pueden aumentar poco a poco, pero la constancia y la paciencia siguen siendo clave.
Cómo disfrutar tu smoothie de mango con cannabis
Este smoothie de mango con cannabis se disfruta mejor cuando puedes tomarte tu tiempo y dejar que los efectos aparezcan de manera gradual. Puedes tomarlo tal cual en un vaso o verterlo sobre granola y fruta para hacer un bol de desayuno. También es un tentempié estupendo o un capricho junto a la piscina en un día caluroso.
Para acompañarlo, lo ideal es hacer planes tranquilos: yoga, una sesión creativa o una comida ligera que no tape el sabor.
Lo mejor es tomarlo recién hecho, pero si lo preparas con antelación, guárdalo en la nevera y termínalo en 24 horas. Remueve bien antes de beber.
