Con el auge del uso medicinal del cannabis, cada vez más experiencias clínicas parecen indicar su potencial como analgésico para la ansiedad y hostilidad en ciertos casos de autismo.

A veces puede parecer que el autismo es una condición médica con la que es difícil convivir y para la cual es imposible encontrar un tratamiento fiable. ¿Podría ser la marihuana la solución?

A medida que el cannabis se utiliza más con fines médicos, se va observando mayor evidencia de su potencial como calmante para la ansiedad y la hostilidad de ciertos casos de autismo.

El autismo puede ser difícil de identificar. Puede parecer que es un término utilizado para englobar muchos colectivos de individuos muy diferentes, a menudo con diferentes tipos de síntomas. Los tratamientos modernos pueden, muchas veces, ser ineficaces debido a esta diversidad y los médicos siguen buscando constantemente nuevos tratamientos para sus pacientes autistas. Ya que el cannabis se está imponiendo como una opción de tratamiento legal, ¿podría ser la solución que los médicos buscan? Para contestar a esto, primero tendremos que entenderlo:

¿QUÉ ES EL AUTISMO?

El autismo es una discapacidad del aprendizaje que afecta a uno de cada 100 niños, haciéndose patente normalmente a partir de los 3 años de edad. El trastorno del espectro autista afecta al comportamiento de las personas, sus habilidades de comunicación y la comprensión de las interacciones sociales. La gravedad de este trastorno del aprendizaje puede ir desde severo e incapacitante hasta pasar prácticamente desapercibido.

En el caso de individuos con autismo altamente funcional (o Asperger), el autismo puede manifestarse desde temprana edad a través dificultades para aprender a hablar y posteriormente por una falta de comprensión y empatía con otra gente. Los pacientes altamente funcionales pueden tener un interés obsesivo por temas muy específicos o una dificultad para entender situaciones sociales. A pesar de que algunos estudios han señalado que, en general, los pacientes suelen tener una inteligencia media o superior a la media, para los inexpertos pueden parecer personas simplemente extrañas o socialmente inadaptadas. Desafortunadamente, a menudo esto puede llevarles a ser objeto de burla y quedarse aislados.

En el espectro de bajo funcionamiento, los individuos suelen presentar discapacidades en casi todas las áreas de desarrollo. Pueden tener tendencia a autolesionarse, muy poca capacidad para recordar nombres de lugares o personas, y a mayores, muchos son epilépticos. Pueden tener sus habilidades expresivas y receptivas severamente limitadas, llegando a existir casos en los que son completamente incapaces de hablar o comunicarse.

Debido a esta heterogeneidad entre pacientes, encontrar un tratamiento fiable puede ser realmente complicado, y los medicamentos tradicionales parecen tener resultados dispares. A pesar de que los pacientes con autismo puedan compartir algunos síntomas, el trastorno puede afectar a cada uno de una manera distinta, por lo que los tratamientos tienen que ser personalizados para cada paciente.

La discapacidad psíquica se mide simplemente con un test de inteligencia, que es el factor determinante para distinguir entre individuos de alto o bajo funcionamiento. Establece la clasificación de los pacientes y si recibirán educación y de qué tipo. Aunque obviamente esto sirve de herramienta para los psiquiatras a la hora de diagnosticar a sus pacientes y decidir el tratamiento que mejor se adapte a su calidad de vida, no siempre funciona bien. La naturaleza del autismo es inexplicablemente más compleja, haciendo que estos simples análisis sean poco apropiados para escoger el tratamiento a emplear.

cannabis y autismo

CANNABIS COMO TRATAMIENTO

Hablemos entonces del cannabis. Se cree que algunas formas de autismo son en realidad el resultado de cannabinoides naturales en el cerebro. Se ha asociado una deficiencia de cannabinoides a muchos trastornos y enfermedades muy diferentes, y se cree que tiene un papel fundamental para el desarrollo del autismo en niños. Investigadores de la Universidad de Stanford descubrieron que los síntomas del autismo son causados por una mutación genética que bloquea la producción natural de endocannabinoides y altera la interacción de estos químicos con el cerebro. Las moléculas naturales de endocannabinoides sin embargo, tienen una similaridad estructural con las moléculas fitocannabinoides (como el THC y el CBD) presentes en plantas como la marihuana.

El Instituto de Investigación del Autismo descubrió que empleando dosis controladas y seguras de cannabis, se observa una mejoría significativa en el comportamiento de algunos pacientes de autismo. Los comportamientos hostiles, ansiosos y autodestructivos parecían disminuir. Además, destacan que el autismo es altamente tratable, pero que simplemente las alternativas de tratamiento actuales suelen traer una serie de dañinos efectos secundarios.

EL ASPECTO EMPÍRICO

En 2008, un padre de California fue lo suficientemente valiente para contar en televisión su experiencia tratando su hijo autista con terapia de cannabinoides. En California, donde el uso terapéutico de la marihuana es legal, este padre había intentado contener los cambios de humor violentos y destructivos de su hijo con una gran variedad de medicamentos hasta que finalmente decidió probar con dosis de cannabis. Le daba a su hijo un concentrado de cannabinoides dos veces al día (la sustancia no estaba descarboxilada, por lo que no tenía efectos cerebrales en el niño) y declaró una gran mejoría con respecto al comportamiento previo del niño. Mientras que otros medicamentos recetados anteriormente sólo habían empeorado sus episodios violentos, la administración de THC-A (la forma pura de THC producida en extractos de cannabis) habia hecho a su hijo más calmado y feliz a la vez que menos inquieto.

Este padre declaraba: "Es como si toda la ansiedad, rabia y hostilidad que tenía en su interior desapareciese. Sam estaba más relajado físicamente y empezó a tolerar el contacto físico por motivos cariñosos en lugar de volverse agresivo. ¡Era increíble!"

Sin embargo, a pesar de que la administración de cannabis fue un rotundo éxito en este caso, no significa que sea la solución perfecta. Los síntomas de autismo varían enormemente y encontrar la solución ideal para cada individuo es vital para controlar esta discapacidad cognitiva tan impredecible. Sin duda, son necesarios más estudios clínicos en profundidad.

Vivir con autismo requiere de mucho cariño, perseverancia y una paciencia enorme.

Es muy esperanzador conocer casos de éxito como el que os contamos aquí, que nos acercan a un mundo en el que el cannabis pueda estar más al alcance de aquellos que realmente lo necesitan.

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