Las semillas de cánnabis feminizadas se modifican genéticamente para producir sólo plantas femeninas. Normalmente, una semilla de cánnabis produce una planta masculina o femenina; el proceso completo se determina por los cromosomas X e Y. Una planta con dos cromosomas X será femenina en un 99,99% de veces, mientras que una planta de cánnabis con cromosomas X e Y casi siempre será una planta masculina.
Royal Queen Seeds ha conseguido garantizar que sus plantas femeninas produzcan flores masculinas gracias a un tratamiento con ácido giberélico, que transforma las plantas femeninas en hermafroditas y permite producir semillas sólo con cromosomas femeninos. La ventaja de las semillas feminizadas es que las plantas serán femeninas en un 99,99% de veces.